Leer Ensayo Completo Las Migraciones En Venezuela

Las Migraciones En Venezuela

Imprimir Documento!
Suscríbase a ClubEnsayos - busque más de 2.129.000+ documentos

Categoría: Temas Variados

Enviado por: Sandra75 02 mayo 2011

Palabras: 6233 | Páginas: 25

...

ncilla, la génesis campesino hacia los centros urbanos, como desplazamientos motivados por factores de rechazo en el medio rural y, como contrapartida, de atracción en el urbano. En los países subdesarrollados existe una amplia documentación en torno al tema del éxodo rural y del proceso creciente de crecimiento de las mayores ciudades.

Factores de rechazo en el medio rural

• La carencia o escasez de fuentes de empleo: Este factor afecta en mayor grado a la población femenina, por lo que las mujeres tienden a predominar en el éxodo rural.

• La escasez de instituciones de enseñanza: Además, hay que sumar las largas distancias que hay que cubrir para llegar a una escuela o colegio. Las dificultades en el transporte escolar son mucho más graves en el medio rural y, sobre todo, en los países subdesarrollados. Entre todas las instituciones educativas, son las de enseñanza secundaria y, desde luego, de la superior, las que resultan más escasas en el medio rural.

• La escasez de servicios: Entre ellos hay que destacar a los servicios asistenciales, de comercio, de formación y asesoría técnica y muchos otros.

• El desarrollo técnico de la agricultura: Este desarrollo técnico tiende a disminuir las necesidades del trabajo asalariado y, por ende, da origen a un motivo adicional para emigrar.

El atractivo de las ciudades

Las ciudades ejercen un atractivo muy poderoso sobre la población rural. Muy a menudo, los campesinos de todo el mundo, quedan "deslumbrados" por la vida urbana, la cual se manifiesta en la oferta de todos aquellos elementos que suelen ser más difíciles de lograr en el campo, por ejemplo:

• En las ciudades existe una mayor diversidad de empleo, especialmente para el sexo femenino. En cambio, en el medio rural, casi no existen empleos fuera de las actividades relacionadas con las labores agropecuarias.

• Existe también una mayor diversidad y disponibilidad de servicios. Los centros urbanos, sobre todo los más grandes, tienen un nivel superior al del medio rural en lo que a oferta de servicios se refiere (servicios asistenciales, educativos y culturales, transporte y comunicaciones, servicios informativos, recreacionales, etc).

• Empleo poco cualificado. Muy a menudo, las ciudades necesitan mano de obra para aquellos empleos de escasas exigencias y de menor remuneración y estos empleos tienden a ser cubiertos por los inmigrantes del medio rural. (Anexo No. 1)

• Se ven forzados a trabajar en medios mas denigrantes por el hecho de que no se dan abasto en el campo bien sea por factores sociales como la sobre población o ambiental es decir por la perdida de cultivos, se ven mas interesados en las ciudades por el hecho de que se les brindaran mas "ayudas por ser campesinos"

Causas de las migraciones

Las migraciones constituyen un fenómeno demográfico sumamente complejo que responde a causas diversas y muy difíciles de determinar, en especial porque debido a las migraciones irregulares o disfrazadas de actividades turísticas o de otra índole, los datos cuantitativos son difíciles de obtener, especialmente en el caso de los países subdesarrollados. Responden a la inquietud generalizada de los seres humanos de buscar siempre un mejor lugar para vivir ya que, como señala Pierre George: "La fuente de desigualdad más inevitable (ineluctable en el original) entre los hombres es su lugar de nacimiento"[] y con las migraciones se intenta superar esa desigualdad. Las principales causas de las migraciones son:

Causas políticas

Se refieren a las causas derivadas de las crisis políticas que suelen presentarse en ciertos países. Muchas personas que temen a la persecución y venganza políticas abandonan un país para residenciarse en otro o, al menos, intentan abandonarlo, aunque a menudo pueden llegar inclusive a perder la vida cuando se trata de regímenes totalitarios. Cuando las personas emigran por persecuciones políticas en su propio país se habla de exiliados políticos, como sucedió en el caso de los españoles que huían de la persecución del gobierno franquista después de la Guerra Civil española. En Venezuela se produjo en diversas ocasiones el mismo proceso de exilio, pero en sentido inverso a la inmigración de los exiliados españoles y de otros países: el caso de Andrés Eloy Blanco podría señalarse como ejemplo.

