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Situacion Actual De Las Mipymes En México

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Categoría: Temas Variados

Enviado por: Sandra75 29 abril 2011

Palabras: 33218 | Páginas: 133

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ablecimientos que representan, el elevado porcentaje de empleos que generan, su contribución en el Producto Interno Bruto (PIB), y a los múltiples beneficios que esos tres aspectos conllevan: disminución del desempleo, aminorar problemas sociales, consumo y reactivación económica, generar impuestos, entre otros.

Es decir, las MIPYMES son eslabones fundamentales para que las economías de las naciones crezcan y se vuelvan competitivas, tanto interna como externamente.

Por tanto, en la medida que las MIPYMES crecen, en esa misma medida influyen en el desarrollo de su país. A pesar de ello, en ningún país estas empresas tienen favorables condiciones y, sobre todo ahora, con la competencia que se ha generado en este mundo globalizado.

En el caso de las MIPYMES en México, los esfuerzos por alentarlas se han visto reflejados con la creación de diversos programas de apoyo y fomento, pero a la fecha esos programas no han dado los resultados esperados, antes bien, las problemáticas que enfrentan para poder sobrevivir frente a las grandes empresas, los desequilibrios económicos y volverse más productivas y eficientes, son cada vez más notorias.

En consecuencia, a la fecha, distintos partidos políticos han presentado iniciativas de reformas legales que permitan establecer planes de apoyo integrales para impulsar el crecimiento de las MIPYMES.

Por ello, el Instituto de Investigaciones Legislativas del Senado consideró conveniente desarrollar el presente trabajo que pretende presentar la evolución, el funcionamiento y las problemáticas de las denominadas MIPYMES, a través de cinco capítulos.

En el primer capítulo, denominado antecedentes, se describen las variables que se han tomado en cuenta para estratificarlas a lo largo de su evolución, tales como: el número de trabajadores, el total de ventas anuales, los ingresos y los activos fijos de las empresas, hasta llegar a incluir en tal clasificación a las microempresas y al sector agropecuario. Asimismo, se exponen los diversos programas gubernamentales de apoyo a las MIPYMES, a partir del sexenio 1976- 1982.

En el segundo capítulo, titulado marco legal, se describen las leyes que regulan a las MIPYMES, así como las dependencias que promueven, apoyan y fomentan sus actividades económicas, como la recién creada Subsecretaria para las Pequeñas y Medianas Empresas y las diferentes opciones de financiamiento del Gobierno o de instituciones privadas.

El tercer capítulo presenta una serie de elementos que permiten entender la situación actual de las MIPYMES y sus principales problemáticas, por conducto de tres apartados: el primero comprende los principales criterios de la actual clasificación de las MIPYMES y sus características e importancia; el segundo expone los actuales programas de apoyo respaldados por la Secretaría de

Economía, NAFIN y Bancomext; y, el tercer apartado se enfoca a la serie de problemáticas que enfrentan tales empresas.

En el capítulo cuarto, se hace referencia a las principales propuestas ofrecidas en las iniciativas presentadas al Congreso de la Unión por los partidos políticos (PAN; PRI Y PVEM). Igualmente, se ofrece un resumen por fecha de las principales recomendaciones y opiniones acerca de las MIPYMES, recopiladas en información hemerográfica.

En el quinto capítulo se presentan estudios sobre países de América Latina, como: Chile, Colombia, Ecuador y Argentina, así como de algunos de Europa, como España e Italia, a fin de que se conozca en cada caso, lo que ocurre con las MIPYMES, es decir, sus criterios de clasificación, las instituciones y leyes que las regulan, su situación actual y los tipos de programas de apoyo.

Finalmente, se proporcionan en anexos: los programas de apoyo a las MIPYMES instrumentados en sexenios anteriores al actual; un cuadro comparativo de la Ley Federal para el Fomento de la Microindustria y la Actividad Artesanal vigente, con las iniciativas de reforma presentadas al Congreso; el seguimiento hemerográfico sobre otras propuestas y opiniones acerca de las MIPYMES; y el Debate Senatorial sobre el tema, desde diciembre de 1941 hasta septiembre del 2001.

ANTECEDENTES

Desarrollo de México después de la guerra de independencia

La emancipación de México del yugo español no se acompañó de una reorganización radical en la estructura socioeconómica del país. Las posiciones de los terratenientes no se debilitaron, por el contrario, se fortalecieron como resultado del reparto de tierras entre generales y oficiales que se habían destacado en la guerra de independencia. En ese sentido tenemos que en 1810 eran cinco mil y para 1854 sobrepasaban los seis mil.

La economía mexicana se desarrollaba con mucha lentitud. La mayoría de los campesinos, de los obreros de minas y manufacturas, y sobre todo los indígenas, padecían como antes las prácticas del peonaje y las casas de raya.

La independencia contribuyó al crecimiento del comercio exterior de México y a su incorporación de la economía mundial. La anulación de una serie de restricciones comerciales, la reducción de aranceles y otras medidas estimularon el rápido desarrollo del comercio exterior. Sin embargo, los convenios y acuerdos con Estados Unidos y las potencias europeas traerían resultados funestos para México, estimulaban la penetración del capital extranjero en el país contra el cual no podía competir la débil economía mexicana. En aquella época la situación económica de la joven república era en extremo difícil. Por lo que se recurrió a las inversiones extranjeras, a las inversiones del capital inglés en la industria minera nacional. En manos de los ingleses se controlaba una parte del comercio mexicano.

En 1831 se crea el Banco de Crédito cuyo propósito es financiar la industria nacional. Esta institución subsidiaba la creación de algunas industrias, asimismo compraba en el extranjero maquinaria, utillaje, ganado de raza y contrataba especialistas calificados. Sin embargo, el intento por industrializar a la nación no tuvo éxito debido a la ajena estructura económica del país.

EL nivel de desarrollo de la industria mexicana en el segundo tercio del siglo XIX continuaba muy bajo. Su principal rama era la minería y en primer lugar la explotación de materiales preciosos.

Desarrollo económico de México durante el Porfiriato

A finales del siglo XIX y principios del XX México era un país agrario típico de América Latina. Se desarrollaban las ramas de la agricultura cuya producción se destinaba a la exportación. El desarrollo industrial del país se distinguía por el predominio de la producción minera, la cual creció grandemente. La industria metalúrgica comenzó también a desarrollarse, por lo que aparecieron fábricas de fundición de plata, cobre y plomo. La industria de la transformación estaba representada básicamente por empresas textiles. El desarrollo económico en esta época se determinó no sólo por el atraso del país, sino también por la penetración del capital extranjero en todas las ramas de la economía nacional.

La industrialización en México

En este desarrollo se distinguen diversas etapas bien caracterizadas:

• Desarrollo con inflación (1935 – 1956). En esta primera etapa, el flujo de capitales al país fue limitado. Algunos años contrajo los flujos de la inversión extranjera directa.

