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Proceres De La Independencia Del Paraguay

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Categoría: Biografías

Enviado por: Rebecca 18 marzo 2011

Palabras: 9846 | Páginas: 40

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los libros de táctica de Guibert y Falard aplicados en el ejército de Federico el Grande. Estos nuevos conocimientos transfirió a sus compatriotas camaradas, los futuros héroes de Paraguari y Tacuary.

Tres años más tarde (en 1810), ya era un experimentado Capitán. Con un escuadrón de caballería recorrió la ribera del río Paraná, en los alrededores de Paso de Patria, allí dispersó y destruyó asentimientos ilegales de correntinos, con lo que aseguró definitivamente los derechos soberanos del Paraguay en esa región.

La cuarta campaña la realizó en la batalla de Paraguari, en Enero de 1811 y en la rendición del Ejército del Gral. Manuel Belgrano en Tacuary. Según comentario de su bisnieto, el distinguido ex combatiente de la Guerra del Chaco, Gral. Div. Fulgencio Yegros Girola, es la culminación profesional del prócer y desde el punto de vista militar es un acontecimiento completo.

En efecto, la reacción se inició con la movilización de un pueblo convencido de la causa que defiende y esta se puso en evidencia en el instante en que el Jefe del Ejército en campaña, Brig. Gral. Bernardo de Velasco presintiendo un fracaso, abandonó a sus soldados, en plena maniobra. Mientras la tropa criolla, obedeciendo el clamor de la raza se aglutinó a las órdenes de sus jefes naturales y fue allí donde eclosionó la consigna que siempre estuvo latente en el alma nacional, sentimiento que tenía su propia fisonomía y un profundo sentido de paraguayidad. Con ese espíritu los jóvenes oficiales del ejercito nacional, decidieron entablar la lucha por su cuenta y obtuvieron la Victoria en las riveras del Tacuary, el 10 de Marzo de 1811.

Como corolario de la brillante actuación del Capitán Fulgencio Yegros, fue ascendido a Tte. Cnel. de Caballería.

FORMACION DE LA IDEA LIBERTARIA DEL GENERAL YEGROS

Fulgencio Yegros, vivió sus primeros años entre dos grandes revoluciones que conmovieron al mundo: La independencia de los Estados Unidos de Norte América y la Revolución Francesa, a estos acontecimientos, hay que agregarle la tradición libertaria de su familia, que se remonta a su tatarabuelo el General Diego de Yegros que fue protagonista del movimiento comunero, a mediados del siglo XVII, con las huestes del Obispo Bernardino de Cárdenas y el de su Bisabuelo el General José de Yegros participante de la deposición del Gobernador Antonio de Escobar y Gutiérrez, a finales del siglo XVII, los cuales han influido poderosamente en sus ideales.

Es importante señalar, que Fulgencio no fue el único Prócer de su familia, pues le acompañaron tres hermanos más, el Capitán Antonio Tomás, el Tte. José Antonio Esteban y el Alférez José Agustín, además, los cuatro tomaron parte en las batallas de Paraguari y Tacuary y fueron congresales en Junio de 1811.

Habría que destacar otra curiosidad familiar, en efecto, de los 262 congresales de Junio de 1811, doce son descendientes directos y comprobados del matrimonio del General José de Yegros y doña Francisca de Ledesma Valderrama, bisabuelos del Padre de la Patria y padre del General Fulgencio Yegros y Ledesma Gobernador del Paraguay 1764/66; entre ellos, dos nietos y un bisnieto de Martín José de Yegros, hijo del Capitán Pedro Pablo Yegros y Ledesma e Isabel de Vera y Aragón, Francisco, Juan José y Raimundo Dávalos; los nietos de María de las Nieves Yegros y Ledesma y el Comisario General de Caballería Ignacio de Fleitas, los Ttes. Francisco Antonio de Fleitas, José Ignacio Fleitas, y los Capitanes, Juan Vicente Fleitas y Roque Antonio Fleitas Comandante de Quyquyhó (Cuñado de Fulgencio casado con su hermana María Tomaza); y por último, el Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, nieto de María Josefa Yegros y Ledesma y el Capitán Mateo Félix de Velasco.

A todos estos habría que agregar también a los descendientes de los hermanos del General José de Yegros, sus primos y parientes colaterales, como Juan Antonio de Montiel (Tío político de Fulgencio Yegros), y sus hijos Miguel Antonio y José Joaquín Montiel, y su yerno José Antonio Molas, el Girondino de la revolución, además de varios Gómez, Agüero, Franco de Torres, Rojas de Aranda, Penayos, y Otros.

FULGENCIO YEGROS COMO PROTAGONISTA DEL MOVIMIENTO EMANCIPADOR DE MAYO DE 1811

Como señaláramos, finalizada la campaña militar de Paraguari y Tacuary y dado el refulgente prestigio patriótico y profesional del Capitán Fulgencio Yegros, fue ascendido a Tte. Cnel. Sin embargo, el Gobernador Velasco temeroso de su ascendente autoridad, lo nombró Gobernador de los treinta pueblos de las Misiones, con asiento en Itapúa. Medida que resultó ser un tremendo error político, porque vino a fortalecer los gérmenes de reacción contra el régimen colonial, cuyo nacimiento y desarrollo se iba consolidando.

En efecto, el plan estaba trazado, Fulgencio Yegros y Pedro Juan Caballero, eran los responsables del movimiento revolucionario, los cuales tenían vínculos indisolubles forjados en la guerra y acrisolados en el dolor, eran parientes y leales camaradas, combatieron juntos en las batallas de Paraguari y Tacuary, por lo tanto el Capitán Caballero, sería su lugarteniente y en caso necesario, como efectivamente ocurrió, asumió el comando de las tropas libertarias, en ausencia de Yegros, quien tuvo que trasladarse a la sede de sus nuevas funciones en Itapúa.

La idea germinó en los campos de Tacuary, pero el centro de gravedad de la conspiración se ubicó en Asunción y se desarrolló con inteligencia, precisión y coraje, bajo los auspicios directos de la clase militar. Los patriotas se reunían secretamente en la casa de don Juan Francisco Recalde, adoptada como recinto oficial de los conjurados, en ella vivía el Capitán Mauricio José Troche.

En la noche del 13 de Mayo, se realizó una urgente reunión en la casa de Fulgencio Yegros (ausente), a ella concurrieron el Dr. Pedro Somellera, el Capitán Pedro Juan Caballero, acompañado de tres oficiales (entre ellos probablemente los Capitanes Juan Bautista Rivarola y Antonio Tomás Yegros y el Alférez Vicente Ignacio Iturbe) y el Presbítero Javier Bogarín. En esa reunión Somellera informó que el Cabildo aceptó el auxilio ofrecido por el Imperio Portugués. Antonio Tomás Yegros, manifestó que su hermano Fulgencio se encontraba pronto a concurrir al primer llamado. En la mañana del 14 de Mayo, por un pariente de Iturbe, el Síndico Procurador de la Ciudad don Juan Antonio Fernández, se supo del descubrimiento de la conspiración. Con base en dicha información y sin perdida de tiempo, esa misma noche los patriotas conjurados decidieron dar el golpe.

El Capitán Pedro Juan Caballero, se constituyó en el Comandante en Jefe del golpe, iniciado en la noche del 14 de Mayo, culminando triunfalmente con el Congreso General del 17 al 20 de Junio de 1811, en el que se instituyó el Primer Gobierno Nacional, mediante una Junta Superior Gubernativa presidida por el Tte. Cnel. Fulgencio Yegros.

