Leer Ensayo Completo Problemas Sociales De Los Grupos Indigenas De Honduras

Problemas Sociales De Los Grupos Indigenas De Honduras

Imprimir Documento!
Suscríbase a ClubEnsayos - busque más de 1.944.000+ documentos

Categoría: Historia

Enviado por: Christopher 25 mayo 2011

Palabras: 8061 | Páginas: 33

...

o identificado como choles que habitan en Chiapas, México, Colombia

Ubicación

Ocupaban el ángulo suroeste del actual territorio de Honduras, actualmente ocupan el departamento de Copán y Ocotepeque en el occidente del país.

Costumbres

El campesino con tradición chorti esta estrechamente unido a su familia, a la tierra y a la vecindad que ha vivido siempre a partir del cultivo del maíz, que es la base de su alimentación hasta fecha reciente.

Lengua

Son de familia mayense y de lengua chol. Han perdido la lengua chol y han adoptado la lengua Española.

Los chorti ya se encontraban en Honduras antes de la llegada de los Españoles, rama lingüística es chol y son de familia mayense.actualmente se encuentran en el departamento de Copán.El campesino chorti esta estrechamente unido a su familia, ha la tierra y a la vecindad en que ha vivido siempre por lo cual se les considera como a la mayoría de los grupos étnicos en Honduras patrilocales y patrilineales.

Garifunas

Historia y origen

Son el resultado de la mezcla de esclavos africanos (que naufragaron en dos buques en 1655 y otro que naufragó en 1675) con los indios caribes (los amerindios, quienes tenían diversas lenguas llamadas lenguas caribes), así se originaron los caribes negros quienes dominaron la isla de San Vicente hasta 1797, cuando fueron expulsados por los ingleses hacia Roatán y Trujillo.

Costumbres

• El baile de la punta y paranda

• Su sistema filosófico y religioso la mantienen

• Sus comidas y bebidas

• Sus rituales

Isleños

Historia y Origen

Islas de la Bahía

Y costas de Honduras

Ubicación

Costumbres

Lengua

Su lengua es el Ingles Criollo. Traído desde Inglaterra e Irlanda cuando los piratas llegaron a poseer estas tierras después de la llegada de Cristóbal Colon en 1502.

Véase también

Tawahkas o Sumos

Ubicación

Los tawahkas o sumos, como también se les denomina, son uno de los grupos indígenas que habitan en las riberas del río Patuca, en el departamento de Gracias a Dios y parte del departamento de Olancho en Honduras y en la Costa Atlántica de Nicaragua. La región que comprende el departamento de Gracias a Dios se conoce como La Mosquitia.

Tierra adentro de la costa de La Mosquitia viven los tawahkas. La mayoría de ellos reside en la aldea de Krausirpe, ubicada en la margen derecha del Patuca (viniendo río arriba desde Wampusirpe) y en la desembocadura del río Wampú. La única vía de comunicación de esta comunidad es el río Patuca.

En la parte de Honduras, existen de 800 a 1,000 tawahkas, aunque es imposible precisar un número exacto, pues desde 1974 no se han efectuado censos poblacionales sobre las comunidades indígenas del país. Los datos que presentamos son aproximados. En total, estimamos que su número (los de Nicaragua y Honduras juntos) es de 14,000, aproximadamente. Sin embargo, las siete comunidades que constituyen este grupo en Honduras: Krausirpe, Krautara, Dimikian, Yapuwas, Kamakasna, Wasparasni y Santa Marta, albergan 704 personas, distribuidas de la siguiente manera:

Pueblo No. de Casas Población Krausirpe 58 390 Krautara 10 110 Dimikian 4 40 Yapuwas 6 32 Kamakasna 5 57 Wasparasni 2 10 Santa Marta 8 65 _________________________ Total 93 704

Krausirpi y Krautara son las aldeas Tawahkas más grandes localizadas sobre los márgenes del río Patuca. Aunque los Tawahkas habitan esta zona desde hace ya varios siglos, Krausirpi, la principal aldea Tawahka, fue fundada en 1938 por el último cacique Tawahka (Claudio Cardona). Hasta 1948, el principal asentamiento Tawahka era Yapuwas, caserío que abandonaron debido a una peste que azotó y diezmó la población sumado a las presiones ejercidas por las autoridades del Departamento de Olancho. Se cree que el éxodo de los Tawahkas radicados actualmente en Krausirpi lo iniciaron, en forma paulatina, tres familias. La peste que azotó Yapuwas, según los relatos Tawahkas, era un extraño mal que mataba de tres a cuatro nativos diariamente, salvándose aquellas personas que abandonaron el lugar.

Costumbres

Entre las costumbres que practican los Tawahkas esta la llamada Mano Vuelta que consiste en ayudarse mutuamente en la siembra y recolección de los productos.

La situación de la salud es crítica. Esta es otra de las causas por las cuales este grupo es cada vez más reducido.No existen centros médicos que atiendan las necesidades mínimas de salud en esas comunidades.

Un 98% de los Tawahkas son católicos. El cacao, la madera y la extracción de oro son fuentes principales de ingresos.

Lengua

Según estudios consultados, la lengua Tawahka y la Misquita son bastante semejantes en su estructura morfológica y sintáctica, aunque no tienen mucho léxico en común. Ambas lenguas pertenecen al grupo macro-chibcha, grupo lingüístico de origen sudamericano. Se supone que en fechas muy lejanas los antepasados de los Tawahkas, Misquitos y los Ramas (otro grupo emparentado), emigraron desde lo que hoy es Colombia pasando por el istmo de Panamá. Los Tawahkas llaman a su lengua tawahka, que muestra una similitud con la denominación que, a principios del siglo XVII los españoles dieron a los indios de la zona del Guayape-Guayambre: Tahuajcas. La lengua materna de este pueblo es el Tawahka, pero también hablan Miquito y el español, aunque aun tienen cierta dificultad para hablar español.

Tolupanes o Xicaques

Origen e Historia

Ubicación

Los Tolupanes están ubicados en el departamento de Yoro específicamente en la Montaña de la Flor y una parte del departamento de Francisco Morazán.