• Desarrollo estabilizador (1957 – 1970). La estabilidad de los precios estimuló el crecimiento y eliminó la incertidumbre provocada por el aumento de los costos.

• Auge petrolero y las crisis de la deuda (1970 – 1982). A principios de los 70’s se continuó con la misma estructura de protección y se aumentó deliberadamente el gasto público. Al extender el modelo más allá de sus límites se acentuaron sus debilidades al desgastarse las bases del crecimiento a largo plazo.

• Estabilización, ajuste y cambio estructural (1982 – 1999). A comienzos de los 80’s se produjo la crisis de la deuda externa, la cual puso fin a un largo proceso de crecimiento de la economía mexicana. El alza de las tasas de interés en los centros financieros internacionales y las tasas de restricciones a la liquidez de la banca privada en todo el mundo fueron los detonantes de la crisis.

• Programas de estabilización y crisis financieras:

✓ En 1987, dado el riesgo del periodo hiperinflacionario incontrolable, se puso en marcha el pacto de la solidaridad. Un programa con el que se pretendía controlar la inflación, donde se reconocía su carácter inercial y su principal componente era el control de precios clave de la economía.

✓ En 1989, se decretó el deslizamiento diario del precio.

✓ Durante 1994, se registraron eventos de carácter económico y políticos adversos para la estrategia antiinflacionaria. Estados Unidos elevó la tasa de interés. El valor del peso respecto al dólar disminuyó un 80%.

✓ La contracción económica de 1995, originó una caída en el PIB de 6.2%, uno de los mayores retrocesos de la historia económica de México.

✓ La caída de la producción evidenció la necesidad de estimular el ahorro interno, así como impulsar a los sectores exportadores era una condición indispensable para bajar la vulnerabilidad externa. Sin embargo, con el crecimiento de las tasas de interés internas se elevó la cartera vencida de los bancos comerciales y se contrajo el crédito en forma considerable.

✓ A partir de 1996 se instrumentaron programas de ayuda a los deudores para evitar que la cartera vencida generara la quiebra de los bancos. Se estableció el fondo bancario de protección al ahorro (FOBAPROA).

✓ A partir de 1999, las finanzas públicas deberían ajustarse para cubrir los montos de los rescates, disminuyendo los fondos destinados a rubros como educación, salud y programas contra la pobreza.

El proceso de industrialización en las últimas décadas se ha traducido en cambios, a lo largo de estas etapas podemos observar el escaso o nulo apoyo hacia la micro, pequeña y mediana empresa en los diversos planes de desarrollo económico del gobierno, lo que ha generado el aumento de los obstáculos para estas empresas, a continuación se indican tres obstáculos que detienen y terminan con el desarrollo de la pequeña y mediana empresa:

a. El desequilibrio de ubicación física de las empresas productivas en México.

b. La falta de apoyo crediticio, motivado por la falta de confiabilidad.

c. La falta de simplificación administrativa, que en un inicio desalienta a los empresarios pequeños y medianos.

Al iniciar el siglo XXI, existe un nuevo interés del gobierno, sociedad civil y las instituciones de educación superior por el potencial de la empresa pequeña y mediana. Hasta los 70's, este tipo de empresas se consideraban como marginales en el proceso de desarrollo, dos decenios después (1980 y 1990) se ha dado una revaloración de la micro y pequeña empresa por sus bondades para contribuir a la reorganización de la producción y sobre todo, por su impacto en el empleo, en el Producto Interno Bruto y en la equidad.

Actualmente queda claro que los estudiosos del desarrollo económico se vieron impactados en gran medida por el surgimiento de las economías en gran escala y la producción masiva de principios del siglo anterior, esto les hizo obviar el análisis, cualquier tipo de organización industrial que no estuviera asociada con la expansión de la empresa grande que, en una visión casi fatal, dominarían todos los espacios de la acumulación y los pequeños negocios desaparecerían o jugarían un papel marginal. Los economistas latinoamericanos, dominados por una idea romántica sobre el desarrollo del norte, olvidaron la circunstancia misma del subdesarrollo, la existencia de una gran masa de pequeñas empresas con una producción de bajo valor agregado son la base del empleo formal e informal dentro de nuestras economías y que al no haber podido dar un salto tecnológico reproducen de manera cotidiana el círculo de la pobreza

Las micro, pequeñas y medianas empresas desempeñan un papel importante en el desarrollo económico de las naciones, tanto en los países industrializados, como en los de menor grado de desarrollo; como es el caso de México.

En México ha sido difícil ubicarlas correctamente a través del tiempo, puesto que las variables e indicadores que se han tomado en cuenta para clasificarlas han cambiado constantemente. Además, de manera tradicional, se han utilizado parámetros económicos y contables para clasificarlas, tales como: el número de trabajadores, el total de ventas anuales, los ingresos y los activos fijos de las empresas.

A pesar de ello, ha existido durante mucho tiempo el término denominado PYME, el cual ahora se ha actualizado por el de MIPYME que agrupa a las micro, pequeñas y medianas empresas, entendiendo por medianas, a una buena parte de organizaciones de tamaño corporativo.

Por ejemplo, en abril de 1954 la Secretaría de Hacienda consideró como pequeños y medianos industriales aquellos cuyo capital contable no fuera menor de 50,000 y tampoco mayor de 2,500,000 pesos. Para 1961 se tomó en cuenta un capital contable con mayor margen: desde 25,000, hasta 5 millones de pesos para clasificar a las pequeñas y medianas industrias. Y en 1963, la Secretaría de Hacienda modificó las reglas de operación y comenzó a considerar como pequeñas y medianas empresas a las que tuvieran un capital contable no mayor de 10 millones de pesos.

Si nos remontamos al nacimiento de éste núcleo de empresas denominadas

MIPYMES, encontramos dos formas de surgimiento de las mismas.

Primeramente, se encuentran aquellas que se originaron como empresas propiamente dichas, en las que se distingue claramente una organización, una estructura, una gestión empresarial (propietario de la firma) y el trabajo remunerado.

Por otro lado, están aquellas que tuvieron un origen familiar caracterizado por una gestión a la que sólo le preocupó su supervivencia, sin prestar demasiada atención a temas como: el costo de oportunidad, de capital o la inversión que permitiera el crecimiento.

En cuanto a la evolución de las MIPYMES en México, éstas han tenido tres etapas de evolución perfectamente definidas:

La primera se refiere a que las MIPYMES en general y sobre todo las dedicadas al sector industrial, comenzaron a adquirir importancia en los años 50’s y 60’s primeramente dentro de la economía argentina, y después en México durante la vigencia del modelo de sustitución de importaciones, tan criticado como admirado por los distintos autores especializados.

