Leer Ensayo Completo Los Tigres Asiaticos

Los Tigres Asiaticos

Imprimir Documento!
Suscríbase a ClubEnsayos - busque más de 1.933.000+ documentos

Categoría: Negocios

Enviado por: Sara 23 marzo 2011

Palabras: 96468 | Páginas: 386

...

ábricas a los países del sur para beneficiarse con los salarios más bajos.

Es importante destacar no sólo la rapidez del crecimiento económico, sino la mejora en el bienestar humano debido a una mayor equidad en el reparto de las ganancias. El aumento del ingreso per cápita poco común, se vio reflejado en la disminución de la pobreza. Por ejemplo: Tailandia, en la década de 1960 tenía un 59% de su población por debajo del umbral de pobreza y en la década de 1980 este índice había disminuido al 26%. Otro ejemplo de ello es Indonesia, en la década de 1970 tenía el 58% de su población debajo del umbral de pobreza y diez años más tarde este índice había descendido al 17%. Además, mejoraron otros indicadores sociales como el porcentaje de analfabetismo.

Japón fue el primero que comenzó este crecimiento económico, después de su derrota en la Segunda Guerra Mundial. Transformó su industria liviana con gran utilización de mano de obra, en una industria pesada de gran complejidad con alta inversión de capital. Se convirtió en una de las primeras potencias económicas del mundo mediante la importante participación en el mercado mundial, compitiendo con las firmas europeas y estadounidenses. Entre sus principales rubros industriales se encuentran las industrias automotriz, de microelectrónica, de comunicaciones, biotecnológica y de robots.

Con respecto al resto de los países (los dragones o tigres), numerosas empresas multinacionales, especialmente de Japón y Estados Unidos han instalado plantas

en ellos para el armado de aparatos electrónicos. Por lo que los derivados de estas industrias ocupan los primeros lugares en sus exportaciones.

Estos países siguieron el modelo de desarrollo japonés. En la actualidad enfrentan abultadas deudas externas a la banca internacional contraídas para sustentar su proceso industrializador. Estos créditos fueron tomados alrededor del año 1990 cuando las tasas de interés eran bajas, pero en la actualidad, al haberse elevado, les es difícil cumplir los compromisos adquiridos.

Japón también enfrenta dificultades financieras, entre otros motivos por la enorme cantidad de créditos incobrables que tiene. En este mundo globalizado los problemas de estos países de Asia Oriental expone a los mercados mundiales a un grado de incertidumbre que también es tenido en cuenta a la hora de analizar las inversiones. Algunos economistas afirman que es esencial que Japón depure su sistema financiero y vuelva a prestar dinero al Sudeste Asiático, porque todos estos años fueron los préstamos y la liquidez de Japón, los que alimentaron el crecimiento de estos países.

Los nuevos países industrializados (NPI) o ”tigres del sudeste asiático” constituyen un caso muy especial de desarrollo económico. Los primeros cuatro fueron Taiwan, Corea del Sur, Singapur y Hong Kong (antigua colonia británica, ahora perteneciente a China).

Estos países tomaron algunos elementos de la economía japonesa: apostaron al máximo ahorro y a la inversión, a una industria orientada principalmente a la exportación, a largas jornadas de trabajo ya una fuerte disciplina laboral. Recibieron, sobre todo Taiwan y Corea del Sur, ayuda militar y financiera de los Estados Unidos. Además, privilegiaron la capacitación y la calificación de la mano de obra local. Entre la década de 1980 y los primeros años de 1990, todos ellos ahorraron entre un 30% y 45% del producto bruto interno (PBI> y reinvirtieron entre A un 25% y un 40%. Estos países aprovechan la infraestructura manufacturera que les legó el Japón cuando los ocupó, durante la Segunda Guerra Mundial. Los nuevos países industrializados se pusieron al día con los adelantos tecnológicos de un modo muy rápido. Comenzaron con una política sustitutiva de las importaciones a mediados de 1950, para después orientar plenamente la industria a la exportación.

En poco tiempo los países del sudeste asiático pasaron a ser países con escaso crecimiento tuvo como contrapartida los bajos salarios de los trabajadores, hecho que resultaba, y resulta todavía, atractivo para las empresas extranjeras que se instalan en la región. Precisamente, una de las medidas consistió en favorecer selectivamente la llegada de empresas multinacionales y de capitales extranjeros, en especial japoneses y estadounidenses. Así, se favoreció la inversión extranjera siempre y cuando fuera compatible con los intereses nacionales y no arruinara la competitividad y las expectativas del empresariado local. El Estado no estuvo al margen. En estos países, como en el Japón, su intervención llevó adelante el proceso de modernización. Incluso las inversiones extranjeras se realizan con un marcado control por parte del Estado. Esta política desafía la idea común que asocia globalización con capitalismo exitoso con achicamiento del Estado. Por ejemplo, en Taiwan, las industrias mecánicas y petroquímicas consideradas estratégicas pertenecen a empresas públicas. Y se controla que las importaciones no sean superiores en valor a las exportaciones. En Corea del Sur, existe un fuerte proteccionismo al sector industrial respecto de la competencia extranjera e incluso de la entrada de capitales extranjeros. En cambio, en Singapur, las multinacionales ocupan un lugar más importante que en el resto de la región. Dado que, a causa de la limitación de la cantidad de tierras y recursos naturales, el crecimiento general no podía apoyarse en la exportación de productos primarios, la industria constituyó el factor clave por estimular, tanto la orientada al mercado interno como la dirigida al externo.

[pic]

Los “tigres menores” del sudeste asiático

Más adelante, comienzan a desarrollarse otros países del sudeste asiático, los llamados “tigres de segunda generación” o “pequeños dragones’. Iniciaron más tardíamente su camino a la industrialización pero tomaron a los nuevos países industrializados como modelo. Ellos son Malasia, Indonesia, Tailandia (de los cuales se afirma que fueron “inventos” del Japón por el volumen de sus inversiones) y Filipinas. Forman parte, junto con Singapur y Vietnam, de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN).

Gran parte de los productos electrónicos japoneses son montados en alguno de estos países, con salarios bajos, jornadas de trabajó de diez horas, seis días por semana y pocos beneficios sociales para los trabajadores. En todos ellos se manufacturan tecnologías de punta. Y, sien un comienzo fueron los productos textiles, plásticos y juguetes los que más se exportaban, ahora son los correspondientes a la industria electrónica y las tecnologías de ¡a información.

Malasia fue el país que tuvo un crecimiento más rápido. El nivel de pobreza se redujo considerablemente, al igual que las diferencias de ingreso por pertenencia étnica. Indonesia y Tailandia mejoraron la producción industrial, la agrícola, así como los ingresos provenientes del turismo. En algunos de los “pequeños dragones’ hay importantes conflictos sociales asociados al tinte autoritario de sus gobiernos y a las malas condiciones laborales, como también a conflictos étnicos. Estos aspectos son la otra cara de la moneda del éxito económico.

Malasia transformó su economía en treinta años. Cambió las riquezas naturales por la fabricación de chips y por modernos y fabulosos edificios de Kuala Lumpur, su capital. A pesar de contar con interesante reservas de petróleo, gas y abundantes recursos forestales (madera dura) mas de dos tercios de sus exportaciones son productos terminados, como automóviles, electrónicos, telas y alimentos.

