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Oficio Del Abogado Litigante

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Categoría: Informes De Libros

Enviado por: mondoro 10 mayo 2011

Palabras: 10257 | Páginas: 42

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ebería llamarse "la vocación que debe tener el abogado litigante" se preguntaran porque decimos esto; y que si la persona que tiene como meta convertirse en un profesional del litigio, no le gusta ni la lectura, ni la investigación y carece de esa búsqueda de la verdad, definitivamente no tiene vocación de litigante, o viéndolo desde punto de vista más amplio, debería dedicarse a otra profesión que no sea la carrera de derecho, pero bueno; en realidad lo que nos interesa en este momento no son los pensamientos profundos sobre existencialismo que puedan suscitarse lo que dicho anteriormente, en lo particular me agrada este capitulo ya que como es el introductorio de este libro, sino hubiese tenido las características necesarios para llamar mi atención lo mas probable es que no me hubiese interesado tanto la obra como lo ha hecho y es que me puse a analizar si el inicio es así que me deparará en las próximas paginas y despertando mi interés y mi curiosidad es como el autor logró hacer que leyese su obra y no solo por el derecho a recibir una nota para aprobar la materia.

En este capítulo observamos que el autor hace hincapié de manera notoria en la mediación como medio alternativo en la solución de conflictos ya que BAILEY plantea que todo abogado litigante debería ser un mediador innato, a lo largo del capítulo expone una serie de casos los cuales hacen más comprensible el texto en cuestión y no sólo esto sino que nos da un pantallazo del sinnúmero de aplicaciones que tiene la mediación en determinadas situaciones, ya anterior a la lectura de esta obra había tenido el placer de conocer algunos títulos que tratan sobre la Mediación pero no sino hasta ahora que le logro ver la aplicación a la misma y que dentro del medio laboral en el cual me desenvuelvo esto no se da muy a menudo por decir lo menos.

Sin duda quedó al descubierto la inclinación de él (el autor) por resolver los conflictos jurídicos fuera de los tribunales, manifestando que al momento de que éstos son llevados ante los juzgados de determinadas circunscripción esto significa una inversión de tiempo y dinero que la mayor parte de las personas, y en el caso de los abogados; sus clientes; tratarán de evitar sólo bastaría plantear los pro y los contras del caso que nos atañe en determinado momento, es decir que si consideramos que llevando X caso a Juicio perderíamos mas de lo que ganaríamos entonces, lo mas obvio y lo mas sensato será entonces tratar de negociar con la otra parte, sin dar a demostrar nuestra urgente necesidad por la negociación y en tal caso de que se de cuenta que así lo requerimos debemos entonces, hacerle ver que es la mejor opción que tienen ; creo que esto es mas que todo un juego mental en donde el que tenga la mejor carta gana la partida.

Espero no se me malentienda; ya que al decir esto; no significa que no considere a la mediación como una vía efectiva dentro del arsenal jurídico de un buen abogado litigante, sino que la vehemencia con la cual el autor defiende a la misma es muy evidente por lo tanto propicio su comentario.

BAILEY dentro de este capítulo podríamos decir que nos orienta sobre las cualidades que debe tener un buen mediador:

“El mediador, en realidad, no puede estar seguro de lo que un juez pudiera hacer con la información que se le ofrece, evidencia, pero sí tiene la preparación adecuada, así, experiencia y habilidad en su oficio, tratará de predecir lo que hará el juez, y se entabla una demanda y se lleva a juicio. El primer paso del mediador será hacer una investigación, o sea, retroceder hasta la base de la pirámide, en donde el contrato de pactara originalmente, y obtener todo el información que pueda hallar. Después de que ha recabado la información de todas las fuentes y que ha decidido que parte de esta podría tomarse en calidad de evidencia, entonces estará preparado para reunirse con las partes interesadas e iniciar la negociación con ella.”

No sólo el abogado litigante debe ser un buen mediador consideramos que de igual forma debe ser una persona perseverante, investigativa, que no se conforme con menos que la verdad, ---Pero un buen litigante jamás se conformará con menos de la verdad de parte de su cliente, aunque esta le sea dolorosa. pág. 27-- y por supuesto un abogado litigante nunca se dará por vencido, sin importar el reto que tenga por delante.

Con respecto a la cita mencionada en el párrafo anterior concordamos en manera absoluta con el autor, ya que desde nuestro punto de vista no existe nada más difícil que defender una mentira con un estandarte de justicia y verdad; justicia esta que se debe buscarse sin tregua alguna, aunque tal y como dice BAILEY en capítulos próximos que lo que debemos buscar no es la justicia, ya que generalmente los fallos dentro de los tribunales no suelen ser apegados a ese concepto tan idealista que tenemos todos los estudiantes de derecho al ingresar a la facultad, sino que se debe tratar de alcanzar es que todas las personas sean tratadas de la misma manera en las mismas situaciones ya que el derecho ante todo es constancia mas que justicia.

QUE CLASE DE PERSONA ES UN ABOGADO LITIGANTE

Bueno, no siempre vamos a estar de acuerdo con el autor, a lo largo de su obra y es que en la primera pagina de este capitulo, éste hace hincapié en algo que sin duda no estoy de acuerdo;

“El principal problema por lo abogado litigante el que comienzan bastante tarde; por lo general; lo hacen de puede haber egresado del escuela de derecho. El momento ideal para iniciar el proceso de preparación en durante los años de estudio en la facultad cuando las personas, susceptible de ampliar su horizontes con gran rapidez”.

Considero que el momento en el cual una persona decide tomar las riendas de su vida y encaminarlas hacia determinado camino es de lo menos importante siempre y cuando se tenga la voluntad y el hambre de superación.

Si bien es cierto no todas las personas tenemos bien definidos las metas que esperamos alcanzar siempre es bueno tener al menos un bosquejo de que es lo que deseamos, ya desde mi situación muy en particular considero que tengo ganado algo, ya que me desempeño dentro de un ambiente laboral que me es grato , no por las relaciones interpersonales sino por lo que me dedico en si, además de la próxima culminación de la carrera de derecho que no puedo esperar para ser un jurista, aunque se que la graduación y mi idoneidad es tan solo el principio de este largo camino.

Si quiere ser un buen abogado litigante, aprenda a leer, a hablar en un lenguaje correcto y desde ahora mismo el lenguaje debe ser su fuerte.

Una recomendación muy sana por parte del autor ya que recuerdo a mi profesor de derecho penal parte especial que no decía “al que no le gusta leer, por ahí esta la puerta” y es cierto la carrera de derecho se caracteriza porque hay que leer, no solo por los grandes volúmenes de material de estudio impuesto por los profesores, sino que en algún momento tendremos que lidiar con un expediente con una cantidad enorme de tomos y para poder dar lo mejor de nosotros en ese caso, deberemos leer todo el expediente en mas de una ocasión.