La Nota del Cuartel enviada a Velasco, en la madrugada del 15 de Mayo, confirma la jefatura del Tte. Cnel. Fulgencio Yegros. En ella el Cuartel, intima al gobernador a que entregue la Plaza y todo el armamento..., que el señor Gobernador siga con su gobierno, pero asociado con dos Diputados de este cuartel y que serán nombrados a satisfacción del cuartel, mientras lleguen los demás Oficiales de la Plana Mayor de esta Provincia (cuya vez hace por ahora este cuartel)....Cuartel General, Mayo 15 de 1811. Firmado por mi y mis subalternos. Capitán Pedro Juan Caballero.

El Tte. Cnel. Fulgencio Yegros, no pudo estar presente el día del golpe. Sin embargo, cumplió a cabalidad su parte, y en la noche del 16 de Mayo apresó a todos los europeos de su jurisdicción, requisó las embarcaciones y emprendió la marcha hacia la Capital. En el momento de la partida, o por el camino, recibió el aviso del golpe y apresuró su marcha, al entrar a Asunción el día 21, a la altura de la actual Recoleta, fue recibido con salvas de artillería, honor reservado a jefes de estado y generales en jefe.

Su primera medida como Comandante en Jefe, fue proclamar el bando del 9 de Junio de 1811. Esta proclama se preparó, como respuesta a una conspiración promovida por un grupo de extranjeros con poderosos intereses, cuya intención era entregar la provincia a los portugueses. En ella se hace saber nuestra determinación de mantener buena armonía y correspondencia con todos los pueblos vasallos de Su Majestad Don Fernando VII.... y que, llegado el caso de ponerse en planta sus amenazas conocerán muy a su costa nuestros invasores, sean los que fuesen, un pueblo grande que ha tenido valor para recobrar su libertad y está empeñado en defenderla a expensa de su propia vida.....y manifiestan, que habiendo tomado a su cargo la seguridad y la libertad de los conciudadanos, para que puedan deliberar y resolver el partido que deban abrazar y juzguen mas conveniente.... por eso ha sido preciso tener por ahora suspenso en sus oficios y en un lugar de seguridad a don Bernardo Velasco, hasta la resolución de la Junta General, que ya esta próxima a realizarse....Fecho en el Cuartel General de la Asunción del Paraguay, a nueve de Junio de mil ochocientos once. Firman, Fulgencio Yegros, Pedro Juan Caballero, Antonio Tomás Yegros, Mauricio José Troche, Vicente Ignacio Iturbe, Juan Bautista Rivarola, Manuel Iturbe, Francisco Antonio González, José Joaquín León, Mariano del Pilar Mallada, Blas Domingo Franco, Agustín Yegros, Pedro Alcántara Estigarribia.

EL PRESIDENTE FULGENCIO YEGROS Y SUS OBRAS DE GOBIERNO

El soberano congreso del 17 de Junio de 1811, lo ungió como Primer Presidente de la Junta Superior Gubernativa, y como tal era Capitán General de Armas. Esta Junta actuaba como un poder colegiado, que aunque provista de las atribuciones políticas y judiciales correspondientes a los antiguos gobernadores, en la nueva patria, la máxima autoridad era el Congreso, en el que radicaba la soberanía del pueblo. Formaban parte de la misma, el Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, el Capitán Pedro Juan Caballero, el Dr. Fernando de la Mora y el Presbítero Francisco Javier Bogarín

Este es el primer gobierno de la República y su gestión ha de prolongarse hasta el Congreso de 1813. Proficua, importante y de hondo contenido patriótico, resulta ser su labor en diversos órdenes de la actividad nacional.

Las primeras medidas adoptadas por la Junta Superior Gubernativa, responden a la política diplomática del Paraguay. Dos importantes documentos respaldan esta línea de acción, el primero se trata de la nota del 20 de Julio de 1811, dirigida al gobierno de la Confederación de Buenos Aires, que en opinión del Dr. Efraín Cardozo es un verdadero Plan Federal; y el otro se refiere al Tratado del 12 de Octubre de 1811, que es un plan de defensa mutua con las Provincias hermanas, especialmente con la de Buenos Aires.

El periodo revolucionario duró apenas tres años, pero a pesar de ser breve, fue determinante en la historia paraguaya y americana, en ese lapso ganó su independencia y sustentó principios trascendentales que hoy forman parte de su derecho constitucional y del derecho público americano. La madurez cultural del Paraguay al final del periodo colonial, permitió asimilar teorías políticas, hasta entonces sin aplicación práctica en América del Sur.

Los próceres que formaban parte del Gabinete Presidencial de Fulgencio Yegros, fueron los precursores de estas corrientes del pensamiento político contemporáneo. Puede afirmarse sin lugar a equívocos, que este periodo de la historia paraguaya tuvo repercusiones ideológicas revolucionarias, gracias a la vocación democrática del pueblo paraguayo y a la capacidad intelectual de sus líderes, que con justicia conquistaron el titulo de “Padres de la Patria”.

Otras medidas trascendentes de este gobierno fueron, en primer lugar, la solicitud al Gobierno de Buenos Aires la devolución de los expedientes judiciales en poder de la Audiencia de esa Ciudad, para su consideración por la Junta Superior Gubernativa, con lo cual se consagró la independencia judicial y por ende también la política, del antiguo Virreinato del Río de la Plata; en segundo lugar, cabe señalar otra importante medida, que se refiere a la supresión del cargo de sub-Delegado de la Inquisición, cargo que dependía del Tribunal de Lima. Con esto se consumó la Independencia Religiosa. Otra importante medida adoptada por este gobierno se refiere a la abolición de la esclavitud.

Pero sin lugar a dudas, la medida mas trascendente del Gobierno presidido por el Brigadier General Fulgencio Yegros, se trata de las innovaciones en materia de gobernabilidad, especialmente en el orden interno, las cuales se refieren a la instauración del gobierno democrático y republicano, entendido como gobierno temporal no vitalicio, ni hereditario y de libre acceso a todos los ciudadanos hábiles, a los Poderes del Estado.

El Gobierno establecido por los próceres se basaba en la democracia. La Junta Superior Gubernativa, integrada por Yegros, Caballero y Fernando de la Mora, el Dr. Francia había renunciado y el Presbítero Bogarín estaba suspendido, pusieron a consideración de la patria, el Bando del 6 de Enero de 1812. Documento que sintetiza la ideología de los próceres y constituye su plan de gobierno, dicho sea de paso, guarda hasta hoy bastante actualidad.

El texto manifiesta, que el poder radica en la soberanía del pueblo y como tal el Congreso General es la máxima autoridad, tiene autonomía y goza de libre expresión. Para la designación de los Diputados se instituyó el sufragio universal como derecho inherente a la ciudadanía. Todo esto encaminado “al goce de los inmanentes y augustos derechos del hombre y tranquila posesión de los naturales títulos de la Propiedad, Libertad y Seguridad, sobre cuyas firmes columnas posan y funcionan los Imperios y Repúblicas de este globo”, según se lee en el Bando del 6 de Enero de 1812.

A través de este mismo instrumento público, es posible admirar como en tan corto tiempo, el Gobierno presidido por el Gral. Fulgencio Yegros, fue capaz de impulsar la instrucción pública y la educación superior, la apertura de la Sociedad Patriótica Literaria, la reapertura de la Cátedra de Latinidad en el Colegio de San Carlos, el proyecto de creación de la Facultad de Matemáticas y además, iniciaron las gestiones para la adquisición en Buenos Aires de una imprenta y de la biblioteca que había pertenecido a Mariano Moreno, el prócer argentino recientemente fallecido.

En el campo militar ocurría un hecho similar, la Junta Superior Gubernativa decide crear una Academia Militar en el Cuartel, pues sostenían los próceres en su Bando, que los jefes militares más se sostienen con la autoridad moral y con el buen uso de los conocimientos científicos que con la fuerza y el poder de sus armas.