DATOS BASICOS DE CADA UNO DE LOS TIGRES ASIATICOS

JAPON

[pic]

ECONOMIA

En las últimas décadas, la economía japonesa se ha expandido rápidamente. La base industrial del país, que antes se basaba en las industrias ligeras, recae ahora en las industrias pesadas, químicas y electrónicas, que juntas constituyen al menos los dos tercios del valor total de las exportaciones anuales. En 2003 el producto interior bruto (PIB) fue de 4.300.858 millones de dólares, uno de los mayores del mundo. La renta per cápita es de 33.710 dólares. El presupuesto nacional estimado para 1993 establecía unos ingresos de 892.795 millones de dólares y 1.013.103 millones de dólares de gastos.

Antes y durante la II Guerra Mundial, la mayor parte de la economía japonesa estaba controlada por una docena de familias acaudaladas, denominadas colectivamente como zaibatsu (‘camarillas ricas’). Las familias más importantes fueron Mitsui, Iwasaki (operando bajo el nombre de la compañía Mitsubishi), Sumitomo y Yasuda; controlaron la mayoría de las industrias de carbón, hierro, pulpa y aluminio. En 1945 y 1946, las autoridades aliadas de ocupación disolvieron la propiedad familiar de estos inmensos consorcios industriales, aunque las empresas permanecieron intactas y aumentaron incluso en poder económico al englobar otras actividades, como los transportes por vía marítima

AGRICULTURA

La población agraria ha descendido en los últimos años y la agricultura contribuye al PIB con sólo un 1,3%; sin embargo la importancia de este sector sigue siendo grande. Más del 40% de la tierra cultivada se dedica a la producción de arroz, que, a mediados de la década de 1990, representó aproximadamente un tercio del total de los ingresos producidos por los cultivos agrícolas. El arroz sigue siendo la base de la dieta japonesa; a pesar de esto, las alteraciones en la dieta nacional y el desarrollo de mejores tipos de arroz cultivado han ocasionado una superproducción importante. Otros cultivos importantes en Japón son los cereales, como el trigo y la cebada.

Según datos para 2004, la producción anual en toneladas era: arroz, 11,4 millones; patatas o papas, 2,50 millones; caña de azúcar, 1,35 millones; y fruta, 4,09 millones, con una importante cosecha de mandarinas, melones y manzanas. También es destacable la producción de remolacha azucarera, rábanos, coles, batatas, coles chinas, cebollas y pepinos. Otros cultivos relevantes son los tomates, el trigo, las habas de soja, el té y el tabaco.

Debido a la escasez de la tierra cultivable y su consecuente valor, se dedica poco terreno al ganado estabulado. No obstante, en 2004, Japón tenía 9,72 millones de cabezas de ganado porcino, 4,48 millones de ganado vacuno y 280 millones de aves de corral. La tierra cultivada (4.762.000 ha en 2002) está dividida en pequeñas granjas y casi el 70% de estas tierras consisten en granjas de 1 ha o menos. Muchos granjeros también trabajan a tiempo parcial en la industria. La tierra se labra intensivamente; casi todas las granjas tienen electricidad y muchas utilizan maquinaria moderna. Los agricultores japoneses obtienen dos o más cosechas en un año; aunque la mayor parte de los suelos están exhaustos, el elevado uso de los fertilizantes químicos, especies mejoradas y avances técnicos han hecho que las granjas japonesas estén entre las más productivas del mundo.

SIVICULTURA Y PESCA

El 64% de la superficie total de Japón está cubierta por bosques, de los que el 40% son de maderas blandas; alrededor de dos tercios del área forestal son de propiedad privada. Aunque Japón ocupa una posición destacada en la producción mundial de madera, el incremento repentino de la demanda interior de madera obliga al país a importar la mayor parte de su consumo. La tala anual de madera fue de 15,3 millones de m³ en 2003.

El pescado ocupa el segundo lugar en importancia en la dieta alimenticia japonesa, por lo que la producción pesquera es una de las más importantes, tanto para el mercado interior como para el exterior. La flota pesquera japonesa es una de las mayores del mundo. La pesca se puede dividir en tres categorías principales: costera, de bajura y de altura. La costera se realiza en barcos de tamaño medio y consigue una cantidad sustancial de las capturas totales, pero sólo un 25% del valor de la producción total. La pesca de altura, realizada con grandes buques que faenan en aguas internacionales, consigue una captura similar a la de la pesca costera, mientras que la pesca de bajura, en barcos pequeños, con redes o técnicas poco modernizadas, representa casi la mitad de la producción industrial total. En 5,52 millones de toneladas, principalmente sardinas, bonito, cangrejos, lucios, gambas, salmón, caballa, calamares, almejas, besugo, vieiras y atún entre otras. Además, Japón está entre los pocos países balleneros que quedan y recogen gran cantidad de algas y otras plantas marinas

MINERIA

Los recursos minerales de Japón son variados pero limitados en cantidad. La caliza es la roca más explotada. También se extraen otros minerales como carbón, cobre, plomo, cinc y otras rocas como la cuarcita, pero en cantidades insuficientes para cubrir la demanda interior.

INDUSTRIA

Las industrias japonesas sufrieron graves daños en la II Guerra Mundial. Después, el país acometió una reconstrucción que dio como resultado la completa modernización de las instalaciones industriales, poniendo el énfasis en las industrias químicas y petroquímicas y en la industria de maquinaria pesada. A mediados de la década de 1950, la producción industrial había superado los niveles anteriores a la guerra; el crecimiento industrial alcanzó el 9,4% anual durante el periodo comprendido entre 1965 y 1980 y el 6,7% al año durante el periodo de 1980 a 1988. A mediados de la década de 1990, Japón era el principal país constructor de barcos del mundo y se encontraba entre los productores más destacados del mundo de productos eléctricos y electrónicos, acero y vehículos de motor. La producción de acero crudo en el mismo periodo era de unos 109,7 millones de toneladas; y la producción de hierro en lingotes, de 80 millones de toneladas. La industria nipona también producía 9,8 millones de turismos, 7,6 millones de camiones y grúas, 47,7 millones de relojes, 28,2 millones de vídeos, 14,3 millones de televisores en color, 18 millones de cámaras de 35 mm, 6,1 millones de hornos microondas, 5,2 millones de refrigeradores, 4,3 millones de faxes, 2,6 millones de ordenadores, 2,3 millones de copiadoras y otros muchos aparatos eléctricos y electrónicos para el hogar y para el trabajo. Gracias a la fuerza del yen, las compañías japonesas han invertido de forma creciente en plantas industriales fuera de Japón.

A mediados de la década de 1990 Japón se encontraba también entre los principales productores mundiales de materias primas químicas básicas, de industrias textiles y de fibra sintética. Sin embargo, durante este periodo, la producción de seda y algodón disminuyó.

ENERGIA

Japón se encuentra entre los principales países en la producción anual de electricidad (1.044.042 millones de Kwh. en 2002). Las centrales térmicas, mediante el uso de carbón o productos del petróleo, generan el 61,92% de la electricidad, las instalaciones hidroeléctricas el 7,79% y las plantas nucleares el 28,27 por ciento.

La carencia de unos recursos de energía nacionales adecuados hace que Japón dependa de las importaciones de combustible para hacer frente a sus necesidades energéticas. Debido a las mejoras de la eficiencia y conservación energética, el crecimiento anual del consumo energético en Japón descendió desde el 6,1% durante el periodo comprendido entre 1965 y 1980 hasta el 1,9% entre 1980 a 1988. El porcentaje de los combustibles en las importaciones cayó desde el 50% en 1980 al 21,2% en 2003.

