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Matrimonio Entre Personas Del Mismo Sexo

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Categoría: Temas Variados

Enviado por: Antonio 10 abril 2011

Palabras: 4015 | Páginas: 17

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l, histórica, sociológica, jurídica y aun política de cada sociedad. Estas instituciones son consideradas por los movimientos LGTB como instituciones apartheid y en muchos casos son criticadas por fomentar la discriminación

Latinoamérica

Hasta ahora, las uniones de parejas homosexuales sólo estaban reguladas en Colombia, ciudad de México, el estado brasileño de Rio Grande do Sul y en tres zonas de Argentina: Buenos Aires, Villa Carlos Paz y provincia de Río Negro. La ley uruguaya entró en vigor en 2008. Uruguay se ha convertido, así, en el segundo país de Suramérica en legalizar la unión civil de parejas homosexuales, tras la promulgación por parte del presidente Tabaré Vázquez de una ley que consagra las uniones concubinarias de distinto o igual sexo, luego que la Corte Constitucional de Colombia en 2007, legalizara las uniones de hecho después de dos años de convivencia demostradas, permitiera la afilición a salud y pensión de pareja y reconociera los derechos patrimoniales y de herencia enmarcados en la constitución nacional, modificando la sentencia "unión de un hombre y una mujer", como única definición de sociedad coyugal de hecho.

En el caso de Uruguay, la normativa legalizada ante el consejo de ministros garantiza derechos y obligaciones para las parejas heterosexuales y homosexuales que convivan más de cinco años sin interrupciones, tales como la asistencia recíproca, creación de sociedad de bienes, derechos sucesorios, cobro de pensiones por fallecimiento y otras disposiciones vinculadas a la seguridad social.

La iniciativa contempla la apertura de un registro donde podrán inscribirse parejas de cualquier género para así recibir el amparo de derechos similares a los que devienen del matrimonio entre heterosexuales.

El texto define la unión concubinaria como "la situación de hecho derivada de la comunidad de vida de dos personas -cualquiera sea su sexo, identidad, orientación u opción sexual- que mantienen una relación afectiva de índole sexual, de carácter exclusiva, singular, estable y permanente sin estar unidas en matrimonio".

Para los colectivos homosexuales del Uruguay, esta medida es discriminatoria e insuficiente, y constituye un sucedáneo inaceptable de lo que habría de ser el reconocimiento del matrimonio homosexual

Controversia

El matrimonio entre personas del mismo sexo otorga a los cónyuges, y a las familias que éstos forman, la igualdad plena de derechos y obligaciones a las que emanan del matrimonio convencional o entre personas de distinto, con el objeto de permitir la constitución de uniones y familias homoparentales estables, y de eliminar toda forma de discriminación y prejuicio hacia los homosexuales.

El fundamento antidiscriminatorio es disputado por quienes consideran que la unión de un hombre y una mujer tiene una especificidad reproductiva de tal importancia que justifica reservar el concepto de la institución matrimonial para el tipo de unión heterosexual exclusivamente, aunque la institución matrimonial siga siendo aplicada para parejas heterosexuales pero estériles, por edad o condición.

Quienes abogan por la equiparación completa y en todos sus efectos del estatus de la pareja formada por dos mujeres o dos hombres al de la pareja formada por un hombre y una mujer, hacen hincapié en las características comunes entre ambas, entre las que destacan entre otras, la convivencia y el afecto entre las partes; la existencia de un proyecto de vida en común; el deseo de la pareja de formalizar su estatus jurídico y de comunicarlo al resto de la sociedad; y la importancia de proteger a cada miembro de la pareja y a sus hijos en caso de separación o en caso de disolución del matrimonio por divorcio o muerte.

Sus detractores, en tanto, se basan en las diferencias entre ambas parejas, entre las que señalan la imposibilidad biológica de que ambos cónyuges tengan una decendencia biológica común (no se desconoce, sin embargo, la posibilidad de que uno de los cónyuges aporte hijos al matrimonio, ya sea procedentes de una relación distinta o, en el caso de las mujeres, mediante la inseminación artificial o, de los hombres, el alquiler de un vientre y su inseminación artificial). El niño también se vería afectado por la ausencia del padre o madre de los matrimonios convencionales, por divorcio, abondono de hogar, malos tratos e infidelidad, y, por último, el consenso existente entre las principales religiones acerca del componente heterosexual del matrimonio.