Causas socioeconómicas

Son las causas fundamentales en cualquier proceso migratorio. De hecho, existe una relación directa entre desarrollo socioeconómico e inmigración y, por ende, entre subdesarrollo y emigración. La mayor parte de los que emigran lo hacen por motivos económicos, buscando un mejor nivel de vida. La situación de hambre y miseria en muchos países subdesarrollados obliga a muchos emigrantes a arriesgar su vida (y hasta perderla en multitud de ocasiones), con tal de salir de su situación.

Causas culturales

La base cultural de una población determinada es un factor muy importante a la hora de decidir a qué país o lugar se va a emigrar. La cultura (religión, idioma, tradiciones o costumbres) tiene mucho peso en esta toma de decisiones. Las posibilidades educativas son muy importantes a la hora de decidir las migraciones de un lugar a otro, hasta el punto de que, en el éxodo rural, este factor es a menudo determinante, ya que los que emigran del medio rural al urbano suelen ser adultos jóvenes, que son los que tienen mayores probabilidades de tener hijos pequeños.

Causas familiares

Los vínculos familiares también resultan un factor importante en la decisión de emigrar, sobre todo, en los tiempos más recientes, en los que cualquier emigrante de algún país subdesarrollado, necesita de mucha ayuda para establecerse en otro país de mayor desarrollo económico.

Causas bélicas y otros conflictos internacionales

Constituyen una verdadera fuente de migraciones forzadas, que han dado origen a desplazamientos masivos de la población, huyendo del exterminio o de la persecución del país o ejército vencedor. La Segunda Guerra Mundial en Europa (y también en Asia), así como guerras posteriores en África (Biafra, Uganda, Somalia, Sudán, etc.) y en otras partes del mundo, han dado origen a enormes desplazamientos de la población o, como podemos decir también, migraciones forzadas.

Catástrofes generalizadas

Los efectos de grandes terremotos, inundaciones, sequías prolongadas, ciclones, tsunamis, epidemias y otras catástrofes tanto naturales como sociales (o una combinación de ambas, que es mucho más frecuente) han ocasionado grandes desplazamientos de seres humanos (también podríamos considerarlos como migraciones forzosas) durante todas las épocas, pero que se han venido agravando en los últimos tiempos por el crecimiento de la población y la ocupación de áreas de mayor riesgo de ocurrencia de esas catástrofes.

Consecuencias de las migraciones

Las migraciones tienen consecuencias directas e indirectas tanto en los países o áreas de emigración como en los de inmigración y en ambos casos, pueden tener efectos tanto positivos como negativos:

• Para el lugar de emigración:

Positivas:

v El alivio de algunos problemas de sobrepoblación

v El logro de una mayor homogeneidad cultural o política (los más descontentos son los que primero emigran, quedando sólo los más conformes que suelen estar de acuerdo con su situación socioeconómica o política)

v La disminución de la presión sobre los recursos

v La inversión de las remesas de dinero que envían los emigrantes

v La disminución del desempleo

v El aumento de la productividad

v El aumento de la venta de productos en otros países.

Negativas:

v Estas situaciones provocan múltiples problemas en las familias, que van desde el envejecimiento de la población (por la salida de población joven en edad de tener hijos)

v Un decaimiento del rendimiento escolar y de la escolaridad en general (por la disminución general de la matrícula)

v Una disminución de los ingresos públicos (por la emigración de gente trabajadora).

v Con relación a la salida de gente joven, ha sido tradicionalmente un problema muy serio, sobre todo, en los países de régimen dictatorial: en los años anteriores a la segunda guerra mundial, el gobierno de Moussolini en Italia prohibió la salida de gente joven con el fin de limitar el éxodo de personas (sobre todo, de varones) en edad de ser movilizados en el ejército. En otros países se ha tratado de absorber o compartir con los padres la tutela por parte del gobierno, con el fin de conseguir tener una mayor influencia en la gente joven para formarla al servicio del Estado.

• Para el lugar de inmigración:

Positivas:

v El rejuvenecimiento de la población

v La población se hace más dispuesta a los cambios (sociales, culturales, técnicos)

v Aportes de capital y de mano de obra

v Aportes de nuevas técnicas (innovación tecnológica): llegan personas ya preparadas sin que haya tenido que invertirse en su preparación

v Aumenta la diversidad cultural, por lo que el país comienza a tener acceso a manifestaciones culturales nuevas (arquitectura, arte, nuevas tecnologías)

v Aumenta el consumo.

