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Las Clases Sociales De La Reforma Al Porfiriato

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Categoría: Historia

Enviado por: Stella 10 abril 2011

Palabras: 5583 | Páginas: 23

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, como consecuencia de la diferente posición que ocupa en un régimen determinado en la economía social”

Con esta definición se pueden analizar un sin fin de características de cada clase social, por ejemplo, la ideología que es impuesta por la clase dominante ya que este sector tiene la facultad de transmitir sus intereses a través del poder económico, político y social que posee, así es como la superestructura es construida con base a la ideología de la clase dominante.

En el periodo comprendido entre la época de la Reforma y el Porfiriato en México, existió una clara diferenciación entre los grupos que formaban a la sociedad en su conjunto y los que además poseían ciertas características específicas que determinaban su rol en la vida social, política y económica del país.

II. Las clases sociales en la época de la Reforma

En la época de la reforma la estructura social no cambió a pesar de la larga lucha de independencia y la guerra civil en la que se encontraba el país. La posición de las clases sociales después de la independencia se arraigo aún más, las clases dominadoras en el México independiente ya no tenían que subordinarse ante una autoridad superior como lo era la corona española. La dinámica de la sociedad favoreció a las clases mejores posicionadas antes de la Independencia, así fue como las clases privilegiadas se apoderaron de las riquezas y del poder de los peninsulares, ellas fueron las que triunfaron en la lucha por el poder, de hecho puede asegurarse que este fue la razón que impulso el movimiento de Independencia, los criollos querían poder y riquezas, estos fines se vieron comprobados con su actitud para con los Indígenas, ya que los terratenientes, por ejemplo, al no estar bajo el yugo español llevaban a cabo la explotación desmedida. La estructura económica y política favorecía la actitud de las clases sociales y posición de las clases sociales, ya que la carencia de una configuración política y la lejanía por otra parte hacia a los Terratenientes amos y dueños totales en cualquier aspecto en su territorio, este es otro ejemplo del cambio de las clases sociales de acuerdo con la época histórica.

En la Reforma las clases dominantes estaban compuestas por los Terratenientes y el clero, la iglesia tenía en su posesión haciendas, fincas rusticas e inmuebles urbanos; el poder económico y social de esta institución era inmenso.

Es evidente que un individuo adquiere un lugar en la jerarquía social al desarrollar un cargo, esta afirmación se muestra con las diferentes tareas de las clases sociales en México. Durante la colonia, los indios llevaban a cabo las tareas de menor jerarquía social, sin embargo existía cierta protección con las leyes emitidas; luego de la independencia dicha protección cambio y la situación precaria de esta clase empeoró, los dominados siguieron desempeñando un rol muy bajo en la sociedad pero es importante señalar que la calidad de vida de este grupo origina un malestar permanente que los orilla posteriormente a levantarse en contra de los dominadores. De esta manera puede llegarse a un análisis de las clases sociales y su transformación, el claro ejemplo se encuentra en el Porfiriato, si bien se sabe que durante esta época se dio en el país un gran crecimiento económico pero dicho crecimiento no se encuentra ligado con los estratos más bajos de la sociedad, ya que los obreros y campesinos demandan un desarrollo económico, no solo el crecimiento. Este fue uno de los errores de Porfirio Díaz, ya que no utilizó una política bivalente como lo hizo Venustiano Carranza sólo para adquirir prestigio y poder en la clase social baja.

Los terratenientes y la burguesía industrial y comercial, luego de derrotar al clero, fueron los únicos amos del país, el siguiente párrafo explica esta dinámica social que en este caso ha sido escenificada en México.

“Cambios significativos en el orden político, esto es, el desplazamiento en el control del aparato estatal de una clase por otra, de las bases para el cambio profundo del resto de la estructura. Pero estos cambios significativos en el orden político solo toman lugar a partir de la oposición radical y consciente de las clases, agrupamientos, originalmente, del orden económico.”

II.1 El clero

La influencia de la iglesia puede comprobarse con varias acciones que esta realizo en México. Impidió a toda costa y gracias a su gran poder económico en gran parte del territorio nacional, los intentos de anexión por parte de Estados Unidos de América. El poder del clero era asombroso, otras clases envidiaban su riqueza y la suma total e sus bienes era un misterio.