Costumbres

Sus costumbres más que todo son cazar y pescar

Lengua

La lengua que hablaban los tolupanes durante el siglo 18 era el Hokan Siux. Ahora se le conoce como Tol

Durante el siglo XVI, el término Jicaque (a veces escrito Xicaque o Hicaque) parece haber sido utilizado por los mexicanos para designar a los habitantes originales no-mexicanos de Honduras, luego fue aplicado más ampliamente a cualquier grupo no-converso u hostil de la zona hacia el sur, hasta Nicaragua y Costa Rica. A pesar de la confusión en el uso de los términos Xicaque y Jicaque, Greenberg y Swadesh han identificado el Jicaque como una lengua distinta perteneciente al tronco lingüístico Hokan-Sioux. El término Jicaque o Xicaque, como en la actualidad se determina este grupo, tiene también denominaciones como la de "tol", tolupán, torrupán. Actualmente en Honduras se usa el termino tolupán, para definir a este grupo étnico.

Si retrocedemos en el tiempo, encontramos que este grupo tenía como frontera el Valle de Sula. Evidencias lingüísticas del siglo XVI, muestran que el Valle de Sula era punto de reunión entre los mayas y tolupanes, cuya cultura era menos compleja que la de los mesoamericanos (los mayas) y típico de los pueblos centroamericanos (todos los que no eran mayas).

La ubicación de los tolupanes en el inicio de la colonización española esta sujeta a discusión. Los cálculos más conservadores los ubican desde la desembocadura del río Ulúa hasta las inmediaciones de Trujillo, haciendo de frontera hacia el interior del país (aproximadamente) lo que hoy son los límites norteños de los departamentos de Comayagua, Francisco Morazán y Olancho. Por los rasgos históricos y etnográficos disponibles, se deduce que los tolupanes durante la época prehispánica, constituían un grupo cazador-recolector que se dispersaba por una amplia región y que su re-plegamiento hacia las zonas más abruptas del interior de la plataforma del caribe de Honduras se debe a la captura y explotación de que fueron objeto por parte de los conquistadores.

Mientras culturalmente, los tolupanes se parecían a los sumos, payas y misquitos, diferían de ellos lingüísticamente... Chapman, citando al lingüista Bright, asegura que representan uno de los mayores enclaves sureños del tronco Hokan. Los antropólogos y lingüistas que han estudiado la lengua, torrupán, entre ellos la antropóloga Chapman, le calculan 5000 años de antigüedad. Ellos relacionan la lengua tolupán (torrupán) con la familia norteamericana Hokon-Sioux. Sin embargo, la discusión sobre el origen de esta lengua no parece estar cerrada. Por otra parte, se han entablado polémicas sobre el origen de los tolupanes y, tomando en consideración sus rasgos lingüísticos, los sitúan emparentados con la familia Chibcha-Penutia, de origen sudamericano; o simplemente afirman que se trata de una lengua independiente y aislada. De lo que no cabe duda, a partir del dato lingüístico, es que nos encontramos con un grupo indígena antiguo, muy anterior a la civilización maya que supo, en medio de las transformaciones culturales del entorno mantener cierta identidad hasta épocas recientes.

En medio de todo este panorama histórico etnográfico, lo que podemos decir es que los tolupanes padecieron de un modo especial las primeras etapas de la conquista españoles caracterizados en Honduras por un fuerte tráfico de esclavos hacia las islas mayores del caribe y por el trabajo forzado. La persecución que se desató contra ellos durante la colonización los obligó a refugiarse en las selvas y montañas de la región centro-norte del país, manteniéndose dispersos y alejados del resto de la sociedad, lo que hizo que los tolupanes se convirtieran en casi nómadas y no lograran desarrollar una arquitectura propia. A través del tiempo han tenido que adaptarse a lo que las circunstancias les han presentado. Originalmente vivieron a la orilla del mar, a la orilla de ríos, luego huyó tierra adentro y, por último, emigraron a las montañas.

Población actual y localización Los tolupanes están constituidos en 28 tribus distribuidas en seis municipios del departamento de Yoro, más dos tribus emigradas el siglo antepasado a la Montaña de la Flor, municipio de Orica, Francisco Morazán.

Por la ubicación de las tribus en territorios de difícil acceso, en algunos casos, es imposible precisar la información. En un principio se conocían 21 tribus pero, a partir de la segunda mitad de la década de los ochenta, la FETRIXY (Federación de Tribus Xicaques de Yoro) comenzó a realizar un reconocimiento en la zona, ya que se constato la existencia de un buen número de pequeños grupos tribales que se separaron de las tribus reconocidas, por distintas razones, y formaron grupos aislados en las montañas. Por el contacto con los españoles y por el continuo contacto con los ladinos, los tolupanes han perdido aceleradamente muchos valores y costumbres ancestrales, proceso que ha afectado, especialmente, su lengua materna (el tol).

En el departamento de Yoro se localizan las tribus de: Plan Grande, Anisillos, Matadero, Santa Marta, Subirana, El Tablón, El Pate, El Palmar, Lagunitas, La Pintada, Luquigüe, Mina Honda, San Esteban, Candelaria, Las Vegas, Agua Caliente, Zapotal, San Francisco de Locomapa, El Siriano, Jimía, La Bolsita, Guajiniquil, Santa Rosita y Placencia; tres tribus en la Montaña de La Flor y una en el municipio de Marale, Departamento Francisco Morazán.

La población tolupán la establecemos aproximadamente, en unos 19300 individuos, de los que sólo los que habitan en la Montaña de La Flor conservan su lengua materna. Es necesario señalar que la cultura tolupán es similar a la de los tawahkas, misquitos y pech, por ser una "cultura de la selva tropical" cuyas características según A.Chapman, son: asentamientos semi-permanentes, casas multifamiliares, agricultura rudimentaria, caza (con arco, cerbatana) y pesca. Cestería, poca alfarería y calabazas. Ropa de corteza (en la actualidad, la vestimenta se ha latinizado), sociedad igualitaria gobernada por caciques (ahora regida por asambleas de ancianos y shamanes). Utilización de bebidas (chicha) en bodas y funerales. Dispersos en el interior de las montañas, los caseríos son pequeños y casi todos sus habitantes son familiares.