Debate político

En la actualidad, el debate sobre la legalidad y los alcances del matrimonio entre personas del mismo sexo es uno de los más agitados y dinámicos del mundo occidental. Los opositores a la reforma del Código Civil opinan que la unión de un hombre y de una mujer es la única definición de matrimonio (argumento semántico), en tanto que es la base para la procreación (argumento procreativo). Arguyen que esta definición ha existido por milenios (argumento tradicionalista) y corresponde a su esencia objetiva, distinguiéndola del resto de pactos de protección mutua con carácter indefinido. Alegan que alterar los fundamentos del matrimonio basándose en casos límites equivale a convertir la excepción (v.g., la esterilidad, aunque esto sería discutible en el caso de las lesbianas) en regla; mientras que equiparar uniones heterosexuales y uniones homosexuales en cuanto a su fundamento sentimental y amoroso (subjetivo) permitiría luego extender la institucionalización estatal del matrimonio a cualquier tipo de amistad. En contrapartida, incorporar a los derechos económicos y sociales, nuevas libertades positivas ('derechos a') emanadas de este tipo particular de uniones no es más que profundizar el parasitismo estatal, esto es, obligar a los individuos a subsidiar a aquellas relaciones amorosas de homosexuales, que de este modo, adquieren un privilegio especial, y estipular un límite arbitrario con respecto a qué amistades deben ser protegidas por el estado: lo que es en sí una imposición ético-moral contraria al espíritu de la Sociedad Abierta. El límite, por tanto, se halla -desde este punto de vista- en un principio de Orden Natural; es decir, que la reproducción posibilita la continuidad de la especie y que esto es, sin duda, bueno para la sociedad. Por lo tanto, instituir nuevos subsidios sociales es retrasar la perspectiva de la definitiva liberación de los individuos (argumento iusnaturalista liberal).

Los círculos liberales que apoyan el matrimonio del mismo sexo, sin embargo, impugnan dichas críticas, al tiempo que sostienen que no existen razones suficientes que justifiquen privar de la protección que brindan el sistema jurídico o el aparato estatal, a los matrimonios entre personas del mismo sexo, sin incurrir en una forma de discriminación; esto es, la diferenciación injustificada. Éstos rechazan el argumento semántico —por su circularidad o tautología—, el argumento procreativo —por su parcialidad, ya que las leyes que prohíben el matrimonio entre personas del mismo sexo no prohíben el matrimonio entre ancianos o personas estériles— y el argumento tradicionalista —por su desconexión con los principios sociales y éticos admitidos—, e indican que la reforma sobre el matrimonio para incluir los derechos de los homosexuales es una cuestión de igualdad ante la ley, pese a no contemplarse así en la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Una considerable parte de la sociedad occidental opina que es necesario que se permita casar a los gays y lesbianas, de modo que tengan los mismos derechos que las parejas heterosexuales.

Generalmente, el matrimonio otorga muchos derechos que las parejas de hecho no reciben, incluso cuando esta institución de las parejas de hecho figura regulada por el ordenamiento jurídico positivo. Según los países, esta diferencia de derechos abarca materias tales como inmigración, seguridad social, impuestos, herencia, y la adopción de niños. Además, separar a las parejas en dos tipos de instituciones (una para las uniones de distinto sexo —matrimonio— y otra para las uniones del mismo sexo —parejas de hecho—) se considera, por quienes defienden la institución del matrimonio homosexual, discriminatoria, ya que estiman que está en línea con el general rechazo que provocan las fórmulas «separate but equal», que en el pasado justificaron la segregación por razón de raza.

Distribución geográfica actual

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Situación legal de la homosexualidad en el mundo Sin información Comportamiento homosexual legal Matrimonio homosexual Uniones civiles Sin uniones civiles Reconocimiento de matrimonios homosexuales realizados en otros países Compotamiento homosexual ilegal Pena menor Pena mayor Cadena perpetua Pena de muerte

Actualmente, el matrimonio entre personas del mismo sexo es totalmente legal en seis países (Bélgica, Canadá, Noruega, España, los Países Bajos, y Sudáfrica), además de en los estados de California, Massachusetts y Connecticut en Estados Unidos.