MONEDA Y BANCA

El Banco de Japón, establecido en 1882, es el banco central, actúa como agente fiscal del gobierno y es el único emisor de moneda. Más de 85 bancos comerciales constituyen el núcleo del sistema financiero japonés. La Bolsa de Tokio es uno de los principales mercados bursátiles del mundo. La unidad monetaria de Japón es el yen dividido en 100 sen (115,93 yenes equivalían a 1 dólar estadounidense en 2003).

COMERCIO EXTERIOR

Antes de la II Guerra Mundial, Japón ocupaba el quinto puesto en el comercio mundial con una balanza comercial favorable; la mayor parte de las exportaciones japonesas se dirigían a territorios que formaban parte del Imperio, como Dongbei Pingyuan (Manchuria) y la China ocupada; sin embargo, las relaciones comerciales con algunos países desarrollados como Estados Unidos y Gran Bretaña eran desfavorables. Las autoridades aliadas de ocupación permitieron a las empresas privadas que continuaran con el comercio exterior en 1946. En 2003, las importaciones anuales totalizaron 383.452 millones de dólares y las exportaciones 471.996 millones, lo que hace de Japón el tercer país exportador del mundo. Los bienes manufacturados aportaron el 92,9% del total de las exportaciones; respecto a las importaciones, la partida de combustible fue la mayor y supuso el 21,2%. Otras importaciones son alimentos, animales vivos, manufacturas básicas (como tejidos, hierro y acero) y materias primas como madera o minerales metálicos. Hasta 1993 se prohibieron las importaciones de arroz, pero las escasas cosechas de 1993-1994 obligaron a realizar una importación de emergencia de 1 millón de t procedentes de Tailandia, Australia y Estados Unidos; la conclusión de la ronda de negociaciones del Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT), celebrada en 1993 en Uruguay, impuso una relajación gradual de las restricciones al libre comercio.

El comercio exterior es esencial para la economía japonesa, pues el mercado interior es capaz de absorber por completo los bienes manufacturados que produce la industria nipona. Por otro lado, como Japón tiene que importar la mayoría de las materias primas de las que depende su industria, el país también debe exportar una buena proporción de su producción anual, con el fin de mantener una balanza comercial favorable. Japón ha invertido los grandes excedentes comerciales acumulados durante las décadas de 1970 y 1980 en el exterior, de manera que se ha convertido en la principal nación acreedora del mundo.

A principios de la década de 1990, el comercio con los países asiáticos suponía cerca del 42% de las importaciones japonesas y el 33% de sus exportaciones. Los principales socios comerciales asiáticos de Japón eran Corea del Sur, China, Taiwan, Hong Kong, Indonesia, Arabia Saudí y Singapur. Durante el mismo periodo, los países de la Unión Europea —en especial Alemania, Francia y Gran Bretaña— aportaban el 13% de las importaciones japonesas y compraban el 17% de sus exportaciones. Estados Unidos absorbe el 28% de las exportaciones japonesas y aporta el 22% de sus importaciones. Otros socios comerciales destacados de Japón son Australia, Canadá y los países de la antigua Unión Soviética.

TRANSPORTE

Las principales líneas ferroviarias se nacionalizaron en 1907; en 1987, se reorganizaron y transfirieron al sector privado. Japón tiene 20.096 km de vías, de los que alrededor del 55% están electrificados. La construcción de una nueva red de ferrocarril de alta velocidad, con una longitud de 7.000 Km. destinada a unir las ciudades principales, comenzó a principios de la década de los setenta.

La red de carreteras es de 1.171.647 Km. de los cuales el 77% está asfaltado. En 2002 había 581 vehículos por cada mil habitantes.

Japón se encuentra entre los principales países del mundo por el tamaño de su flota mercante, con 6.937 buques y una capacidad total de 13.180.189 toneladas brutas registradas. La compañía Japan Air Lines, establecida en 1951, ofrece servicios de Tokio a Europa, Estados Unidos, Canadá, México, Oriente Próximo y los países del Sureste. Todas las líneas aéreas niponas, en principio de servicio interno, han incrementado sus operaciones internacionales en los últimos años.

COMUNICACIONES

En 2003, había 472 teléfonos y 382 equipos informáticos en uso por cada mil habitantes. Se utilizaban alrededor de 121 millones de aparatos de radio y 92 millones de receptores de televisión. Se publican 122 periódicos diarios; su circulación combinada excede los 73 millones de ejemplares. Los diarios japoneses tienen una de las mayores tiradas totales del mundo. Los periódicos con mayor difusión son el Tokyo’s Asahi Shimbun y el Yomiuri Shimbun.

TRABAJO

Después de la II Guerra Mundial, el número de afiliados a los sindicatos japoneses experimentó un enorme incremento. En 1946, más de 12.000 sindicatos tenían en total 3,7 millones de afiliados. A finales de la década de 1970, el número de sindicatos había aumentado a más de 70.000. A principios de la década de 1990 tenían una afiliación de 12,5 millones. En 1987 las principales federaciones sindicales de la nación acordaron unirse en un único cuerpo, la Federación Nacional de Sindicatos del Sector Privado, conocida como Rengo. La población activa en 2003 era de 68,1 millones de trabajadores; la agricultura ocupa al 5%, la industria al 31% y los servicios al 64 por ciento.

TURISMO

Unos 5,21 millones de extranjeros visitan Japón anualmente, mientras que se estima que 12 millones de japoneses viajan fuera de sus fronteras. Los ingresos turísticos anuales de Japón son de 3.278 millones de dólares.

Aunque con un pequeño territorio y pobre en recursos naturales, después de la II guara mundial logró convertirse en la segunda potencia industrial del globo y la primera en capacidad financiera. La inversión constante en el desarrollo de los recursos humanos, le permitió captar cerca dé 20% del macado mundial de bienes manufacturados.

• CASI TODOS LOS PAÍSES DEL ASIA-PACÍFICO COPIARON LAS INSTITUCIONES DEL JAPÓN:

1. El MITI: Ministerio de Comercio Exterior e Industria del JAPÓN.

2. La agencia de planificación

3. El centro de productividad

4. La Agencia de Tecnología

5. Las agencias Promotoras de Exportación

6. EL NIKKEIREN, la asociación de entidades Financieras

7. EL KEINDANREN, La asociación de entidades Industriales

8. El sistema Burocrático Prusiano.

9. el sistema educativo estadounidense y Francés

10. El Sistema de Transporte ingles

11. El sistema Jurídico Alemán

12. El sistema Holandés de Comercialización

13. Centros de productividad: desarrollo tecnologías propias e institucionalizo la adaptación de tecnologías existentes. La copia institucional, más que constituir una muestra de debilidad, produjo una fortaleza competitiva adicional, cuando lo copiado obtuvo en el proceso mejoras cualitativas.

CHINA[pic]

País del este de Asia, el tercero más grande del mundo en superficie, después de Rusia y Canadá, y el mayor en cuanto a población. Su nombre oficial es el de República Popular China (Zhonghuá Rénmin Gònghéguó). Limita al norte con la República de Mongolia y Rusia, al noreste con Rusia y Corea del Norte, al este con el mar Amarillo y el mar de la China Oriental, al sur con el mar de la China Meridional, Vietnam, Laos, Myanmar (antigua Birmania), India, Bután y Nepal, al oeste con Pakistán, y Tayikistán y al noroeste con Kirguizistán y Kazajstán. China cuenta con más de 2.900 islas costeras, la mayor de las cuales es Hainan, en el mar de China Meridional. La superficie total de China es de 9.571.300 km², sin incluir el territorio perteneciente a la isla de Taiwan. La capital de China es Pekín; la ciudad más grande del país es Shanghai.