Negativas:

v Pueden aparecer desequilibrios en cuanto a la estructura por edad y sexo

v Introducen una mayor diversidad política, lingüística, religiosa, llegando a formarse grupos completamente segregados y marginales

v Perjudica a la conciencia colectiva de la clase trabajadora, ya que los inmigrantes suelen aceptar salarios inferiores a los de la población local

v Aumentan las necesidades de servicios, sobre todo, asistenciales y educativos

v Aumentan las importaciones de productos de los lugares de procedencia de los inmigrantes

v Envíos de dinero hacia los lugares de procedencia de los inmigrantes

v Disminución de los salarios en algunas ramas o sectores por la explotación laboral de los inmigrantes, al no llevar documentos de autorización de tal migración, este país puede decidir si echar al emigrante o no.

Tipos de migraciones

http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:New_Harmony_by_F._Bate_(View_of_a_Community,_as_proposed_by_Robert_Owen)_printed_1838.jpgLas migraciones se pueden considerar según el lugar de procedencia y según la duración del proceso migratorio. Si hay cruce de fronteras entre dos países, la migración se denomina externa o internacional e interna o nacional en caso contrario. Las migraciones pueden considerarse como emigración desde el punto de vista del lugar de salida y como inmigración en el lugar de llegada. Se denomina balanza migratoria o saldo migratorio a la diferencia entre emigración e inmigración. Así, el saldo migratorio podrá ser positivo cuando la inmigración es mayor que la emigración y negativo en caso contrario. El empleo de estas últimas denominaciones se hace para evitar la confusión entre el significado cuantitativo del término positivo (más habitantes) y el significado cualitativo de dicha palabra (mejor). Podemos decir, en sentido inverso, la misma idea con respecto al saldo migratorio negativo. Robert Owen propuso un proyecto, en Indiana para los inmigrantes (Anexo No.2)

En cuanto a la duración de las migraciones se pueden considerar las migraciones temporales, que a veces son migraciones estacionales para trabajar en las cosechas, regresando después a sus lugares de origen; y las migraciones definitivas, cuando los emigrantes se establecen en el país o lugar de llegada por tiempo indefinido.

Los habitantes de algunas comunidades latinoamericanas (especialmente de México) trabajan en los Estados Unidos y regresan anualmente a sus poblaciones de origen para la fiesta del pueblo o para fin de año. A esto se le llama migración cíclica, porque realizan el mismo desplazamiento de manera regular y constante. Muchos de ellos migran a los Estados Unidos por la vía ilegal, pagando los servicios de polleros o coyotes (traficantes de personas) y viajando en condiciones en las que ponen en alto riesgo su vida.

Migraciones Internas

Se producen dentro del propio país de origen. El efecto que han causado estas migraciones ha sido la concentración de población en focos urbanos, ya que ha habido un desplazamiento del campo a la ciudad. La inmigración se ha ubicado de forma definitiva y los pueblos han sufrido mucha merma de población, sobre todo joven, quedando en muchos casos abandonados o con población muy envejecida. Esto pasó en España en los años 60 y la inmigración se dirigió hacia las zonas industrializadas de la periferia y Madrid. La consecuencia de este tipo de inmigración es el desequilibrio en la densidad de población.

Migraciones Externas

Se producen fuera del país de origen. El Estado invierte para prestar su poder organizador tanto en la salida de individuos como en el acceso al país de llegada, lo que da lugar a una serie de migraciones con calificativos particulares (asistida, controlada, cualificada, ilegal, protegida).

Este tipo de migraciones externas de forma voluntaria tiene como característica común la búsqueda de mejores condiciones de vida y de trabajo y, de acuerdo con el tiempo de estancia se pueden considerar inmigraciones temporales o permanentes.

Migraciones Temporales

Se organizan en periodos de distinta amplitud, pero tienen la característica de que se retorna al lugar de origen. Estas inmigraciones pueden darse dentro del propio país o fuera de él. Fuera del propio país destacan las migraciones estacionales (siega, vendimia, cosechas...). Así en 1954, durante los meses de abril y mayo, gran número de españoles inmigraban a Francia para realizar tareas relacionadas con la producción de arroz y remolacha y, a partir de 1960 destaca la inmigración española, también hacia Francia para la vendimia.

Estas inmigraciones estacionales se denominan de “golondrina” ya que no se permanece en el país receptor más que el tiempo necesario que dura el trabajo que realizan los inmigrantes y después regresan a sus países de origen.

Con la mecanización de los campos y las nuevas técnicas que se emplean en las tierras agrícolas, esta emigración estacional cada vez es menor en los países industrializados, mientras que se sigue manteniendo en países del Tercer Mundo, donde regiones pobres trasladan inmigrantes a otras zonas mas dinámicas dentro del propio país.