“Mora, por ejemplo, estimaba hacia 1840 que el valor total de los capitales acumulados por el clero no podían ser inferior a 179 millones de pesos. Un poco más tarde, Lucas Alamán, que era además administrador general de las propiedades de la iglesia, elevo esta cifra a 300 millones de pesos, en tanto que Miguel Lerdo de Tejada la hacía variar entre 250 y 300 millones de pesos”

La riqueza de la iglesia fue la causante de la guerra civil entre liberales y conservadores, incluso podría decirse que es el problema principal en la guerra de reforma.

Para que una clase social sea la hegemónica debe de tener el poder económico, político y social, en este caso, la iglesia materialmente tenía en su poder las riquezas que fueron amasadas desde la época de la colonia y que para la Reforma aumento exageradamente, en ocasiones se trataba de esconder sus propiedades al confiárseles a algunos particulares, de manera que se era difícil conocer el valor total de sus bienes.

Existía una especie de estado sobre otro estado porque este grupo social dominaba la política, las finanzas y la sociedad; era un peligro para el poder del Estado ya que estaba atentando directamente con sus intereses, y el único interés era el dominio en todos los aspectos pero la influencia del clero estaba tomando un gran poder en México, en la Reforma la lucha de clases comenzó, la enemiga sería la iglesia.

“El conflicto y la lucha de clases representa la dinámica en este orden. La lucha de clases es por definición una pugna política y tiene siempre, como finalidad, el control del poder estatal. Esta lucha bajo ciertas circunstancias puede ser revolucionaria. Una transformación radical de la estructura social, es decir, una revolución social, siempre implica el desplazamiento en el aparato estatal de una clase por otra; siempre empieza siendo política.”

El clero representaba un fuerte contrincante para el Estado, sus riquezas materiales extraordinarias se encontraban aun por debajo de su poder político y social, por ejemplo, su fuerza social radicaba en la moral porque el pueblo seguía siendo fielmente católico, esta gran ventaja no era desaprovechada por los clérigos quienes guardaban y mantenían celosamente la fe de sus feligreses y cuidaba que nada se entrometiera con la fe católica, esta era la razón fundamental por la que la iglesia aborrecía a los extranjeros que significaban la introducción de otras religiones al territorio nacional.

La iglesia tenía una estructura especifica, el alto clero estaba conformado por miembros pertenecientes a las primeras familias de México. En el clero inferior tenía como miembros a blancos y mestizos. Justo dentro de este imperio que luchaba por el poder con el Estado, existían desigualdades, El alto clero vivía en la riqueza y gozaba de un sin número de privilegios, por el contrario, el bajo clero solo recibía pocos ingresos y tenía una vida privada de comodidades. La estructura interna de la iglesia genero varias disputas internas.

El comportamiento eclesiástico llego a preocupar al Vaticano, los sacerdotes eran holgazanes, un grupo que no producía nada, era a la vez nocivo para el estado, la opulencia en que vivía fue fabricada gracias a su poder que más que nada tiene su fundamento en el poder moral, la ideología católica impuesta creó la estructura social que los creyentes practicaban con devoción.

El fuero es uno de los ejemplos del inmenso poder, este les permitía intervenir en materia civil. El poder de la institución católica con sus categorías comenzaba a exasperar a la nación, era esta una clase improductiva que no merecía tener tanto poder. Finalmente puede concluirse que la iglesia fue la clase social hegemónica.

II.2 Los terratenientes

Otro estrato social que tiene sus orígenes durante la colonia son los terratenientes, sus latifundios ocupaban gran parte del territorio nacional, luego del clero este grupo era la fuerza social de México y su influencia también era poderosa.

Después de la independencia el capital se fijo en la propiedad y se conformo rápidamente una aristocracia, al terminar la guerra de Reforma y con el triunfo de los liberales se vendieron finalmente las propiedades eclesiásticas y la clase con el poder para adquirir tierras fue la que aprovecho esta situación y la riqueza de la iglesia paso a manos de los terratenientes. Gracias a la reforma los hacendados se colocaron en la coma de las clases sociales.

