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Desarrollo Politico, Economico Y Social De America Latina.

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Categoría: Temas Variados

Enviado por: Rimma 31 marzo 2011

Palabras: 1872 | Páginas: 8

...

n.

ras, en la búsqueda de mejores condiciones de vida para el hombre, la mujer y el

Joven de América.

DESARROLLO ECONOMICO, POLITICO Y SOCIAL DE AMERICA LATINA.

LA ACTUAL SITUASION.

A pesar de haber conquistado la mayoría de nuestros pueblos su independencia el

siglo pasado, del colonialismo europeo, América Latina presenta un desolador panorama

de dependencia, caracterizado por una fuerte presencia de imperialismos

europeos primero y en la actualidad por la incontrolada dominación del imperialismo

norteamericano en la mayoría de nuestros países. Complejas, muchas y variadas

han sido las formas que ha asumido la dominación imperialista de nuestro

continente. Desde la deformación inicial de nuestras estructuras sociales, económicas

y políticas, la intromisión política y militar en las cuestiones internas de nuestros

estados, el saqueo de nuestras riquezas naturales básicas, la penetración cultural

y la imposición tecnológica, el final aplastamiento de los restos de culturas autóctonas,

el cambio forzado de nuestras estructuras para adecuarlas a una función

periférica y secundaria en el sistema imperialista, la imposición de regímenes ajenos

a la voluntad de los pueblos, la acentuación paulatina de nuestro empobrecimiento

y el aumento de la deuda externa hasta límites que comprometen nuestra

seguridad y soberanía nacionales, son el resultado de nuestro desarrollo dependiente

y subordinado, del surgimiento y consolidación de una estructura social y

económica que perpetúa la explotación del hombre por el hombre y de la acción de

la metrópoli imperialista. Nuestras oligarquías nacionales, incapaces de encontrar

como clases dominantes, nuevas formas de desarrollo para nuestros pueblos, sólo

cumplen el rol de fieles aliados del imperialismo extranjero, ayudando eficazmente

a generar dependencia económica y ulteriormente política de nuestros países respecto

de la metrópoli imperial.

En datos recientes, la propia organización de Estados Americanos, institución en

nada representativa de nuestros pueblos y más bien puesta al servicio de los intereses

imperialistas, ha confesado que entre 1950 y 1967 América Latino recibió por

"ayuda" e inversión foránea 3.900 millones de dólares y entregó como amortización

de deudas y rédito de inversiones, 12.800 millones de dólares. Esto representa un

pago de 4 dólares por cada uno de los que hemos recibido.

Como tal modelo, capitalista-dependiente, sólo han logrado producir un desarrollo

del subdesarrollo, un anti-desarrollo y un anticrecimiento, de efectos sociales, culturales

y políticos desastrosos para la historia reciente y presente del continente.

Comenzando por el control y la supervisión primero, y el adiestramiento directo

después, de las fuerzas represivas de nuestros países, sometiéndolas a un bombardeo

ideológico y propagandístico, la penetración en los sistemas educacionales básicos,

medios y universitarios, la compra mercantil y grosera de nuestra inteligencia

nativa, adiestrada en nuestras universidades y después llevada a servir en la

metrópoli, la manipulación directa de todos los medios de comunicación social, san

formas que reviste la dominación, sea por la vía represiva, como por los métodos

más sofisticados y sutiles de manipulación y deformación de la conciencia de nuestros

pueblos y particularmente de las jóvenes generaciones.

Las políticas que se han aplicado recientemente para la solución de los problemas

económicos de América Latina tales como Alianza para el Progreso, la ALALC, la

CEPAL, etc., no han dado ni lejanamente los resultados que se esperaban, pues todas

ellas se inscriben directa o indirectamente en las políticas imperialistas de disfrazamiento

de la dominación, para así, perpetuarla.

La situación política por años se ha caracterizado por su inestabilidad y anti-democracia.

De la misma democracia que los dirigentes de los EE.UU. dicen defender, en

nuestro continente no existen sino pequeños y particulares realidades, minoritarias,

y el resto de los países sólo dictaduras militares fascistas que representan a ínfimas

minorías de poder, nacionales e internacionales.

Los jóvenes y la infancia sufren directamente los efectos de esta situación, negándosele

a los primeros el ejercicio de sus derechos reales, tales como estudio, trabajo,

deporte y recreación, y a los segundos sometiéndolos a una muy escasa atención

médica, a una deficiente alimentación de madres e infantes, generando daños fisiológicos

irreparables para su futuro desarrollo.

El empleo de la limosna imperialista, mediante la distribución de leche a las madres

campesinas, esconde siniestros experimentos de esterilización y control forzado

de la natalidad.

En la actualidad, además de la política gubernamental imperialista, entran a jugar

un rol nuevos e importantes factores como son las compañías multinacionales. La

combinación entre éstas y el gobierno de los EE.UU. es la expresión más brutal de

la dominación. El derrocamiento, partiendo de la "desestabilización" primero del

Gobierno Popular de Salvador Allende en Chile y la posterior instauración de una

de las más crueles dictaduras fascistas del continente, encabezada por generales

traidores, es una prueba fehaciente de lo que señalamos.

Las multinacionales representan la más alta y mejor posibilidad de acentuar aún

más la explotación económica de nuestro continente y de otros del Tercer Mundo.

Ya no sólo la CIA, el Pacto de Ayuda Militar (PAM) y las Operaciones Militares

conjuntas son las responsables de las agresiones directas, sino también las multinacionales.

Mientras la Paz es un sentimiento y un valor propio de nuestros pueblos, las oligarquías

criollas y el gobierno imperialista desarrollan una política guerrera, de armamentismo

y agresión que sólo conduce al ejercicio de la violencia sistemática

criminal, insana e irracional en contra de la inmensa mayoría de nuestros compatriotas.