Aspecto Cultural Las manifestaciones culturales cosmogónicas han desaparecido, salvo en la tribu de la Montaña de La Flor. Hay ausencia casi absoluta de manifestaciones artísticas.

La lengua tol se encuentra en estado de supervivencia; la hablan en forma aislada sólo una porción de las personas adultas, sólo en cuatro de las tribus mencionadas se encuentran todavía personas que la hablan. En muchas otras tribus se perdió desde la generación pasada o la antepasada, encontrándose algunos ancianos que recuerdan ciertas palabras que intercambiaban con sus madres.

Dando una cifra aproximada, podríamos decir que el tol lo hablan unas 700 personas; el mayor número de hablantes está en la tribu de la Montaña de La Flor, con unas 410 personas; el resto, esta disperso, en las demás tribus, donde lo hablan solamente las personas de edad avanzada.

La mayoría de la población india no habla su lengua. Las presiones discriminatorias ejercidas por los ladinos mediante burlas, imprecaciones y recriminaciones contra los torrupanes por la forma en que hablan el español, ha hecho que los indios se preocupen más por mejorar el español, que trasmitir su lengua a las nuevas generaciones.

Las prácticas culturales, ceremonias y ritos de transición (nacimiento, adolescencia, muerte) han desaparecido. Los tolupanes de la Montaña de la Flor tienen la costumbre de velar a sus muertos en la cocina durante 24 horas, los tolupanes comen su alimento diario y beben café. No utilizan cajas para el entierro, el cadáver es envuelto en las mantas que ocupaba para dormir y así es enterrado. Sus pocas pertenencias son depositadas en la fosa. A diferencia de los ladinos, los tolupanes de la Montaña de La Flor no lloran a sus muertos durante la velación, nadie hace comentario alguno; simplemente reflexionan sobre lo que fue el difunto en vida.

La ropa que en la actualidad usan, la obtienen a través del comercio con los ladinos y solo en la Montaña de La Flor, se encuentran tolupanes que aún usan su traje tradicional llamado "balandrán". A pesar de sufrir una sustancial modificación de muchos elementos culturales y sociales, los tolupanes tienen conciencia de su pasado y paulatinamente, se integran al proceso de desarrollo nacional.

Su economía es de subsistencia, combinada con los estratos dominantes al interior de las tribus: los indios ricos y pequeños productores (economía mercantil simple). La economía tolupán vive un largo proceso de transición entre lo tradicional y lo moderno.

Aspecto religioso Los tolupanes no son extremadamente religiosos, tal vez porque lo han olvidado por falta de practica o, simplemente, como una reacción a su situación de sometimiento durante 500 años. Además que los españoles no le dieron mucha importancia a la evangelización de estos "indios salvajes". En la actualidad prácticamente han olvidado su religión ancestral. A excepción de los tolupanes de la Montaña de La Flor donde todavía persisten muchas de las creencias ancestrales y juegan un papel importante en su cosmovisión, pero por la presencia de misioneros evangelizadores en la zona, ellos temen hablar de sus creencias.

Estructura organizativa La familia no difiere aparentemente, de las familias ladinas del sector. Se encuentran sin embargo, en algunas tribus, ciertos rasgos que pueden sugerir características familiares ancestrales: la presencia durante el parte, remite a una figura paterna reforzada con aspectos ceremoniales. La tendencia a construir la casa cerca de la de los parientes más próximos recuerda sistemas de familia ampliada que, sin duda fueron mucho más evidentes en las antiguas culturas cazadoras de la época precolombina. Pese al fuerte proceso de latinización, en la actualidad los tolupanes son el grupo étnico mejor organizado dentro del contexto nacional. Están organizados en tribus y éstas a su vez pueden abarcar un número diverso de caseríos y aldeas. También hay tribus de un solo caserío.

Entre los tolupanes, el tipo de tenencia de la tierra es muy particular, dado que nadie la posee a titulo individual. Cada indígena tiene derecho a cercar su parcela y trabajarla; aunque no puede venderla, puede cercar la extensión que es capaz de trabajar, variando de 2-3 manzanas. Esta característica de la tenencia de la tierra esta vigente a pesar de que algunos caciques y cafetaleros se han agenciado más, despojando a muchas tribus de sus tierras.

Aspecto socioeconómico Los tolupanes producen especialmente, granos básicos (maíz, frijoles, café) y explotan secundariamente recursos naturales silvestres con raíces y madera. La organización del trabajo es fundamentalmente individual. En ninguna tribu existe el cultivo comunal. Si bien la agricultura es de subsistencia, hay casos de indígenas que comercializan alguna cantidad de café, negocio típicamente ladino, cultivos de frijoles, maíz y casos aislados de venta de frutas, de verdura y yuca.

Los tolupanes pueden contarse entre los indígenas que han desarrollado un amplio conocimiento en cuanto al manejo de las abejas productoras de miel. Son especialistas en detectarlas y domesticarlas, cuando están en la montaña. Esta labor se inicia con el traslado de las larvas o huevos de la colmena silvestre a un trozo ahuecado y sellado en sus extremos, dejando únicamente el grupo de entrada y salida de las abejas. Se deja por unos días próximos al lugar de donde se extrajo y luego se traslada al patio de las viviendas.

Pech o Payas

Origen e Historia

Contexto histórico etnográfico: ubicación geográfica y número poblacional

Los pech se encuentran localizados en los departamentos de Olancho, Colón y Gracias a Dios. Ocupaban la región central de La Mosquitia hondureña y el noreste del departamento de Olancho, o sea, la región situada entre los 83. 10 y 86 grados de longitud oeste del meridiano de Greenwich.

El territorio pech es muy desigual y montañoso. Es cruzado por varias de las importantes serranías que son ramales de la sierra de Agalta, con orientación de suroeste a noreste, entre el departamento de Olancho y Colón, e incluye las montañas de El Boquerón, separadas por el Valle del río Telica y las montañas de El Carbón, las de los ríos Sico y Paulaya, separando los municipios de San Esteban y Culmí, que dan origen a los ríos Wampú y Paulaya, así como a los afluentes del río Sico.