El poder del hacendado y la estructura que este planteaba provoco el sometimiento del indio, las relaciones entre estas clases fueron de dominado y dominante, explotador y explotado como se enuncia a continuación:

“(…) el hacendado mexicano es un verdadero barón de la edad media. Al crecer, el indio aprende a respetar, a tener esta autoridad que pesa sobre él con toda su fuerza. La idea de romperla o de substraerse a ella es una quimera que jamás acaricia su espíritu.”

Para obtener la fuerza de trabajo necesaria para la producción, el hacendado se asegura del sometimiento de los campesinos que fungen para el cómo propiedad, se llega en esta etapa de la historia a materializar a los trabajadores, y no se busca un estudio objetivo que ayude a entender los procesos sociales, este error y distanciamiento de la realidad finaliza en la ideología explotadora del hacendado. Como se señaló anteriormente la libertad del terrateniente después de la Independencia crea en él una libertad absoluta que utiliza en la explotación del campesino y todo lo relacionado con el territorio del hacendado, su ley es aplicada en sus tierras.

La esclavización llega a tal punto, que los indios ni siquiera se percatan de que han sido convertidos en esclavos, en propiedad del terrateniente.

“En cada hacienda el propietario posee una tienda provista con todos los objetos que pueden necesitar sus trabajadores, tales como vestidos, víveres, pulque, tabaco, etc.… El indio, que apenas se preocupa del mañana, no resiste el deseo de procurarse inmediatamente de las mil baratijas que impresionan su vista y excitan su codicia”

Puede observarse que la influencia social de las clases dominantes en distintas épocas históricas es muy diferente, nos referimos al clero y a los hacendados, los primeros utilizan el fundamento moral y la religión pasa a ser el método más eficaz de poder social, por el contrario para los hacendados el poder social se deriva de la represión y de engaños como el endeudamiento para tener el poder sobre ellos.

Los indios no poseen dinero para satisfacer esos caprichos vánales, sin embargo el hacendado abre el préstamo al indio, deja que este tome todo lo necesario y cuando se llega a la cantidad necesaria para quitarle su libertad se le restringe el préstamo. La clase dominantes (los hacendados) con el poder que se les ha conferido por su fuerza en varios sentidos tendrá el apoyo de la ley y este tendrá derecho de hacer regresar a los campesinos que escapen y no sólo sino que también estos estaban obligados a trabajar y cumplir con la condena de un engaño.

El hacendado tiene autoridad política y social, pero al igual que la iglesia es una clase social hegemónica nociva para la nación, este grupo no tenía movilidad en la producción agrícola, estaban cerrados a ideas nuevas.

La rivalidad del clero y el hacendado se fundamenta en la ambición por las riquezas de la iglesia católica, pero también es importante señalar que son aliados en el partido conservador y aun así el terrateniente no pierde la oportunidad de tratar de tomar los bienes eclesiásticos.

Las clases dirigentes de México han encaminado el curso del país, sin embargo estas clases no actúan en beneficio de la nación, solo buscan satisfacer sus intereses, a continuación se aborda un suceso en donde es perceptible esta actitud por parte de los explotadores:

“Los propietarios de los grandes bienes territoriales –dice De Fossey- verían también con placer que su país pasará al dominio americano, con la esperanza de que sus dominios doblarían pronto el valor…estos egoístas no harán nada para enfrentarse a los americanos.”

Esta actitud es resultado de la anarquía del país y que perjudicaba directamente las propiedades de los terratenientes, en el polo opuesto se encuentra otra clase dirigente: La iglesia, la cual no está de acuerdo con la anexión de México con Estados Unidos pues eso significaría la entrada de extranjeros que mermarían la fe católica. La influencia del hacendado fue igual que para la iglesia completa en todos los sentidos, pero estas clases no tenían ese patriotismo que hubiese podido a ayudar Al desarrollo y crecimiento de México.

II.3 Las clases medias

La concepción de la clase media era similar a la del país, como México este estrato social no poseía intereses materiales, no tenía que defender, debido a este hecho esta clase pensaba en la integración y soberanía, es decir, que esta era la clase que comenzó a tener un sentimiento patriótico.