[pic][pic]

[pic][pic]

[pic][pic]

[pic][pic]

[pic][pic]

[pic][pic]

Palacio de Verano de Pekín

China: costumbres

China: espacios rurales

China: espacios urbanos

China: trabajos

Pekín/Beijing, la capital de China

Más de una quinta parte de la población mundial vive dentro de las fronteras de China. Aquí nació una de las primeras civilizaciones del mundo y tiene una historia escrita que data de hace unos 3.500 años. Zhongghuó, el nombre chino del país, significa ‘tierra central’, una referencia a la creencia china de que su país era el centro geográfico de la Tierra y la única civilización verdadera. Hacia el siglo XIX, China se había convertido en un Estado política y económicamente débil. La llegada del gobierno comunista en 1949 es uno de los hechos más importantes de su historia; en un periodo de tiempo muy corto tuvieron lugar unos cambios tan radicales que afectaron tanto a la economía como a la sociedad china. Desde la década de 1970, China ha abandonado el aislamiento que se había impuesto respecto a la comunidad internacional y ha buscado modernizar su estructura económica.

POBLACION

El primer censo nacional desde la llegada al poder de los comunistas se realizó en 1953, en un esfuerzo para evaluar los recursos humanos disponibles para el primer plan quinquenal. En ese momento, se descubrió que la población de China ascendía a 582.600.000 habitantes. Un segundo censo realizado en 1964 mostró un crecimiento de hasta 694.580.000 habitantes; el tercero, en 1982, revelaba una población (excluyendo a Hong Kong, Macao y Taiwan) de 1.008.180.000 habitantes, haciendo de China el primer país del mundo que sobrepasó los mil millones. Entre 1953 y 2005 la tasa de mortalidad cayó desde 22,5 hasta 6,90 fallecidos por cada 1.000 habitantes; la tasa de natalidad ha descendido desde el 45‰ en 1953 al 13,10 ‰ en 2005. Como resultado de ello, la tasa de crecimiento de la población ha descendido desde el 1,50% (1950–1960) hasta el 0,58% (2005). A pesar de todo, a ese ritmo China duplicará su número de habitantes en 120 años.

El descenso en la fertilidad registrado entre las décadas de 1950 y 1980 se vio muy favorecido por los esfuerzos gubernamentales para promocionar el matrimonio tardío y más recientemente para inducir a las familias chinas a tener un único hijo. Este programa se ha complementado con la expansión continua de los servicios de salud públicos que proporcionan información sobre el control de la natalidad y métodos anticonceptivos con un costo muy pequeño o incluso nulo. En 1984 se estimaba oficialmente que el 70% de todas las parejas casadas en edad fértil utilizaban métodos anticonceptivos y que 24 millones de parejas habían prometido formalmente no tener más que un hijo. El aborto es legal y hay presiones sociales hacia las mujeres que tienen ya un hijo o más y se quedan embarazadas en el sentido de que no continúen adelante con ese embarazo. Las minorías nacionales, generalmente, han sido excluidas del programa gubernamental de control de la natalidad, como respeto hacia las culturas y creencias de otras etnias, con el fin de no dañar la amplia autonomía cultural de la que gozan.

En 1980 el gobierno informó de que el 65% de la población era menor de 30 años, por lo tanto una gran parte de la población china estará en una edad fértil durante al menos algunas décadas más. En septiembre de 1982, la cúpula del Partido Comunista Chino (PCCh) declaró que la nación debía limitar su población a 1.200 millones hacia finales de siglo, una meta que requería la intensificación de los esfuerzos de control de la población. Gracias a las numerosas medidas aplicadas, se ha conseguido una tasa de fertilidad de tan sólo 1,72 hijos por mujer (2005).

China tiene una población (según estimaciones para 2005) de 1.306.313.800 habitantes. La densidad de población es de 140 hab/km², aunque la distribución geográfica es muy desigual. La gran mayoría de la población se encuentra en las diecinueve provincias del este, que históricamente han formado el corazón de China; esto refleja el distinto uso del suelo que se ha hecho históricamente, así como modelos de asentamiento diferenciados entre los chinos han (en el este) y las demás etnias (en el oeste). Desde la década de 1960 el gobierno chino ha promocionado el asentamiento en las tierras de las provincias occidentales y las regiones autónomas.

A pesar de la industrialización, China sigue siendo un país predominantemente rural y agrícola. Aunque ya existían grandes concentraciones urbanas, incluso antes de la época del Imperio romano, el país en su conjunto se ha ido urbanizando poco a poco. Sin embargo, alrededor del 61% de la población se puede clasificar como rural.

La migración espontánea desde el campo a las ciudades fue prohibida desde mediados de la década de 1950 a causa de la falta de trabajo para los habitantes que llegaban a la ciudad. Esta prohibición fue consecuencia de la idea de Mao Zedong de que las distinciones de clases entre la población urbana y la rural era la gran causa de las desigualdades sociales en China. Durante la década de 1960 y la primera mitad de la de 1970 (en especial durante el periodo de la Revolución Cultural) los chinos desarrollaron una campaña para enviar al campo durante varios años, o incluso de manera definitiva, a jóvenes educados en las ciudades. Este movimiento debía proporcionar ciertas habilidades a las zonas rurales y por lo tanto reducir el interés de los campesinos por emigrar a la ciudad. La importancia del programa de ‘ruralización’ fue decayendo tras la muerte de Mao en 1976 y fue eliminado de hecho a finales de 1978, momento en que empezó a aumentar la migración hacia la ciudad.

El cambio de residencia dentro de las ciudades también está controlado por el gobierno: una persona debe tener la aprobación gubernamental y la garantía de una residencia y empleo antes de trasladarse. Se ha producido un cierto movimiento dentro de las grandes ciudades como consecuencia de la destrucción a gran escala de viviendas antiguas en mal estado y su sustitución por edificios de apartamentos de cuatro y cinco pisos.

DIVISION ADMINISTRATIVA

El territorio chino está integrado por 22 provincias (Anhui, Fujian, Gansu, Guangdong, Guizhou, Hainan, Hebei, Heilongjiang, Henan, Hubei, Hunan, Jiangsu, Jiangxi, Jilin, Liaoning, Qinghai, Shaanxi, Shandong, Shanxi, Sichuan, Yunnan y Zhejiang), 5 regiones autónomas (Guangxi, Mongolia Interior, Ningxia, Tíbet y Xinjiang) y 4 municipalidades especiales (Pekín, Shanghai, Tianjin, Chongqing). Las regiones autónomas fueron establecidas en áreas que originalmente tenían poblaciones de etnia no china. Tíbet, una de las regiones autónomas chinas, tiene un gobierno en el exilio considerado por parte de un sector de la opinión pública internacional como el legítimo representante de un Estado soberano ocupado. Taiwan, por su parte, es considerada por el gobierno de la China continental como una provincia renegada. Finalmente, Hong Kong adquirió en 1997 la categoría de Región Administrativa Especial tras su retrocesión a China, al igual que sucedió con Macao en 1999.

CIUDADES PRINCIPALES

[pic][pic]

Las ciudades más antiguas de China evolucionaron en el siglo XV a.C. bajo la dinastía Shang. Las ciudades han sido importantes desde hace muchos siglos para cubrir las funciones ceremoniales (administrativas y religiosas), así como de lugar de residencia de la corte china y como lugar de intercambio comercial. En el siglo XX, y especialmente desde la década de 1950, las ciudades chinas han ganado gran relevancia como centros industrialmente productivos. Sin embargo, han mantenido su significado ceremonial bajo el gobierno comunista.