Las principales migraciones transitorias también son importantes en el sector servicios e industrial. Un ejemplo claro de receptor en estos campos fue Alemania que a partir de 1960 se convirtió en foco de atracción de trabajadores extranjeros, sobre todo de la Europa Mediterránea. Así se firman acuerdos para organizar la recepción de trabajadores con España, Grecia, Italia...A partir de 1973 con la crisis económica derivada de la subida de los precios del petróleo se inicia el retorno de estos inmigrantes y son inmigrantes turcos los que se instalaron en Alemania.

En los países europeos desarrollados interesaba que las emigraciones fueran transitorias, no se pretendía la integración social, sino aprovechar la capacidad de trabajo del inmigrante. Así, por ejemplo de todos los trabajadores extranjeros llegados a Francia entre 1961-62, al cabo de 12 años más de un 60% había vuelto a su país de origen.

En la actualidad los inmigrantes proceden del norte de África y de los países del este de Europa o Turquía, que ven en la Unión Europea una zona donde poder mejorar sus precarias condiciones de vida, aunque muchas veces no sea así y se conviertan en grupos marginales. La atracción hacia las zonas desarrolladas de Europa es tan fuerte que muchos no dudan en pasar dificultades para llegar a estos países y hasta pierden la vida en el intento: hundimiento de pateras que no consiguieron alcanzar las costas españolas.

Cuba fue durante el siglo XX otro centro de inmigración, predominantemente de españoles. Entre 1903-1933 llegaron al país unos 800000 españoles. La crisis de los años 30 hizo que descendiera mucho el número de inmigrantes en Cuba y a partir de la dictadura de Fidel Castro lo que ha sucedido es que ha dejado de ser centro de recepción de inmigrantes y se ha convertido en país que exporta inmigrantes.

El Éxodo campesino en Venezuela

Uno de los grandes movimientos migratorios en Venezuela se conoce el éxodo campesino, como la migración de los campesinos hacia los campos petroleros y las ciudades, motivado esto a los cambios económicos ocurridos a partir de la segunda década del siglo XX, donde se pasó de una economía basada del campo a una economía petrolera.

La mayor consecuencia de esta migración es la desaparición de poblaciones rurales enteras en diversas zonas, las cuales quedaron abandonadas como pueblos fantasmas.

Venezuela pasó de ser un país eminentemente rural (en 1936, 66% de la población era rural) a un país altamente urbanizado, con 87% de la población residenciada en áreas urbanas, con Caracas, Maracaibo, Maracay, Valencia, Barquisimeto y Ciudad Guayana como las principales ciudades. Situación que obedeció al desarrollo de la actividad petrolera, que generó la inversión de dichos recursos en pocas ciudades, comenzando a incrementarse los flujos migratorios del campo a los centros urbanos.

Consecuencias

En el campo:

• Positivas: disminuye la presión de la población sobre los recursos, disminuye el desempleo y la miseria. Se reciben las remesas de dinero enviadas por lo emigrantes a sus familias. Mejoran las técnicas empleadas en las actividades agropecuarias, como una manera de contrarrestar la emigración.

• Negativas: disminuye la vitalidad de la población (empobrecimiento demográfico, envejecimiento), desequilibrios en la composición de la población por edad y sexo. En el éxodo rural emigran, precisamente, las personas con mayor afán de superación, cuya labor en el campo podría ser más positiva que la de los que permanecen en él. Se encarecen los costes de los servicios al disminuir el número de personas que reciben esos servicios. Al quedar la población de mayor edad, esta se va volviendo más reacia al cambio y no mira con buenos ojos las adaptaciones que tiene que hacer para acostumbrarse a una vida cotidiana cada vez más compleja.

En La cuidad:

• Positivas: aumenta la vitalidad de la población, ya que en el éxodo rural predominan los jóvenes. Aportes de capital, ya que muchos campesinos venden sus propiedades para crear sus propias empresas industriales, artesanales o comerciales de pequeña escala en las ciudades. Abarata los costes en el mercado laboral, ya que los campesinos suelen recibir menores salarios que los nacidos en las ciudades.

• Negativas: competencia con la población urbana en el mercado de trabajo. Competencia en los servicios que reciben los habitantes de las ciudades. Disminuye, al menos en un primer momento, el nivel de vida de la población urbana en su totalidad. Aumenta la marginalidad de parte de la población, con todas las implicaciones que ello acarrea. Suelen aumentar los precios, no sólo por el mayor consumo, sino porque las remesas de los inmigrantes a sus lugares de origen generan una cierta inflación disfrazada.