En el estado de Massachusetts, el matrimonio entre personas del mismo sexo también ha sido consecuencia de una decisión del Tribunal Supremo de Justicia de dicho estado (sentencia de 18 de noviembre de 2003, en el caso Goodridge v. Department of Public Health [1]), en la que dicho Tribunal declaró discriminatorio el requisito de que ambos cónyuges fueran de distinto sexo. Como reacción contra esta decisión judicial, se han iniciado los trámites para modificar la Constitución de Massachusetts para redefinir la institución del matrimonio a la unión de un varón y una mujer; sin embargo, debido a la división de opiniones en el Parlamento de Massachusetts, es improbable que esta enmienda vaya a prosperar. Asimismo, la reacción ha provocado la aprobación (esta vez con éxito) de enmiendas constitucionales por medio de referendos en diversos estados (Mississippi, Oregón, Texas, Missouri, Louisiana, Arkansas, Kentucky, Michigan, Montana, Dakota del Norte, Ohio, Oklahoma y Utah) que establecen taxativamente la definición de matrimonio como unión de varón y mujer y prohíben que otro tipo de uniones se le equiparen. En la misma línea, el Presidente George W. Bush ha impulsado la aprobación de una enmienda (denominada Federal Marriage Amendment (FMA) a la Constitución de los Estados Unidos que reafirme la -según sus palabras- santidad del matrimonio; debido a la división de opiniones que suscita esta iniciativa en el Congreso de los Estados Unidos, es improbable que esta enmienda pueda prosperar. Por el contrario, el estado de California aprobó en 2005 una ley que extendía la institución del matrimonio a las parejas del mismo sexo, pero esta ley fue vetada por el Gobernador Arnold Schwarzenegger con el argumento de que los electores de California aprobaron, en un referéndum celebrado en el año 2000, la definición del matrimonio como la unión de un varón y una mujer.

Otros tipos de uniones entre personas del mismo sexo

Aparte del matrimonio, existen otras figuras que contemplan la convivencia de personas del mismo sexo:

• Las uniones civiles otorgan a las partes muchos de los derechos y obligaciones que supone el matrimonio entre personas heterosexuales, aunque no las equiparan totalmente. Existen en 14 países europeos: Alemania, Andorra, Dinamarca, Eslovenia, Finlandia, Francia, Hungría, Islandia, Luxemburgo, Portugal, Reino Unido, República Checa, Suecia y Suiza. Las parejas formadas por personas del mismo sexo también tienen acceso a algunos derechos que las legislaciones reconocen al matrimonio en Australia, Austria, Colombia, Ecuador, algunas ciudades y estados de Brasil, Israel, Nueva Zelanda, así como en varios estados en los Estados Unidos (como Connecticut, Nueva Hampshire, Nueva Jersey, y Vermont.) y en Argentina en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la Provincia de Río Negro y Villa Carlos Paz. El 9 de noviembre de 2006 fue aprobada por la Asamblea Legislativa del Distrito Federal la Ley de Sociedades de Convivencia, que permite el reconocimiento legal de las uniones civiles entre homosexuales en la Ciudad de México; así como el Congreso del estado de Coahuila, México reconoció la unión de personas del mismo sexo llamandolo Pacto Civil de Solidaridad. El 7 de febrero del 2007 en Colombia, fue aprobada y reconocida los derechos patrimoniales en la decisión del fallo de la Corte Constitucional que equipa algunos derechos a las parejas heterosexuales y a quienes ya se les permite inscribirse en una relación conocida como unión libre para que puedan convivir dos años. En 2007 Uruguay pasó a ser el próximo país latinoamericano, en reconocer las uniones civiles en parejas del mismo sexo en todo el territorio nacional, despúes de Colombia.

En España, además de la legalización de los matrimonios entre personas del mismo sexo, existen leyes de parejas de hecho en Andalucia, Navarra, el País Vasco, Aragón, Cataluña y la Comunidad Valenciana.

• Las uniones no reguladas son realidad en todo el mundo, incluso en aquellos países donde la homosexualidad es reprimida y perseguida, aun con la pena de muerte. En estos casos, la pareja homosexual decide por propia convicción y de común acuerdo unirse en pareja reconociéndose mutuamente derechos y obligaciones entre sus propios integrantes, y en ocasiones ante los miembros de su entorno más cercano.

En Costa Rica

Aunque en este país no existe el matrimonio entre parejas del mismo sexo, en el último año la Corte reconoció los derechos patrimoniales y de seguridad social para las parejas homosexuales.

En Costa Rica, el Congreso debate un proyecto para autorizar las uniones civiles entre homosexuales, con amplio apoyo entre los diputados y el aval del ministerio de Salud, pero con fuerte oposición de la Iglesia Católica en el país y llamados para que se convoque a un referendo sobre el tema.

El referéndum

(Artículo tomado de www.diarioextra.com)

El Partido Accesibilidad Sin Exclusión (PASE) planea reclutar más de 150 voluntarios para recoger la cantidad de firmas que se requieren para que el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) convoque a referéndum. En esa eventual consulta los ciudadanos votarían a favor o en contra de la unión civil entre homosexuales.

Víctor Granados, secretario general del PASE y solicitante del referéndum, explicó que trabajan desde ya en la organización para hacerle frente a la recopilación de al menos un 5% de las firmas de los nacionales inscritos en el Padrón Electoral, es decir, cerca de 140.000 rúbricas.