Para el caso de las MIPYMES en México, el modelo de sustitución de importaciones exhibió gran dinamismo, lo que les permitió, en un contexto de economía cerrada y mercado interno reducido, realizar un “proceso de aprendizaje” con importantes logros, aunque también con algunas limitaciones en materia de equipamiento, organización, capacitación e información, principalmente.

Tales limitaciones impidieron que las MIPYMES alcanzaran la productividad y la calidad, alejándolas de los niveles de competencia internacionales y provocando que durante los 70’s, época de inestabilidad macroeconómica, se preocuparan únicamente por la supervivencia, debido a la profunda crisis que continuó en la década de los 80’s. Esta sería entonces la segunda etapa en la historia de la evolución de las MIPYMES.

Por el contrario, en la tercera etapa, a partir de los cambios que se introducirían en los 90’s, en lo referente a disponibilidad de financiamiento externo y estabilidad económica interna, comienza una nueva etapa para las MIPYMES, con algunos obstáculos que aún deben superarse.

En cuanto al marco normativo legal de sus actividades económicas, éste lo establecía la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial SECOFI (actualmente es la Secretaría de Economía). Y los criterios que ha utilizado el gobierno mexicano para definir el tamaño de la pequeña industria han variado desde 1954. Incluso los criterios son diferentes en cada país y corresponden a la definición de su tamaño y el grado de su desarrollo. Es decir, el concepto es variable cualitativa y cuantitativamente para la aplicación de políticas de ayuda crediticia, arancelaria, fiscal y de asistencia técnica”

En 1961, el Fondo de Garantía y Fomento, Nacional Financiera y el Banco de

México, señalaron las siguientes características de las MIPYMES:

a. La mayor parte se originaron gracias a la iniciativa de personas que tenían cierta capacidad técnica (en cuanto a la elaboración de los productos) y/o experiencia comercial.

b. Dado su tamaño, tiene una enorme flexibilidad en cuanto a los cambios de sus líneas de producción, lo que las pone en ventaja con la gran industria.

c. Buen número de este tipo de industrias, producen insumos básicos o semibásicos que alimentan a la producción de las grandes industrias; es decir, éstas últimas dependen en alto grado de aquellas.

d. Las pequeñas y medianas empresas industriales utilizan materias primas de la región en donde se encuentran establecidas.

e. Cuentan con baja mecanización, lo que se traduce en una utilización más intensiva de la mano de obra. En una palabra, dan mayor ocupación por unidad de capital invertido, en comparación con la gran industria.

f. Por lo general, las pequeñas y medianas industrias padecen un desconocimiento casi total de las fuentes más adecuadas de financiamiento para desarrollar sus programas de producción, así como de los estímulos o incentivos de carácter fiscal y de otra índole, que podrían aprovechar su beneficio.

g. La fabricación de los artículos que producen en muchas ocasiones, presentan ciertos rasgos artesanales, cosa que la gran industria no podría hacer, dado el carácter comercial que imprime a sus productos.

h. Finalmente, se estimó que el desarrollo que ha venido presentando la pequeña y mediana industria en México, ha sido sumamente deficiente, merced a un crecimiento en cierto modo espontáneo, sin obedecer a un programa de desarrollo claramente definido.

En el año de 1978 se creó el Programa de Apoyo Integral a la Industria Mediana y Pequeña (PAI), en el cual se agruparon varios fondos y fideicomisos. Este programa se enfocó a los establecimientos de seis a 250 personas, considerados como pequeña y mediana industria, mientras que a los establecimientos que empleaban hasta cinco personas se les consideraba como talleres artesanales y no entraban a este programa de apoyo.

En marzo de 1979, a través del Plan Nacional de Desarrollo Industrial, se consideró como pequeña industria a aquella cuya inversión en activos fijos era menor a 200 veces el salario mínimo anual vigente en el Distrito Federal (10 millones de pesos de ese entonces).

Para 1981, el senador Blas Chumacero definió a las pequeñas empresas como

“aquellas cuya inversión en activos fijos es menor a 200 veces el salario Mínimo anual vigente en el área metropolitana de la ciudad de México”.

Por su parte, los fondos de fomento a las MIPYMES, como son el FOGAIN y el

Fondo de Fomento a la Industria consideraron, desde 1985, como pequeña empresa a aquella cuyo capital contable tiene como mínimo 50 mil pesos y máximo siete millones de pesos; y a la mediana empresa como aquella que requiere un mínimo de siete millones y un máximo 50 millones de pesos.

Por último, el Programa de Apoyo Integral para la Industria Mediana y Pequeña, consideró tanto a la pequeña como a la mediana empresa con un capital mínimo de 25 mil pesos y un máximo de 35 millones de pesos.

Pero pese a las numerosas definiciones y criterios de clasificación de las

MIPYMES, es hasta el año 1985, cuando la SECOFI establece de manera oficial los criterios para clasificar a la industria de acuerdo con su tamaño, publicando el 30 de abril de ese año, en el Diario Oficial de la Federación, el Programa para el Desarrollo Integral de la Industria Pequeña y Mediana, en el que se estableció la siguiente clasificación de las MIPYMES bajo los siguientes tres estratos:

1. Micro industria. La que ocupara directamente hasta 15 personas y tuviera un valor de ventas netas hasta de 30 millones de pesos al año.

2. Industria pequeña. Las empresas manufactureras que ocuparan directamente entre 16 y 100 personas y tuvieran ventas netas que no rebasaran la cantidad de 400 millones de pesos al año.

3. Industria mediana. Las empresas manufactureras que ocuparan directamente entre 101 y 250 personas y el valor de sus ventas no rebasara la cantidad de un mil 100 millones de pesos al año.

Todas ellas en conjunto, componían, en ese año, cerca del 98% de los establecimientos nacionales y aportaban alrededor del 45% del Producto Interno Bruto (PIB).

Los criterios de los pequeños y medianos establecimientos han ido cambiando de acuerdo al sector económico y rama de actividad, pero son dos los criterios que han prevalecido para medir el tamaño de la empresa: el número de empleados y el valor de las ventas netas.

La anterior SECOFI, a través de su Consejo y a fin de instrumentar las medidas de apoyo y promoción de la competitividad y la instalación y operación de esas empresas, consideró conveniente tomar el número de empleados como principio para clasificarlas. De hecho, en el Boletín de la Empresa Mediana, se dieron los siguientes criterios de clasificación:

➢ La empresa mediana. Agrupa a todos aquellos establecimientos de menor tamaño que tienen una estructura dividida de acuerdo a sus diferentes funciones, como la acumulación de capital y conocimientos que sustentan su crecimiento, ya sea cuantitativo (con aumento de volumen y empleo) o cualitativo (hacia mayores niveles de especialización).