Según estimaciones para 1992, China tenía 40 ciudades cuyas poblaciones superaban el millón de habitantes. La ciudad más grande de China y su principal puerto es Shanghai (12.887.000 habitantes); Pekín (10.839.000 habitantes), la capital y centro cultural de China; Tianjin (9.156.000 habitantes), una ciudad portuaria en la unión del río Hai y el Gran Canal; Shenyang (4.828.000 habitantes); Wuhan (5.169.000 habitantes), una ciudad portuaria en la confluencia de los ríos Han y Yangzé, y Cantón (3.893.000 habitantes), ciudad portuaria en el Shi Jiang (río de la Perla). Todas estas ciudades han desarrollado grandes zonas industriales.

IDIOMA

Los chinos han disfrutado de un idioma escrito desde hace más de 3.000 años. Aunque el idioma chino está formado por más de una docena de grandes dialectos hablados, toda el sistema de escritura se realiza con los mismos caracteres. Esta unidad literaria ha sido importante para la unidad histórica del pueblo chino desde la dinastía Shang (c. 1766-c. 1027 a.C.).

Uno de los ambiciosos esfuerzos del gobierno comunista chino desde 1949 ha sido la modificación de la lengua china. El idioma hablado de forma oficial por los chinos es el putonghua (habla corriente); a veces los occidentales lo conocen como mandarín y es el dialecto del norte de China. En 1955 este dialecto fue declarado idioma común en la Conferencia Nacional de la Reforma del Idioma Chino Escrito. Se han realizado grandes esfuerzos también para modificar el idioma escrito. El uso de caracteres simplificados (caracteres escritos con menos trazos), se ha incrementado poco a poco, lo que ha facilitado el objetivo del gobierno de ampliar la alfabetización.

En 1977 los chinos realizaron una petición formal a las Naciones Unidas para utilizar los caracteres del alfabeto latino en la escritura o grafía pinyin (ortografía fonética) con el fin de poder transcribir los nombres de lugares en China de acuerdo a pautas comprensibles para el resto del mundo; se creó este método de transcripción a finales de la década de 1950 y ha sufrido modificaciones constantes. Algunos dirigentes chinos aseguran que el pinyin llegará finalmente a reemplazar los caracteres chinos y se convertirá en el idioma chino escrito; sin embargo, no se espera que esto ocurra en un futuro cercano.

Los más de 70 millones de personas que componen las minorías étnicas de China tienen sus propios idiomas hablados, entre los que se encuentran mongol, tibetano, miao, tai, uigur y kazajo. Antes muchos de estos idiomas minoritarios no tenían una forma escrita, pero el gobierno chino ha animado el desarrollo de formas escritas de estos idiomas, utilizando el pinyin. También se anima a estos grupos a continuar las tradiciones que promocionarán el conocimiento de su herencia etnolingüística. El dialecto mandarín es el que se enseña en las escuelas, generalmente como segundo idioma y su conocimiento es indispensable en toda China.

RELIGION

Una de las primeras acciones del Partido Comunista Chino (PCCh) al obtener el control en 1949 fue eliminar, de modo oficial, la religión organizada. Antes, las religiones dominantes en China habían sido el confucianismo, el taoísmo y el budismo. A causa de la naturaleza casi secular del confucianismo, y debido a que la mayor parte de los chinos estaban vinculados a las tres grandes creencias, por lo que carecían de una fuerte fidelidad a una sola religión, la población ofreció muy poca resistencia al cambio del ejecutivo.

Además del budismo y taoísmo, las principales religiones formales de China, eran el cristianismo y el islam. La mayor parte de los templos y escuelas de estas cuatro religiones se secularizaron. Sólo con la Constitución de 1978 se permitió el desarrollo oficial de las religiones organizadas en China, aunque también establecía que la población tenía el derecho a no tener creencias religiosas y ‘a propagar el ateísmo’.

Desde que se han garantizado los derechos religiosos, los grupos cristianos en las ciudades y las sectas budistas tanto en el campo como en la ciudad han sido muy activas. Los chinos musulmanes étnicos (o hui) así como los pueblos musulmanes minoritarios como los uigur, kazajos y kirguises, mantienen su fe en el islam, pero hoy practican su religión de un modo más abierto.

GOBIERNO

China ha tenido un gobierno organizado desde el establecimiento de la dinastía Shang, alrededor del 1726 a.C., convirtiéndola en una de las naciones más antiguas del mundo. A lo largo de la historia, el control político de la enorme población china fue administrado por una serie de gobiernos locales de fuerte control, por una capital central y por una corte cuyo carácter político varió según las circunstancias históricas. Desde que el 1 de octubre de 1949 llegaron al poder los comunistas chinos, se ha hecho evidente una tendencia hacia el establecimiento de un gobierno nacional centralizado en Pekín. Esta unidad se ha logrado en gran parte a través de la autoridad personal y el liderazgo de Mao, y a la estructura gubernamental establecida por el Partido Comunista Chino. A esta estructura moderna le fue dando forma la primera Constitución promulgada en 1954 y revisada en 1975. En 1978 se promulgó una tercera Constitución (efectiva desde el 1 de enero de 1980) que reflejaba los cambios en las políticas gubernamentales después de la muerte de Mao. En 1982 se adoptó una nueva Constitución.

GOBIERNO LOCAL

El gobierno local en China está organizado en tres niveles administrativos básicos: las provincias, los condados y las ciudades y localidades administrativas. En el primer nivel, bajo el teórico control del gobierno central, están las 22 provincias, 5 regiones autónomas y 4 municipalidades gobernadas directamente (Pekín, Shanghai, Tianjin y Chongqing). En este nivel cabe señalar que el gobierno chino incluye a Taiwan como vigésima tercera provincia, si bien desde 1949 ésta se encuentra en manos de grupos nacionalistas que hubieron de huir a la isla tras la derrota del Guomindang en la guerra civil librada en la China continental. Hong Kong y Macao tienen el rango de regiones administrativas especiales cuya autonomía está preservada por sus respectivas constituciones. En el segundo ámbito están las prefecturas, condados y municipalidades; en el último se encuentran las subdivisiones municipales, ciudades y localidades administrativas. En cada uno de estos niveles existen entidades autónomas en áreas donde habitan sobre todo minorías no chinas.

Desde finales de la década de 1950 hasta la década de 1970, en la mayor parte del territorio chino el nivel correspondiente a las ciudades y localidades administrativas fue reemplazado por comunas como unidades administrativas básicas, que con posterioridad fueron divididas en brigadas de producción. Con posterioridad a 1984 se llevó a cabo un programa continuado de reformas administrativas que preveía la transferencia de la administración de los condados desde las prefecturas a las ciudades dándoles un rango similar, así como la formación de asambleas populares con el objetivo de generar un crecimiento económico rural bajo el liderazgo urbano. En 1985, dentro de este programa de reformas instauradas por Deng Xiaoping, se completó una campaña quinquenal para desmantelar 56.000 comunas rurales.

Aunque cada ámbito de la estructura gubernamental es responsable ante el nivel superior, existe un fuerte nivel de autogobierno en las pequeñas unidades locales. Esta promesa fue importante para la victoria de los comunistas chinos en 1949. El gobierno desarrolló este gobierno local, que servía para la discusión pública y formaba parte del proceso de gobernación de China. El gobierno en el nivel local es en la actualidad desarrollado mediante un sistema de elecciones libres que ha dado un óptimo resultado.