Esto pese a que aun el TSE debe resolver un recurso de amparo electoral presentado por la comunidad homosexual del país para que el referéndum no se realice.

El Movimiento Diversidad, el cual agrupa a los homosexuales, alega que el futuro de la unión civil que favorecería a la minoría gay, no puede quedar en manos de la mayoría heterosexual.

Lo que se planea es involucrar a 150 o más voluntarios para que cada uno se dé a la tarea de conseguir 1000 firmas en distintas partes del país.

El militante del PASE considera que su grupo estaría en capacidad de entregar la cantidad de firmas exigida por la Ley de Referéndum durante febrero del año entrante.

RAZONES DEL “NO”

El militante del PASE—representado en la Asamblea Legislativa por el diputado Óscar López—consideró que lo conveniente sería convocar a referéndum durante el 2010, para que el tema sobre la unión civil entre homosexuales no se politice durante la campaña electoral que iniciará el próximo año.

“No estamos en contra de que las parejas homosexuales gocen de derechos patrimoniales, pero nos parece que de eso a optar por una unión legal semejante al matrimonio existe un exceso.

No queremos que Costa Rica sea promocionada a nivel mundial como el único país latinoamericano en avalar la unión entre gais. Eso nos convertiría en destino turístico de homosexuales con ganas de casarse”, subrayó.

CONGRESO NO SUSPENDE DEBATE

Mientras el TSE define si da luz verde o no al inicio de la recolección de firmas, el trámite de discusión del proyecto de ley en la Comisión de Derechos Humanos no se suspenderá. Actualmente el proyecto lo discute una subcomisión, que estudia realizar cambios al texto de la iniciativa.

La posible votación del plan se detendría en el Parlamento únicamente si el Tribunal emite una convocatoria oficial a referéndum, después de analizar cada una de las firmas presentadas.

El proyecto de unión civil entre homosexuales fue incluido en la corriente legislativa por los diputados José Merino de Frente Amplio, Carlos Gutiérrez del Movimiento Libertario, Ana Elena Chacón de la Unidad Social Cristiana y la independiente Andrea Morales.

En la actualidad el matrimonio civil entre homosexuales es totalmente legal en Bélgica, Canadá, Noruega, España, Holanda y Sudáfrica. Recientemente las uniones gay también se legalizaron en California y Massachussets, Estados Unidos.

En tanto Israel, Aruba y Antillas Holandesas reconocen como legales los matrimonios entre homosexuales efectuados en otros países.

“MATRIMONIO ENTRE HOMOSEXUALES ATENTARÍA CONTRA EL BIEN COMÚN”

(Artículo tomado de www.diarioextra.com)

El Arzobispo de San José, Hugo Barrantes, aseguró que el bien común de los costarricenses se vería afectado si los diputados aprueban el proyecto de ley que pretende habilitar las uniones civiles entre homosexuales.

Barrantes expresó el parecer de la Iglesia católica sobre la iniciativa ayer en la Comisión de Derechos Humanos del Parlamento.

El prelado, quien además preside la Conferencia Episcopal de Costa Rica, reafirmó ante los diputados que la Iglesia católica no cambiará su concepto de núcleo familiar como el compuesto por un hombre y una mujer y los hijos que procreen. Barrantes insistió en definir ese grupo como “familia tradicional”.

El jerarca de la Iglesia católica coincidió así con los diputados que lideran el bloque que se opone a legalizar las uniones civiles entre personas del mismo sexo. El pastor evangélico y parlamentario de Restauración Nacional, Guyón Massey, es uno de los detractores del plan.

“El Estado no puede legalizar estas uniones entre homosexuales, sin faltar al bien común del matrimonio y la familia. La realidad demuestra que las parejas heterosexuales, no están en igualdad de condiciones con las homosexuales”, subrayó Barrantes durante su comparecencia.

El arzobispo agregó que el proyecto que se tramita bajo el expediente 16.390 en la Comisión de Derechos Humanos “es una copia al carbón del Código de Familia”, aspecto que condenó.

Según Hugo Barrantes la posición de la Iglesia católica no tiende a discriminar a la comunidad homosexual del país, sino oponerse al proyecto de ley que pretende igualar sus derechos a los de los matrimonios heterosexuales.

Consultado sobre la posibilidad de que los homosexuales puedan adoptar menores de edad, la cabeza de congregación católica costarricense pronunció un resonante no ante la comisión.

“Me animo a decir (que la adopción en la pareja homosexual) va contra los derecho humanos. Según como lo veamos, le quita al niño la posibilidad de crecer con una mamá y un papá.