Se han realizado pocos estudios sobre este pueblo indígena. En la época precolombina, vivían en la parte central de La Mosquitia hondureña y en el noroeste del departamento de Olancho y, hasta la última mitad del siglo XVII, ocupaban toda la comarca entre los ríos Aguán, Patuca y el mar; eran además, dueños del litoral de la región de Caratasca hasta el cabo de Gracias a Dios, frontera con Nicaragua.

A mediados del siglo pasado, los pech se encontraban diseminados en el departamento de Olancho, en los poblados de Dulce Nombre de Culmí, El Carbón, El Pajal, Pukira, en el curso superior del río Wampú, la parte alta del río Aguán y los bajos del río Patuca. Algunos se habían desplegado hacia el departamento de Colón y Gracias a Dios, es decir, toda la comarca entre los ríos Aguán y Patuca.

En la biosfera del río Plátano, sección correspondiente al departamento de Gracias a Dios, existen pequeñas comunidades pech y asentamientos dispersos a lo largo de la mitad del río, entre Las Marías y Waiknatara. En la comunidad de Las Marías, donde son una minoría, se han mezclado con los misquitos y garífunas, pero los más viejos conservan parte de sus costumbres y hablan su lengua; los contactos más recientes con la economía costera, dominada por los misquitos, ha traído como consecuencia que la mayoría de ellos hablen misquito y estén perdiendo la lengua materna. Los niños, por ejemplo, aprenden español en la escuela de Las Marías, hablan misquito con sus compañeros, pero aunque comprenden pech, no lo hablan.

Lengua

Ellos se autodenominan "Pech" que significa "Gente", término que es usado para referirse solamente a ellos; para el resto de la población utilizan los términos pech-akuá (la otra gente) o bulá que quiere decir ladino. Lehmann y Greenberg consideran que la lengua pech deviene del Chibcha, aunque algunos otros lingüistas la consideran como una legua aislada.

PORBLEMAS SOCIALES DE LOS GRUPOS ETNICOS DE HONDURAS

Los conflictos étnicos y sus repercusiones en la sociedad internacional

La persistencia de los conflictos étnicos

En una reseña de los Estados en situación de conflicto armado en 1988 se señala que de un total de 111 conflictos en el mundo, 63 eran internos y se describe a 36 de ellos como "guerras de formación de Estados", es decir, conflictos en que intervienen un gobierno y un grupo de oposición que exige la autonomía o la secesión para una etnia o región particular1. De hecho, en los últimos años ha disminuido el número de conflictos interestatales clásicos y ha aumentado el número de conflictos interestatales, particularmente en los países del Tercer Mundo. En otro estudio se indica que "las matanzas realizadas por los Estados de miembros de grupos étnicos y políticos representan más pérdidas de vidas que todas las demás formas de conflictos mortíferos combinados... como promedio, han muerto a manos del Estado entre 1,6 y 3,9 millones de civiles inermes en cada uno de los decenios transcurridos desde el final de la Segunda Guerra Mundial..."2.

A pesar de estos datos, los especialistas de investigaciones sobre la paz y los conflictos y de las relaciones internacionales, han prestado relativamente poca atención en los últimos años a los conflictos étnicos3. Se ha prestado mayor atención a las confrontaciones entre Estados de tipo tradicional. Esta situación se debe en parte a que muchos especialistas consideran que las confrontaciones étnicas son asuntos internos de los Estados, quizá relacionados con gobiernos dictatoriales y/o represivos, o que son simplemente subproductos de conflictos más amplios.

Los conflictos étnicos y la teoría

A nivel teórico, los conflictos étnicos no encajan fácilmente en los modelos analíticos tradicionales de los estudios de los conflictos o de la sociología del cambio y el desarrollo. Durante décadas, el llamado paradigma de la "modernización" dominó el pensamiento en las ciencias sociales y, según este punto de vista, el proceso de cambio social va de lo tradicional hacia lo moderno, de lo simple a lo complejo, del "particularismo" al "universalismo", para utilizar conceptos elaborados por Parsons en la tradición weberiana. En este marco, los problemas étnicos pertenecen al mundo "particularista" o premoderno, y se dejan de lado en el proceso de modernización. Si se plantean, son considerados como "obstáculos al cambio" o si no como una consecuencia de una "modernización incompleta", y por ende de menor importancia para el teórico. Del mismo modo, las teorías de la "construcción de las naciones" ponen de relieve el carácter global de la transformación de las unidades y lealtades subnacionales en el seno de una entidad política más amplia. Una vez más los problemas étnicos pueden ser considerados como obstáculos en un proceso evolutivo más amplio.

Otras teorías vinculan los conflictos básicamente a intereses económicos, en los que los actores colectivos tienden a ser clases sociales definidas en función de su posición en el sistema productivo. Cuando las relaciones sociales de producción son esenciales para determinar las relaciones de poder a nivel de una sociedad y a nivel internacional, los problemas étnicos pueden parecer definitivamente de importancia secundaria4.

Así, comprobamos que, en general, las teorías liberales, funcionalistas y marxistas de los conflictos y el desarrollo han minimizado la importancia de los problemas y los conflictos étnicos5. Por lo tanto, hay pocos modelos teóricos útiles para orientar la investigación sobre estos problemas contemporáneos6.

Tipos de grupos étnicos en conflicto

A fin de situar los conflictos étnicos en una perspectiva adecuada, quizá sea útil referirse brevemente a los distintos tipos de situaciones en que los grupos étnicos interactúan dentro de un marco más amplio. Pero previamente, habrá que formular una definición, aunque sea limitada, de lo que se entiende por grupo étnico, ya que el término se utiliza de manera bastante poco rigurosa en la literatura especializada y no hay un consenso general respecto a este concepto7. En pocas palabras, un grupo étnico o una etnia es una colectividad que se identifica a sí misma y que es identificada por los demás conforme a criterios étnicos, es decir, en función de ciertos elementos comunes tales como el idioma, la religión, la tribu, la nacionalidad o la raza, o una combinación de estos elementos, y que comparte un sentimiento común de identidad con otros miembros del grupo. No cabe duda que esta definición plantee más interrogantes de los que permite resolver, pero puede ser útil como introducción de este artículo.