De toda las ciencias en las cuales el autor hace hincapié para que formen parte del acervo cultural de un buen abogado consideramos que la psicología es sin duda alguna la más importante de todas y decimos esto ya que como ésta se encarga del estudio de la conducta humana sería de gran utilidad en nuestra profesión, ya que es la conducta humana, la materia cotidiana del derecho en si.

El que logra estudiar la conducta de los seres humanos puede llegar a predecirla con cierto grado de exactitud y de esta forma, prever cuales serian los riesgos que se pueden tomar dentro de un litigio, asegurando de esta forma los interés de su cliente y de paso ganar fama en su trayectoria como litigante, además esto ayudaría a desarrollar uno de los puntos básicos de todo individuo “La confianza en si mismo” y es que un abogado que no tiene fe en sus capacidades no va a llegar a ningún lado, ya que siempre deberemos trabajar presionados y bajo mucho, muchísimo estrés, tal y como lo hago actualmente en mi trabajo, sin embargo esto lo veo como un entrenamiento para el desarrollo de mi persona como profesional, ya que cuando se presente nuevamente estas situaciones ya sabré como responder a ella.

Sin duda una de las líneas que me encanto dentro de esta obra es sin duda las tres reglas de la aviación que el autor nos muestra en la pagina 35 y a continuación les diré la traducción de estas reglas desde mi punto de vista.

Regla 1: un aeroplano de un medio maravilloso de transporte y si usted está siempre un paso adelante de él, en el manejo de los controles el aparato no llevará de un lugar a otro sin peligro y con eficiencia.

Los procesos judiciales pueden ser un trampolín, hace una estabilidad económica y renombre dentro del ámbito legal, siempre y cuando se tomen en cuenta todas las medidas y herramienta jurídicas que se tengan a disposición.

Regla 2: si se queda atrás se tarda en el manejo de los controles el aparato seguramente lo matará.

Quien no logra dar un buen uso de las herramientas jurídicas permitidas en determinado proceso legal, puede ser víctima de su propia inobservancia o descuido. Esto se logra con el estudio de la norma y del caso en cuestión.

Regla 3: si la mayor parte del tiempo usted se empeña en mantenerse a la par con el aparato mientras lo controla, entonces en algún momento el avión se le adelantara... ahora aplique la regla 2.

Siempre se debe intentar estar un paso adelante en nuestros opositores, prever las consecuencias de las decisiones que tomemos y tratar de cometer errores y en la medida que los cometamos, aprender de ellos, estudiarlos para no volver a caer en los mismos.

EL LENGUAJE

Sin duda alguna el lenguaje es de suma importancia dentro de toda actividad humana, sin embargo dentro de la carrera derecho poco a poco nos hemos dado cuenta de que este es sin duda el arma más utilizada por todo abogado, ya que con esta expondrá su diferente puntos de vista, en lo particular considero que aún mucho de lo compañero del aula carecemos de tan importante instrumento, sin embargo espero, y aseguró al menos por mi parte, trabajar con ahínco esta falencia, ya que si logramos dominar el lenguaje y alcanzar la cima con la determinación necesaria para trabajar de manera constante entra actitudes discursivas estaremos cerca de excelencia, y es que el uso de la palabra es sin duda parte del diario vivir de un abogado y si éste se destaca sin duda alguna lograra mucha de sus metas.

Concuerdo definitivamente en que existen público más difíciles unos, que otros, algunas personas murmuran, no prestan atención, se levantan de su asiento, contestan celulares, etc, provocando un sinnúmero de distracciones y me gusta la sugerencia que BAILEY, nos hace (detecte cuál es la fuente del mismo tan pronto como sea posible y dirija su palabra directamente a la parte ofensora, o a la persona que esté sentado junto a ella. Esto por lo general es suficiente para hacer cesar la distracción). Créanme lo tendré muy en cuenta de ahora en adelante.

Otro punto sobre lenguaje hablado, es que una vez que se haya dicho algo, ya no existe vuelta atrás, además de que no se podrá consultar con nadie que palabra utilizar para determinada situación.

El autor dentro de este capítulo no comunica que no existen dos oradores iguales, haciendo la analogía con la huellas dactilares de los seres humanos de igual forma aclara, que no existe un orador perfecto, ni un orador mejor que otro, de igual forma expresa que no existe un escritor mejor que otro tan sólo escritores diferentes, pero esto no quiere decir que uno u otro sea mejor.

A lo largo de este capítulo no podemos dar cuenta de la importancia que tiene lenguaje dentro de la profesión que hemos escogido, pero debemos estar claros que al momento de referirnos al lenguaje, no sólo debemos enfocarnos en el hablado, ya que todo tipo de comunicación sea ésta, escrita o hablada debe hacerse de manera correcta.

Sobre este punto me gustaría hacer una especial mención a la redacción, la cual sin duda alguna, debe ser una de las características o cualidades que un abogado debe pulir; que mal se vería presentar un escrito ante determinado juez de causa, lleno de errores ortográficos y mala concordancia, por esto, es que consideramos muy acertada la recomendación del autor de que se debe tomar curso de redacción.

Al momento realizar un escrito se debe tener presente, primero a quien va dirigido el mismo, toda vez el que precisamos el mismo vaya dirigido a una persona con escaso conocimiento jurídico el mismo, no puede estar lleno de tecnicismos, que le impidan al individuo su comprensión, por otra parte si el texto se dirige a un lector, con un acervo jurídico mayor, entonces podremos usar una prosa más pesada.

Sin embargo no debemos caer en el error de utilizar palabras muy rebuscadas de que tal como lo dice el autor cuando estamos aprendiendo tantas palabras nuevas tendemos a usarlas en exceso, ya que no podemos esperar la oportunidad para utilizarlas, debemos tratar de usar una terminología no tan complicada de que algunas palabras sencillas puede llegar a tener mayor impacto y a ser entendida por más personas, por eso decimos que al momento de redactar un escrito debemos tener presente a quien va dirigido el mismo.

Quizá no todas las personas tengan la elocuencia y el dominio escénico que otros, de igual forma existen otros que carecen de la capacidad de poder realizar un escrito detallado y nutrido, pero debo tener presente que si nos decidimos por encaminarnos el mundo del litigio se debe dominar tanto lenguaje hablado como el escrito.

LA MEMORIA

Me parece muy atinado el decir que la memoria para un abogado litigante es un instrumento muy valioso y si queremos triunfar ante los tribunales, debemos procurar que la nuestra tenga óptimas condiciones en el momento oportuno. Esta debe funcionar de una manera segura y oportuna por muchas razones.

Si carecemos de una buena memoria de nada servirá que tengamos un gran dominio de lenguaje de cual hablamos tanto en el capítulo anterior, y que sin duda lo que manifiesta el autor es cierto un abogado de estar preparado siempre ante cualquier objeción, pregunta o cuestionamiento que le hagan, en esta situación el abogado no tiene tiempo de consultar con otra persona, revisar sus apuntes o llamar a la profesora de la cátedra para que ayude, tiene que justificarse de manera inmediata, es por esto que ahora que estamos dentro del estudio del derecho debemos tratar de ser capaces de manejada grandes cantidades de material didáctico ya que esta forma nuestra memoria ejercitará, es lo mismo que el atleta que se entrena para las Olimpiadas con la única diferencia que nosotros no tendremos el gran evento cada cuatro años, si no ha cada momento, por ende entre más acostumbrados a nuestro cerebro a procesar gran cantidad de datos ayudaremos a ejercitar el mismo ampliando nuestra memoria cada vez más lo cual nos dará una gran ventaja sobre nuestros adversarios.