La oposición ciudad - campo

Las diferencias entre el medio rural y el urbano en una fecha relativamente reciente, no eran tan grandes como ahora. Ha sido el extraordinario desarrollo tecnológico y económico del último medio siglo (aproximadamente, a partir de la Segunda Guerra Mundial) el que ha creado una diferenciación creciente entre el campo y la ciudad. La situación actual es relativamente sencilla: en los países desarrollados, la antigua inmigración procedente del campo ha venido siendo sustituida por inmigrantes (muchas veces ilegales) procedentes de países subdesarrollados, teniendo en cuenta que el término subdesarrollo suele ser un concepto relativo, que surge de la percepción del nivel de vida que tiene el que va a emigrar y de las mejoras que podría llegar a tener al llegar a la ciudad.

La gran mayoría de los habitantes de las ciudades subestiman y hasta menosprecian a los campesinos y estos, por su parte, no se adaptan a la vida urbana: cuando llegan a una ciudad grande (probablemente invitados por algún hijo u otro familiar) no suelen permanecer mucho tiempo y al final prefieren irse a su aldea y vivir solos a tener que lidiar con un mundo tan distinto al que ellos conocieron hace muchos años. La solución al problema, desde luego, sería la de mejorar la calidad de vida de las pequeñas poblaciones empleando para ello, precisamente, ese desarrollo tecnológico que muchos de los habitantes del medio rural no suelen e incluso no quieren entender.

En muchos países desarrollados, se ha querido lograr un sistema de vida que toma lo mejor de los dos mundos, el rural y el urbano. En Inglaterra, por ejemplo, muchas personas que trabajan en las grandes ciudades viven en el campo y viajan diariamente para poder tener las ventajas de los dos entornos. En los Estados Unidos, el commuting, es decir, el traslado diario entre alguna urbanización o población en el medio rural y las grandes ciudades viene a ser algo habitual e involucra a una cantidad creciente de personas.

En España, el abandono del campo ha creado una serie de problemas bastante complejos, tanto en el medio rural como en el urbano. En La Alcarria (provincia de Guadalajara), por ejemplo, esa despoblación fue la responsable, aunque tal vez en una pequeña parte, del pavoroso incendio que se produjo en el verano de 2005. Pero es muy difícil corregir este problema ya que, por ejemplo, dos actividades tradicionales de esta comarca de La Alcarria (el cultivo del espliego y la apicultura) se han venido abandonando por la competencia con otros países en un mundo muy globalizado. Además, es precisamente la despoblación la que ha creado una especie de círculo vicioso, ya que si se quisiera retomar de nuevo alguna de esas actividades (u otras) se necesitaría de una población que no existe debido a la emigración.

Para desarrollar esas regiones deprimidas por el éxodo rural, será necesario incorporar a los antiguos emigrantes, a través de políticas destinadas a una especie de rehabilitación del medio rural: fincas y huertos de fin de semana, casas vacacionales, viviendas de interés social, etc. Con el incremento de este tipo de solución, se adoptaría una medida que es muy popular en algunos países (Alemania, por ejemplo) y combatiría en cierto modo, el carácter espasmódico de la salida masiva de habitantes de las ciudades (el "éxodo urbano", como podríamos denominarlo), al hacerlo algo más estable y extendido en el tiempo ya que en España, lo mismo que se suele hacer en Italia con el Ferragosto, tanto con los movimientos de turistas extranjeros como de los nacionales, las épocas de vacaciones se vuelven bastante conflictivas por estos desplazamientos tan masivos de la población.

La globalización y las migraciones actuales

La globalización de la economía está íntimamente relacionada con las migraciones modernas. El establecimiento de colonias europeas en todas partes del mundo a partir del siglo XVI llevó a una primera gran ola de emigración de europeos hacia todas partes del mundo, que entre otras cosas generalizó los idiomas europeos en América, África, Oceanía y partes de Asia.

Durante la industrialización europea (1800-1930) el excedente de población fue resuelto mediante la segunda gran ola de emigración de europeos, esta vez hacia América y Australia.

El proceso de globalización contemporánea, iniciado luego de la Segunda Guerra Mundial y consolidado tras el colapso de la Unión Soviética, estableció un sistema mundial de libre circulación de capitales, bienes y personas. Naturalmente, la globalización impulsó tres grandes procesos migratorios:

• de ejecutivos y empresarios desde y hacia todas partes del mundo,

• «fuga de cerebros», artistas y deportistas de los países más pobres hacia los más desarrollados,

• de trabajadores no calificados de los países pobres para emplearse en los puestos de trabajo considerados indeseables por las poblaciones nativas de los países ricos (empleo doméstico, recolección de basura, construcción, servicios de gastronomía, etc.).