En el mismo documento, se propugna el fomento de la agricultura, el comercio, la industria y la libre navegación de los ríos, en la cuenca del Plata. En una palabra, estos próceres fueron los precursores del MERCOSUR, lo confirman, la letra y la firmas que suscriben dichos postulados, reitero en enero de 1812, o sea 179 años antes que el actual firmado en Asunción en 1991.

Un capitulo especial, es el referente a la necesidad de concertar y concordar con las provincias vecinas una gran alianza federativa, para colaborar entre las mismas y defenderse de las invasiones portuguesas y la presión de los porteñistas, pero dejando en claro el respeto a la libre determinación de cada una de ellas.

No se descuidó tampoco la necesidad de iniciar la apertura de caminos y obras de infraestructura para el desarrollo, tal es el caso de los planes para hacer navegables los ríos de manera que estos sirvan de vía de transporte de los frutos de las Villas y Pueblos de la rivera.

Finalmente hay que remarcar la increíble visión de estos patriotas al señalar la preocupación por la conservación de los yerbales, que según decían, insensiblemente se van agotando y retirando por incuria en los beneficiarios que los dejan desmejorados y destruidos debiendo retoñar y reproducirse a los dos o tres años. De esta manera, los próceres se estaban adelantando a lo que hoy es ya una necesidad impostergable, si es que queremos seguir viviendo en este planeta.

Otro documento importante preparado bajo el gobierno de Yegros es el Bando del 19 de Junio de 1812, que trata de la política interna de la república, en ella hacían saber al pueblo que estaban informados de las conspiraciones y descontentos de pequeños grupos de ciudadanos por un espíritu de aspirar el bastón de mando, honor que nos ha entregado el voto uniforme del pueblo y afirmaba que “ los hombres que no reconocen la razón y la moderación y que no respetan las leyes, ni miran por su posterioridad, no son dignos de morar entre nosotros”, en otra parte afirmaban, “queden al fin advertidos que jamás procederemos por noticias vagas o verosimilitudes remotas. Nos afianzaremos de la verdad, como corresponde, antes de emplear el rigor”, hay otros apartados también muy importantes en dicho Bando, pero con estas dos citas bastan. El documento esta firmado por Fulgencio Yegros, Pedro Juan Caballero y Fernando de la Mora y suscrito por Mario Larios Galván secretario.

Hay un lema que si bien no figura en los documentos oficiales, quedó profundamente grabado en el alma nacional y posteriormente adoptado como lema del Ejército, gravado en el acero de la espada del oficial paraguayo, símbolo de su honor militar, que se documenta en los oficios del 7 y 13 de Enero de 1812, en la que el Gobierno de Buenos Aires la comunicaba a nuestro gobierno la invasión portuguesa del Uruguay y solicitaba el socorro mediante el envío de un ejercito armado a fin asegurar la victoria. El gobierno presidido Yegros, contestó que “los paraguayos están convencidos que no deben sobrevivir a la ignominia de verse supeditados y tiranizados por dominaciones extranjeras y como tal, han jurado defenderse hasta los últimos extremos, sepultándose en sus propias cenizas, antes que rendirse, y que no salgan de sus labios sino generosas protestas de Vencer o Morir por la defensa del suelo americano. Hoy es el lema augusto del Ejército Nacional, aplicado en la diagonal de sangre en la guerra de la Triple Alianza, desde Humaitá hasta Cerro Corá y en la Guerra del Chaco de Boquerón hasta Charagua. Esto documento también esta firmado por el Gobierno del Tte. Cnel. Fulgencio Yegros, Pedro Juan Caballero y Fernando de la Mora, Mario Larios de Galván secretario.

El 22 de Abril de 1812, el gobierno presidido por el General Yegros lanza un histórico Decreto, cuyo texto decía “ Debiendo ser memorables en esta provincia los días 15 de mayo y 20 de Junio, el primero por haber sido el de la CONQUISTA DE NUESTRA NATIVA LIBERTAD OPRIMIDA CERCA DE TRES SIGLOS; el segundo por la instalación del Gobierno Patriótico que se exigía por la unánime reclamación del Congreso de toda ella: hemos determinado que para PERPETUAR LA MEMORIA DE TAN FELICES Y GLORIOSOS ACONTECIMIENTOS, SEAN DIAS DE TABLA Y GALA, AHORA Y SIEMPRE”, firman del Decreto, Fulgencio Yegros, Pedro Juan Caballero y Fernando de la Mora. De conformidad con esta disposición, se realizo el primer festejo, el 15 de Mayo de 1812. Según crónica de la época “después de las oraciones hubo salva de artillería, se enarbolo el pabellón tricolor, hubo música en la plaza, se iluminaron las calles y en cada media hora se disparó un cañonazo en la plaza toda la noche del 14, hasta el sol del día 15

El soberano Congreso, el 30 de Setiembre de 1813, le confirió el grado de Brigadier General del Ejército de la República. El 12 de Octubre de 1813, bajo su presidencia, el Congreso por su soberana sentencia, cambio el nombre de Provincia por el de República del Paraguay, llevando esta suprema decisión implícitamente la declaración de la Independencia. Ese mismo Congreso transformó el gobierno, adoptando la forma consular, se dejó definitivamente de lado la relación con la Corona de España y se rompieron los últimos lazos de unión con Buenos Aires.

El Congreso de 1814 establece la Dictadura Temporal, por cinco años, a cargo del Dr. Rodríguez de Francia. Con esto, termina la vida pública de Fulgencio Yegros quien se retira a su estancia “Santa Bárbara” en Quyquyhó.

Esta sucinta relación nos señala el camino para conocer la ideología y la pasión patriótica de Yegros y de sus compañeros de gobierno, y nos demuestra que los heroicos soldados de Paraguari y Tacuary, los revolucionarios triunfantes en mayo de 1811, tenían madera de estadistas y preocupación cultural, y eran capaces de gobernar en libertad, con respeto de los derechos de todos y de cada uno.

Destacadas personalidades paraguayas se han ocupado de su biografía, entre ellos, Carlos Antonio López, Blas Garay, Fulgencio R. Moreno, Julio Cesar Chávez, Benjamín Velilla, Arturo Bray, Justo Pastor Benítez, Juan Francisco Pérez Acosta, Antonio Ramos, José Antonio Moreno González, Benjamín Vargas Peña, Efraín Cardozo, Hipólito Sánchez Quell, Carlos R. Centurión. Rafael Eladio Velásquez, Alberto Noguez, Víctor Ayala Queirolo, Manuel Pesoa, Raquel Siegfried, Alfredo Seiferhelt, Francisco Quevedo y muchos otros que sería largo de enumerar.

En la víspera de su inmolación, recibió en su celda, una inesperada visita de sus pequeños hijos Anunciación y Rómulo José, a quienes entregó el texto de una hermosa poesía escrita por él en la cárcel, con el encargo que se constituya esta, en libelo acusatorio contra los vilipendios de su detractor y pariente y para que las generaciones futuras conozcan la verdad de los hechos y sepan evaluar las razones del martirologio de él y de sus leales compañeros, los padres de la patria.

Fulgencio Yegros fue fusilado el 17 de Julio de 1821, aquel día aciago, al decir del Dr. Carlos R. Centurión, “Cayó este soldado leal y patriota sin mácula, amante de la libertad para los de abajo, con la magnitud de una fuerza que había cumplido su destino”.

BIBLIOGRAFIA

Fuente:

Dr. Carlos R. Centurión, Historia de las Letras Paraguayas Tomo I

Informes propios de la familia Yegros y Dr. Manuel Pesoa, Fulgencio Yegros, Primer General Paraguayo, Revista Dominical del Diario Hoy, domingo 20 de diciembre de 1981.