La recomendación del autor en este capítulo, nuevamente consideramos es muy acertada, (tome cursos de memorización, si los hay disponibles, pero sobre todo, le recomiendo que sigua empeñándose en memorizar cada vez mayor número de datos. Si usted se lo propone llegara a la meta) ya que sin duda la memoria para un abogado litigante es una condición sine quanon, es decir sin la cual no, es decir que si no tenemos una buena memoria, no podremos ser buenos abogados.

INTRODUCCIÓN A LA EVIDENCIA

Vivimos dentro de un mundo de hechos, los cuales en la mayoría los casos deben ser probados. Como dice al inicio este capítulo cuántas veces no hemos escuchado la frase "eso no lo puedes probar", sin duda alguna más de una vez y es que la prueba dentro del sistema jurídico actual, es sumamente importante ya que no sólo con palabras, el jurado o un juez puede tomar determinada decisión en la mayoría de los casos, de muy poco sirve un alegato de cinco estrellas contra una prueba irrefutable.

El ejemplo expuesto por el autor nos deja entrever la importancia de la prueba dentro un litigio, este caso particular que trata sobre homicidio, la pregunta clave sin duda alguna es si el acusado disparó sobre la víctima, sin embargo yo me atrevería agregar algo más alta pregunta "si fue el acusado quien disparó sobre la víctima y si dichas detonaciones ocasionaron la muerte de ella", y es aquí donde comienza el verdadero campo de batalla.

Como es conocimiento de todos dentro un proceso penal, existe la cara de la prueba para una de las partes en este caso dicha carga, corresponde al fiscal de la causa en este quien debe presentar las pruebas necesarias para que el juez o el jurado lleguen al veredicto de que fue efectivamente el acusado quien disparó contra la víctima y qué dichas detonaciones produjeron el resultado muerte, estos hechos podrán ser probados por diferentes tipos de prueba testimoniales, periciales, documentales etc. teniendo en cuenta si la mismas son admisibles o no; la cuestión de la admisibilidad es un punto muy complejo ya que sobre todo tratan todas las reglas sobre la prueba.

Este concepto podremos llegar a comprenderlo mejor si lo visualizamos como un filtro, lo que se quiere que conozca el jurado, lo filtramos.

En contraparte a esto el abogado de la defensa, deberá evitar que es evidencia sea utilizada en su contra, o más bien en contra de su cliente

LA PREPARACIÓN DEL CASO

La preparación un trabajo agotador, laborioso y la mayoría de las ocasiones decepcionante sin embargo según obligación para tu abogado. Una buena preparación debe iniciar ante todo, con una buena investigación.

Lo malo de esto según el autor y que los buenos investigadores son aún más escasos que los buenos abogados litigantes, funda dicha aseveración en el enunciado que los estudiantes de leyes se le proporcionan un poco conocimiento en materia investigación por lo cual difícilmente podrán juzgar si el trabajo de un investigador es bueno o mediocre.

La investigación es una actividad continua desde el principio hasta su conclusión. Una de las principales responsabilidades del investigador es asegurar en la medida de lo posible, el abogado litigante no se ha sorprendido en el transcurso del juicio, dicho de otra forma se debe examinar las cosas una, dos, tres veces si es necesario para asegurarse de que nada se pase por alto.

Un buen investigador estará preparado para manejar todos los tipo diferente de evidencia, pero las evidencias mas difíciles de manejar son las pruebas testimoniales lo cual quiere decir; las personas las cuales la mayoría de los casos son la más importante, ya que generalmente cuando ocurren algún evento materia de un litigio no existen cámara o videograbadoras se registren los eventos, generalmente son las personas quienes lo presencian, pero la persona no son cámaras y sus esfuerzo por recrear los diversos momentos de la historia de un hecho no son tan fieles en cuanto al detalle del acontecimiento original, como puede hacerlo la cámara.

Un buen testigo es el que tiene agudeza de percepción, excelente memoria, habilidad para expresarse claramente y ser veraz.

El autor recuerda que la evidencia que se presenta durante un juicio es de diversos tipos: escritos (pruebas documentales), armas (cuerpos de delito), grabaciones de audio y video (pruebas electrónicas), fotografías, evidencia científica tales como rayos x, huellas dactilares, electrocardiogramas, pruebas de ADN, peritaje caligráfico, y finalmente las declaraciones de los testigos (prueba testimonial).

Sin embargo, señala que en la actualidad el 90 por ciento de lo que realmente se litiga en los tribunales norteamericanos son las declaraciones de los testigos. Y las razones de ello se deben a las deficiencias de las facultades humanas. El autor opina que un buen testigo es aquel que tiene "agudeza de percepción, excelente memoria, habilidad para expresarse claramente y es veraz, todo ello y en este orden". Resumiremos estas cualidades:

1. Percepción. El testigo normalmente dice haber visto o escuchado algo. La forma en que percibimos los hechos no siempre responde a la realidad. A veces creemos haber visto algo, cuando en realidad nuestra psiquis ha hecho alguna inferencia para explicarse la razón de ciertos hechos. D estaba en el parque en un banco cerca de E y F, quienes parecían discutir algún asunto. En el momento en que D se distrae mirando las palomas suena un disparo y F cae muerto. Lógicamente, cuando D vuelve la vista observa que E tiene un revólver en la mano. D le declara a la policía que él estaba presente cuando E le disparó a F hiriéndolo de muerte. Posteriormente se descubre que E simplemente trató sin éxito de evitar el suicidio de F. ¿Porqué declaró D que él vio a E dispararle a F? Simplemente porque su psiquis le jugó una mala pasada; él dedujo la explicación más lógica desde su punto de vista, desechando inconscientemente la posibilidad del suicidio.

2. Memoria. La memoria se desvanece con el tiempo y a medida que ello sucede se vuelve más vulnerable a la sugestión. Si Usted ha sido testigo de algún hecho delictivo o criminal probablemente le interroguen repetidas veces diferentes interrogadores, algunos de los cuales tratarán de ayudarle a recordar, con lo que se corrompe su propia versión de los hechos. Otra forma de corromper su visión de los hechos es la confrontación con la versión de otros testigos.

3. Comunicación. Otro de los problemas con que se enfrenta el interrogador es la dificultad de comunicación del testigo. No basta tener buena memoria ni una correcta percepción de los hechos que serán relatados: otro aspecto importante es la capacidad del testigo para comunicarse correctamente. A veces es importante que el testigo se sienta relajado durante el interrogatorio, pues eso ayuda a que el testigo utilice lo que se llama "lenguaje corporal".