La clase media en México se desarrollo lentamente, esta clase era mínima en México, la clase media estaba conformada por varios grupos distintos de trabajadores, en el centro del país se encontraba a los propietarios de pequeñas tiendas y la mayoría de ellos eran españoles y los franceses tenían profesiones u oficios.

“Casi todos los médicos –dice un cónsul francés de Mazatlán-, farmacéuticos, artesanos tales como cerrajeros, carpinteros, sastres, etc.… son franceses. En una palabra, toda profesión, todo oficio que suponga un cierto desarrollo de inteligencia, está en manos de extranjeros”

En México había de dos mil seiscientos a tres mil negociantes que eran extranjeros y fungían como artesanos, comerciantes de modas y novedades, La clase media mexicana estaba integrada por burócratas y abogados. La primera vez que observas este dato se te viene a la mente la razón por lo cual los mexicanos solo se dedicaban a la burocracia y abogacía, la razón es poco conocida y de cierta manera absurda. La razón está ligada por nuestra la herencia de tres siglos, los españoles tenían sobre ellos mismos un ideal de nobleza y caballería y miraban despectivamente a la gente que ejercía un oficio.

Los resultados arrojan la realidad de esta suposición ya que en la reforma había más de dos mil quinientos abogados únicamente en la ciudad de México, consecuentemente eso también explica el porqué de la proliferación de los oficios por parte de los extranjeros.

II.4 La reforma

En la época de la reforma las estructuras sociales mexicanas no presentaron modificaciones importantes, esto a pesar de la longitud de la guerra de independencia y las luchas que sufrió México posteriormente, de manera que los sucesos que precedieron a la independencia arraigaron los rasgos de las clases preponderantes.

Las clases sociales que se pueden distinguir por orden jerárquico en la reforma son:

• La clase hegemónica, conformada por el clero

• La élite, conformada por los hacendados y los terratenientes

• La clases burguesas

• Las clases medias

• Las clases sociales más bajas conformadas por los campesinos, los obreros y los asalariados en general y eran la clase mayoritaria.

II.5 Clase mayoritaria

La clase predominante en la época de la reforma estaba constituida por los grupos sociales más pobres, entre los que se encontraban los campesinos, los obreros y los asalariados en general, que sobrevivían gracias a su fuerza de trabajo y que generalmente eran explotados debido a las condiciones sociales impuestas por el sistema político y económico del país en aquella época.

Los campesinos constituyeron la mayor parte de la población del país en la época y ésta clase se encontraba conformada por los peones, los rancheros, los aparceros, entre otros.

En el caso de los peones, la mayoría eran indios que trabajaban en las haciendas ya fuera como peones acasillados, esto es, como trabajadores permanentes y que no poseen ningún tipo de propiedad o como peones temporales ó aparceros de las tierras del clero y de otros propietarios, lo que quiere decir que trabajaban pequeñas porciones de las tierras de algún propietario, pagano una renta por esto.

Los peones acasillados existían ya como servidumbre desde la época colonial y conforme fue avanzando el tiempo su situación se fue consolidando.

Existían también otros indios salvajes que a pesar de saber trabajar la tierra no formaban parte de los trabajadores de las haciendas y en realidad no reconocían ningún tipo de autoridad, así que la mayoría vivían en el norte y cultivaban pequeñas porciones de tierra para el autoconsumo.

Los rancheros eran, por otro lado, hombres libres que poseían pequeñas porciones de tierra que ellos mismos cultivaban para autoconsumo y algunas veces para el comercio.

Los obreros por su parte, se encontraban en las ciudades y aunque no alcanzaban en número a los campesinos sí constituían una parte importante de la población que además iba en aumento, debido al proceso de industrialización que llega al país con el Porfiriato.

Se hallaban en una mejor situación social que los campesinos pues eran libres y recibían un pago mayor por su trabajo.

Entre los campesinos que llegaban a las ciudades en busca de mejores oportunidades de trabajo y se convertían en trabajadores asalariados algunas veces se encontraban albañiles, cavadores, aguadores, carpinteros, ebanistas, herreros, entre otros.

Los obreros asalariados que también iban conformando un gran grupo social, trabajaban en las minas en las fábricas y en las manufacturas, y tan solo en las minas laboraban cerca de 200 mil personas.