Los grupos étnicos, así definidos, también pueden ser considerados como pueblos, naciones, nacionalidades, minorías, tribus, o comunidades, según los distintos contextos y circunstancias. A menudo se identifica a los grupos étnicos en función de sus relaciones con grupos similares y con el Estado. De hecho, muchos conflictos étnicos en el mundo obedecen a problemas surgidos a raíz de los cambios en la posición de un grupo étnico dentro del marco social más amplio. Procedamos ahora a identificar distintos tipos de situaciones que suelen producirse en todo el mundo:

Esta clasificación esquemática no agota todas las posibilidades de situaciones de interacción entre los grupos étnicos, y puede haber superposición entre distintas categorías. Sin embargo, es un mecanismo útil para identificar situaciones en las cuales tienden a producirse los conflictos étnicos.

Variedades de conflictos étnicos

El término de "conflicto étnico" abarca hoy en día una amplia gama de situaciones. De hecho, puede sostenerse que el conflicto étnico en sí no existe. Lo que sí existe son conflictos sociales, políticos y económicos entre grupos de personas que se identifican mutuamente según criterios étnicos: color, raza, religión, idioma, origen nacional. A menudo, dichas características étnicas pueden ocultar otras características distintivas, tales como intereses de clase y poder político, las cuales, cuando se analizan, pueden resultar ser los elementos más importantes del conflicto. Sin embargo, cuando se utilizan las diferencias étnicas de manera consciente o inconsciente para distinguir a los adversarios en una situación de conflicto determinada -en particular cuando se han convertido en poderosos símbolos de movilización, como suele ocurrir-, la etnicidad se convierte efectivamente en un factor determinado de la naturaleza y la dinámica del conflicto9.

Los especialistas distinguen en general entre sistemas jerarquizados y no jerarquizados de relaciones interétnicas, aunque hay numerosos casos en que es difícil establecer una diferencia entre ambos. En los sistemas no jerarquizados, pero que están sin embargo muy divididos, pueden producirse conflictos étnicos entre grupos que comparten en proporciones relativamente iguales riqueza y poder, cuando uno o varios de los grupos teme o percibe que su posición respecto a otro grupo étnico tiende a deteriorarse. En estos casos, el conflicto étnico puede ser localizado y particularista, sin afectar el centro del poder político. Sin embargo, se puede sostener que la mayor parte de los casos de conflictos étnicos en el mundo hoy en día implican un sistema jerarquizado o estratificado de relaciones interétnicas en el que los diferentes grupos étnicos no sólo están jerarquizados según una escala de poder, prestigio y riqueza y situados en general en una posición superordinada o subordinada en relación con los otros, sino lo que es más importante, en el que el centro de poder y el aparato del Estado están controlados, en mayor o menor medida, por una etnia dominante y/o mayoritaria, dejando a la etnia o a las etnias subordinadas en una situación de marginación.

A menudo, en los sistemas étnicos jerarquizados o estratificados, un grupo étnico puede identificarse o coincidir con una clase social. Se pueden citar como ejemplos a los trabajadores emigrantes del Tercer Mundo étnicamente diferenciados en Europa Occidental, la historia de los negros en Estados Unidos, los trabajadores indios tamiles de las plantaciones de Sri Lanka, los pueblos indígenas de América Latina, los africanos en Sudáfrica, etc. Sin embargo, la estratificación étnica es también un fenómeno que existe en sí, cualquiera que sea la afiliación de clase de los miembros de un grupo étnico. En los sistemas estratificados, los conflictos sociales y políticos pueden manifestarse como conflictos étnicos y por lo general afectan el poder del Estado, amenazando el modelo institucional en que se basa el poder estatal. Los conflictos étnicos más importantes de la década de los ochenta -Líbano, Sri Lanka, India, Timor Oriental, Irlanda del Norte, Chipre, Eritrea, Burundi, Sudáfrica, Sahara Occidental, Nicaragua- reminiscentes de los conflictos étnicos ocurridos anteriormente en Nigeria, Pakistán y Canadá, implican no sólo una confrontación entre grupos étnicos, sino también entre uno de estos grupos y el Estado etnocrático, es decir, el Estado controlado por un grupo étnico dominante.

La persistencia de los conflictos de esta índole durante periodos relativamente largos y la violencia intensa que puede acompañarlos, ha llevado algunos observadores a establecer una distinción entre los "conflictos de interés" y los "conflictos de valores" o "conflictos de identidad"; los primeros son más fácilmente de negociar o resolver que los segundos. Los conflictos étnicos son por lo general de segundo tipo, en los que las metas o los objetivos de las partes en conflicto tienden a excluirse mutuamente o son incompatibles y por lo tanto mucho más difíciles de resolver. Las diferencias étnicas y comunales, según afirma E. Azar y otros, pueden ser el origen de los conflictos sociales prolongados con que se enfrentan tantos países en el mundo de hoy10.

Una de las razones para estas diferencias radica en el modelo casi universal de la nación-estado, inspirado en el nacionalismo europeo de los siglos XVIII y XIX que sirvió de ejemplo para la creación de estados en todo el mundo, en particular como un legado del sistema colonial. Muchos conflictos étnicos se producen porque el modelo homogeneizarte e integrador de la nación-estado, que se manifiesta en ideologías oficiales, políticas gubernamentales de diversa índole, actitudes sociales dominantes y comportamientos políticos, entra en contradicción con la identidad étnica y social de los grupos subordinados. Cuando la ideología dominante de la nación-estado es incapaz de acomodar la diversidad cultural y étnica, aumenta la posibilidad de que se produzcan conflictos étnicos duraderos. El genocidio cultural o etnocidio, que acompaña a menudo dichos conflictos, son fenómenos frecuentes en muchas partes del mundo.