4. Veracidad. El testigo puede tener diversas razones para no decir la verdad. De todas las cualidades, esta es la más importante. El testigo puede tener excelente memoria, buena percepción y sabe comunicar sus ideas, pero si el testigo tiene alguna razón para mentir el caso se arruina.

Un buen investigador debe tener una mente inquisitiva templada por el conocimiento de la mente humana y ser buen observador ser buen observador supone que uno observa al testigo en sus gestos y ademanes, buscando lo que éste no dice con las palabras, sin que el testigo se dé cuenta de que está siendo observado.

En la preparación de caso, el abogado debe tener en cuenta las cuatro cualidades arriba señaladas cuando interrogue al testigo; saber sortear estas deficiencias es algo que su cliente espera de él.

Un investigador diestro estará alerta, en busca de cualquier inconsistencia, debida a fenómenos psicológicos, en la historia narrada por un testigo.

Si el testigo es un amigo del sujeto de la investigación, entonces como es natural él querrá ayudarlo, y la narración que se haga de los eventos estará matizada por el deseo de favorecer a su amigo. O bien puede ser que el testigo haya sufrido un trauma anterior que distorsione su juicio. Una mujer, por ejemplo, que haya sido víctima de una violación y que sorprende a una pareja in fraganti deducirá que a la mujer la están violando.

Algunos investigadores suelen requerir de los testigos una declaración escrita de sus narraciones, como una forma de tener al testigo a la mano, como forma de que éste no pueda variar posteriormente lo que ha declarado. Bailey se muestra opuesto a esta práctica, por cuanto el testigo podría cambiar en el tribunal su declaración argumentando que no leyó con mucha atención la transcripción de sus palabras antes de firmar el documento, y confiesa que en su práctica como abogado litigante sólo ha recurrido a la transcripción de la entrevista previa con el testigo cuando éste ha manifestado sentirse cómodo con ese procedimiento.

CÓMO MANEJAR UN JUICIO

Uno de los momentos más molesto en la vida de un abogado litigante es él no saber en qué momento en que se va a realizar un juicio. Esto quizás pase dentro del sistema legal americano sin embargo en el nuestro, no es así ya que siempre se fija la fecha de audiencia y además una fecha alternativa, previendo cualquier acontecimiento fortuito que impida su realización.

Un juicio puede durar mucho más de lo previsto cualquiera que se motivo no es raro que un abogado litigante llegue al tribunal contó su elenco, y es que de esto se trata un juicio, de un teatro en donde los actores principales son los abogados de las partes y en donde siempre se debe tener presente, que los actores secundarios, es decir los testigos no siempre se apegaran al libreto.

Cuando finalmente se avecina el día del juicio, los asuntos que requieren la atención del abogado con respecto a la selección de un jurado, variarán considerablemente de una jurisdicción a otra. Frecuentemente la prueba documental es y cosas que han de utilizarse en el juicio serán numeradas y alistadas en forma cronológica, de manera que, una vez iniciado el juicio, no se retrasen los procedimientos, al introducir dichas pruebas.

Una vez que los procedimientos del juicio se han iniciado, es importante que el abogado litigante maneje las cosas para que se muevan a un ritmo acorde con el juicio. Cuando los procedimientos se retrasan para jurado puede ser muy aburrido estar sentado tan sólo escuchando.

La interrupciones frecuentes en la presentación, o bien las largas intervenciones durante un testimonio, las cuales no aportan nada ni adverso importante ni muy interesante, implica que los miembros del jurado divaguen y cuando se presenta un punto relevante, pueden pasarlo por alto.

La diferencia entre lo abogado y los directores de una obra de teatro es que los primeros no cuentan con el privilegio de un libreto específico es cual seguir. Por otra parte tenemos cierta flexibilidad en cuanto a la aparición de los actores, es decir podemos decidir qué testigo irá primero que otro.

En lo personal considero que el abogado, debe tener su propio libreto, el cual debe ser meditado, analizado y estudiado de manera muy profunda no dejando espacio para errores, con el fin de que el espectáculo resulte de lo más interesante para todos los espectadores, teniendo en cuenta que generalmente los jurados se inclinarán por aquel abogado que inspire mayor seguridad y respeto y que además de esto tu argumento es respaldado por la evidencia del caso, entonces ya has ganado el juicio.

COMO TRATAR CON LOS JUECES

En lo personal considero que se debe mantener una buena relación hasta donde sea posible con los jueces, es importante demostrarles respeto por motivo obvios, independientemente de cuán desagradable puedan ser alguno de sus fallos, en realidad nadie quiere tener de enemigo a un juez, mucho menos si ese juez es quien tomará la decisión final sobre los intereses de nuestro cliente.

Tal y como hizo el autor considero apto realizar un paréntesis en este momento, y es que me llamó poderosamente la atención el hecho de que los Estados Unidos cualquier persona puede ser juez de la Corte Suprema de Justicia, independientemente de que este haya estudiado derecho o no, sin duda alguna este método plantea o más bien plantearía un serio problema en Panamá, no estoy muy seguro de cómo funciona el sistema legal en el país norteamericano, sin embargo estoy seguro que de aplicarse este sistema en Panamá, sería un caos, tan sólo imagínese a un Pablo Pueblo, tomando decisiones en los tribunales, sin la debida preparación, mejor ni lo quiero imaginar.

Volviendo al tema principal sin duda alguna la reglas establecidas por el autor en este capítulo, referente al trato que debemos tener con los jueces que parecen de lo más apropiado por decir lo menos, veámoslas a continuación:

1. Se debe manifestar respeto ante el tribunal, la utilización de la palabra con las cuales nos expresamos deben ser las adecuadas para una sala de audiencia.

2. Comprender el punto de vista del juez y aunque no lo logre recuerde la regla uno y lo que mencionamos al principio de este capítulo (nadie quiere de enemigo a un juez).

3. Se debe ayudar al tribunal en cuanto se pueda, esto puede ayudarnos a ganar cierto grado de respeto.

4. cuando se tenga la oportunidad de hablar con el juez, se deben elegir cuidadosamente las palabras o utilizar, debemos recordar que la primera impresión es fundamental, recordemos que los jueces son seres humanos así que está regla también aplica para ellos.

Se debe ser lo más directo posible, no debemos responder una pregunta con otra pregunta, esto puede llegar a exasperar al juez y en realidad, no creo que sea algo que quisiéramos.

Según el autor a la mayoría de los jueces le simpatizan los abogado litigante jóvenes y por ende tratado de ayudar, siempre y cuando éstos hayan cumplido con su trabajo, agrega además que debemos aceptar de buena manera la ayuda que no puedan dar pero sin exagerar (en otra palabra no sea lambiscón) una leve inclinación de la cabeza una sonrisa pueden ser suficiente, sobre este punto en realidad no puedo decir mucho, llegado el momento veremos qué pasa.