Dr. Hipólito Sánchez Quell, Los 50,000 Documentos Paraguayos Llevados al Brasil.

José Antonio Moreno González, El Paraguay en la Invasiones Inglesas, Revista Guarán, Nº 14 del 11 de Agosto de 1939.

Dr. Manuel Pesoa, mismo artículo citado, nota 6.

Revista Ñandé, Nº 75, 15 de Mayo de 1962. Una plática con sabor a historia – Raquel Siegfried

Informes propios de la Familia Yegros y Dr. Rafael Eladio Velásquez, Los Yegros en la Historia del Paraguay, en Fulgencio Yegros, Simposio conmemorativo del bicentenario del nacimiento del Prócer, propiciado por el Instituto de Estudios Históricos de Itapúa. Asunción 1980.

Dr. Fulgencio R. Moreno, Estudio sobre la Independencia del Paraguay, párrafos, publicados en la Revista Guarán, Nº 1 del 12 de mayo de 1939.

Francisco Wisner, La Gran Jornada, Revista Ñandé Nº 75, 15 de Mayo de 1962. El paréntesis es nuestro.

Cnel. DEM, Dr. Víctor Ayala Queirolo, citas en Yegros el Adalid, Simposio conmemorativo del bicentenario del nacimiento del Prócer, propiciado por el Instituto de Estudios Históricos de Itapúa. Asunción 1980.

Dr. Manuel Pesoa, ibidem.

Dr. Efraín Cardozo, Apuntes de Historia Cultural del Paraguay, 2ª Edición, Biblioteca de Estudios Paraguayos, Página 193 -194 - 199

Estos documentos fueron publicados en el “Paraguayo Independiente”, diario dirigido por Don Carlos Antonio López.

Cnel. DEM, Dr. Víctor Ayala Queirolo, La Revolución de la Independencia Nacional, Cuaderno Conmemorativo de la Independencia Nacional, Publicación de la Vice Presidencia de la República, Asunción 1998.

El original de este documento obra en el archivo de la familia Yegros.

José Agustín Molas

(1787-1844)

PRÓCER DE LA INDEPENDENCIA

Este prócer nació en la localidad de Santa María Misiones en el año 1787. Fue Sacerdote. Se formó en el Colegio Seminario de San Carlos, más adelante ordenado sacerdote en Asunción.

Capellán de las tropas que combatieron en defensa del Paraguay Colonial, que enfrenó a las tropas argentinas comandadas por Manuel Belgrano; donde heroicamente le cupo atender a los heridos y a acuñar armas cuando fue necesaria.

Como intermediario de las negociaciones con Manuel Belgrano, le cupo exponer con claridad la posición paraguaya durante el armisticio del 10 de marzo de 1.811, (la no anexión como provincia de la Argentina; pretensión central de los argentinos).Al término de la revolución de1811 fue designado capellán del ejército paraguayo.

Los próceres de la independencia en Paraguay fueron los hombres de una generación inigualada de nuestra historia:

A José Agustín Mólas le cupo la tarea de la separación del Gobernador Bernardo Velazco del gobierno y la confección de la nómina de una Junta presidida por Fulgencio Yegros e integrada por Rodríguez de Francia, Fernando de la Mora, Francisco Xavier Bogarin, y Pedro Juan Caballero.

Si bien los doctores José Gaspar Rodríguez de Francia y Fernando de la Mora, eran consideradores como los más preparados, en las primeras discusiones de los patriotas, sobresale José Agustín Molas; educado en el colegio de San Carlos y en Buenos Aires; amigo íntimo del Dr. Rodríguez de Francia; a quien apoyo en su asunción como Dictador Temporal; no así en su designación como Dictador Perpetuo en 1816, dándole un calificativo de “Monarquía con mascara republicana”.

Francia no perdono esa actitud; persiguiéndolo, hasta lograr involucrarlo en un caso de homicidio para apresarlo.

En prisión Molas escribió el libro “Descripción Histórica de la Antigua Provincia del Paraguay”, de excepcional mérito. Además de traducciones de obras francesas al Español.

A la muerte del Dictador Rodríguez de Francia en 1840, Molas salió de prisión, viviendo cuatro años más. Falleció en el año 1844. No se sabe a ciencia cierta el lugar de su última residencia; para unos; sus últimos años pasó en Caapucú; y para otros en la ciudad de Pilar.

Fernando de la Mora

Fernando de la Mora (Tapua, Limpio, 1775 - ¿1835?) fue un prócer de la independencia paraguaya. Participó en la defensa del Virreinato del Río de la Plata contra las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807. Tras la independencia de Paraguay, se formó una Junta de Gobierno presidida por el prócer Fulgencio Yegros, de la cual Fernando de la Mora fue vocal secretario.

Hombre educado y poseedor de una personalidad atractiva, se relacionó por lazos comerciales y sociales con las principales familias patricias de Buenos Aires. Formaba parte de la pequeña élite rural asuncena.

Infancia y juventud

Sus padres fueron el capitán de Artillería Fernando de la Mora y doña Ana del Cazal, ambos pertenecientes a familias de linaje, descendientes de don Domingo Martínez de Irala. Fernando recibió esmerada educación, presumiblemente en el Colegio San Carlos de la Asunción. Cursó sus estudios en Buenos Aires y en la Universidad Nacional de Córdoba, estudiando Derecho y llegando a ser uno de los ciudadanos más cultos de la época.

De la Mora tuvo cinco hermanos (Mora Del Casal) La menor de nombre Rosa Isabel de la Mora, casó con Mariano Antonio Martínez Viana, quien fuera Congresista de 1811. De este matrimonio nació Francisca Carlota “Pancha” Viana de la Mora. Entre sus descendientes figura Juana Pabla Carrillo Viana, esposa de don Carlos Antonio López y madre del mariscal Francisco Solano López.

Estuvo casado con Josefa Antonia Coene, teniendo cinco hijos.

Se introdujo en el ramo del comercio de exportación, en cuyo ambiente el joven de la Mora adquirió buenas relaciones con sus iguales y la responsabilidad suficiente para la consolidación de esos contactos. Fallecido su padre en 1801, Fernando asumió el manejo de los bienes familiares.

Vida pública

En 1802 fue nombrado Diputado de Asunción por el Consulado de Buenos Aires en representación del gremio de los comerciantes, providencia que ejerció con habilidad hasta 1804. Su permanencia en el puerto le fue útil para consolidar sus amistades con algunas de las familias de mayor abolengo de la ciudad.

Actuó en las postreras etapas de la vida colonial paraguaya. Se desempeñó con el grado de alférez integrando las fuerzas de la provincia del Paraguay destacadas por Bernardo de Velazco para expulsar a los ingleses de Montevideo ocupada en 1807.

Figuraba hacia 1810 como regidor del Cabildo de Asunción.

De la Mora era un decidido partidario de la independencia. Sostuvo una antigua actitud conspirativa a favor de la emancipación de España. Producido el golpe de mayo de 1811, en consideración a sus virtudes personales, su cultura y preparación individual, fue elemento imprescindible para organizar el nuevo gobierno independiente.

El 17 de junio de 1811 se reunió el Primer Congreso del Paraguay emancipado. A propuesta de Mariano Antonio Molas, dicho congreso despojó de todo mando a Bernardo de Velazco y Huidobro, y creó la Junta Superior Gubernativa formada con el jefe más prestigioso de la provincia, el coronel Fulgencio Yegros como presidente.

Como vocales figuraban el doctor Gaspar Rodríguez de Francia, calificada figura civil; el joven capitán Pedro Juan Caballero representante de las tropas que habían derrotado a la invasión porteña; un religioso, el presbítero Francisco Xavier Bogarín y por último don Fernando de la Mora, un civil, hombre sin aristas, vinculado a la sociedad paraguaya.