➢ La empresa pequeña. Se distingue de los negocios relacionados con la subsistencia y el auto empleo

Para 1990, comienzan a surgir otros distintos acuerdos acerca de los criterios para la definición de las MIPYMES, todos ellos, realizados por la entonces SECOFI, en las siguientes fechas: 18 de mayo de 1990, 11 de abril de 1991 y el 03 de diciembre de 1993, los cuales se muestran en el siguiente cuadro:

ESTRATIFICACIÓN DE EMPRESAS, PUBLICADA EN EL DIARIO OFICIAL DE LA FEDERACIÓN (1990, 1991 Y 1993)

|FECHA DEL DIARIO |TAMAÑO |

|OFICIAL | |

| |MICRO |PEQUEÑA |MEDIANA |

| |PERSONAL |VENTAS |PERSONAL |VENTAS |PERSONAL |VENTAS |

|18 DE MAYO DE 1990 |hasta 15 |hasta |hasta 100 |Hasta |hasta 250 |hasta |

| | |110 | |115 |s.m. |1 115 |

| | |s.m.(1) | |s.m.(1) |(1) |s.m.(1) |

|11 DE ABRIL DE 1991|hasta 15 |(2) |16 a 100 |(2) |101 a 250 |(2) |

|03 DE DICIEMBRE DE |hasta 15 |hasta 900,000 |hasta 100 |hasta 9,000,000|hasta 250 |hasta |

|1993 | |pesos | |pesos | |20,000,000 |

| | | | | | |pesos |

Fuente: “Micro, pequeña, mediana y gran empresa. Censos económicos de 1999.

Estratificación de los establecimientos”, en INEGI, México, 1999, p. 12.

1) s.m.: Salario mínimo elevado al año vigente en la Zona Geográfica A.

2) El monto que determina la SECOFI.

En términos numéricos, según el Instituto Nacional de Geografía e Informática (INEGI), para 1998 el número de MIPYMES en México era de tres millones 38 mil 514 establecimientos a nivel nacional, el 95.4% de establecimientos estaba ocupado por micro empresarios, el 3.3% por las pequeñas empresas, el 0.9% por las medianas empresas y el 0.4 % por las grandes industrias. Es decir, 3.027.518 establecimientos de MIPYMES en total, que representaban el 99.6% y la gran industria agrupaba 10.996 establecimientos, es decir, sólo el 0.4%

NÚMERO DE ESTABLECIMIENTOS EN EL ÁMBITO NACIONAL, SEGÚN EL TAMAÑO DEL ESTABLECIMIENTO

|DATOS REFERENTES A 1998 |

|SECTOR |ESTABLECIMIENTOS |PORCENTAJES |

|MICRO |2 899 196 |95.4% |

|PEQUEÑA |101 003 |03.3% |

|MEDIANA |27 319 |0.9% |

|GRANDE |10 996 |0.4% |

|TOTAL |3 038 514 |100% |

Fuente: Subdirección de Información, Técnicas y Publicaciones y Subdirección de Programación Financiera de Nacional Financiera, con base en INEGI. Censo Económico 1999 (resultados oportunos). México, 2000.

En cuanto al número de personal ocupado por establecimiento en el año de 1998, la conformación de trabajadores era como se muestra en el siguiente cuadro:

PERSONAL OCUPADO PROMEDIO EN ESTABLECIMIENTOS A NIVEL NACIONAL, SEGÚN EL TAMAÑO DEL ESTABLECIMIENTO

|DATOS REFERENTES A 1998 |

|SECTOR |PERSONAL OCUPADO |PORCENTAJES |

|MICRO |6 847 278 |44.1% |

|PEQUEÑA |2 058 867 |13.2% |

|MEDIANA |2 317 328 |14.9% |

|GRANDE |4 318 374 |27.8% |

|TOTAL |15 541 847 |100% |

Fuente: Subdirección de Información, Técnicas y Publicaciones y Subdirección de

Programación Financiera de Nacional Financiera, con base en INEGI. Censo Económico

1999 (resultados Oportunos). México, 2000

A) Los programas de Gobierno para el fomento de las MIPYMES

El creciente interés por conocer el sector micro, pequeño y mediano de la industria, así como la importancia que éstas han tenido en el desarrollo económico de las naciones, tanto en los países industrializados, como en los de poco desarrollo, ha merecido la atención de los gobiernos mediante la implementación de políticas económicas que las alienten.

Los programas de gobierno para fomentar a las MIPYMES, en los períodos de gobierno que van desde la administración de gobierno del presidente de la

República José López Portillo (1976-1982) hasta la del presidente Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000), han sido los que se describen a continuación.

A. 1. José López Portillo (1976-1982)

En 1976 propuso apoyo solidario a los pequeños y medianos industriales mediante acciones concertadas, impulsando la generación y distribución nacional de tecnología, así como el perfeccionamiento de los procedimientos de otorgamiento de crédito y participación de capital en nuevas empresas. Además, se propuso crear empleos, generar divisas y el uso de técnicas, equipo y materias primas nacionales.

En 1977 estableció que a la gran empresa la apoyarían la pequeña y la mediana industria y que ambas coadyuvarían al desarrollo industrial sin requerir sobreprotección. A las MIPYMES, se les permitiría:

✓ Acceso a tecnologías modernas y disponibilidad de recursos.

✓ Estar preparadas para el uso intensivo de mano de obra y tecnologías especiales y ofrecer mayor empleo por unidad de producción.

✓ Participar de una política que se enfocaría a, dar apoyos crediticios y dotarles de liquidez y capital de trabajo.

Asimismo, se pretendió la recuperación industrial por la vía de una mayor productividad de capital y de trabajo que trajeran consigo un gran desarrollo y fueran una fuente auto sostenida de empleo.

En 1979 la política a seguir en el ramo industrial consistió en la creación de la

Comisión Nacional de Fomento Industrial y la realización de foros de discusión y concertación que buscaran evitar la indefinición y la burocratización para impulsar el apoyo a la pequeña empresa.

La mecánica a seguir consistió en otorgar a las MIPYMES financiamiento y estímulos fiscales para que los grandes empresarios canalizaran al exterior una mayor proporción de su producción y operaran mediante subcontratos con la pequeña y mediana industria.

Con tales programas, en 1981 el presidente José López Portillo informa que la producción industrial de México registró un crecimiento, en promedio, de 8.1% (como resultado su objetivo básico en la estrategia de desarrollo) y el 80% de las empresas, apoyadas por los mecanismos de fomento derivado del plan industrial, lo constituyeron industrias pequeñas y medianas con capital 100 por ciento mexicano.

En 1982 la política industrial que se implementó a través de la ejecución del Plan Nacional de Desarrollo Industrial consistió en: Desconcentrar territorialmente la industria, desarrollar ramos de alta productividad, integrar mejor la estrategia industrial para aprovechar los recursos naturales y articular a la gran empresa con la mediana y pequeña industria. Esta política de desarrollo industrial estuvo orientada a la creación de empleos.