El eje de la política gubernamental en la década de 1980 consistió en delegar autoridad con el fin de promover el crecimiento. Así, en 1983 siete ciudades (Chongqing, Wuhan, Shenyang, Dalian, Cantón, Harbin y Xi’an) fueron exoneradas de la jurisdicción provincial y se les permitió tratar con la autoridad central de manera directa; Shanghai obtuvo un estatus similar en 1990. Del mismo modo, las provincias, que pasaron a disponer de sus propias asambleas populares a partir de 1980, obtuvieron un grado similar de autonomía, de modo tal que incrementaron su poder decisorio para atenuar o desatender las órdenes llegadas del gobierno central. Las reformas económicas privatizadoras de la década de 1980, así como la reducción del control central, han hecho que un buen número de autoridades locales en los niveles inferiores se hayan preocupado más por obtener beneficios económicos que por la actividad política como tal, lo que ha dado lugar a la aparición de numerosos casos de corrupción.

SALUD Y BIENESTAR SOCIAL

El gobierno de China cubre todos los servicios sanitarios de sus ciudadanos. Las metas de los servicios sociales fueron un elemento importante en la llegada al poder del Partido Comunista. Los grandes programas públicos de bienestar se han encargado de prestar otros servicios tales como la vivienda, la oportunidades profesionales, las pensiones de jubilación y los servicios funerarios.

Los logros más impresionantes son los del área de sanidad. En 1949 la esperanza de vida en China era de 45 años y en 2005 los datos se habían elevado hasta 70,7 años para los varones y 74,1 para las mujeres. Durante el mismo periodo, el número de médicos se incrementó considerablemente: a pesar del rápido crecimiento general de la población, China tenía en 2000 un médico por cada 595 habitantes, frente al porcentaje de uno por cada 27.000 en 1949. En los pueblos y distritos hay clínicas, y los hospitales están en su mayor parte localizados en la ciudad capital del condado. El coste por un año de cobertura en una clínica, por cada individuo es equivalente a dos días y medio de trabajo aproximadamente; cuando un paciente visita la clínica se le impone una tarifa nominal. Para un tratamiento más exhaustivo en las instalaciones médicas municipales o provinciales, el coste lo suele pagar la unidad de trabajo o el gobierno central.

Uno de los cambios más profundos que han tenido lugar recientemente en los servicios de salud ha sido el renovado interés por la medicina china tradicional, a través de tratamientos con hierbas locales, y acupuntura. Este tipo de tratamientos son hoy más comunes en China que la medicina occidental. Los denominados ‘doctores descalzos’ desempeñan un importante papel al llevar los servicios de salud a la gente. Este personal está preparado para consultas de higiene, medicina preventiva, acupuntura y tratamientos rutinarios de las enfermedades más comunes; trabajan en las zonas rurales donde los médicos son escasos. Para millones de campesinos este doctor es su primer encuentro con los servicios de salud del Estado.

China ha promocionado campañas masivas en el campo de la sanidad. El gobierno ha promovido ampliamente la inmunización de niños, la erradicación de la esquistosomiasis y la disminución de las enfermedades venéreas. Se han lanzado campañas de gran éxito en contra de la tuberculosis, malaria, filariasis y otras enfermedades que anteriormente estaban muy extendidas. El gobierno no ha vacilado en su apoyo a la planificación familiar a través de programas de control de la natalidad que se incrementaron desde la Revolución Cultural, a finales de la década de 1960. La política de familias de un solo hijo está apoyada por la propia Constitución. El gobierno también establece programas de ayuda social para los discapacitados, ancianos y por maternidad.

ECONOMIA

Durante más de 2.000 años la economía china operó bajo un tipo de sistema feudal; la tierra estaba concentrada en las manos de un grupo relativamente pequeño de terratenientes cuyo medio de vida dependía de las rentas de sus campesinos arrendatarios. A esa carga que soportaban los campesinos había que añadir los impuestos agrícolas por parte del gobierno imperial y lo imprevisible de las cosechas que estaban sujetas a sequías e inundaciones periódicas. En estas condiciones, la agricultura se mantuvo infradesarrollada, organizada en pequeñas unidades, donde se utilizaban métodos primitivos para garantizar una subsistencia básica. El fin de las guerras del Opio en 1860, inició formalmente un periodo de penetración occidental de China desde los puertos costeros, en los que la presencia occidental se había establecido bajo tratados diplomáticos impuestos. Se construyeron ferrocarriles y autopistas, y se comenzó un cierto desarrollo industrial. Toda esta actividad tuvo, sin embargo, un impacto menor sobre el conjunto de la economía china, puesto que China estaba repartida en varias esferas de influencia controladas por potencias coloniales en competencia por ampliar su área de dominio. Japón, que había intentado unir China a su esfera de coprosperidad del este de Asia, sólo fue capaz de crear centros aislados de una economía moderna.

El Partido Comunista Chino emergió en la década de 1920, en un marco de crisis económica causada por la intervención extranjera y por la mayor influencia de los terratenientes en el campo. Durante más de dos décadas, expandió su control sobre grandes zonas rurales al introducir un programa de reforma agraria basado en el control de la renta, el ahorro y en dar poder a las asociaciones agrarias. El 1 de octubre de 1949 el Partido Comunista consiguió por primera vez desde el fin del periodo imperial en 1912 establecer un gobierno nacional unificado y una política económica conjunta para la zona continental. Desde 1949 hasta 1952 lo más importante era detener la inflación y acabar con la falta de alimentos y el desempleo. El nuevo gobierno inició un programa de reforma agraria que distribuyó tierras a 300 millones de campesinos sin recursos. Durante el primer plan quinquenal (1953-1957) el 92% de la población agrícola estuvo organizada en granjas cooperativas. En 1958 se establecieron las comunas rurales populares que han dominado la agricultura china hasta comienzos de la década de 1980. La comuna estaba basada en la propiedad colectiva de toda la tierra y del utillaje agrario por parte de sus miembros, que debían alcanzar las metas planificadas por el Estado y eran recompensados de acuerdo con el trabajo que realizaban, aunque las necesidades básicas de todos sus miembros estaban garantizadas.

En la ciudad, la propiedad estatal de las empresas industriales y comerciales se fue extendiendo gradualmente. La industria creció debido a las fuertes inversiones bajo el primer plan quinquenal, y el sector estatal alcanzó una gran importancia. El segundo plan quinquenal se introdujo en 1958 y ese mismo año el régimen se embarcó en su Gran Salto adelante al que se dio una gran publicidad. Este programa se caracterizó por las grandes inversiones en la industria pesada y el establecimiento a pequeña escala, de industrias como las refinerías de acero. Sin embargo, el programa dio lugar a graves trastornos en la gestión económica, impidiendo un crecimiento económico racional y en 1960 se había abandonado el Gran Salto adelante. La economía china entró entonces en un periodo de reajustes, pero hacia 1965 la producción en muchos campos se aproximaba de nuevo al nivel de finales de la década de 1950. El tercer plan quinquenal comenzó en 1966, pero tanto la producción agrícola como la industrial habían sido restringidas por los efectos de la Revolución Cultural; en 1971 comenzó un cuarto plan quinquenal al comenzar una recuperación de la economía.