Simultáneamente, los flujos globales del capital y su efecto inmediato de creación-destrucción de empleo, según sea que entre o salga de ciertos países, promueven también naturalmente un flujo del trabajo siguiendo al capital. Este flujo del trabajo, expresado en forma de migraciones internacionales, se ve incrementado por las desigualdades sociales extremas generadas durante el proceso de globalización.

Ello ha llevado a todos los países ricos a imponer crecientes restricciones a la inmigración de trabajadores no calificados (aunque continúan promoviendo la libre circulación de empresarios y científicos, así como la de capitales).

De todos modos ninguna de las sociedades ricas puede prescindir de los inmigrantes porque amplios segmentos de los mercados de trabajo solo pueden emplear inmigrantes, ya que ni aún los más descalificados trabajadores nativos están dispuestos a desempeñar ciertos empleos.

En las condiciones de la globalización, estas restricciones presionan aún más sobre la pobreza de las sociedades pobres, aumentando aún más la desigualdad en los países de origen, y además promueven, por un lado la trata de personas y por el otro la explotación de los trabajadores inmigrantes, reduciendo aún más los salarios de los empleos rechazados por los trabajadores nativos.

De este modo, la globalización ha creado un círculo vicioso de circulación del capital, pobreza y emigración forzada, que las restricciones inmigratorias de los países ricos parecen incentivar aún más.

Perspectivas

Las situaciones sociales generadas por las migraciones son difíciles y muy complejas, especialmente en los momentos actuales. Sin embargo, una idea fundamental debe resaltarse: el fenómeno de la migración debe atenderse tanto en el lugar o país de emigración (origen) como en el de inmigración (destino). Los países desarrollados resultan favorecidos con la situación de atraso del mundo subdesarrollado: tienen mercado para su producción, consiguen precios muy bajos para sus importaciones de los países pobres, su moneda es más estable porque se aprovechan de la mayor inestabilidad en los otros países, etc. Y así sucesivamente.

Por otra parte, la desigualdad social y económica ha venido creciendo de una manera exagerada en el último medio siglo, tanto si nos referimos a la que existe entre los países como la que existe entre las personas y grupos sociales. El aumento del bienestar socioeconómico (es decir, del nivel de vida de la población) en los países ricos implica una enorme carga económica en los países más pobres porque son aquellos los que se benefician más del crecimiento del comercio mundial y del abaratamiento relativo de los productos agrícolas, y ahora industriales, de los países más pobres. El aumento de los precios del petróleo es una manifestación de esta situación: los países desérticos del Medio Oriente y de África tienen miles de km. de oleoductos y gasoductos (inclusive entre países enfrentados entre sí) y, en cambio, no tienen ni siquiera una cantidad mucho menor de acueductos, a pesar de que el agua es mucho más cara y necesaria que los hidrocarburos. Por otra parte, en los países del Sahel se podría impulsar el desarrollo agrícola de muchas zonas desérticas con acueductos por tubería procedentes de las regiones ecuatoriales, donde se encuentra el río Congo, que es el segundo en el mundo por su caudal. Pero ello parece una utopía, no por razones técnicas, sino por motivos políticos, culturales y comerciales.

Además, hemos de tener en cuenta que hoy en día se puede llegar en muy poco tiempo, a la superproducción en casi cualquier ramo de la economía, tanto agrícola (café, azúcar, bananas y otras frutas, etc.) como industrial (máquinas, automóviles, camiones, autobuses, textiles, productos electrónicos, etc.) y, aunque esa superproducción tiene lugar en muchos países pobres, los precios bajos de dichos productos (por dicha superproducción) favorecen, evidentemente, a los más ricos.

Debe enfatizarse la idea de que el desarrollo agropecuario de muchos países subsaharianos (los que hemos usado como ejemplo, y que sufren unos masivos procesos de éxodo hacia los países europeos) ejercería rápidamente una acción estabilizadora y positiva que se traduciría en un mayor crecimiento económico del área y una menor necesidad de emigración. Y ello podría hacerse con las técnicas que existen actualmente e incluso con una especie de "importación" del suministro de agua de los países con superávit a los que tienen un déficit perenne de este recurso que, a fin de cuentas, es mucho más necesario y valioso que el petróleo.

Por otra parte los países desarrollados siguen una política dual frente a las migraciones provenientes de los países no desarrollados, promoviendo y fomentando la inmigración de científicos, técnicos, personal capacitado, empresarios, artistas y deportistas (fuga de cerebros), agravando así aún más el subdesarrollo, y extremando las restricciones para la inmigración de trabajadores no calificados.