No satisfechos con el actual estado de cosas, y pensando en aumentar la explotación

y el crimen organizado, el imperialismo y las oligarquías aliadas, están dando

forma y nacimiento a nuevas formas de extrema dictadura. Trabajadores y jóvenes

organizados, intelectuales, campesinos y amplios sectores sociales, comienzan a

percibir una nueva forma de represión que no es producto del azar, sino más bien

responde a una cuidadosa planificación, se manifiesta de modo coordinado y se caracteriza

par la total pérdida de los derechos políticos, humanos y sociales, que la

propia democracia burguesa define como consustanciales a ella.

Al comenzar la élite oligárquica a sentirse vulnerable y a intuir la posibilidad de su

muerte histórica, recurren a las fuerzas armadas y represivas que previamente han

controlado, para imponer uno regresión al pasado lo que implica el ejercicio de una

violencia criminal y arbitraria en contra de los pueblos.

La extrema concentración del poder, el autoritarismo vertical, la represión indiscriminada

en contra de amplios sectores populares, el establecimiento de políticas

económicos que pueden ser consideradas genocidas por sus efectos sobre el pueblo,

la imposición del terror diario, callejero, y masivo, el desprestigio por la dignidad

humana y la imposición de tortura como forma casi habitual de trato al pueblo,

la obediencia y sujeción total a los dictados del imperialismo en lo económico,

político y cultural, la presentación de todos los conflictos sociales, ideológicos y políticos

como peligros para la estabilidad, la integridad y la continuidad del sistema,

son algunas de las características de esta nueva situación que bien podemos llamar

fascista en nuestro continente. La diferencia de estos neo-fascistas y el fascismo italiano

y el nazismo alemán, es que éstos se propusieron crear imperios, mientras

nuestros fascistas nativos sólo existen para ponerse al servicio del imperialismo.

Los valores nacionalistas que dicen defender son míticos y mentirosos, pues mientras

hablan de "patria", "nacionalismo", etc. desnacionalizan la economía, la ciencia,

la cultura y la defensa, consolidando nuestro modelo de dependencia.

A la Juventud la atacan y combaten con ensañamiento, la reprimen y tratan de someterla

a sus designios fascistas y antinacionales. Su ataque no tiene otro fundamento

que el temor de que las nuevas generaciones empuñen las banderas revolucionarias

de democracia, libertad, justicia social e independencia económica y política,

recogiendo el legado de los Padres Libertadores y de los miles y miles de mártires

y héroes que han caído en el combate por una América mejor. Ese es el gran

desafío planteado entre los fascistas y nosotros. A él respondemos con nuestra unidad,

que es unidad para avanzar, jamás para conciliar; unidad para liberar y jamás

para oprimir, en la seguridad que las palabras de Salvador Allende el día de su

muerte frente a la metralla fascista serán más temprano que tarde una realidad:

"Así se escribe la primera página de esta historia, mi Pueblo y América escribirán el

resto". (La Moneda, 11 de septiembre de 1973).

Nuestras Tareas Actuales

El panorama político de nuestros países refleja el grado de descomposición a que

ha llegado el poder opresivo imperialista, en contubernio con los sectores entreguistas

y reaccionarios nativos. La institucionalidad democrática ha sido quebrantada,

hasta convertirla en caricatura y salvo países como México, Venezuela, Colombia,

Jamaica y Costa Rica, se puede afirmar que todo el continente ha sido corrompido

por la naturaleza represiva del poder.

Las oligarquías nativas que han generado dependencia económica son las culpables

de la dependencia política. Considerados los reiterados fracasos y la lenta ejecución

de las iniciativas que dentro de marcos concretos se han impulsado durante

los últimos treinta años, así como las experiencias adquiridas a través de infructuosos

esfuerzos internacionales e interamericanos para lograr el despegue económico,

creemos necesario enunciar banderas de lucha económica de las juventudes, los

trabajadores y los pueblos, que desafiando las precarias condiciones, permitan seguir

avanzando.

1. Trato preferente entre los países de sistemas democráticos, progresistas y revolucionarias.

2. Creación de mecanismos y formas de asociación que permitan a los países obtener

precios remunerativos y asegurar mercados estables para las exportaciones de

productos básicos y manufacturados.

3. Promover la transformación en la región de las materias primas de los países así

como fomentar el intercambio intraregional y las exportaciones de productos manufacturados

y también la canalización de recursos financieros hacia proyectos y

programas que estimulen el desarrollo.

4. Fomentar la adaptación, creación e intercambio de tecnología, comprendida la

información científica y el perfeccionamiento de la capacidad de negociación para

la adquisición y utilización de bienes de capital y tecnología conveniente a nuestras

necesidades.

5. Fomentar y desarrollar la participación de los trabajadores organizados del campo

y la ciudad, en la toma de decisiones, planificación y administración en las diferentes

áreas de la economía.

6. Propiciar y reglamentar jurídicamente la incorporación plena a la producción, a

la ciencia y a la tecnología, de la mujer latinoamericana, en condiciones igualitarias

al hombre. De igual modo asegurar el derecho al trabajo de los jóvenes y una armónica

combinación de estudio y trabajo, para todos los sectores de la Juventud.

CONCLUCION.

Para solucionar los problemas del desarrollo político, económico y social de América latina todos los países deben tener un buen desarrollo, brindando una buena educación a la sociedad, de esta manera se podría ir superando la situación lamentable en la que estamos viviendo ya que nuestros países están atravesando o mas bien sufriendo una desigualdad social extrema.