A poco de asumir sus funciones de la Mora fue comisionado para dirigir una expedición punitiva contra los mbayá al norte de la Provincia. En noviembre de 1812 se hallaba destacado en la Villa real de la Concepción con la orden de recuperar el Fuerte Borbón que había sido ocupado por los portugueses durante los disturbios de la independencia. Constatado el retiro de las fuerzas pertenecientes al vecino fuerte de Coímbra, Mora se ocupó de organizar el Cabildo de Concepción, creado por Decreto de la Junta del 12 de noviembre de 1812.

En ausencia de Mora, en las sesiones de la Junta, durante casi todo el año de 1812 el doctor Francia, pasó a constituirse en el cerebro de la misma. En conocimiento de que Mora se mostraba adversario abierto a sus ideas, le respondió con una profunda antipatía. Lo acusaba de la intención de unir al Paraguay con Buenos Aires y particularmente de la pérdida de documentos secretos del Estado. Se refería al artículo adicional del tratado del 12 de octubre firmado en Asunción con el parlamentario Manuel Belgrano, del que se valió el Triunvirato de Buenos Aires para gravar en forma indebida al tabaco paraguayo.

Desde la firma del antedicho Tratado del 12 de octubre surgieron serias desavenencias con Buenos Aires.

Persecución

Gaspar Rodríguez de Francia, con claras intenciones de acceder al poder supremo de la nueva República Paraguaya y con la presencia en la Junta de un civil prestigioso como el doctor Fernando de la Mora, hombre ilustrado y sagaz, inició una acción eliminatoria en contra de sus compañeros de causa, comenzando con de la Mora, pues éste era el obstáculo principal para que Francia sea imprescindible, dada su condición de Doctor en Derecho.

En efecto ésta lo suspendió definitivamente, en ausencia del afectado, por Resolución del 21 de agosto de 1813.

Muerte

Nueve años después de ver realizado su sueño patriótico, fue encarcelado en 1820. Su final fue incierto, ya que mientras algunos afirman que posiblemente falleció en prisión hacia el año 1835 otros argumentan que fue después de liberado. Otras hipótesis afirman que Fernando de la Mora falleció engrillado

Homenaje

La Ordenanza del 6 de octubre de 1923 de la Municipalidad de Asunción resolvió prestar homenaje al prócer, instituyendo su nombre a la larga avenida que comienza en la calle General Santos hasta la Avenida Defensores del Chaco.

Fernando de la Mora legó dos importantes documentos: el Bando del 6 de enero de 1812 y la Instrucción para el Maestro de Escuela.

El 28 de febrero del año 1939 se crea el municipio de Fernando de la Mora (colindante con el municipio de Asunción), independizándose territorial y autarquicamente del municipio de San Lorenzo.

Bibliografía

* Forjadores del Paraguay. Omar Quiroga

* El Supremo Dictador. Julio César Cháves, 1945

Gaspar Rodríguez de Francia

Nacido José Gaspar Rodríguez de Francia y Velasco, según documentos donde consta su nombre, agregado el apellido Rodríguez de forma popular derivado del nombre del padre; conocido también como Doctor Francia, Karaí Guazú, el Supremo (Asunción, Paraguay, 6 de enero de 1766 — 20 de septiembre de 1840), fue un prócer y dictador paraguayo, aceptado hoy día como padre de la nacionalidad paraguaya.

Orígenes, formación y vida temprana

Nació en Asunción, era hijo del capitán portugués Joseph Engracia García Rodrigues de Francia, nacido en el Virreinato de Rio de Janeiro, de ascendencia desconocida, oficial de artillería al servicio de la corona española y también comerciante, y de doña Josefa de Velasco y Yegros, que descendía de la distinguida familia Yegros y Ledesma a su vez descendientes de los primeros conquistadores. El hecho de que con motivo de su traslado a la ciudad Córdoba para continuar sus estudios lo hiciera en una embarcación de propiedad de Don García de Francia revelaba su holgura económica.

Se formó inicialmente en la escuela-colegio de La Recoleta. Seguiría sus estudios superiores alrededor de 1781 en la Universidad Real de Córdoba del Tucumán en Argentina, hospedándose inicialmente en el Colegio Internado Montserrat, luego expulsado por negarse a recibir castigo por una desobediencia.

A partir de allí se volvió alumno manteísta[1]. El 13 de abril de 1785 obtuvo el título de grado de bachiller licenciado y maestro en filosofía y de bachiller licenciado y doctor en sagrada teología.

Regresó a la provincia imbuido de las nuevas ideas revolucionarias, leyó con mayor interés las obras de Jean Jacques Rousseau y los partes de la Revolución Estadounidense y Francesa.

En Asunción ganó en concurso de méritos las Cátedras de Vísperas (o introducción) de teología y filosofía en el colegio San Carlos en 1789, pero no la ejerció por mucho tiempo por conflictos clericales por lo que al año deja la docencia para ejercer la abogacía en el Foro defendiendo casos justos. Defendía a pobres y humildes frente a ricos y poderosos reclamando cuantiosos honorarios a quienes pudieran pagarlo, a los pobres no les cobraba.

En 1808 fue nombrado alcalde de primer voto en el Cabildo Asunceno. En 1810 ocuparía el cargo de síndico procurador general y diputado electo ante la Junta de Buenos Aires para ser candidato a diputado a las Cortes de Su Majestad, a la cual finalmente no asiste por desatarse antes la Revolución de 1811. En el congreso del 24 de julio de 1810, al cual asistió como jurista, el doctor Francia ya expresaba la caducidad del poder español.

Revolución de Mayo

A partir de la Revolución de Mayo, Francia desde su quinta mantenía contacto con los revolucionarios de la capital. Tuvo activa participación en el plan de la independencia, en los días del 14 y 15 de mayo de 1811, siendo su principal ideólogo. A tal punto de que visto el adelantamiento de la fecha señalada a causa de la llegada del teniente lusobrasileño José Abreu, enviado del gobernador Diego de Souza,`para negociar la asistencia militar portuguesa, Abreu quien estuvo retenido por Fulgencio Yegros durante tres semanas, en Misiones, aparentemente para dar más tiempo de organizar todo a los revolucionarios. Por lo que se buscó a Francia para encabezar el cometido, considerado la única persona capaz de guiarlos en un momento tan delicado.

Integró el Triunvirato Provisional a partir del 16 de mayo de 1811 junto con el ex gobernador español Bernardo de Velasco y con Juan Valeriano Zevallos y desde entonces fue integrante de casi todos los gobiernos.

El 1ª de agosto de 1811 renunciò al cargo como protesta ante las constantes irrupciones del poder militar en la junta, varios días después la junta (Sólo Fray Bogarín se abstuvo de hacerlo) pidió su retorno. No fue la junta ni el cabildo, sino el cuartel quien anunció que las exigencias del Dr. Francia serían cumplidas, Bogarín fue expulsado de la junta el 2 de septiembre de 1811.

Al día siguiente Francia reasumió su cargo en la junta, advirtiendo al Cabildo sobre los peligros de la intervención militar " Los señores del Cuartel no son el Pueblo ni la Provincia... Qué sería de la Provincia si los soldados prevalidos de las armas... levantaran la mano?".

Perteneció a la Junta Superior Gubernativa presidida por Yegros electa en el Congreso de 1812 al mismo tiempo que fue electo diputado al Congreso de Buenos Aires, aunque nunca asistiría a pesar de manifestarse partidario de una Confederación inicialmente, mediante la magistral nota del 20 de julio, es probable que solo se haya tratado de una distracción para ocultar sus intenciones de independencia totales.