Es que la Iglesia lo que defiende a capa y espada es la institución matrimonial. Nosotros no estamos en contra de nadie, pero todo aquello que amenace y debilite a la institución familiar, para nosotros es un mal. Por eso es que somos tan tajantes en ese tema”, afirmó el arzobispo.

Hugo Barrantes también se refirió al referéndum que podría realizarse para que sea el pueblo el que decida si se aprueba o no el proyecto para permitir el matrimonio entre gais. Según el dirigente, la Iglesia no se opone a que se realice la consulta ciudadana.

No obstante, consideró que el referéndum traería el peligro del radicalismo, de ataques verbales y de la descalificación mutua entre los grupos a favor y en contra de la unión civil entre homosexuales.

¿Podría suceder en Costa Rica?

(Artículo tomado de www.Nacion.com)

[pic] “Cuatro proyectos de ley que se refieren a los mal llamados ‘derechos’ de los homosexuales”

En abril del año 2005, en Massachussets fue arrestado, esposado y llevado a los tribunales de justicia, David Parker, padre de familia de un niño de kindergarten, cuyo delito fue oponerse a que se le dieran lecciones de homosexualismo a su hijo. En el futuro, ¿podría suceder esto en Costa Rica?

En la asamblea legislativa existen al menos cuatro proyectos de ley que se refieren a los mal llamados “derechos” de los homosexuales.

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El más conocido es el llamado unión civil entre personas del mismo sexo. Muchos líderes homosexuales han reconocido que en realidad son pocos los homosexuales que quieren “casarse”. Prueba de ello es que en España, donde recientemente se cumplieron tres años de haberse aprobado la ley, tan solo se han celebrado 5.243 “matrimonios” entre personas del mismo sexo.

Otro proyecto. Otro proyecto presentado es una propuesta para incluir un capítulo de derechos sexuales y reproductivos en la Ley General de Salud, que dispone que cada ser humano es dueño absoluto de su propio cuerpo, la sociedad no puede disponer ninguna restricción en este campo, pues sería represiva; todas las formas de utilización del sexo serían igualmente naturales y legítimas; pareciera que lo único reprochable serían los actos sexuales que impliquen un ataque a la libertad individual (violencia carnal), así se aprobaría por ley: el homosexualismo, bisexualismo, transexualismo, poligamia, poliandria, en fin, tal y como está redactado el texto, se permitiría hasta el sexo con animales o con cadáveres.

Además, el estado costarricense enseñará esta ideología a los niños desde muy corta edad. En otros países se les enseña a explorar su cuerpo y luego a explorar el cuerpo de sus compañeros. A eso le llaman “educación”, el código penal le llama corrupción de menores.

No contentos con los dos proyectos indicados, en marzo de este año, presentaron el proyecto de ley para la prevención y eliminación de la discriminación y el proyecto de ley de modificación del artículo 373 del Código Penal, que es ley para combatir la discriminación por orientación sexual.

Es innegable que la agenda del movimiento homosexual para Costa Rica tiene interés de acusar y castigar penalmente por el delito de discriminación a toda aquella persona que los critique.

De convertirse en leyes los proyectos, se perderán en Costa Rica al menos tres derechos humanos: libertad de expresión, libertad de culto y libertad de educar a nuestros hijos de acuerdo con nuestras creencias.

Un ejemplo. Por ejemplo, en Canadá: por expresar su opinión, Christopher Kempling (educador) fue suspendido sin sueldo en dos ocasiones y posteriormente se quedó sin trabajo.

La Corte de su país no le reconoció el derecho a la libertad de expresión, ni a la libertad religiosa, puesto que argumentó que si un Estado reconoce los derechos de los homosexuales, las escuelas deben trasmitir una única enseñanza acorde con las leyes del Estado.

El señor Kempling ha dicho: “Me niego a ser un falso maestro, diciendo que la promiscuidad es aceptable, la perversión es normal, y la inmoralidad es simplemente ‘diversidad cultural’ de la que debemos estar orgullosos”

De regreso a mi pregunta inicial: ¿Podrá suceder en Costa Rica lo que le pasó a David Parker? La respuesta la tienen 57 diputados en la Asamblea Legislativa o más de dos millones de costarricenses si el asunto se conoce vía referéndum.

Bibliografía

• http://www.nacion.com/ln_ee/2008/agosto/09/opinion1654465.html

• http://www.diarioextra.com/2008/setiembre/05/nacionales05.php

• http://www.diarioextra.com/2008/setiembre/10/nacionales14.php

• http://www.wikipedia.org/wiki/matrimonio_entre_personas_del_mismo_sexo