A. 2. Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988)

En 1983 promovió la creación del Sistema Nacional de Subcontratación, mediante el cual las empresas paraestatales orientarían su demanda hacia el mercado interno, fundamentalmente en apoyo a la pequeña y mediana industria. Y se le dio especial apoyo por su participación de casi 85% en las industrias del papel, madera, alimentaria, textil y minería.

También se puso en marcha el Programa Nacional de Sustitución de

Importaciones para reducir la dependencia con el exterior.

La promoción de las compras de sector público hacia el mercado interno a través de la concertación con el sector privado, en especial con la pequeña y mediana empresa industrial, permitió reducir el coeficiente de importación de la empresa paraestatal y avanzar en la consolidación e integración industrial.

A través del Programa Especial Complementario de Apoyo a la Pequeña y

Mediana Minería se instalaron cinco plantas de beneficio regional, se apoyó a la producción con 870 millones de pesos y se tomaron medidas para incrementar la capacidad de extracción, refinación y productividad, con el fin de fortalecer su participación en el mercado internacional.

En 1984 en apoyo a las necesidades de la pequeña y mediana empresa, se instrumentaron, a través de FOGAIN dos nuevos programas denominados normal y especial en apoyo a empresas con problemas de liquidez. Para la realización de estos programas se destinaron, en una primera etapa hasta 51 mil millones de pesos con recursos propios y en forma complementaria Nacional Financiera destinó 10 mil millones de pesos.

Durante este periodo también se destinaron recursos especiales de FOGAIN para ampliar el presupuesto del Programa de Asistencia Técnica a Pequeños y

Medianos Productores (PAPMI). En el avance obtenido en este programa, se indicó que había 2,571 proveedores incorporados y 1,534 en proceso de ingresar, lo cual coadyuvaba a la generación de 71,582 empleos.

En 1985, la política de fomento industrial otorgó prioridad a la pequeña y mediana industria. Y durante ese año, esas empresas recibieron asistencia técnica, estímulos fiscales y recursos financieros.

Se creó el Programa Integral de Desarrollo de la Industria Mediana y Pequeña, con él cual se otorgaron apoyos mediante convenios de colaboración; uno de ellos fue el conformado por CONASUPO-DICONSA y CANACINTRA, tendientes a canalizar compras de DICONSA por 50 mil millones de pesos a las industrias medianas y pequeñas, productoras de artículos básicos de consumo popular.

Otro fue creado por el ISSSTE y FOGAIN mediante el cual se otorgaron contratos a industrias medianas y pequeñas, proveedoras potenciales de organismos gubernamentales.

Asimismo, destaca en este sexenio, el apoyo financiero de 120 mil millones de pesos que manejaron diversos fondos de Nacional Financiera S.A. Atendiendo en ese año 35 mil pequeñas y medianas industrias, cifra que representó alrededor del 50% de las empresas del subsector formalmente establecidas en el país.

En 1986 el Programa de Apoyo Financiero a la Mediana, Pequeña y Micro

Industria canalizó más de 220 mil millones de pesos, poniendo a disposición de las MIPYMES, créditos hasta por 15 millones de pesos para la micro industria, 25 millones para la pequeña y hasta 50 millones de pesos para la industria mediana.

También se ampliaron los estímulos fiscales actuando con base al otorgamiento de CEPROFIS, registrándose operaciones por 2 mil 900 millones de pesos en favor de pequeños industriales, con lo cual se generaron inversiones por alrededor de 10 mil millones de pesos en maquinaria, equipo y construcción y se incentivó la creación directa de plazas de trabajo.

Se constituyeron cinco Centros de Adquisición en Común de Materias Primas

(CAMPS) en apoyo a 380 pequeños productores, con el fin de vincular a oferentes y demandantes de éstos. Además, se crearon dos bolsas de subcontratación, una en el estado de Coahuila y otra en el Distrito Federal, que afiliaron a 650 empresas del ramo metal y mecánico.

Mediante el Programa de Apoyo a la pequeña y Mediana Industria de CONASUPO se incorporaron más de 4 mil nuevos proveedores que vendieron productos por cerca de 65 mil millones de pesos, lográndose la protección de 70 mil empleos.

En 1987 se promovió la Ley de Fomento a la Micro Industria que estableció los mecanismos para canalizar apoyo fiscal, financiero y asistencia técnica a este tipo de industrias, así como la eliminación de trámites para la constitución de nuevas micro industrias y la descentralización de facultades hacia las oficinas regionales.

El FOGAIN destinó créditos por 324 mil millones de pesos, lo que representó un aumento del 70% en el número de empresas beneficiadas y también se ofreció financiamiento a cada micro industria hasta por 65 millones de pesos, monto mayor en 85% respecto al año anterior.

El crédito en la industria mediana se elevó a 800 millones; Nacional Financiera asumió las funciones del Programa de Apoyo Integral a la Pequeña y Mediana

Industria para fortalecer la estructura de promoción regional, beneficiando a la empresa establecida y por establecerse en provincia.

Con la organización de CAMPS, se procuró fortalecer la capacidad de negociación de las medianas y pequeñas industrias con los proveedores, a efecto de que las materias primas solicitadas les fueran entregadas oportunamente y los precios de compra fueran los más convenientes, tanto para proveedores como compradores.

BANCOMEXT amplió el financiamiento de la carta de crédito doméstica, instrumento que le permitió a la pequeña y mediana empresa, como exportador indirecto, gozar de las mismas facilidades de acceso a incentivos que se otorgaban al exportador final, estimulando su incorporación al esfuerzo exportador.

Finalmente, en 1988 se tomaron medidas para impulsar la micro industria, incluyendo una ley especial y en cuanto a la pequeña y mediana industria se trató de vincularlas con la gran industria, especialmente la de exportación.

A. 3. Carlos Salinas de Gortari (1988-1994)

Para 1988, la industria micro, pequeña y mediana estaba integrada por 119,914 empresas, las cuales empleaban a casi1,591,466 personas, representando el 98% del total de establecimientos de transformación, absorbiendo más del 50% de la mano de obra del sector y aportando el 44% de la producción de la industria manufacturera, proporción equivalente al 12% del Producto Interno Bruto (PIB).

Bajo este contexto se desarrolla el Programa para la Modernización y el Desarrollo de la industria Micro, Pequeña y Mediana (PMDI) para promover los instrumentos y acciones en apoyo a este tipo de empresas.

En 1989 la política de apoyo a la micro, pequeña y mediana industria, continuó con programas de financiamiento y apoyos fiscales, de organización y asistencia técnica. El Fondo de Fomento Industrial destinó 43 mil millones de pesos a estas industrias.

En el mismo año, se crearon fondos estatales de fomento industrial, se otorgaron 935 garantías para mejorar la liquidez de estas industrias, mediante el Programa de Apoyo Integral a la Micro Industria y se aplicaron créditos por 16 686 millones de pesos.