COMO TRABAJAR CON UN JURADO

Al igual que con los jueces estoy seguro que es preferible caer en gracia que ser gracioso, quiero decir que frente a el jurado es mejor, tener una imagen de seriedad y seguridad sobre lo que se está hablando y es que los juicios con jurado tiene sentido como un instrumento para la participación de los ciudadanos en la administración de la justicia que, a su vez, cumpla su función desde el respeto al debido proceso. Es un intento de proponer una serie de normas y procedimientos que satisfagan a la vez los dos derechos fundamentales a los que pretende dar una respuesta.

Nada de esto tiene que ver con el fundamento jurídico del tribunal del jurado, que evidentemente queda alejado de los métodos y objetivos de la psicología, sino exponer algunas investigaciones que se han preocupado de valorar si el funcionamiento del jurado supone un alejamiento indebido de la administración de justicia ejercida por profesionales.

La institución del jurado generalmente provoca un debate sobre si las decisiones que toman las personas legas son de mejor o peor calidad que las decisiones de los jueces profesionales.

Desde nuestro punto de vista este no es el debate. Las decisiones judiciales no son susceptibles de evaluación, no podemos conocer su exactitud porque no existe una “respuesta correcta” que sirva de criterio con el que extraer un juicio de exactitud. La cuestión no es, entonces, si unos u otros toman mejores decisiones puesto que es algo inabordable.

La cuestión es si jueces y profesionales toman decisiones similares (sean buenas o malas). Aunque parezca sorprendente, el debate sobre la conveniencia de que las personas legas formen parte del jurado se produce no hace mucho tiempo: en los Estados Unidos de la década de los 60. Hasta entonces se pensaba que para poder tomar decisiones judiciales, y cito textualmente, se necesitaban "niveles de inteligencia, moralidad e integridad superiores al promedio", de manera que los jurados se elegían a partir de listas de "hombres clave" o notables de la comunidad.

Una crítica frecuente a la institución del jurado se basa en que los juicios, por su propio modo de desarrollarse, son difíciles de comprender para personas que carecen de una formación profesional en leyes. Sin duda existen casos en los que la cantidad de pruebas y testimonios es grande, y que además resultan difíciles de comprender puesto que siempre se alternan las pruebas acusatorias e incriminatorias, y finalmente, el juicio puede prolongarse durante muchos días. En estas condiciones se pone en duda que los jurados legos sean capaces de entender las pruebas que más tarde en la deliberación deben valorar.

Parece, por lo tanto, que la mayor parte de los casos son cuestión de rutina y fáciles de comprender. En segundo lugar y más importante, si el jurado fuera incapaz de comprender los casos que se les presentan sería de esperar que sus decisiones en los casos difíciles fueran sustancialmente distintas de las de los jueces, es aquí donde los profesionales del derecho debemos hacer lo posible para que el caso por muy complicado que sea, pueda ser descifrado por una persona que no conozca de leyes.

Esto no quiere decir que los jurados sean incapaces de entender los casos difíciles, puesto que sus decisiones son idénticas a las de profesionales de la materia. Además, esta crítica es fácilmente asumible si tenemos en cuenta que no es preciso que todos los miembros del jurado entiendan todas y cada una de las pruebas que se presentan en un juicio. En muchos casos es suficiente con que un único jurado comprenda lo que se debate en el juicio y lo comunique a los demás en la deliberación. Finalmente, el sistema de justicia proporciona los medios para facilitar la tarea al jurado.

Tal y como mencionábamos al inicio de este tema, la institución de jurado intenta dar respuesta al derecho de los ciudadanos a la participación en la administración de justicia. Esta visión del jurado como instrumento de participación que a la vez de una respuesta eficaz y más democrática de las garantías procesales tiene especial relevancia cuando se trata uno de los aspectos más controvertidos del jurado: la selección de sus miembros. Es cuando se elige quien formará parte del jurado de un caso cuando hay que combinar la representatividad e imparcialidad de los que lo componen. A la hora de hablar de la selección de los jurados es necesario tener en cuenta que la ley no permite mucho juego en este sentido. El número máximo de recusaciones sin causa que permite la ley, al menos por el momento, es de tres para las posibles defensas y tres para las acusaciones (el fiscal y las posibles acusaciones particulares).

A partir de todo lo escuchado en el juicio oral, forman un juicio sobre la culpabilidad o inocencia del acusado, que es el juicio con el que se enfrentarán a la deliberación. Este juicio es muy importante, ya que si la deliberación comienza con una mayoría de jurados apoyando una determinada opción, es extremadamente improbable que la minoría llegue a cambiar esta tendencia de voto.

La investigación psicológica ha desarrollado un gran interés por explicar cómo las personas llegan a tomar una decisión a partir de una serie de informaciones o pruebas presentadas de manera fragmentada durante el juicio. De hecho, las personas combinan la información para llegar a este juicio.

Las personas formamos un juicio único a partir de diferentes tipos de informaciones. En otras palabras, pretende explicar cómo los jurados son capaces de formular un juicio de culpabilidad o inocencia de un acusado a partir de una serie de informaciones que indican la oportunidad, capacidad y el motivo para cometer el asesinato. Para formar un juicio de estas características los jurados llevan a cabo dos operaciones básicas: la evaluación de la información entrante y su integración en un juicio o creencia.

Para tratar el proceso de la deliberación del jurado debemos ver qué tipo de personas intervienen, el contenido de esas intervenciones y a quién van dirigidas. Este será el esquema que seguiremos en nuestra exposición. Quién interviene. La investigación con múltiples tipos de grupos ha determinado que en las discusiones de grupo las intervenciones no se distribuyen uniformemente por todo el grupo. Es decir, en las discusiones de grupo siempre hay personas que intervienen más y personas que intervienen menos. Esto es especialmente cierto cuando los grupos de discusión están formados por iguales, como ocurre en el jurado.

También se ha encontrado que los portavoces tienen un nivel de participación superior al del resto de los jurados.

Debemos observar también que tipo de recursos emplean los jurados durante la deliberación para intentar convencer o influir en los demás. En este sentido, sabemos ya que la decisión final del jurado está muy determinada por la opinión inicial de los jurados. Si antes de iniciar la deliberación existe una mayoría de jurados que favorecen una determinada solución, lo más probable es que la decisión final del grupo refleje esa misma decisión. La investigación sobre la influencia social en el jurado ha tratado de averiguar a qué se debe el poder de las mayorías en el jurado.

CÓMO LLAMAR A UN TESTIGO

La deposición de un testigo en audiencia supone dos fases. Durante la primera de ellas (examen directo) el testigo cuenta su historia en beneficio de la parte que ha requerido su testimonio; la segunda fase (el interrogatorio) es aquella donde el testigo debe explicarle a la contraparte ciertos detalles de su relato y cómo tuvo conocimiento de los mismos.

Por supuesto, la parte que ha presentado al testigo tiene la oportunidad también de hacer preguntas para aclarar los puntos que sean de su interés.

Muchos abogados temen que el testigo revele que ha conversado con ellos antes del juicio. Ese temor es infundado y se debe la mayor parte de las veces a que el jurado y "el público desconfía mucho de los testigos que han sido aleccionados por los abogados, ya que es bien conocido que éstos intervienen para instruir al testigo en lo que tiene que declarar", es decir que le piden que mienta.