Tras eliminar los vestigios de la Revolución Cultural en 1976, los dirigentes chinos decidieron moverse a un paso más rápido en todos los frentes económicos para compensar las pérdidas que habían sufrido en los diez años precedentes. Un quinto programa quinquenal comenzó en 1976 pero se interrumpió en 1978, cuando se lanzó el programa de las ‘cuatro modernizaciones’ exigía la modernización completa de la agricultura, industria, defensa nacional, ciencia y tecnología para finales de siglo de manera que la economía pudiera estar en las primeras posiciones mundiales. Un plan de diez años desde 1976 hasta 1985 reforzó las mejoras económicas y un papel mayor para empresas de propiedad privada y colectiva (frente a las que pertenecían al Estado). Este programa fue sustituido por un plan decenal más modesto desde 1981 hasta 1990, pero continuaron los esfuerzos por atraer la tecnología e inversiones occidentales, al igual que el programa de incentivos para incrementar la producción agrícola. Las políticas introducidas en octubre de 1984 exigían una mayor descentralización de la planificación económica y una mayor confianza en las fuerzas del mercado para determinar el precio de los bienes de consumo. El plan quinquenal de 1986 a 1990 anticipó una tasa anual de crecimiento económico del 7%, pero la economía se frenó después de la crisis política que tuvo lugar en 1989. Sin embargo, el retraso fue temporal y la economía china se recuperó rápidamente a comienzos de la década de 1990 mientras el gobierno continuaba moderando los controles en la economía; en 1992 la economía creció en un 13%. Este rápido crecimiento ha dado lugar a algunos problemas, como las altas tasas de inflación en las áreas urbanas.

PRODUCCION NACIONAL

El producto interior bruto (PIB) de China en 2003 era de 1.417.000 millones de dólares, lo que equivalía a 1.100 dólares per cápita. La producción agrícola (que también engloba algunas industrias de pequeña escala en zonas rurales, silvicultura y pesca) contribuía con un 14,6% al PIB, la industria con un 52,3% y los servicios con un 33,1%. Entre 1965 y 1979 el PIB creció a un ritmo de 6,4% anual, mientras que entre 1980 y 1988 el crecimiento fue de un 10,3%. La tasa de crecimiento cayó por debajo del 4% en 1989; en el periodo 1990–2003 se situó en el 9,55 por ciento.

AGRICULTURA

La agricultura ha sido tradicionalmente el pilar económico de China y sigue siendo un sector de gran importancia en la economía nacional, que sostiene a la mayor parte de la población. El 47% de la población activa trabajaba en este sector en 2000. Tan sólo el 16,5% de la superficie total de China está cultivada (situada sobre todo en su parte oriental). Casi la mitad de la tierra cultivada es irrigada; China es uno de los países con mayor superficie irrigada. A pesar de los grandes beneficios en la producción nacional desde 1949, el crecimiento tan rápido de la población ha provocado que el aumento de la renta per cápita haya sido de menor importancia. Por ejemplo, entre 1959 y 1979 la producción anual de grano creció en un 103%, pero la producción per cápita de grano sólo lo hizo en un 20%. Hacia 1979, aunque se pusieron en cultivo nuevas superficies, especialmente en Dongbei Pingyuan (Manchuria) y noroeste de China, la pérdida de tierra cultivada dedicada para usos no agrícolas fue aún más rápida lo que provocó, con el gran crecimiento de la población, que el promedio per cápita se redujera de 0,18 ha en 1949 a sólo 0,08 ha en 1995.

GANADERIA

China mantiene una gran cabaña ganadera. El ganado porcino es numeroso; hay 473 millones de cabezas, lo que representa más del 40% del total mundial. El país es el principal exportador de cerdas de puerco. En las áreas occidentales, la ganadería de rebaños nómadas también constituye la principal ocupación rural. La mayor parte de los rebaños están formados por ganado ovino, caprino y camellos. En las tierras altas del Tíbet el yak es una fuente de alimentos y combustible (los excrementos se queman) y su pelo y piel proporcionan materiales para cobijarse y vestir. La cabaña ganadera se estima que tiene 157 millones de cabezas de ganado ovino, 183 millones de ganado caprino, 107 millones de ganado vacuno, 22,8 millones de bueyes, 7,90 millones de caballos, 3,96 millones de mulas y unos 265.000 camellos.

SILVICULTURA

Los recursos forestales de China son limitados a causa de siglos de sobretala para obtener combustible y materiales de construcción. Los programas de reforestación han incrementado la extensión de los bosques desde un 8% del área total en 1949 hasta más de un 17,1% en 2000. Sin embargo, el abastecimiento de madera sigue siendo pequeño; la producción de madera en 2003 fue de 286 millones de metros cúbicos.

La distribución de los bosques es muy desigual. El noreste y suroeste contienen la mitad de los bosques y tres cuartas partes de los recursos forestales. Las principales especies taladas son pinos, abetos, alerces y robles, y en el extremo sur, teca y caoba. Otras especies comerciales son el tung, árbol de laca, alcanfor y bambú. Las campañas nacionales de plantaciones de árboles han sido llevadas a cabo tanto por el Estado como por colectividades: las comunas rurales han sido responsables de la plantación del 70% del total del área reforestada. Los árboles se plantan alrededor de los asentamientos, de carreteras, junto a ríos o arroyos y junto a las casas de los campesinos. Un gran proyecto es el establecimiento de un cinturón boscoso a lo largo de la frontera noroccidental de las regiones semiáridas, en la llanura del norte de China y en el oeste de Dongbei Pingyuan (Manchuria).

PESCA

El total de capturas de pescado, marisco y moluscos se estima en 44,1 millones de toneladas anuales. La actividad piscícola de agua dulce es importante y el gobierno ha animado el desarrollo de piscifactorías junto a otras actividades agrícolas. Las principales regiones productoras son aquéllas cercanas a los núcleos urbanos en el valle medio y bajo del Yangzé y del delta del río Perla (Zhu Jiang). Los estanques de carpas, una fuente de alimentación tradicional china durante miles de años, suponen una parte importante del total.

Al contrario de lo que ocurre con la pesca de agua dulce del interior, que es una actividad importante, la pesca marina está relativamente subdesarrollada, si bien en los últimos años las capturas marinas se han duplicado. En la década de 1960 la mayor parte de los pescadores fueron reasentados en comunas pesqueras costeras y se les animó a combinar las actividades agrícolas con las propias de la pesca. Estas comunas también practicaban la acuicultura marina. Utilizando artes pequeñas y trabajando en las aguas territoriales de China, en 2001 los pescadores capturaron en el litoral chino 11 millones de t de pescado.

INDUSTRIA

El sector industrial está compuesto, para los propósitos de planificación del gobierno, de industria, minería, producción de energía eléctrica y construcción. Entre 1965 y 2003 la proporción de la industria en el producto interior bruto subió desde el 39% hasta el 52,3%; la industria pesada representa la mayor parte de ese crecimiento. Hacia mediados de la década de 1980 había más de 300.000 empresas industriales diseminadas por todo el país, formando sistemas regionales independientes, pero integrados. Las ciudades de tamaño grande y mediano y muchas pequeñas ciudades y pueblos han desarrollado una base industrial considerable. Este sector ocupa en la actualidad al 18% de la población activa.

PLANIFICACION INDUSTRIAL

A finales de la década de 1970, el gobierno revisó sus objetivos industriales en un intento por remediar una serie de problemas causados por una mala planificación. En muchas ciudades se había permitido crecer la autosuficiencia a expensas de la especialización y las empresas industriales se encontraron duplicando sus funciones. Además, el rápido crecimiento de la industria pesada había dañado algunos entornos urbanos y absorbido fondos que se podrían haber dedicado mejor a la agricultura, la industria ligera y la mejora de las instalaciones urbanas; incluso el desarrollo tecnológico llegó a estancarse.