Sintetizando, en la era de la globalización, de la economía mundial y de la libre circulación global de bienes y capitales, las migraciones globales son una consecuencia natural. La gestión de las migraciones actuales (siglo XXI) pasa por garantizar plenamente el derecho a la libre circulación comenzando por garantizar el derecho a no emigrar, detener la promoción de la fuga de cerebros por parte de los países desarrollados, reducir la desigualdad entre "países ricos" y "países pobres" e impulsar amplias campañas antidiscriminatorias orientadas a la construcción de sociedades culturalmente plurales.

Actualidad

Hoy en día la inmigración en Venezuela es solo superada por Brasil y Argentina en la región latinoamericana.

Les siguen en número los Italianos con 49.338 personas, aunque se estima que existen casi dos millones de venezolanos con algún lejano antepasado italiano; de origen chino habitan cerca de 10.000 personas aproximadamente y hay también una comunidad árabe (proveniente de Líbano y Siria) que alcanza las 10.000 personas.

En menor medida existen comunidades de alemanes, franceses, ingleses y europeos orientales (principalmente judíos), distribuidos a lo largo y ancho del país, con predominio en la zona central, sobre todo en la capital Caracas.[1]

En la era democrática empezada por Rómulo Betancourt, se siguió la misma política de las dictaduras: fomentar la inmigración. Pero ésta no se limitó a la europea, ya que llegaron contingentes de latinoamericanos, de países del Caribe (Cuba principalmente), etc. Es así que en Venezuela existe una comunidad de casi cuatro millones de personas con orígenes provenientes de la vecina Colombia, y muchos otros más provenientes de otros países del Caribe y Sudamérica.

Estas continuas oleadas migratorias aumentaron el complejo mosaico racial del país. En Venezuela nunca ha habido graves problemas raciales como en los Estados Unidos. Es por ello que el poema "Angelitos Negros", popularizado a través de una famosa canción a mediados del siglo XX, y que representa una especie de himno en contra de todo tipo de discriminación racial, es de un famoso escritor, poeta, humorista, abogado y político venezolano: Andrés Eloy Blanco.

En los últimos decenios, como la mayoría de inmigrantes han sido blancos, las poblaciones negras e indígenas han disminuido su importancia, mientras ha aumentado la de la mestiza y blanca.

Además, la comunidad judía también tuvo en San Bernardino su zona tradicional, viéndose nutrida de inmigrantes provenientes de Marruecos, Polonia, Rumania, Hungría, Alemania, Egipto y Argentina que empezaron a radicarse en el país a principios del siglo XX, pero con mayor auge a partir de 1945.

En algunas urbanizaciones de la ciudad de Caracas (como Chacao, La Florida, Altamira, Prados del Este, El Cafetal, La Castellana, Valle Arriba, Santa Mónica y otras) es notable la composición de la población por inmigrantes europeos y sus descendientes (especialmente los Italo-venezolanos), junto a los descendientes de la población criolla blanca, tanto de la época colonial como de la republicana.

Los inmigrantes colombianos están extendidos por todo el país destacando los estados andinos, Caracas y el estado Zulia. Esto es debido a la gran cantidad de frontera compartida con Colombia y a la presencia de la Metrópoli de Maracaibo, que hacen que dicho estado Zulia posea la mayor parte de los inmigrantes provenientes de Colombia.

Comunidades inmigradas

Italianos

La mayoría de los Italianos emigró a Venezuela a consecuencia de la segunda guerra mundial y de sus destrucciones en la península italiana.

En los años cuarenta y cincuenta más de 300.000 Italianos entraron por el puerto de La Guaira, creando la mayor "colonia" europea en Venezuela. Inicialmente muchos fueron enviados a las colonias agrícolas (como la "Colonia Turén" en el estado Portuguesa), pero la mayoría terminó trabajando en el comercio, industrias y servicios de las principales ciudades venezolanas.

Los Italianos llegaron a Venezuela principalmente desde las regiones pobres del sur de Italia (como Sicilia), pero también desde el industrializado norte (como Emilia-Romaña y Véneto).

El Consulado italiano en Caracas indicó en una publicación oficial[2] que en 1977 - de los 210,350 Italianos residentes en Venezuela - 39,855 eran de Sicilia, 35,802 de Campania, 20,808 de Abruzos, 18,520 de Apulia, y que también (del norte industrializado) venían 8,953 del Véneto, 7,650 de Emilia-Romaña y 6,184 de Friuli-Venecia Julia.

Los Italianos - según la misma fuente - estaban concentrados principalmente en la region centro-norte de Venezuela, alrededor de Caracas y Valencia. En ese mismo 1977, 98.106 Italianos vivían en el Distrito Federal de Caracas, 39.508 en el estado Miranda, 14.203 en Maracaibo, 12.801 en Aragua y 8,104 en Carabobo, e inclusive habían unos 66 Italianos en el Territorio Federal Amazonas.