Sin embargo, fuera de tales conversaciones anti éticas e inmorales es normal y hasta sano que el abogado converse con el testigo para que le dé detalles que le ayuden a preparar la defensa o la acusación, en el caso de los fiscales.

Además, los testigos casi siempre se muestran nerviosos de tener que deponer en un juicio, por lo que es deber del abogado instruirlo sobre el procedimiento que se seguirá, y vencer las aprehensiones del testigo; "es importante que el testigo entienda cuáles puntos van a litigarse, cómo se relacionan con su testimonio y qué es lo que éste debiera demostrar.

Al mismo tiempo, explíquele qué es lo que sostiene la oposición y cuál evidencia, si es que hay alguna, han utilizado o pueden utilizar para refutar su evidencia. El hecho de comprender el significado de su participación ayudará mucho al testigo a mantenerse firme y conservar la calma cuando esté sometido a un interrogatorio.

Si no está prevenido contra las preguntas que puede hacerle el abogado de la parte opuesta, podría asentir fácilmente en un punto que a él le parezca que no tiene importancia, pero que sí la tiene, o sostendría con demasiada tenacidad algún otro punto que no esté muy claro. Explíquele que podrá cambiar cualquier declaración anterior, pero que entonces deberá tener muy buenas razones para explicar porqué se equivocó."

En consecuencia, es necesario que el testigo comprenda que no es ilícito que sostenga conversaciones con el abogado antes de la audiencia y hágale saber que no tiene que ocultarle al tribunal ni a los abogados de la contraparte que tales conversaciones han existido; "tal negación pone al testigo en grandes apuros: los abogados y los jueces lo presionarán implacablemente, pues saben perfectamente que nunca se llama al estrado a un testigo "en frío" y que virtualmente existe una plática preliminar entre él y el abogado que lo interroga."

Por último, Bailey nos ofrece un útil consejo: "Si a pesar de sus mejores esfuerzos, usted concluye que su testigo es un tipo que se pasa de listo, o un neurótico inveterado e incurable que se sentirá agradecido cada vez que se le dirija cualquier pregunta, bórrelo de su lista de testigos si puede prescindir de él. Un mal desempeño de cualesquier de los testigos puede ser muy dañino para su causa, y es seguro que la oposición lo capitalice en el alegato.

Si es absolutamente esencial para su causa, y nadie más puede proporcionar una evidencia similar, entonces usted no tiene opción más que asumir el control."

INTRODUCCION AL INTERROGATORIO

Según Bailey el interrogatorio es una de las armas de destrucción mas poderosas inventadas por el hombre; cuando leí esto para ser sincero me causó algo de gracia, sin embargo si nos ponemos a meditar sobre esa situación nos daremos cuenta de que es cierto y explico porque, lo mas seguro es que todos nosotros hemos tenido que afrontar un interrogatorio en determinado momento de nuestras vidas, ya se cuando éramos menores y teníamos que darle explicaciones a nuestros padres, o cuando es necesario explicarle a nuestro jefe determinada situación o incluso cuando nuestra pareja sentimental quiere saber porque nos quedamos siempre después de las horas regulares de trabajo en la oficina, en todas esas situaciones se debe pensar muy bien para responder de modo que lo que dijéramos no fuera “utilizado en nuestra contra” es por esto que existe el articulo 25 de la constitución nacional, ya que quizás una persona tratando de defender a algún ser querido a defenderse él mismo lo mas probable es que termine hundiéndose, si cae en las manos un de un buen interrogador, veamos a continuación algunos de los principios básicos que debemos tener presentes al momento de interrogar a un testigo.

PRINCIPIOS FUNDAMENTALES DEL INTERROGATORIO

1. Control. El interrogador debe controlar en todo momento al testigo. Ese objetivo se logra evitando en cuanto sea posible hacerle preguntas que comiencen con qué, cuándo, dónde, porqué y cómo, porque este tipo de preguntas por lo general requieren una respuesta descriptiva y prolija, lo que le permitiría al testigo escapar del control del interrogador. Las preguntas deben ser del tipo "dirigido" y deben tener una respuesta implícita: en lo posible la pregunta debe tener una respuesta monosílaba positiva o negativa.

2. Velocidad. Las preguntas deben sucederse rápidamente de modo que el testigo no tenga tiempo de acomodar las respuestas. Las únicas pausas que debe dársele al testigo son las que hace el interrogador cuando lanza ciertas preguntas que deben grabarse en la memoria del juez. Lee Bailey señala que el rápido martilleo se traduce en una forma de presión cuyo objetivo es forzar que una respuesta verdadera y exacta brote voluntariamente del sub consiente del testigo.

3. Memoria. El interrogador debe memorizar detalladamente los datos esenciales del caso antes de llegar al tribunal. Ello implica que el abogado interrogador habrá de conocer el lugar de los hechos y cómo sucedieron éstos. Pero sobre todas las cosas, el interrogador deberá memorizar las declaraciones previas del testigo. Si se cumple fielmente esta regla, el testigo se dará cuenta de que su interrogador conoce todos los detalles, lo que lo obligará a dar una versión sino exacta por lo menos muy próxima a la verdad.

4. Sintaxis. El estilo de las preguntas debe ser franco y directo. Deben estructurarse para ser contestadas en lo posible con un sí o un no. Esto no quiere decir que el interrogador deba dirigir al testigo, sugiriéndole con su propia pregunta la respuesta que espera de él. Lo que debe procurar el interrogador son respuestas cortas.

5. Lógica. Las preguntas deben estar organizadas de forma que cada grupo de preguntas versen sobre un punto específico hasta agotarlo. El interrogador debe procurar la búsqueda lógica de los hechos y de sus detalles.

6. Momento oportuno. Por lo regular, todo interrogador tiene una pregunta "bajo la manga" de la cual depende en gran parte la solución del litigio a su favor . El interrogador no puede lanzar esa pregunta a ciegas sino que debe aprovechar el momento oportuno. Esa oportunidad raras veces llega al azar, por lo que el interrogador debe preparar el momento. Ello se logra con lógica y tino, obteniendo del testigo respuestas de las cuales tenga que afrontar las consecuencias posteriormente. Cuando el testigo esté acorralado por sus propias palabras, el interrogador habrá encontrado la oportunidad que buscaba.

7. Actitud. El interrogador deberá mantener una actitud "cortés, pero firme". Se abstendrá de ser sarcástico o irónico, salvo cuando se quiera poner en evidencia las mentiras del testigo. Cuando se interrogue a la víctima se evitará zaherirla: esa persona ya ha tenido suficiente con haber padecido los hechos que la han llevado al tribunal.

8. Terminación. Lee Bailey afirma que el mejor momento para dejar a un testigo a su propia suerte es cuando se le confronte en su punto más débil. El interrogatorio debe concluir cuando el interrogador haya creado en el juez serias dudas en torno a las afirmaciones del testigo.