Consulado y República

Maniobró políticamente en el Congreso de 1813, ganándose la simpatía de los campesinos y sus diputados, tras lo cual los resultados no se hicieron esperar, ya que en tal congreso se adoptó el consulado como forma de gobierno siendo el doctor Francia electo para tal misión en conjunto con Fulgencio Yegros, siendo ejercida la presidencia por turnos de cuatro meses, a ser iniciado por Gaspar Rodríguez de Francia.

Decisiones de notable importancia fueron tomadas además en este congreso, como la de apartarse completamente de la soberanía española y afirmar la independencia nacional del Paraguay, tanto de España como de Argentina.

[editar] Gobierno del Consulado

Durante el consulado predomino su criterio, debido a la política de conservación y defensa férrea de la independencia estableció una estrategia de no intervención en conflictos en el Río de la Plata, y negándose a alianza que pudieran traerle más problemas que ventajas, como la del caudillo oriental José Gervasio Artigas, quien luego lo consideraría su enemigo y trataría de derrocarlo.

Durante el consulado ya es prohibido todo comentario u opinión contrario al gobierno. Los oponentes porteñistas fueron dispersados y suprimidos mediante maniobras políticas.

Realizó persecuciones a los españoles expulsándoles o realizando cuantiosos embargos, una notable medida fue la de prohibir a los europeos el matrimonio con otros europeos ni con criollos, podrían contraer nupcias con las indias de los pueblos.

En esa época hizo fundar Tevego.

Congreso de 1814 y Dictador Temporal

En este ambiente se realizó el Congreso de 1814, realizando el mismo trabajo político que en el anterior, pero con mayores ventajas, fue proclamado Dictador Supremo de la República del Paraguay, temporal por cinco años, ungido por siete octavas partes de los mil diputados asistentes.

Realizando una administración más bien tolerante se prepara para el nuevo congreso de 1816, impaciente por ello, la propuesta suscitada es la designación perpetua de su persona como Supremo Dictador.

[editar] Supremo Dictador Perpetuo de la República del Paraguay

El Congreso de 1816 solo cuenta con 150 asistentes, lejos de las fanfarrias anteriores, se aprueba sin contratiempos la Dictadura Perpetua, de este modo José Gaspar de Francia y Velasco, llega al poder absoluto, con mayor autoridad que el absolutista rey francés Luis XIV. Fue Gaspar Rodríguez de Francia quien dictó las leyes, las aplicó y castigó la inobservancia de las mismas.

El admirador de las ideas de la Ilustración había desaparecido, paradójicamente el otrora admirador de "El Contrato Social" de Rousseau se convertiría en un tirano como Maximilien Robespierre, no faltaría quien fuese condenado a muerte por acusarlo de tal parecido. Su gobierno fue despótico, surge como el primer Dictador en el sentido moderno de la palabra, fue totalitario, produciendo el aislamiento del país, realizando un ensayo autárquico, manteniendo la paz en su territorio. Es personaje único en sus actos, no imita a nadie y nadie puede imitarlo, sólo ama el poder por el poder mismo, sin cobrar su sueldo y vive austeramente como su pueblo pero sin necesidades. No tenía ministros ni colaboradores, solo secretarios a quienes mandaba a distancia, todo el poder residía en él.

Luego de alejar uno a uno a los militares más encumbrados, el ejército no tenía otra cabeza que la suya, ejerció a la vez de ministro de guerra, instructor de tropas, comandante en jefe, juez supremo militar, director de la fábrica de armamentos, carecía de escuela militar, por lo tanto de oficiales de alto rango capacitados, en el ejército de su tiempo nadie llegaría a mayor rango que capitán.

El sistema de información se extendía al exterior, consistía en una red de viajeros-espías, interrogatorio a viajeros que eran hechos prisioneros cuando llegaban a Paraguay (tal el caso de Amadeo Bompland) y lectura de las gacetas "extrañas". Recibía las gacetas extranjeras, estando informado muy informado del contenido de las mismas.

Mantuvo siempre conflictos con el Brasil, debido a que estos hostilizaban el norte del territorio paraguayo, violando territorio que reclamaba el estado paraguayo, cometiendo abigeato y apoyando indígenas mbayás para tal cometido. Las reclamaciones límitrofes ante Brasil por parte de Paraguay en esa época eran las de los límites que tuviera el Virreinato del Río de la Plata: al noreste el río Igurey (el hoy llamado Ivinhema) al norte el río Corrientes o Mbotetey (el hoy llamado Miranda por los brasileños), al norte en la región chaqueña el río Yaurú.

Sin embargo de las tensiones con Brasil, Rodríguez de Francia trató de moderar las fricciones y para esto facilitó el comercio con brasileños creando zonas francas en Fuerte Olimpo e Itapúa.!

[editar] Conjuración del año 1820

En 1820 se conjuró un levantamiento en su contra, que es duramente repelido por el dictador, encabezando él mismo las tropas encargadas para los apresamientos, así capturó a trescientos “traidores”, los hizo engrillar y confiscó todos sus bienes, dejando a sus familias en la miseria. Posteriormente, los torturaría hasta que confesaran lo que el Dictador considerase la verdad. Fueron ejecutados medio centenar de presos entre ellos el prócer Fulgencio Yegros. Pedro Juan Caballero se suicidaría antes de sufrir similar final, y escribiría con su sangre en la pared del calabozo donde aguardaba su fusilamiento la siguiente frase:

"Sé que el suicidio es conta la ley de Dios, pero la sed de justicia del tirano de mi patria no se aplacará con la mía".

De este tiempo también son los trabajos realizados por Artigas en el Paraguay en alianza con los oponentes de la Dictadura.

[editar] Autarquía

A partir de 1822, puso en marcha un ensayo autárquico a fin de hacer que el Paraguay se sustentara a sí mismo, vistos los bloqueos sucesivos de los ríos para el comercio por parte de las provincias argentinas. El estado adquirió el control e intervino en toda actividad económica, reguló la distribución de la riqueza, impidió el enriquecimiento excesivo de particulares, el interés privado pasó a segundo plano. En la agricultura, se produjo lo que antes no se producía como trigo y algodón, cuyo cultivo fue obligatorio, se cultivó además yerba mate, arroz, maíz, legumbres, distribuido cada propietario una especie específica en un área fijada. De esta forma al Paraguay producía casi todo lo que necesitaba.

La principal fuente de riqueza era el cultivo de yerba mate, que en el año 1778 a 1792 alcanzaban más de las 3/4 partes del total de las exportaciones paraguayas (Según el brigadier Félix de Azara). La ganadería, también controlada por el gobierno, mediante sus propias haciendas llamadas “Estancias de la Patria”, que eran arrendadas por un precio anual simbólico, a las personas que no poseían tierras, se fomentó la cría de ganado vacuno y equino. Tal fue el éxito que se exportaron los caballos a Entre Ríos, siendo históricamente dicha provincia proveedora del Paraguay. El ganado vacuno no quedó atrás, la abundancia era tal que cuando regalar lo sobrante a la gente pobre no era suficiente para disminuir su número, se ordenaba su sacrificio. Esta medida fue criticada en su tiempo, pero fue una forma del actual "rifle sanitario" usado en la eliminación de epidemias. Se castigó con prisión a los que no cumplían la disposición de separación y sacrificio de los animales infestados en ocasión de la epizootia de 1839 (garrapatas) Si aun así no fueran acatadas las órdenes, un batallón del ejército iba a cumplirlos.

La interrupción del comercio dio lugar a la pequeña industria, se fabricaban ponchos y mantas para caballos, que antes no se fabricaban en el país, además de uniformes y vestuarios, tacacos, cigarros, miel de abeja, cueros crudos, curtidos, etc. Se producían además drogas medicinales con hierbas y otras plantas.