Actualmente, en los años 2000, casi el 90% de los Italo-venezolanos están concentrados en la región costera venezolana y en la Cordillera de la Costa. Aproximadamente 2/3 de ellos son residentes de las áreas metropolitanas de las tres principales ciudades venezolanas: Caracas, Maracaibo y Valencia.

Santander Laya-Garrido (en su libro "Los Italianos forjadores de la nacionalidad y del desarrollo económico en Venezuela") estimaba que los venezolanos con por lo menos un abuelo de Italia pueden ser casi un millón al principio del siglo XXI (como el presidente de Venezuela Raúl Leoni, cuyo abuelo era un refugiado italiano masón del siglo XIX). Afirmó también que la comunidad italiana ocupaba un lugar predominante en la sociedad venezolana de la segunda mitad del siglo XX.

Portugueses

Los portugueses son una de las colonias europeas más numerosas en Venezuela. Provinieron mayoritariamente de Madeira y otras zonas del país producto de la crisis institucional acaecida. En líneas generales los portugueses contribuyeron con la venta al detal de productos alimenticios, panaderías, pulperías y abastos.

Españoles canarios y gallegos

Durante la colonia y hasta las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial, la gran parte de los inmigrantes europeos a Venezuela fueron canarios y su impacto cultural fue significativo, influyendo tanto el desarrollo del castellano en el país así como la comida y las costumbres. Varios líderes y notables venezolanos cuentan con ascendencia canaria, tales como el precursor de la independencia Francisco de Miranda, el Libertador Simón Bolívar, Antonio José de Sucre, Andrés Bello, José Gregorio Hernández y los presidentes José Antonio Páez, José María Vargas, Carlos Soublette, los Monagas, Antonio Guzmán Blanco, Rómulo Betancourt y Rafael Caldera.

En cuanto a la comunidad Gallega contemporánea que en la actualidad es el segundo grueso español sobreviviente, precedido solo por los canarios (según los datos actuales de pensionistas del Ministerio del Trabajo e Inmigración español), se encuentran sus padres y evidentemente sus hijos de los que no se tiene con claridad registro en el censo; se piensa que emigraron al país en la segunda mitad del siglo XIX y la primera mitad XX, producido por distintos factores en los que se encuentran razones políticas del régimen franquista y la Guerra Civil Española. Este último dato no excluye a los españoles de otras regiones que también habitan en el país en la actualidad.

Anexo No. 1

Como señalaba Clyde V. Kiser en 1967 al referirse a la inmigración en la América Latina:

En realidad, cuando los latinoamericanos piensan en la inmigración, no están pensando en obreros industriales. Piensan en trabajadores del campo y agricultores, porque estos son los que ellos desean. Como la gente de cualquier otra parte, desean que otros hagan lo que ellos mismos están poco dispuestos a hacer, en este caso, el trabajo duro de las grandes propiedades y el cultivo del campo en el interior del país.

Y esta idea se extiende, aún hoy, a situaciones similares en todo el mundo. Sólo que con la mayor facilidad de los medios de transporte y la disminución de la población rural a unos niveles muy exiguos, los puestos de trabajo de menores exigencias tienden a ser ocupados por inmigrantes, a veces ilegales y procedentes de países cada vez más alejados.

Anexo No.2

La ciudad nueva (New Harmony) fue planificada por el socialista utópico de origen galés Robert Owen que se iba a construir en un terreno deshabitado de Indiana, en Estados Unidos, con el fin de proporcionar una residencia y distintos tipos de trabajo para inmigrantes procedentes de otros lugares. Aunque este proyecto no llegó a realizarse, la historia está llena de proyectos más o menos similares y mucho más afortunados que han venido a ser, al mismo tiempo, una especie de señuelo para nuevos inmigrantes, y una solución económica para el desarrollo económico de las nuevas tierras. Entre estos proyectos pueden citarse:

• La planificación de las ciudades iberoamericanas (principalmente, hispanoamericanas) de acuerdo a las Ordenanzas de Felipe II, que establecían en el siglo XVI las características que debían tener todas las ciudades españolas de América;

• El diseño del Ensanche en Barcelona según las ideas de Ildefonso Cerdá, que recogía algunas de las propuestas de Owen con respecto a la construcción de viviendas alrededor con una zona central común para pequeñas industrias, institutos educativos y comercios,

• la idea de las ciudades-satélite (soviéticas y de muchos otros países)

Y todas estas ideas tenían en común que se han venido desarrollando con el aporte mayoritario de inmigrantes.