El conflicto étnico puede manifestarse de distintas formas, desde la actitud individual caracterizada por el rechazo, la exclusión y la hostilidad acompañada de estereotipos, prejuicios, intolerancia y discriminación a nivel de las relaciones interpersonales, pasando por la acción política institucional y los movimientos secesionistas, hasta las confrontaciones violentas que pueden revestir las formas de disturbios, matanzas, genocidios, levantamientos, rebeliones, revoluciones, terrorismo, guerra civil, guerras de liberación nacional y guerra entre Estados.

Las comparaciones internacionales de situaciones en que se producen conflictos étnicos denotan la existencia de problemas recurrentes que suscitan movilizaciones étnicas y que son la causa profunda de muchos conflictos étnicos. Estos problemas se vinculan a la distribución de recursos y de poder entre los grupos étnicos, a la cuestión de la tierra y del territorio (reservas, colonización, inmigración, etc.), al idioma, la religión, la identidad cultural, y a la discriminación basada en la raza o en el color11.

Economía de los grupos étnicos

Economía de subsistencia y pobreza, el 80% de los hondureños están en estado de pobreza y el 45% viven con menos de un dólar al día, según el Informe sobre desarrollo criollos del resto de Centroamérica son solo 1, 249,611, es decir, una minoría frente al mestizo.

La pobreza es uno de los males de Centroamérica y, muy en especial, de los. Según el informe de la región (1999: 46) hecho por el PNUD cuatro países (Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua) están por debajo del 61.5 del IDH y en las posiciones del 111 hasta el 126 de los 172 países analizados; solo Costa Rica, Panamá y Belice tienen un buen desarrollo humano.

2. Carencia de servicios de salud, agua potable, caminos de acceso a las comunidades y luz eléctrica.

3. Altos índices de analfabetismo, carencia de escuelas, deserción escolar alta y elevado nivel de desnutrición de los niños.

Para solo ilustrar el caso de Honduras, los departamentos donde se asientan indígenas como Ocotepeque y Copan para los chortis; Lempira, Intibuca, Santa Bárbara y La Paz para los lencas; Yoro para los jicaque o tolupanes y Colon, Olancho y Gracias a Dios para los pech, misquitos, garifunas y tawahkas muestran los índices mas altos de analfabetismo, del 54.6 de Lempira hasta el 30.1 de Yoro. El promedio de años de escuela de los niños es de tres cursos y los que han repetido uno o mas cursos oscila del 47.81 de Lempira al 35.86 de Yoro (Cfr. Cuadro No. 3 de Anexo).

La desnutrición en niños que van a la escuela es igualmente desgarradora y oscila desde el 63.90% en Lempira al 32.60% en Yoro (Véase Focalización de los departamentos según indicadores de educación, Cuadro No. 3 de Anexo).

De todos los grupos étnicos de Honduras, los que ocupan mejores índices de salud, educación y alimentación son los asentados en las costas del Atlántico, desde el departamento de Cortes al de Gracias a Dios. En esta zona se asientan todas las comunidades garifunas y casi la mitad de las misquitas.

La conclusión es clara: los indígenas de Centroamérica son los mas pobres entre los pobres, la mayoría viven en situación de extrema pobreza como producto de una histórica marginación económica, social, educativa y política iniciada en el periodo colonial que se acentuó en el proceso de independencia.

Educación

La educación en la región centroamericana en todo su contexto padece aún de grandes problemas, máxime cuando se trata de educación intercultural y multilingüe. En Honduras hay nueve etnias y siete lenguas vivas. Existen acciones concretas desarrolladas de manera focalizada en relación al desarrollo de la Educación Intercultural Bilingüe (EIB) pero aún constituye un debate nuevo entre los distintos sectores educativos.

En la Secretaría de Educación existe el Programa Nacional de Educación para Etnias Autóctonas y Afro-antillanas de Honduras (PRONEEAAH). El mismo se estableció por decreto del Poder Ejecutivo en 1990. Dicho Programa cuenta con un equipo técnico formado por representantes de cada una de las etnias. Actualmente PRONEEAAH trabaja en la conceptualización de la EIB, en la sistematización de experiencias y en las adecuaciones curriculares. Se plantean como desafío central la integración del saber y la cosmovisión. La formación docente en lo que a educación intercultural bilingüe se refiere es una necesidad, dado el requerimiento de avanzar en la transformación de escuelas nacionales, particularmente la Universidad Pedagógica Francisco Morazán, la cual asumirá este rol.

En este sentido se puntualizaron las siguientes necesidades:

a) Especialistas en EIB para la elaboración de guías para la capacitación docente en el uso del diccionario y la gramática Garífuna y Miskito

b) Desarrollo de investigaciones tendientes a detectar entre los docentes graduados el nivel de conocimiento que los mismos tienen sobre las distintos grupos culturales y sus lenguas

c) Realizar una revisión técnica de las cartillas Miskitas para 1º y 2º grado y avanzar en la elaboración de Cartillas Garífunas para dichos grados

d) Reimpresión de las cartillas ya elaboradas para ser distribuidas a una población estudiantil de 9,000 alumnos.

¿Que objetivo PERsigue el proyecto?

El Programa de Educación Intercultural Multilingüe en Centro América tiene el propósito de aumentar la escolaridad a través del mejoramiento de la calidad de la educación básica en Honduras, mediante la práctica de la interculturalidad, del fortalecimiento de la Educación Intercultural Bilingüe y la participación comunitaria.

El Programa en Honduras trabajará con algunos temas que requieren acciones concretas y que se consideran prioritarias para el país y que son:

1. La formación de docentes a nivel de Licenciatura,

2. Capacitación a los docentes actualmente en servicio,

3. Investigación aplicada a la Educación Intercultural Bilingüe y,

4. Producción de material didáctico para niños.

Los beneficiarios del Programa pueden ser agrupados en beneficiarios directos, indirectos, intermediarios y finales. Todas las partes interesadas son consideradas beneficiarias. El Programa se desarrollará en varios niveles, involucrando desde comunidades hasta Secretarías de Estado, por lo que el grupo de beneficiarios es heterogéneo. En el trabajo de diseño de PROEIMCA no se ha tratado de estimar el número total de beneficiarios, porque será sólo en la fase preparatoria que se definan todas las regiones, comunidades y otros lugares de acción del Programa.