El programa de reajustes requería un crecimiento más lento de la industria pesada; así, se dio prioridad a las industrias ligeras en recibir fondos para el desarrollo, porque se consideraba que eran capaces de recuperar las inversiones en un corto periodo de tiempo, facilitando su propia expansión rápidamente. Los fondos económicos también se dirigieron a la industria de la construcción para mejorar las condiciones de vida de la población urbana y para crear oportunidades de trabajo para los desempleados de las ciudades.

Recientemente se ha garantizado la autonomía a las empresas de propiedad estatal para determinar —después de alcanzar las metas estatales— cómo manejar la producción, las ventas y los beneficios. China también ha enviado al extranjero numerosos técnicos cualificados y administradores de fábricas para que adquieran experiencia administrativa y se familiaricen con las técnicas modernas. La entrada de tecnología extranjera ha facilitado la aparición de nuevas zonas industriales.

ACTIVIDAD INDUSTRIAL

La industria siderúrgica ha recibido prioridad en China desde 1949. El país produce hoy una gran variedad de productos de acero, como acero de tungsteno, acero inoxidable, láminas de acero pesado y tuberías continuas. Las principales zonas productoras son Dongbei Pingyuan (Manchuria), norte de China y el valle del Yangzé.

Hay grandes plantas siderúrgicas en Anshan, Benxi, Pekín, Baotou, Taiyuan, Wuhan, Ma’anshan, Panzhihua, Chongqing, Shanghai y Tianjin. China produce anualmente 83 millones de t de hierro y 80 millones de t de acero en crudo.

Entre las industrias pesadas de China destacan los astilleros de construcción naval y las destinadas a la fabricación de locomotoras, material rodante, tractores, maquinaria minera, equipos para generar energía y maquinaria para prospecciones y refinado de petróleo.

La industria petroquímica también tiene plantas en la mayor parte de las provincias y regiones autónomas; las mayores se encuentran en Pekín, Shanghai, Lanzhou, Shengli, Yueyang, Anqing y Cantón. Sus productos engloban fibras sintéticas, plásticos y productos farmacéuticos. Una característica peculiar de la industria petroquímica china es la presencia muy extendida de pequeñas fábricas de abonos nitrogenados que utilizan una técnica de producción desarrollada en China. En 2004 las fábricas chinas produjeron 32 millones de t de fertilizantes.

La industria textil china es la mayor del mundo y da trabajo a más de 4 millones de empleados. La producción de hilos de algodón era de 4,8 millones de t a comienzos de la década de 1990. La mayor parte de las nuevas hilanderías de algodón se han construido en las áreas de cultivo del mismo de las provincias de Hubei (Hupeh), Hunan, Hebei y Shaanxi. No obstante, a pesar de un gran incremento en la producción desde 1949, la industria no está produciendo para abastecer a toda la población, lo que hace necesario continuar con el racionamiento de las telas de algodón.

Otras importantes industrias (con su producción a comienzos de la década de 1990) eran cemento (405 millones de t), papel y cartón (20 millones de t), bicicletas (40,9 millones de unidades), máquinas de coser (9,9 millones de unidades), vehículos a motor (1.402.000 unidades) y televisores en color (17 millones de unidades).

MINERIA

China tiene ricos recursos minerales, que engloban grandes depósitos de algunos minerales industrialmente importantes.

La industria de la minería del carbón es la mayor del mundo, con una producción anual que llegó a 1.380.000.100 t en 2002. A lo largo de todo el país hay numerosas minas de carbón de pequeño tamaño, pero los grandes centros se encuentran al norte del río Yangzé, especialmente en Shaanxi. El carbón es el principal combustible tanto doméstico como industrial y representa una gran parte de la mercancía transportada por los ferrocarriles.

El rápido desarrollo de la industria petrolera desde la década de 1950 ha convertido a China en uno de los mayores productores mundiales; la producción anual en 2002 estaba cifrada en 1.238.070.400 barriles. En 1963 pasó a ser autosuficiente en gasolina y hacia 1973 era capaz de exportar tanto crudo como productos petroleros refinados. A finales de la década de 1950 se descubrió y desarrolló el campo petrolero de Daqing, en la provincia de Heilongjiang y hoy es el más productivo de todo el país. Las mayores reservas de la nación, estimadas aproximadamente en unos 10.000 millones de barriles, se encuentran en la árida depresión de Tarim, en la región autónoma uigur de Xinjiang.

La producción de mineral de hierro ha crecido de manera muy rápida desde la década de 1970. China es además el mayor productor mundial de grafito natural, con una producción de 310.000 t en 1994. Otros minerales que se producen en el país en cantidades importantes son sal (29 millones de t), fosfatos (7,35 millones de t), bauxita (12,5 millones de t), cinc (1,65 millones de t), cobre (610.000 t), estaño (50.000 t), azufre, magnesita, plomo, mineral de antimonio, tungsteno y mercurio.

ENERGIA

China es uno de los principales productores mundiales de electricidad, con una producción anual estimada de 1.575.130 millones de KWh en 2002. Con todo, la producción de electricidad no es suficiente para cubrir las necesidades nacionales, especialmente en las ciudades donde el gobierno ha dado prioridad al desarrollo económico.

La energía hidroeléctrica representa el 19,61% de la producción eléctrica anual de China; el 78,77% de la energía se genera en centrales térmicas de carbón. Las más importantes centrales hidroeléctricas del país están en Liujia Xia, en el Huang He, en Gansu, Danjiangkou en el río Han, en Hubei, Gongu en el río Dadu, en Sichuan, y otra en el Xin’an Jiang en Zhejiang. A finales de las décadas de 1970 y 1980 había en construcción otras grandes centrales, una en el río Yangzé, debajo de las gargantas de este río y otra en el Huang He, donde abandona la pradera de Qinghai. Entre las nuevas centrales térmicas de carbón varias se construyeron junto a los grandes campos de carbón del norte de China. Existe una central nuclear en Shanghai.

Los recursos de energía hidroeléctrica son más abundantes que en cualquier otro país. Una destacada característica de la industria energética china ha sido la construcción de pequeñas centrales locales para generar energía. Los gobiernos locales y las comunas rurales han aprovechado el potencial hidroeléctrico como parte integral de sus programas de conservación de agua, especialmente en el sur, donde las precipitaciones son fuertes y los ríos rápidos, y a menudo tienen pendientes muy marcadas. En la década de 1980 algunas centrales comenzaron a utilizar como combustible el metano desprendido de la quema de basuras.

CORTAR

Desde comienzos de la década de 1970 las fuertes restricciones de los viajes a China se han ido levantando gradualmente. En 1979 el gobierno chino estableció un plan quinquenal para desarrollar el turismo; este plan requería la construcción de nuevos hoteles y restaurantes a lo largo de todo el país y preparar al personal para recibir el creciente número de visitantes. En 2003 visitaron el país 33 millones de turistas que reportaron unos ingresos de 9.205 millones de dólares.

MONEDA Y BANCA

La unidad monetaria china es el yuan, con el jiao y el fen como monedas fraccionarias (en 2003, 8,28 yuanes equivalían a un dólar estadounidense). El sistema bancario está completamente bajo control estatal. El Banco Popular de China es la institución financiera central y la única fuente para emitir moneda. Sin embargo, el Banco de China, que cuenta con casi 50 sucursales en el extranjero entre las que hay oficinas en Hong Kong, Singapur y Londres, se ocupa principalmente de las cuentas internacionales y los acuerdos sobre monedas extranjeras. Además, China tiene otros tres grandes bancos: la Corporación Internacional de Inversiones y Trusts de China, que reúne fondos para la inversión en el interior y organiza empresas conjuntas