Un importante instrumento de fomento para las pequeñas y medianas empresas fue la creación de bolsas de subcontratación de residuos industriales, modalidad promotora que organizó 185 empresas de la industria metal y mecánica.

En 1989 se puso en operación el Programa para la Modernización y Desarrollo de la Industria Micro, Pequeña y Mediana (1991-1994), cuyo objetivo fue el fortalecimiento de las MIPYMES. Como resultado de ese Programa, se crearon agrupaciones de micro industrias, centros de compra en común, uniones de crédito y bolsas de subcontratación. La banca múltiple apoyó el proceso de modernización de la pequeña y mediana industria destinando recursos financieros a más de 21 mil compañías.

Para estimular la exportación de manufacturas se crearon tarjetas empresariales y de crédito “Inter-Export”, lo que benefició a más de 2 mil industrias. Se instaló la Comisión Mixta para la Modernización de la Industria Micro, Pequeña y Mediana, cuyo principal objetivo era promover su desarrollo a nivel regional y, a su vez, apoyar la desconcentración industrial.

En este mismo año se instaló en cada estado de la República, la COMIM que tenían como propósito promover la organización de estas empresas y coordinar acciones de apoyo con uniones de crédito y comercializadoras.

También se puso en marcha el Programa de Impulso a la Micro, Pequeña y

Mediana Empresa, que estableció acciones para fomentar la asociación y promoción de orientación exportadora. Mediante ésta Comisión se atendieron requerimientos de 20 mil 721 empresas, lo que significó destinar recursos por 7

358 388 000 de nuevos pesos.

Se publicó un nuevo esquema de organización inter empresarial llamado

Organización de Empresas Integradoras que tuvo por objeto promover la creación, organización, operación y desarrollo de unidades productivas de escala micro, pequeña y mediana empresa.

En cuanto al fomento a las MIPYMES, en el primer trimestre de 1993, se constituyeron 24 sociedades cooperativas, 18 de producción industrial, cuatro de consumo y dos de servicios, lo que significó una inversión inicial de 2 millones 501 mil nuevos pesos y una generación de 743 empleos. Las ramas de actividad industrial a que se dedicaron estas sociedades fueron alimentos, equipo de refrigeración, materiales para la construcción, prenda de vestir y productos de madera, entre otros.

En el segundo trimestre de 1993, se promovió y asesoró la formación de cinco uniones de crédito industrial las cuales agruparon en un principio a 150 empresas micro, pequeñas y medianas con una inversión de seis millones de nuevos pesos: estas organizaciones se ubicaron en los estados de México, Sinaloa, Sonora, Guerrero y en el Distrito Federal.

En el primer trimestre de dicho año se realizaron 97 enlaces entre empresas oferentes y demandantes de residuos industriales, de las cuales el 27.8% corresponden al sector químico; el 18.5% a la industria de plástico; 40.3% al sector metal y mecánico; 5.2% al sector hule y el 8.2% a los sectores de papel, cartón y madera, entre otros.

En coordinación con el gobierno del estado de Durango, DICONSA y

CANACINTRA, se organizó la “Expo Región Norte de la Industria Micro, Pequeña y Mediana para el Abasto”, a fin de vincular a las unidades productivas de menor tamaño con las cadenas comercializadoras del país, en la cual participaron 217 expositores de 12 entidades federativas; 188 empresarios de la industria micro, pequeña y mediana y 29 productores artesanos. El objetivo de la exposición fue el de vincular la oferta de los centros de investigación y desarrollo tecnológico con la industria micro, pequeña y mediana.

A través del programa denominado CIMO, la Secretaría de Trabajo y Previsión

Social otorgó capacitación a más de ocho mil trabajadores y 3,499 empresas en las 26 unidades de capacitación ubicadas en igual número de entidades federativas.

Con apoyo de Nacional Financiera (NAFIN) y el Fondo Nacional de Empresas de Solidaridad se constituyeron cuatro sociedades de responsabilidad limitada de interés público, que agrupó más de 900 productores artesanales, dedicados a la fabricación de madera, prendas de vestir, figuras de fibra y metal, entre otras, en los estados de Chiapas, Puebla, Yucatán y Querétaro.

Se creó el Comité de Apoyo a la Actividad Artesanal (COMART), el cual atendió 409 planteamientos relacionados con la comercialización de artesanías y se inició la operación de dos empresas comercializadoras integradas por 85 artesanos.

A. 4. Ernesto Zedillo Ponce de León (1994-2000)

En el año 1997 en cumplimiento a su Programa de Política Industrial y Comercio Exterior, se inició la conformación de la Red Nacional de Centros Regionales para la Competitividad Empresarial para atender a la micro, pequeña y mediana empresa, esta red tenía la tarea de dar información, asesoría, diagnóstico y alternativas de solución a sus necesidades, funcionando 21 centros que proporcionaron servicios a 4 900 empresas.

También se promovió el Programa Integral de Promoción del Uso de Tecnologías Informáticas para la Micro, Pequeña y Mediana Empresas con el propósito de promover el uso de herramientas informáticas e incrementar la competitividad.

Como resultado de este programa, 2 000 empresas adquirieron equipo de cómputo.

A lo largo del sexenio, se continuó con el esquema de empresas integradoras con el objeto de elevar la competitividad de la micro, pequeña y mediana empresa. Se firmó el Convenio de Cooperación Institucional entre la SECOFI y los fideicomisos instituidos en relación con la agricultura (FIRA), mediante el cual se asesoraron 50 proyectos de empresas integradoras de los sectores agrícola, pecuario y piscícola.

Se instituyó el Programa de Riesgo Compartido del Fondo de Investigación y

Desarrollo para la Modernización Tecnológica (FIDETEC), por medio del cual se financió hasta el 50% del costo total de proyectos de investigación tecnológica y vinculación con cadenas productivas de proveedores.

De la política de financiamiento de NAFIN, las micro y pequeñas empresas absorbieron el 28.7% de los recursos derivados al sector industrial, las medianas 9.5% y el 61.8% restante a las empresas de mayor tamaño.

Para el año de 1998, los principales programas de apoyo a la industria y el comercio para mejorar la capacidad de la micro, pequeña y mediana empresa, fueron los siguientes:

✓ Sistema de Información Empresarial Mexicano (SIEM). Directorio empresarial electrónico orientado a la promoción de negocios, con información detallada que permite hacer búsquedas especializadas.

✓ Sistema Mexicano de Promoción del Parque Industrial (SIMPPI). Directorio electrónico con información sobre la localización e infraestructura con que cuenta todos los parques industriales del país.

✓ Comité Nacional de Productividad e Innovación Tecnológica, A. C.

(COMPITE). Talleres de capacitación impartidos en las instalaciones de las empresas, orientados a hacer más eficiente las líneas de producción de las plantas manufactureras.