Conforme se fue intensificando el proceso de industrialización en México, al existir cada vez más fábricas también era mayor la demanda de obreros, razón por la cual los trabajadores domésticos y los artesanos se fueron convirtiendo en proletarios que tenían un salario de 37 a 50 centavos diarios.

Tomando en cuenta lo anterior, los artesanos constituían otro grupo social que representaba la transición del campesino al obrero, pues llegaban a las ciudades como trabajadores independientes que al no prosperar con la venta de sus artesanías preferían integrarse al grupo laboral de las fábricas.

Por otro lado, los trabajadores libres que lograron quedarse en la ciudad y que no se integraban a las fábricas pudieron realizar actividades independientes como vendedores, dulceros, carboneros, lecheros, vendedores de periódicos, tortilleros, cargadores, pepenadores y los llamados “serenos” fungían como veladores.

En la parte más baja de la escala social se encontraba el grupo llamado lumpemproletariado, conformado por vagabundos, mendigos, campesinos, desarraigados, hijos ilegítimos de españoles e indias, entre otros y se dedicaban principalmente a la mendicidad y vivían de las limosnas y del robo.

El lumpemproletariado en realidad no alimentaba ningún odio hacia la clase privilegiada a pesar de que algunos eran resultado de los despojos causados por la clase hegemónica.

En algunas ocasiones, debido a los constantes conflictos que se vivían en el país en esa época, esta clase social era ocupada para formar ejércitos improvisados y después de haber participado en éstos y al no existir un control sobre las armas, éstas personas se volvían portadoras de armas y así fueron formándose grupos de bandoleros y salteadores de caminos que se encargaban de robar las carretas de carga y a los viajeros.

II.6 El Porfiriato

En ésta fase de la historia de México, la situación social con respecto de la clase baja sólo cambió en cuanto al número del proletariado y el auge de la burguesía industrial y comercial, pues en cuanto al campesinado, seguía ocupando una gran parte de la sociedad.

En esta etapa existían diversas formas de propiedad y de trabajo, los trabajadores de las haciendas eran peones alquilados, acasillados, aparceros, entre otros y en general el campesinado era totalmente heterogéneo.

Los campesinos siempre permanecían en deuda con las tiendas de raya porque su trabajo parecía no tener ningún valor.

Entre los propietarios se encontraban los hacendados, los colonos, arrendatarios y en pequeñas porciones de tierra, los rancheros.

Las diferencias que existían entre los grupos sociales propietarios y los no propietarios se intensifican en este lapso de la historia de México, debido a distintas situaciones, pero sobre todo, a las cuestiones del reparto de la tierra.

El modelo económico del Porfiriato se basó principalmente en la promoción del desarrollo industrial y la atracción de la inversión extranjera.

Los extranjeros en ese momento, gozaron de muchos más privilegios de los que ya gozaban con los sistemas políticos y económicos anteriores, pues Porfirio Díaz se encargó de promulgar leyes de deslinde de terrenos baldíos y esto trajo como resultado que muchos campesinos que poseían pequeñas porciones de tierras fueran despojados de ellas con el pretexto de que no poseían los títulos de propiedad o de que éstos no eran válidos.

El proceso de colonización interno estuvo fundamentado por la inmigración europea que poco a poco aumentaría, según la ideología de Porfirio Díaz, el nivel cultural de los pueblos indígenas aunque en realidad sólo representó la explotación de las riquezas naturales del suelo mexicano y la concentración de grandes porciones de tierra en unas pocas manos que además eran en su mayoría extranjeras.

Por otro lado, en el Porfiriato aún existían los sistemas comunales de corte prehispánico que en general consistían en la posesión de tierras por un grupo de campesinos que las trabajaban y entre los cuales se repartían las ganancias de las cosechas.

Estos sistemas comunales poco a poco fueron desintegrados pues el modelo económico propugnaba por la propiedad individual para el “desarrollo económico y social”.

Las pocas comunas que quedaban fueron disueltas con la Ley de baldíos de 26 de Marzo de 1894 en donde se plantea el fraccionamiento de los ejidos en propiedades pequeñas e individuales y la ocupación de terrenos de más de 2500 ha.