Las rentas del Estado se componían de impuestos internos, derechos aduaneros de importación y exportación, monopolios, variando muy poco respecto al sistema español. Renglón aparte ocupaban las multas y confiscaciones a los españoles que aportaban grandes ingresos. El derecho a las sucesiones vacantes de extranjeros también era implacable, permitiendo solo heredar los bienes a los hijos legítimos, aun dejando de lado al cónyuge. Se cuenta que españoles ricos tuvieron que ser enterrados por medio de colectas porque la incautación de bienes era inmediata y total. También monopolizo la venta de madera, y la salida al exterior del mismo solo se permitía por medio de trueque por armamento.

El Dictador llevaba el control de la administración de cada centavo y céntimo, él mismo daba ejemplo de honradez, paga irrestrictamente todos los impuestos como un ciudadano más.

A pesar del aislamiento, se abrió un puerto en Itapúa para comerciantes portugueses, brasileños y algunos rioplatenses confundidos entre éstos. Existían además exportaciones de yerba mate a Chile, Perú y la Banda Oriental.

[editar] El despotismo

La venganza personal se descarga con saña contra sus enemigos y los que alguna vez estuvieron contrariados con él, castigados con las implacables y arbitrarias multas y confiscaciones. No importa el motivo que fuese y cuando hubiere sucedido el impase, motivos como interinar el puesto de docente que él disputó alguna vez, ofensas hacia su ascendencia, problemas de faldas, hasta alguna paliza recibida por alguien, autor que misteriosamente fue asesinado. Especial atención recibió la familia Zavala, de la cual la joven Petrona fue pretendida por el Dictador en sus años mozos, y rechazado por sus padres, calificándolo de “mameluco paulista”. Ahora él declaraba “mulatos” por Supremo Decreto hasta la quinta generación a las familias Zavala y Machaín con toda la consonancia legal que ella acarreaba, siendo Francia el Juez Supremo.

Juan José Machain esposo de Petrona de Zavala, fue mantenido preso con doble grillete, por la misma cantidad de días que estuvo casado con la pretendida del Dictador, anunciándosele su sentencia de muerte cada día.

En 1829 sucedió que un cargamento de armas dirigido al Paraguay fue incautado en el transcurso de su viaje por el gobierno santafesino. El Dictador sumamente irritado por tal situación, debido a la importancia que las armas tenían para él, ordenó la prisión de todos los santafesinos de Asunción, estos presos fueron liberados luego de la muerte del Dictador en 1840, ellos nunca supieron el motivo del apresamiento hasta la liberación. No contento con ello, prohibió el matrimonio de santafesinos, entrerrianos y porteños.

El Supremo solía realizar paseos vespertinos a caballo por las calles de Asunción, durante los cuales los ciudadano debían cerrar las puertas de sus residencias al paso del Dictador, si alguno se cruzase con él en pleno paseo debía girar y darle la espalda.

No escatimaba insultos en ocasión de reprender a sus delegados de gobierno por alguna labor mal efectuada. Tampoco aceptaba regalo alguno por ningún motivo, sostenía que su sueldo era suficiente paga y que sólo cumplía la labor que le correspondía.

[editar] Aislamiento

No había prensa, no se recibían periódicos del exterior y los pocos que llegaban eran para el Supremo, pedidos por él. Si la correspondencia al exterior inicialmente era rigurosamente controlada, ya luego de 1830 era nula.

Ninguna persona podía salir o entrar del país, siendo para tal cometido necesario un permiso especial del mismo Dictador. Y aún estando dentro de ella era necesaria la venia del Supremo para transitar dentro del mismo.

Respecto a la iglesia, los sacerdotes tendrían que jurar fidelidad a la patria y a la independencia, no se permitieron procesiones sin el permiso del Dictador, ni el paseo del estandarte. La dependencia externa de la iglesia con otras congregaciones fue prohibida. Él se constituía como máxima autoridad de la iglesia y único capaz de designar a los ministros eclesiales.

[editar] Neutralidad

Según las notas del deán Gregorio Funes a Simón Bolívar, creían en aquella época que Rodríguez de Francia ayudaría a Brasil en la guerra que las Provincias Unidas del Río de la Plata llevaban a cabo por libertar a la Provincia Oriental de la ocupación brasileña. Pero se equivocaban, porque Francia, por su política de no intervención en los estados vecinos, y por la necesidad de defender el suyo propio, nunca había prestado tal apoyo al Brasil, a cuyo agente diplomático expulsó de Asunción en 1828.

Esta neutralidad observada por el Doctor Francia en las disensiones de las provincias limítrofes le atrajo la simpatía de Juan Manuel de Rosas. Cuando los cónsules López (sobrino de Gaspar Rodríguez de Francia) y Alonso, y más tarde el primero como presidente de la república, celebraron, imprudentemente, alianza con los unitarios y la alzada provincia de Corrientes (1841 a 1845) en contra de Rosas (violando el principio de neutralidad y de no intervención) el Dictador Argentino, vivamente ofendido por este hecho injustificado, comenzó a hostilizar el Paraguay y a contestar su independencia. Al mismo tiempo, Rosas, mandó publicar en el archivo americano, de Buenos Aires, número 29, el elogio al Doctor Francia y censura la conducta impolítica y hostil de López hacia el gobierno de la Confederación.

Véase también: Batalla de la Vuelta de Obligado

[editar] Asilo de Artigas

En 1820 el General José Artigas, derrotado por Francisco Ramírez, paradójicamente solicita asilo en el país cuyo gobernante había tratado de derrocar, pese a todo le es concedido, Francia acepta que el mismo resida en Curuguaty, y que se le provea de todo lo necesario, con la condición que no incursione en política, razón por la cual recibió fuerte custodia. El líder de los orientales pasaría el resto de su vida en el Paraguay hasta su muerte en 1850.

[editar] Fin de la dictadura

Los últimos años fueron tranquilos para el Doctor Francia, según sus apologistas existía una paz interior, no había asesinos, ladrones ni mendigos. No obstante esa paz interior era basada en el terror y la opresión.

La situación financiera era buena, ya que en los últimos años fue constante la supresión de impuestos, legando además producto de su ensayo potenciales industrias y capacidad ganadera y agrícola, el Ministro de Hacienda recomendó la exportación de los excedentes, ya que sería de gran beneficio, pero Francia consideraba que aún no se había extinguido la llama de la anarquía.

La educación tenía especial énfasis, y priorizó las operaciones básicas matemáticas y el saber leer y escribir. Proveía a los alumnos de uniformes. Pero faltaban instituciones de educación superior, el Colegio San Carlos había sido cerrado por evitar focos de pensamientos contrarios al suyo, lo que redundo en la posteridad en la falta de hombres capaces e ilustrados.

Respecto a él, los años no habían serenado sus pasiones ardientes, alentó siempre el mismo espíritu de venganza y odio implacable a sus enemigos, figura singular de personalidad oculta, solitaria por estas épocas, dado a la lectura, dueño y señor de todo, aun así de nada se apropió sin pagarlo.

Falleció al mediodía del 20 de septiembre de 1840, su cuerpo fue velado y enterrado en las cercanías de la iglesia de la Encarnación. Debido a las constantes manifestaciones de sus adherentes como sus contrarios, el gobierno provisional formado decidió retirar la columna que marcaba el sitio exacto del lugar donde se encontraban enterrados sus restos, a partir de ello no se volvería a saber de ello, hay varias teorías acerca de lo que ocurrió con su cuerpo, pero nunca se ha podido demostrar cuál es la verdadera.