✓ Programa de Promoción de Empresas Integradoras. Programa de asociación empresarial que promueve la figura de empresa integradora.

Durante este periodo de gobierno, la SECOFI también inició la operación de nuevos programas de apoyo a la industria y el comercio, como:

✓ Asesoría Empresarial. Sistema de atención empresarial que proporciona servicios de información y orientación en materia de trámites, programas de apoyo y oportunidades de negocios.

✓ Sistema de evaluación de Indicadores de Competitividad. Sistema Electrónico de auto diagnóstico empresarial que determina la posición competitiva de las empresas respecto a las mejores prácticas empresariales nacionales e internacionales por rama de actividad económica.

✓ Sistema Informático de Consulta y Auto diagnóstico para la Micro, Pequeña y Medianas Empresa. Sistema electrónico que permite al empresario realizar un diagnóstico básico de su empresa, para detectar los principales problemas y lo orienta respecto a las posibles alternativas de solución.

✓ Guías Empresariales. Guías con recomendaciones prácticas e información sobre tecnologías duras y blandas utilizadas en 100 giros empresariales, para el establecimiento o mejoramiento del desempeño general de una empresa.

✓ Guía Estatal de Negocios. Sistema electrónico de difusión de las oportunidades de negocios e inversión en los estados del país, que integra la información que generan los gobiernos estatales y las dependencias del Gobierno Federal.

En cuanto a los nuevos sistemas para el mejoramiento de la competitividad de las empresas desde septiembre de 1998 hasta agosto de 1999, se encuentran:

✓ Centro de Asesoría Empresarial Primer Contacto. Con el inicio de actividades de este Centro, en septiembre de 1998, la SECOFI amplió los servicios de información y orientación integral para agilizar el establecimiento y mejorar la operación en los negocios. Al mes de agosto se atendieron 17,222 consultas gratuitas sobre trámites para apertura de negocios; asesoría jurídica para la constitución o inicio de operaciones de empresas comerciales; oportunidades de negocios; programas de promoción; orientación en materia de comercio exterior; conversión informática ante el arribo del año 2000.

✓ Sistema Administrador de Capacitación. Disponible a través de Internet, este sistema consolidó la oferta de capacitación del país, con información de más de 750 organismos e instituciones para formar y entrenar al personal operativo y ejecutivo de las empresas. Además, contó con una guía de más de 1,500 cursos, diplomados, maestrías y seminarios, entre otros. El sistema fue consultado por más de 8,300 usuarios.

✓ Sistema de Tendencias de Mercado. Proporcionó a los empresarios tendencias del mercado por sector industrial y por línea de producto, e identificó instituciones y organismos para realizar estudios de mercado. El sistema fue consultado por más de 600 usuarios a través de Internet.

✓ Sistema de Programas de Apoyo. Se puso a disposición de las empresas el Sistema de información de Instituciones de Apoyo a la Micro, Pequeñas y Medianas Empresas para un mejor aprovechamiento de los programas gubernamentales. Incorporó información de 148 instituciones con más de 640 programas de apoyo. Además, el sistema también se encontró disponible en Internet y fue consultado por 3,778 usuarios.

✓ Sistema de Tecnología de Producción. Proporcionó a los empresarios un catálogo con información sobre maquinaria, equipo, procesos y proveedores disponibles en el mercado. También fue consultado por más de 3,400 usuarios a través de Internet. Por otra parte, en el 2000, para promover la competitividad de las micro, pequeñas y medianas empresas se establecieron programas de información, asesoría, asistencia técnica y financiamiento. Y con la coordinación de acciones entre el gobierno federal, los gobiernos de las entidades federativas y las organizaciones empresariales se logró un mayor aprovechamiento de los programas establecidos.

✓ La Red Nacional de Centros Regionales para la competitividad Empresarial: Son centros que prestan servicios personalizados de diagnóstico y asesoría a la micro, pequeña y mediana empresa en materia administrativa, tecnológica, contable y de ingeniería. Desde su creación (1996) ha atendido 9,776 empresas. Las 6,369 empresas que ya han finalizado su proceso de atención, lograron incrementar sus ventas en 29%, en promedio, y generaron 5 926 empleos adicionales.

✓ Las empresas que se integraron al programa COMPITE, desde 1995 incrementaron su productividad en 114% y redujeron los tiempos de respuesta de su proceso en 62%, abatiendo el espacio en planta en 3%, con relación a los niveles de operación anteriores a la aplicación del programa.

✓ Respecto a las Guías Empresariales se han desarrollado 121 en más de 100 giros de los sectores de alimentos, químico, minería, plástico, metal mecánico, construcción, textil, confección, cuero y calzado, muebles de madera, joyería, editorial e imprenta y servicios, con el objeto de brindarles orientación sobre los requerimientos financieros, administrativos, de equipo y de personal necesarios para establecer un negocio o mejorar su desempeño.

✓ El Centro de Asesoría Empresarial SECOFI Primer Contacto: Proporcionó asesoría y orientación gratuita sobre los trámites requeridos para iniciar un negocio, los instrumentos de apoyo que pueden utilizarse para mejorar la competitividad de las empresas, la oferta y demanda de productos y servicios, y sobre los trámites relacionados con la actividad exportadora, dio 38,500 consultas, con lo que suman 65,134 el número de usuarios atendidos por el Centro; cifra 48.4% superior registrada en el lapso anterior.

✓ Para impulsar un mayor aprovechamiento de los programas de apoyo gubernamentales y vincular a las micro, pequeñas y medianas empresas con los servicios y apoyos de los organismos empresariales e instituciones privadas se creó el Sistema de Información de Instituciones de Apoyo a las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, se han registrado 3 641 consultas.

✓ La política de financiamiento de NAFIN dio prioridad a las micro, pequeñas y medianas empresas, mediante esquemas que contribuyeron a articular las cadenas productivas e integrar a los pequeños proveedores nacionales, canalizando un 76.9% de los recursos.