Antes del Porfiriato ya existían algunas leyes sobres baldíos y colonización, como la del 14 de Octubre de 1823 que creó la provincia del Istmo con capital en Tehuantepec, con el supuesto propósito de conseguir una mejor distribución de la población rural y un mayor aprovechamiento agrícola.

Algunos campesinos propietarios hicieron caso omiso de la legislación y otorgaban todos los títulos de propiedad individuales al representante de los vecinos, pues esa forma de organización era la que habían llevado a cabo desde la época prehispánica, pero muchas veces éstas sociedades agrícolas eran traicionadas por alguno de sus miembros.

En éste sentido, la legislación porfirista sobre colonización dio origen a las “compañías deslindadoras” que se debían encargar de medir y deslindar el área vacía del país, esto es, os terrenos que no estuvieran siendo ocupados para producir y que por tanto representaban manos muertas.

Como pago por su trabajo, las compañías recibían una tercera parte del terreno que denunciaban y lo restante debía venderse a los colonos que lo solicitasen que en su mayoría eran extranjeros.

En teoría no se podían vender más de 2500 ha a una persona pero en realidad se vio que algunos colonos y empresas deslindadoras poseían más de esa cantidad de tierra, pues hasta 1906 sólo 29 empresas eran dueñas de más de 60 millones de ha, de las cuales 20 millones habían sido otorgadas como pago y el resto pertenecían a extranjeros y amigos de Porfirio Díaz.

Los terrenos baldíos estaban clasificados de ésta forma:

• Baldíos, que eran los terrenos que nunca habían sido ocupados por la nación.

• Demasías, que excedían la extensión marcada por los títulos.

• Excedencias, que eran los terrenos ocupados por una persona más de 20 años y que no estaban incluidos en los títulos.

• Nacionales, los terrenos que habían sido descubiertos abandonados o reclamados ilegalmente por personas y después les eran arrebatados.

Todo lo anterior trae como resultado la expedición de 40127 títulos de propiedad durante el Porfiriato.

Esta situación provocó un gran descontento entre los campesinos despojados, creándose las llamadas “guerras de castas” que eran rebeliones en las que se exigía el derecho de propiedad por parte de los grupos desfavorecidos y el usufructo de la tierra, porque todo este despojo sólo consolidó el latifundismo.

Los latifundios, que ya existían desde épocas pasadas, en el Porfiriato es resultado de la política agraria de la dictadura.

Después, cuando Porfirio Díaz se da cuenta del error que representó para el crecimiento del país su política, intenta cambiar la situación expidiendo leyes que sólo permitan las pequeñas posesiones de tierra (minifundios).

II.7 La hacienda

Grandes concentraciones de tierra y además una organización social que constituía todo un orden social institucionalizado.

Su extensión, legalmente no debe de cubrir más de 2500 ha, además de que la política agraria de Porfirio Díaz solo trajo como resultado atraso al país pues hubo una concentración también de la mano de obra y porque además pagaban bajos impuestos .

A pesar de lo anterior, con la industrialización y el crecimiento económico del país durante el Porfiriato, algunas haciendas también intentan modernizarse y algunas se dedicaban a la producción de monocultivos.

II.8 La burguesía Industrial y la burguesía comercial

Siguiendo con la jerarquía de clases, en el tercer puesto se encontraba la burguesía industrial y comercial, el poder de este grupo no determina que existiera una burguesía mexicana, los datos históricos muestran la perdida de la industria minera después de la independencia por la inestabilidad de la nación, esto se repitió en otros rubros como el comercial que al igual que el anterior calló en manos extranjeras.

Eran muy pocos los burgueses mexicanos, la industria manufacturera pertenecía mayoritariamente a los españoles, para los mexicanos podría considerarse que era una industria nacional, ya que los españoles se adaptaban rápidamente a la forma de vida.

La burguesía mexicana en la Reforma era reciente. La dependencia de México es la explicación de las facilidades que el país le da a otros estados en el comercio y compra de las industrias, los españoles fueron expulsados pero la dependencia sólo cambio de nombre y color, ahora eran franceses e ingleses. Hasta 1831 se fundó el Banco del Avió con el fin de estimular y ayudar a los capitalistas. La influencia de la burguesía comenzó a sentirse en el territorio mexicano con la industria textil que organizó consejos industriales que comenzaron a operar en todo el país.