Los pueblos indígenas y afroantillanos conforman actualmente de un 13 a 15% de la población hondureña (de un total de 6.2 millones de habitantes). El segmento afro antillano se conforma por los Garífunas y Criollos, por otro lado, siete grupos indígenas que son los siguientes: 1) Chortí 2) Lenca 3) Misquito 4) Nahua 5) Pech 6) Tawahka y 7) Tolupán. Los que están dispersos en 17 de los 18 departamentos que conforman el país.

¿como apoya el pnud?

El PNUD brinda asesoría a la Secretaría de Educación, especialmente al PRONEEAAH, en aspectos técnicos y sobre los procesos, herramientas y demás acciones necesarias para obtener los productos esperados y hacer seguimiento de los logros parciales y finales que se proponen en el Programa. Asimismo, administra los fondos y realiza todas las compras y contrataciones del personal requerido, a solicitud del Proyecto. Asimismo y con insumos de la Secretaría de Educación, prepara los informes técnicos y financieros para el Ministerio de Asuntos Exteriores de Finlandia.

Indicadores de resultados

• Existen prácticas en EIM con enfoque de género para toda la primaria en Honduras

• Mejoramiento de la retención escolar, ampliación de la EIM y mayor proporción de niñas en el aula

• Incremento de la participación de padres y madres de familia, y líderes comunitarios en la cogestión de escuelas de EIM

• Cosmovisiones y valores de los distintos grupos étnicos incorporados en las prácticas de enseñanza

• Textos y materiales educativos elaborados en las distintas lenguas de pueblos autóctonos con currículo consensuado

• Disminución de la repitencia y aumento de la retención de alumnos y alumnas en la educación básica

• Mayor número de alumnos y alumnas con nivel de educación básica

• Mayor número de maestros

• Maestros con mejores niveles de competencia para la educación de EIB

• Mayor número de maestros acreditados para la enseñanza de EIB

• Agendas institucionales definidas con temáticas prioritarias para la investigación de EIB

• Proyectos de investigación en EIB terminados y en marcha

• Cantidad de publicaciones y participación en eventos académicos de EIB

• Monografías de los estudiantes de Licenciatura en EIB sistematizadas

• Existencia de cooperación interinstitucional regional de investigación en EIB

• Productos de las investigaciones utilizados en al elaboración de textos para la educación básica y la formación docente continua

¿En quÉ beneficia a honduras?

Este proyecto es consistente con los programas nacionales de la Secretaría de Educación y con la Estrategia para la Reducción de la Pobreza. La ERP se basa en seis pilares, siendo uno de ellos el fortalecimiento de la capacidad humana, bajo el cual se realizarán varias acciones en los sectores de salud y educación. En la última, se desarrollarán actividades de infraestructura, mejoramiento de tecnologías, capacitación de docentes, becas para alumnos y desayunos escolares. Se le da un énfasis especial a la atención a la educación pre-primaria y al tercer ciclo de primaria (grados de 7 a 9) así como a temas que contribuirán a mejorar la calidad de la educación, por ejemplo: elevar el nivel de la enseñanza, disminuir la deserción y repetición y aumentar la eficiencia institucional.

En 2001, la República de Honduras fue admitida en la Iniciativa Fast Track del Programa “Educación para Todos” y los países donantes canalizaron, a través del Banco Mundial, aproximadamente Lps. 1,500 millones al desarrollo del sector educativo, principalmente la educación pre-básica y básica. La participación de Honduras en la iniciativa arriba indicada se enmarca en los esfuerzos del sector educativo para alcanzar los “Objetivos del Milenio” y educación para todos, a través del desarrollo de cinco estrategias tendientes a acelerar el proceso. La estrategia número 4 se orienta particularmente al mejoramiento de la demanda y participación de comunidades con necesidades educativas especiales como lo son las comunidades interculturales y bilingües. Se establece un programa específico orientado a promover la equidad y el acceso a la EIB en el nivel de educación básica.

La descentralización educativa tanto en sus aspectos administrativos como pedagógicos pareciera no estar muy avanzada. En este sentido la puesta en marcha de EFA-Fast Track para el periodo 2003-2005 daría fuerza a los procesos de descentralización educativa.

¿Cuanta es la poblacion beneficiada?

Hay diferentes sectores de la sociedad hondureña que se benefician con el Programa siendo los siguientes: i) para los alumnos de educación básica, lo efectos se reflejarán en mejores resultados de aprendizaje; disminución de repitencia y deserción; mayor conocimiento de su propia cultura y de otras culturas adyacentes; mejora en su autoestima y mejora en su capacidad lingüística. ii) Para los maestros de educación básica los beneficios será en el aumento de su nivel de formación; profesionalización en EIB; mejoras en las condiciones de trabajo en los diferentes centros escolares; mayores conocimientos de las culturas y lenguas indígenas; mejoras en el material didáctico actualmente en uso y más motivación por su trabajo. iii) las Familias y comunidades indígenas se verán beneficiados porque estarán más motivados, comprometidos y preparados para participar en la toma de decisiones en los centros escolares; empollerados y mejores equipados para superar el flagelo de la pobreza; mejoras en los conocimientos de su propia cultura e incrementar sus posibilidades para desarrollarla; mayor iniciativa y participación en actividades de centros educativos. iv) los estudiantes universitarios y de formación docente verán mejorada la calidad de su enseñanza; contarán con mayores opciones en EIB; aumento en el acceso a la información obtenida de la investigación EIB; mayor nivel de compromiso con su lengua y cultura. v) para los investigadores y docentes de centros académicos se beneficiarán con nuevas oportunidades de investigación y la optimización de recursos en investigación vi) los funcionarios y autoridades educativas de diferentes instituciones ligadas a la EIB al mejorar sus conocimientos y mayor preparación para el desempeño de sus funciones en el campo de la EIB; contarán con mayor coordinación de acciones; se mejorarán las posibilidades de participación en la gestión educativa.

Racismo

Honduras: OFRANEH denuncia racismo en educación

[pic]Servindi, 5 de marzo, 2009.- Miembros de la Organización Fraternal Negra Hondureña, Ofraneh, rechazaron la expulsión de personal garífuna que labora en el programa de Educación Bilingüe Intercultural, EBI, manejado por el Ministerio de Educación.