A continuación se presentan en cuadro, los principales programas creados en los distintos periodos de gobierno, incluyendo la Institución responsable de su ejecución:

B) Principales programas creados en los diversos periodos sexenales

|GOBIERNOS |INSTITUCIÓN RESPONSABLE |PROGRAMAS |

|JOSÉ LÓPEZ |COMISIÓN NACIONAL DE |PLAN NACIONAL DE DESARROLLO |

|PORTILLO |FOMENTO INDUSTRIAL. |INDUSTRIAL. |

|MIGUEL DE LA MADRID |FONDO DE GARANTÍA PARA LA PEQUEÑA Y MEDIANA |PROGRAMA NACIONAL DE SUSTITUCIÓN DE IMPORTACIONES. |

|HURTADO |EMPRESA | |

| | |PROGRAMA ESPECIAL COMPLEMENTARIO DE APOYO A LA PEQUEÑA |

| |CENTROS DE ADQUISICIÓN EN COMÚN DE MATERIAS |Y MEDIANA MINERÍA |

| |PRIMAS. | |

| | |PROGRAMA NORMAL Y ESPECIAL DE APOYO A EMPRESAS CON |

| |SISTEMA NACIONAL DE SUBCONTRATACIÓN. |PROBLEMAS DE LIQUIDEZ. |

| | | |

| | |PROGRAMA DE ASISTENCIA TÉCNICA A PEQUEÑOS Y MEDIANOS |

| | |PRODUCTORES. |

| | | |

| | |PROGRAMA INTEGRAL DE DESARROLLO DE LA INDUSTRIA MEDIANA|

| | |Y PEQUEÑA. |

| | | |

| | |PROGRAMA DE APOYO FINANCIERO A LA MEDIANA, PEQUEÑA Y |

| | |MICRO INDUSTRIA. |

|CARLOS SALINAS DE GORTARI|COMISIÓN MIXTA PARA LA |PROGRAMA DE APOYO INTEGRAL A LA MICRO INDUSTRIA. |

| |MODERNIZACIÓN DE LA INDUSTRIA MICRO, PEQUEÑA Y | |

| |MEDIANA. |PROGRAMA PARA LA |

| | |MODERNIZACIÓN Y DESARROLLO DE LA INDUSTRIA MICRO, |

| |CENTRO COORDINADOR DE LA RED MEXICANA DE BOLSAS|PEQUEÑA Y MEDIANA 1991- 1994. |

| |DE SUBCONTRATACIÓN. |PROGRAMA DE IMPULSO A LA MICRO, PEQUEÑA Y MEDIANA |

| | |EMPRESA. |

| |ORGANIZACIÓN DE EMPRESAS INTEGRADORAS | |

| | | |

| |COMITÉ DE APOYO A LA | |

| |ACTIVIDAD ARTESANAL | |

| | | |

| |FONDO DE FOMENTO | |

| |INDUSTRIAL | |

|ERNESTO ZEDILLO PONCE DE |RED NACIONAL DE CENTROS REGIONALES PARA LA |PROGRAMA DE POLÍTICA INDUSTRIAL Y COMERCIO EXTERIOR. |

|LEÓN |COMPETITIVIDAD EMPRESARIAL. | |

| | |PROGRAMA INTEGRAL DE PROMOCIÓN DE USO DE TECNOLOGÍAS |

| |COMITÉ NACIONAL DE PRODUCTIVIDAD E INNOVACIÓN |INFORMÁTICAS PARA LA MICRO, PEQUEÑA Y MEDIANA EMPRESA. |

| |TECNOLÓGICA. | |

| | |PROGRAMA DE RIESGO COMPARTIDO DEL FONDO DE |

| |CENTRO DE ASESORÍA EMPRESARIAL PRIMER CONTACTO.|INVESTIGACIÓN Y DESARROLLO |

| | |PARA LA MODERNIZACIÓN TECNOLÓGICA. |

| | | |

| | |SISTEMA DE INFORMACIÓN EMPRESARIAL MEXICANO. |

| | | |

| | |SISTEMA MEXICANO DE PROMOCIÓN DE PARQUES INDUSTRIALES. |

| | | |

| | |PROGRAMA DE PROMOCIÓN DE EMPRESAS INTEGRADORAS. |

| | | |

| | |SISTEMA DE EVALUACIÓN DE INDICADORES DE COMPETITIVIDAD.|

| | | |

| | |SISTEMA INFORMÁTICO DE CONSULTA Y AUTODIAGNÓSTICO PARA |

| | |LAS MICRO, PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS. |

| | | |

| | |GUÍAS EMPRESARIALES. |

| | | |

| | |GUÍA ESTATAL DE NEGOCIOS. |

| | | |

| | |SISTEMA ADMINISTRADOR DE CAPACITACIÓN. |

| | | |

| | |SISTEMA DE TENDENCIAS DE MERCADO. |

| | | |

| | |SISTEMA DE PROGRAMAS DE APOYO. |

| | | |

| | |SISTEMA DE INFORMACIÓN DE INSTITUCIONES DE APOYO A LAS |

| | |MICRO, PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS. |

FUENTE: Instituto de Investigaciones Legislativas del Senado de la República, Trayectoria

De las micros, pequeñas y medianas empresas y programas específicos de desarrollo en

México, Junio del 2002

II.- ASPECTOS GENERALES DE LAS PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS

DEFINICIÓN DEL SECTOR MIPYMES EN MÉXICO

Los criterios utilizados para clasificar a las empresas son los establecidos por el Diario Oficial de la Federación del día 30 de marzo de 1999 y es el siguiente:

Para determinar esta clasificación se utilizó el elemento cuantitativo referente al número de empleados que laboran en la empresa. Los cifras de 1999 referentes a esta clasificación aparecen perfectamente detallados en el resumen de resultados de los censos económicos del mismo año en la página 118. Sin embargo, si revisamos el resumen general de los censos económicos 2004, no aparece en forma puntualizada esta información.

Por lo anterior, y con base en los datos registrados en el resumen general de los censos económicos 2004, nos vemos obligados a realizar otra clasificación para poder trabajar con la información proporcionada. Dicho lo anterior, tomaremos como base para todas las actividades (industria, comercio y servicios) la clasificación por número de personal ocupado en la primera actividad mencionada.

Así tenemos, de acuerdo a cálculos realizados en base a datos proporcionados por INEGI, que las micro empresas (0-30 personas) conformaban el 98.2 por ciento, las pequeñas empresas (31-100 personas) constituían el 1.2 por ciento, y las medianas empresas (101- 500 personas) conformaban el 0.5 por ciento. En total, de acuerdo a esta clasificación, las micro, pequeñas y medianas empresas representaban el 99.9 por ciento de las firmas. El total de empresas registradas por INEGI, en el resumen general de los censos económicos del 2004, fue de 3 005 157 unidades económicas registradas en el 2003.

En los censos económicos de 1999 las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) representaron en total 99.7 por ciento. Del total, las micro empresas de los sectores (industria, comercio y servicios) promediaron 95. 7 por ciento, por su parte las pequeñas empresas promediaron 3.1 por ciento, y las medianas empresas constituyeron el 0.3 por ciento. El número total de empresas registradas en los censos económicos de 1999 fue de 2 844 308, ocupando un total de 14 825 994 empleados. El último censo registro un crecimiento de 7 por ciento, en cuanto al número de empresas, y ocupo a 16 239 536 empleados.

IMPORTANCIA DE LAS MIPYMES EN LA ACTIVIDAD ECONÓMICA MEXICANA

De la relevancia que tienen las MIPYMES en el contexto económico mexicano, hablan elocuentemente los siguientes datos: el 99.9 por ciento de nuestras empres