Es el personaje principal de la novela "Yo el supremo" del escritor paraguayo Augusto Roa Bastos, Premio Cervantes 1989.

Capitán Pedro Juan Caballero

Pedro Juan Caballero (Tobatí; 29 de junio de 1786 – Asunción, Paraguay; 13 de julio de 1821) fue un militar y político paraguayo que lideró el movimiento que logró la Independencia de Paraguay. En su honor, la ciudad capital del departamento Amambay lleva su nombre.

Pedro Juan Caballero era menor que Fulgencio Yegros, seis años y el Dr. Gaspar Rodríguez de Francia le llevaba 20 años más.

Fue involucrado en la conspiración de 1820 y se suicidó en su celda el 13 de julio de 1821.

Infancia y Juventud

Nació en Tobatí, ubicada en el III Departamento de la Cordillera, Paraguay, en el año 1786, hijo del comandante Luis Caballero de Añazco y doña Lucía García. Como muchos de los próceres, realizó sus estudios en el Real Colegio Seminario de San Carlos, de la Ciudad de Asunción.

[editar] Trayectoria

Formo parte de los que libraron las Batallas de Tacuarí y la de Paraguarí contra Belgrano.

El 19 de enero de 1811, se libró una Batalla en Paraguarí, que gracias a los jefes paraguayos, resultó un triunfo para el Paraguay, obligando a Belgrano a retirarse hacía el Sur.

El 9 de marzo de 1811, a orillas del Río Tacuarí, mientras Belgrano aguardaba refuerzos desde Buenos Aires, se produjo otra batalla, (la Batalla de Tacuati) Belgrano solicitó la capitulación, que le fue concedida por el jefe del ejército paraguayo.

[editar] El golpe

Artículo principal: Revolución de mayo de 1811

La noche del 14 de mayo, bajo el mando del Capitan Mauricio Jose Troche, después del toque de queda, el grupo de conjurados se dirigió al cuartel de la plaza donde se encontraba de guardia, al frente de un contingente de 34 curuguateños, el alférez Vicente Ignasio Iturbe, y Pedro Juan caballero.

El cuartel se convirtió en el centro de la revolución; fueron puestos en libertad los presos políticos, se prepararon las armas, se tomaron medidas de seguridad y se enviaron emisarios al interior, llamando a Fulgencio Yegros y a Manuel Atanasio Cabañas.

Las campanas de la Catedral tocaron a rebato por Doña Juana maria de lara, señal que estaba en marcha el golpe, y por toda la ciudad corrió el grito: ¡Alboroto en la plaza!. Varias personas allegadas al Gobernador Bernardo de Velasco trataron de entrar al cuartel, pero no lo lograron.

A medianoche, Vicente Ignacio Iturbe llegó hasta la residencia del Gobernador Velasco, llevando una nota en la que Pedro Juan Caballero y sus subalternos exponían sus exigencias, que podían sintetizarse de la siguiente manera:

* “La entrega de la plaza, todo el armamento y las llaves del Cabildo”.

* “El Gobernador Velasco seguiría en el gobierno, pero asociado a dos diputados nombrados por los oficiales del cuartel”.

[editar] Intimación al Gobernador Bernardo de Velasco

Como el Gobernador Bernardo de Velasco no aceptó las condiciones impuestas por los revolucionarios, estos sacaron las tropas a la plaza y asentaron seis cañones, dos frente a la casa de gobierno,dos hacia la bahia y luego dos... y uno hacia cada bocacalle, Vicente Ignacio Iturbe fue portador de una nueva intimación, estableciendo un plazo breve para la respuesta.

El Gobernador Velasco se opuso a todo derramamiento de sangre, y saliendo a la puerta expresó:

“Si es por el mando, yo entrego el bastón”.

Al conocerse la resolución del Gobernador Velasco, el pueblo sintió gran alegría. Se izó una bandera y se dispararon 21 cañonazos.

[editar] La revolución triunfante

El congreso del 17 de junio lo eligió vocal de la Primera Junta Superior Gubernativa, esta Junta estaba compuesta por: como Presidente Fulgencio Yegros e integrada por el Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia, Pedro Juan Caballero, Francisco Javier Bogarín, y Fernando de la Mora.

Y fue Presidente de la asamblea en octubre de 1813; lo preferían para integrar el consulado que finalmente estuvo compuesto por el Dr. José Gaspar Rodríguez de Francia y por el Tte. Cnel. Fulgencio Yegros.

Fue, con Juan Gamarra, uno de los más tenaces opositores del Dr. Francia, quien presiono al Tte. Cnel Yegros para lograr el alejamiento de Caballero de la política.

[editar] El Estado Paraguayo

En la madrugada del 15 de mayo de 1811 había nacido el Estado Paraguayo, con la entrega del poder de don Bernardo de Velasco a Pedro Juan Caballero, quien lo recibió en representación del pueblo. El grupo de patriotas que preparaba el movimiento revolucionario, enterado de que el Gobernador Velasco tenía conocimiento de la conspiración y que esperaba contar con el apoyo de las tropas portuguesas, había decidido, aconsejado por Francia, adelantar el golpe, sin esperar la venida de las tropas de Fulgencio Yegros.

[editar] El Tratado del 12 de octubre de 1811

El 12 de octubre de 1811 se firmó un Tratado por el que Buenos Aires reconocía la independencia del Paraguay, comprometiéndose, ambas provincias al auxilio mutuo en caso de guerra.

[editar] La Junta

[editar] Sus obras de Gobierno

La Junta conformada por Fulgencio Yegros, Pedro Juan Caballero y Fernando de la Mora, inicio una serie de reformas económicas y culturales, como las que sigue:

* En el mes de enero de año 1812 creo la Academia Militar.

* La cátedra de Matemáticas y la Sociedad Patriótica Literaria, organismo que dirigió a partir de entonces a instrucción pública.

* Se reabrió el Seminario y se compraron libros de Buenos Aires para fundar una Biblioteca Pública.

* El antiguo Real Colegio Seminario de San Carlos, asumió el gravamen de costear el maestro, de esta manera se implantaba la enseñanza gratuita y obligatoria.

* Se reglamentó el funcionamiento de las escuelas primarias, dicto instrucciones para los maestros, prohibiendo los castigos corporales.

* En lo económico, se comenzó a promover la agricultura, el comercio, la navegación y el poblamiento del Chaco.

* Desde el punto de vista Judicial: dispuso que las apelaciones se realizaran ante la Junta y no ante la Audiencia de Buenos Aires, solicitando a esta institución la remisión de todas las causas criminales y civiles del Paraguay. El Triunvirato de Buenos Aires accedió a la demanda.

[editar] La Semana Santa de 1820

Los últimos días de la Semana Santa de 1820, estaban fijados para la conspiración contra el Dictador - esto nunca fue comprobada- Francia supo de ella el martes santo, y comenzaron los arrestos. Prácticamente todos los próceres de la Independencia cayeron en prisión, incluso aquellos que habían renunciado voluntariamente a la actividad política, como Fulgencio Yegros. El Dr. Francia fue implacable. Algunos de los apresados fueron fusilados tiempo después, y se dio inicio a un periodo de persecuciones y represión que algunos los demonizaron “El Terror”. Pedro Juan Caballero fue apresado en se mismo momento, y se suicidó en su celda el 13 de julio de 1821. En su celda estaba escrito con su propia sangre "Sé que el suicidio va contra las leyes de Dios y el Hombre, pero la sed del Tirano de mi Patria no ha de aplacarse con la mía"

[editar] Bibliografía

* Fascículos publicados por el Diario la Nación: “Enciclopedia Histórica del Paraguay”

* Nueva Historia del Paraguay, Editorial Hispana Paraguay S.R.L.

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