La influencia de este grupo social se hizo sentir rápidamente, la burguesía industrial y comercial tuvo una influencia política, económica y social en el país

“(…) la clase de los fabricantes(…) compuesta en gran parte por personas influyentes, constituye progresivamente un cuerpo respetable en la sociedad (…) más tarde, consejos compuestos por esos mismos fabricantes fueron organizados en departamentos, con el propósito de sostener sus intereses, y su poder llego a tal grado que, en la constitución de 1843, se prohibió expresamente al congreso general la derogación o la suspensión de las leyes prohibicionistas sin la previa aprobación de las dos terceras partes de las asambleas departamentales.”

El grupo manufacturero represento un contrapeso para la influencia del comercio extranjero en México, la anarquía fiscal se origino por la lucha de intereses entre los sectores más importantes de la burguesía en México.

Desde la Independencia, la burguesía comercial, había tenido relaciones estrechas con el partido liberal, de hecho había sido el apoyo más importante de este. La burguesía comercial fue la que respaldo al partido liberal en la defensa de la libertad del comercio y el programa anticlerical.

El poder económico de la burguesía se vio respaldado aun más al igual que los terratenientes con la compra de las tierras puestas en venta luego de las leyes de desamortización y nacionalización de los bienes eclesiásticos durante los gobiernos de Comonfort y Juárez.

La administración de Juárez difirió con la de Díaz en la manera de llegare al desarrollo del capitalismo en México, Díaz lo llevo a cabo gracias al capital foráneo.

Durante el Porfiriato la clase hegemónica de las pertenecientes a la burguesía era la extranjera que gozaba del apoyo del gobierno, la fuerza de su organización monopolista y con el respaldo diplomático de la metrópoli.

Por otro lado, existía otra facción a lado de la burguesía imperialista y de origen local. Este tipo de burguesía es el hecho más importante del Porfiriato, ya que fue el nacimiento de una burguesía manufacturera, que provenía de diversos orígenes como los grupos de terratenientes que al exportar productos acumularon capital y comenzaron a invertir y también inversiones realizadas por inmigrantes europeos que fueron dirigidas a las actividades industriales.

Consecuentemente con el desarrollo de la burguesía manufacturera se desarrollaron las fábricas textiles y las casas comerciales que hicieron desarrollarse a los bancos.

Se dio una transformación en ocasiones de hacendado, exportador, industrial, en otros casos la transformación se dio de comerciante a manufacturero.

La mayoría de las plantas textiles durante este periodo fueron establecidas gracias al capital francés, surgieron nuevas cervecerías en Toluca, Monterrey, Guadalajara y Orizaba; en la industria del papel, acero, cemento y explosivos el capital pertenecía a los franceses, españoles e ingleses.

Gran parte de los mexicanos se unieron como socios con las empresas extranjeras, otros iniciaron sus propios negocios, Así fue como de 1886 a 1910, las recientes inversiones mexicanas fueron superiores a las extranjeras en la industria, Finalmente puede decirse que el proceso de formación de la burguesía industrial en México debe su aparición a la aceleración de las exportaciones.

III. Conclusiones:

Desde los inicios de la historia de México ha existido claramente una diferenciación entre los distintos grupos sociales que formaban parte de la población de México pero siempre ha existido una constante, un grupo social desfavorecido por el sistema político y económico y que desde la reforma y mucho antes y durante el Porfiriato, fue presa de las injusticias sociales, de las condiciones laborales deplorables e infrahumanas.

La cuestión agraria fue siempre un tema de disputa entre los grupos en el poder y las clases más bajas de la sociedad que luchaban por conservar tierras que en muchas ocasiones habían poseído desde la época colonial.

Las diferencias sociales tan agudas y el descontento que generaba el hecho de que el dictador tuviera tantos favoritismos hacia los extranjeros y los grandes terratenientes fueron algunos de los factores que trajeron la inestabilidad política y social al país característica de este periodo histórico y que cada vez fuera más evidente la caída de la dictadura y la necesidad de una reestructuración política que brindara mejores condiciones sociales y laborales al pueblo además de crecimiento político.

Bibliografía

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