La presidenta de Ofraneh, Miriam Miranda, manifestó en un comunicado que “los hechos acontecidos entre el personal garífuna de la EBI y el Ministerio de Educación tipifican como racismo institucionalizado, siendo aún más vergonzoso que en éste caso se hayan utilizado a indígenas para exacerbar las contradicciones, fomentando el odio entre los pueblos.”

Miranda denunció que el Ministerio de Educación hace dos meses ha iniciado una campaña para expulsar a los garífunas que trabajan para la educación nacional de etnias de Honduras, a cargo del programa en favor de indígenas y negros.

“Somos los principales responsables de la EBI, que tiene diez años de funcionar en el país. Para los garífunas es importante que se desarrolle la educación bilingüe y que los alumnos de escuelas y colegios sean educados en su primera lengua porque es una manera de fortalecer la identidad”, dijo.

Con atuendos típicos, los negros de diferentes comunidades se ubicaron en la avenida San Isidro para protestar en sus propias lenguas frente al Ministerio de Educación.

“El pueblo garífuna es capaz de ostentar cualquier puesto del Gobierno porque cuenta con buenos profesionales”, manifestó la dirigente de OFRANEH.

Expropiación de tierras

PERFIL SOCIOECONOMICO

Población y distribución

El número de personas de ancestro africano que viven en Honduras es la suma de los miembros de los grupos étnicos Garifunas, criollos, caribeños de habla inglesa y misquitos. Aparte de esto, las muestras de un importante aporte genético de los negros pueden observarse en toda Honduras entre los hispanohablantes, aunque en menor grado en Tegucigalpa, en la textura del cabello, los rasgos faciales y los tonos más oscuros de la piel de la población mestiza. Esto es perceptible especialmente en los departamentos de Yoro, Olancho, Comayagua y Cortes. En las regiones de la población tiende a ser una mezcla de indígena y negro (zambos) con algunas cepas más blancas que mestizas.

Hoy día los Garifunas constituyen la primera minoría étnica de Honduras y los cálculos de su número van desde 98,000 a 300,000. Existe consenso general de que otros 50,000 a 100,000 Garifunas hondureños viven en los Estados Unidos, especialmente en Nueva York. La población rural habita la costa atlántica hondureña, distribuida en más de cuarenta pequeñas comunidades, desde la frontera con Guatemala hasta Gracias a Dios. Empero, la mayoría de los Garifunas vive en las ciudades de La Ceiba, Cortes, Tela, Trujillo, San Pedro Sula y Tegucigalpa.

[pic]

La tenencia de la tierra

Las perspectivas económicas de los Garifunas han disminuido ante la expropiación de tierras. En sus comunidades establecidas a lo largo de la costa atlántica habían usado y explotado las tierras de acuerdo con su propio estilo cultural. Sin embargo, apenas esas tierras se convirtieron en activos nacionales importantes, fueron usurpadas y las comunidades debieron marcharse o mantener apenas una cabeza de playa. He aquí algunos ejemplos de las experiencias de esas minorías:

• En 1995, para apoyar una estrategia nacional de turismo, se procedió a la expropiación de tierras en Tela para crear un parque ecológico y una faja de inversiones turísticas. Triunfo de la Cruz también hace frente a la invasión y a la confiscación de tierras, con objeto de construir edificios para alojamientos de turistas.

• En los departamentos de Colon y de Gracias a Dios, las tenencias de tierras de las comunidades son más grandes. Esas comunidades y las de la isla de Roatan han debido luchar para mantener a raya a campesinos aspirantes a colonizadores, que invaden sus posesiones tradicionales en busca de títulos de propiedad otorgados por el programa de reforma agraria, todo con objeto de modernizar la agricultura.

Es raro que las comunidades posean un título adecuado de propiedad, aunque hayan ocupado y usado los terrenos por espacio de casi dos siglos. El obstáculo principal para la propiedad legal es la definición hondureña de la "función social de la tierra" y de "prueba de ocupación", que no dejan margen para las prácticas ecológicas tradicionales de los garifunas.

BIBLIOGRAFIA

Este informe fue creado gracias a la información encontrada en las siguientes páginas Web:

www.wilkipedia.com

www.geranti.com

www.secretariadehonduras.com

CONCLUSION

Los primeros pobladores de la actual honduras han habitado el territorio hondureño desde hace más de once mil años, las cinco sociedades principales en el territorio de lo que es ahora Honduras son los mayas (y sus descendientes directos, los Chortís), los pech, los tawahkas, los lencas, los tolupanes, tenían estrechas relaciones con el área mesoamericana.

El sitio arqueológico conocido más antiguo de Honduras es la Cueva de Gigante en el departamento de La Paz. Fue descubierto por George Hasemann. La cueva tiene una larga secuencia de ocupación, desde 11.500 años antes de la era común y tiene buena preservación. Los arqueólogos han encontrado mazorcas de maíz domesticado en contextos precerámicos.

Aunque hay indicios por presencia de polen de maíz en columnas de los sedimentos en el lago de Yojoa cerca del 2400 A.c. que debe indicar que la gente ya vivían en pueblos, los primeros pueblos en Honduras con cerámica empiezan alrededor del 1600 a. C., en el valle de Copán (en Sepulturas), y cerca de San Pedro Sula en el sitio de Puerto Escondido, en Los Naranjos en el lago de Yojoa, y probablemente en Yarumela también. Un poco más tarde, la gente de la Cueva de Talgua, que se habitó alrededor del 1000 a. C.

La parte occidental de Honduras era parte de la civilización maya. En particular, las ruinas de Copán, cerca de la frontera con Guatemala, son muy impresionantes. Alrededor de Copán, por unas decenas de kilómetros, había otros sitios mayas, como El Paraíso y Río Amarillo, con inscripciones y esculturas mayas. La cultura maya prosperó entre el año 250 A.c. hasta el 1200 pero después del 892 se dejó de escribir.

Esperamos que este informe haya sido de su agrado y que haya cumplido con sus exigencias.

[pic][pic][pic]