ACERCA DE LA APELACIONES

Desde el punto de vista del autor siempre será la parte perdedora quien interponga el recurso de apelación, aunque unos renglones mas abajo hace la salvedad que generalmente ninguna de las partes está de acuerdo con el veredicto final, dándose la posibilidad de que ambos interponga este recurso. Además de tratar este tema de manera muy sucinta, basándose en que las escuelas de derecho deben cumplir bien con el cometido de enseñarnos los por menores de este recurso, considero que quizás debió ampliar sobre este tema aunque tan solo hiciera referencia al sistema judicial norteamericano, es por esto que considero prudente hondar por mi cuenta sobre lo que conozco sobre el tema.

Conocida en las legislaciones más antiguas, es el recurso origi­nado por la existencia de instancias. Constituye garantía de acierto me­diante el doble examen de la misma resolución judicial. La apelación determina un nuevo estudio del problema que plantea la resolución. La parte agraviada con la Resolución tiene que rebatir los argumentos con­tenidos en la resolución inferior. Conoce los razonamientos de la justi­cia y sobre ellos deben recaer los fundamentos de la apelación. Como el superior jerárquico es tribunal colegiado, compuesto por jueces de mayor experiencia y sabiduría, se presume que la revisión de la resolu­ción inferior será hecha con objetividad y justicia.

La apelación es el medio de impugnación por el cual una de las partes pide al Juez de segundo grado una nueva decisión sustitutiva de una decisión perjudicial del Juez de primer grado. Es un medio suspensivo.

En nuestro ordenamiento procesal penal, toda resolución del Juzgado de Instrucción es apelable, siempre y cuando dicha resolución no sea reconsiderable (Se le aplique recurso de reconsideración). La seguridad jurídica a que se aspira tiene como fundamento la garantía de acierto que ofrece la revisión del superior. Las instancias responden a esta necesidad.

La ley concede la apelación a todas las personas del proceso. En primer lugar está el procesado a quien afectan las resoluciones que dicte el Juzgado, sea sobre sus bienes o sobre su persona. Su capacidad no puede discutirse; es personal y el abogado que lo asesora sólo puede pedir la realización de diligencias de mero trámite pero no ejercitar acciones ni impugnar resoluciones.

Tratándose de reos ausentes o contumaces, el defensor está autorizado para ejercer todos los derechos que competen a su defendido y entre ellos está el de impugnar resoluciones judiciales.

El agraviado debe estar constituido como parte civil. De no hacerlo está impedido de impugnar resoluciones y su intervención queda limitada a los actos del resarcimiento, como es cobrar la indemnización que la sentencia le señale, debiendo conformarse con el monto que en ella se fije.

El Ministerio Público tiene amplia facultad impugnatoria por representar a la sociedad agraviada con el delito, tanto en lo referente a la pena cuanto en lo relativo a la reparación civil.

Es necesaria la motivación que fundamenta el recurso de apelación, para que el Superior conozca los motivos de impugnación. También deberá precisar los alcances de la apelación para que el superior sepa si es sobre todo lo resuelto o sobre parte, lo que es importante tratándose de sentencias que siempre contemplan varios puntos, a saber: pena, carácter, duración y monto de la reparación civil.

DESPUES DE GRADUARSE LOS PRIMEROS PASOS

Terminar una carrera no es cosa fácil. Se vienen encima un sinfín de preguntas que no tienen respuestas rápidas, situaciones que no sabemos cómo manejar y metas nuevas por cumplir. Además, significa la culminación de una época de escuela, de estar sentado en una banca tomando clases, de estudiar, de desvelarse, etc. El momento cumbre de tal acontecimiento es la fiesta de graduación. Para algunos, es demasiado cursi; para otros, es la ocasión perfecta para compartir el logro con su familia, el momento de salir del cascarón y prepararse para una nueva vida.

Después de los festejos empiezan las preguntas sin respuesta, el ¿ahora qué hago?, ¿qué es lo que sigue? Entonces las opciones se centran entre buscar trabajo, acabar la tesis, terminar materias pendientes, entre otras. Lo cierto es que terminar un ciclo de nuestra vida es algo que permanece. Culminar una carrera es un momento fundamental, pues desde niños comenzamos a ir a la escuela, son años, como lo mencionan algunos, de esfuerzos, dedicación, desvelos y estrés.

Tener o no una fiesta de graduación puede ser algo que no todos quieren hacer; en efecto, habremos quienes pensamos que es algo simbólico, pues no estás titulado y algunos deben regresar a la escuela a pagar materias. Pero para los padres es uno de los mayores regalos que les puedes hacer, pues son ellos los que de una u otra forma hicieron un gran esfuerzo para que llegáramos a la meta.

Y no está de más el disfrute que tiene la fiesta. Todos vestidos elegantemente, en un bonito salón, esperando felices la llegada del mariachi, de “Las Golondrinas”, de las lágrimas, los abrazos, las despedidas, el brindis, el baile, pero sobre todo con la entera satisfacción de estar ahí como pocas veces estaremos: con la familia y los amigos festejando el final de un gran principio.

Si los estudiantes han repartido currículos sin conseguir entrevistas, quizá sea porque no están bien enfocados en el trabajo. Los consejeros recomiendan que orienten sus currículos especialmente para el trabajo al que van dirigidos y que resalten las cualidades con base en la posición que desean ocupar. Muchos estudiantes tienen un mayor problema: no han pensado hacia dónde quieren dirigir su carrera. Es más factible que sean felices si se dan el tiempo de decidir lo que quieren, en lugar de tomar una decisión desesperada.

Es por todo esto que Bailey nos recomienda ciertos pasos luego de terminar la carrera de derecho, menciona que debemos tratar de buscar experiencia dentro de algún despacho instructor con el fin de que nos empapemos como es el procedimientos de los diferentes litigios que ahí se llevan, esto sin duda es quizás y desde mi punto de vista el mayor acierto que puede tener el autor, ya que desde que entre al Ministerio Publico, he aprendido muchísimo mas que mis tres años en la carrera de derecho, es por esto que recomiendo a todos que traten de buscar la experiencia ya sea dentro de los despachos del Ministerio Publico o del Órgano Judicial.

CONCLUSIONES

- Sin duda alguna el lenguaje es de suma importancia dentro de toda actividad humana, sin embargo dentro de la carrera derecho poco a poco nos hemos dado cuenta de que este es sin duda el arma más utilizada por todo abogado, ya que con esta expondrá su diferente puntos de vista.

- La investigación es una actividad continua desde el principio hasta su conclusión. Una de las principales responsabilidades del investigador es asegurar en la medida de lo posible, el abogado litigante no se ha sorprendido en el transcurso del juicio, dicho de otra forma se debe examinar las cosas una, dos, tres veces si es necesario para asegurarse de que nada se pase por alto.

- Si carecemos de una buena memoria de nada servirá que tengamos un gran dominio de lenguaje de cual hablamos tanto en el capítulo anterior, y que sin duda lo que manifiesta el autor es cierto un abogado de estar preparado siempre ante cualquier objeción, pregunta o cuestionamiento que le hagan, en esta situación el abogado no tiene tiempo de consultar con otra persona, revisar sus apuntes o llamar a la profesora de la cátedra para que ayude, tiene que justificarse de manera inmediata, es por esto que ahora que estamos dentro del estudio del derecho debemos tratar de ser capaces de manejada grandes cantidades de material didáctico ya que esta forma nuestra memoria ejercitará.

- un buen testigo es aquel que tiene "agudeza de percepción, excelente memoria, habilidad para expresarse claramente y es veraz, todo ello y en este orden.

- La institución de jurado intenta dar respuesta al derecho de los ciudadanos a la participación en la administración de justicia.

RECOMENDACIONES

1. Tengamos en cuenta la mediación como medio alternativo para la solución de conflictos ya que si nos apoyamos en ella, quizás podremos ahorrarnos muchos dolores de cabeza y dinero a nuestros clientes. El mediador, en realidad, no puede estar seguro de lo que un juez pudiera hacer con la información que se le ofrece, evidencia, pero sí tiene la preparación adecuada, así, experiencia y habilidad en su oficio, tratará de predecir lo que hará el juez, y se entabla una demanda y se lleva a juicio.

2. Al momento de decidir entablar un litigio debemos prepararnos muy bien con todas las herramientas posibles, apréndase el libreto.

3. A diferencia de lo que manifiesta el autor sobre que el principal problema de los abogados litigantes es que inician muy tarde, consideramos que no importa en que momento se decida iniciar a litigar, lo importante es tener las cualidades necesarias para hacerlo.

4. Si quiere ser un buen abogado litigante, aprenda a leer, a hablar en un lenguaje correcto y desde ahora mismo el lenguaje debe ser su fuerte.

5. El estudio de la psicología es importante ya que el que logra estudiar la conducta de los seres humanos puede llegar a predecirla con cierto grado de exactitud y de esta forma, prever cuales serian los riesgos que se pueden tomar dentro de un litigio, asegurando de esta forma los interés de su cliente y de paso ganar fama en su trayectoria como litigante, además esto ayudaría a desarrollar uno de los puntos básicos de todo individuo “La confianza en si mismo” y es que un abogado que no tiene fe en sus capacidades no va a llegar a ningún lado.

6. Sobre lenguaje hablado, es que una vez que se haya dicho algo, ya no existe vuelta atrás, además de que no se podrá consultar con nadie que palabra utilizar para determinada situación.

7. Algunos investigadores suelen requerir de los testigos una declaración escrita de sus narraciones, como una forma de tener al testigo a la mano, como forma de que éste no pueda variar posteriormente lo que ha declarado. Bailey al igual que nosotros nos mostramos opuestos a esta práctica, por cuanto el testigo podría cambiar en el tribunal su declaración argumentando que no leyó con mucha atención la transcripción de sus palabras antes de firmar el documento, y confiesa que en su práctica como abogado litigante sólo ha recurrido a la transcripción de la entrevista previa con el testigo cuando éste ha manifestado sentirse cómodo con ese procedimiento.

8. Si usted concluye que su testigo es un tipo que se pasa de listo, o un neurótico inveterado e incurable que se sentirá agradecido cada vez que se le dirija cualquier pregunta, bórrelo de su lista de testigos si puede prescindir de él.

9. No entre en disputa con el juez sobre determinada decisión que este haya tomado, para eso existen medios como conseguir impugnar o suspender esas decisiones.

10. Trate de conseguir trabajar dentro de una entidad pública, llámese Ministerio Publico u Órgano Judicial, ya que esto le ayudara a ganar experiencia.

GLOSARIO

1. ALEGATOS: Razonamientos con que los abogados de las partes en litigio pretenden convencer a los jueces de la razón que les asiste, pudiendo ser orales o por escrito. La exposición razonada, verbal o escrita que hace el abogado para demostrar, conforme a derecho, que la Justicia asiste a su cliente.

2. AUDIENCIA: Acto en que un Juez o un Tribunal escucha al acusado o a los litigantes.

3. CONTRATO: Acuerdo celebrado entre dos o más personas por medio del cual se imponen o se transfieren una obligación o un derecho.

4. DECLARACION: Manifestación que se hace en un juicio, o de un procedimiento administrativo, de saber o de no saber una cosa al ser interrogado por una autoridad. Acto por el cual expresa una persona su voluntad o da a conocer lo que sabe sobre una cuestión litigiosa.

5. DEFENSOR: Persona que toma a su cargo la defensa de otra en un proceso judicial, civil o penal.

6. DILIGENCIA: Actuación del Secretario Judicial en un procedimiento criminal o civil; acta que el escribano extiende para acreditar la comparecencia de una persona.

7. INDEMNIZACION: Cantidad que debe entregarse a una persona para compensarla de un daño o perjuicio que se le ha ocasionado.

8. INSTANCIA: Ejercicio de la acción judicial desde la demanda hasta la sentencia definitiva.

9. INSTRUCCIÓN: Serie de diligencias o trámites que deben practicarse en los juicios penales con el fin de establecer la inocencia o culpabilidad del acusado y poder emitir sentencia.

10. INTERROGATORIO: Serie de preguntas hechas en un tribunal a un testigo para esclarecer hechos o circunstancias de un juicio, y las respuestas dadas.

11. JUEZ: Funcionario judicial investido de jurisdicción para conocer, tramitar y resolver los juicios, así como para ejecutar la sentencia respectiva.

12. JURADO: Tribunal encargado de administrar justicia.

13. JURISDICCION: Potestad que tienen los Jueces y Tribunales para administrar justicia, así como la extensión y limitaciones de esta potestad.

14. JUZGADO: Órgano estatal atendido por una sola persona y encargado en primera o única instancia de la administración de justicia. El Tribunal que consta de un solo Juez o sea el órgano de la administración de Justicia que tiene a la cabeza a un solo Juez, que es quien conoce de los juicios y pronuncia las sentencias.

15. LITIGANTE: El que defiende una causa ante un tribunal en su propio nombre o en representación de otras personas.

16. LITIGIO: Cualquier pleito, controversia o contienda judicial.

17. MINISTERIO PUBLICO: Funcionarios encargados de representar en los procesos jurídicos los intereses públicos o sociales.

18. RESPONSABILIDAD CIVIL: Obligación que recae sobre una persona de reparar los daños causados a otra por su culpa, por determinadas circunstancias o por otras personas de cuyos actos debe responder.

19. TESTIGO: Persona que directamente, por haber visto u oído, ha tenido conocimiento de un hecho, y que, bajo protesta de decir verdad, lo declara en un juicio.

20. TRIBUNALES: Cortes o grupos de Jueces o Magistrados encargados de impartir justicia, cada uno dentro de su propia jurisdicción.

BIBLIOGRAFIA

Como se Ganan Los Juicios El Abogado Litigante Francis Lee Bailey

Diccionario Jurídico de Cabanellas

Material Proporcionado por la profesora