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Tesis Sobre Los Valores Morales

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Categoría: Acontecimientos Sociales

Enviado por: Jerry 13 mayo 2011

Palabras: 21110 | Páginas: 85

...

ntinuemos enfrentando obstáculos que nos presente la vida para seguir adelante con nuestras vidas ….. Te amo.

A los licenciados:

Que me brindaron su sabiduría y comprensión a lo largo de la carrera para formar en mí a un profesionista de provecho capaz de desempeñar un buen papel en la sociedad.

A mis hermanos:

Blanca, Guadalupe, Fermina, Abraham, Amanda por brindarme sus consejos que me han ayudado a tomar decisiones que han dirigido mi vida por un buen camino.

A mis cuñados y concuños:

Lic. Ignacio, Lic. Gladis, Marisol y Bernal que me han brindado su apoyo y amistad incondicional cuando los necesité, que Dios los bendiga y cuide siempre.

A mis suegros:

Cecilio Cerda Ocaña y Sofía Salazar Mayen.

Que me han brindado su apoyo y aceptado en su familia como un hijo, compartiendo su sabiduría y sus valores que han hecho de mí, un hombre de bien.

A mis compañeros de la Lic. En Pedagogía por los cinco años en los que compartimos en una aula, alegrías y tristezas, sueños y ambiciones. Los recordaré siempre.

JUAN ANTONIO OVANDO VELÁZQUEZ

ÍNDICE

Pág.na

introducción

cAPÍtulo I

una aproximación conceptual

de los valores morales

1.1 Origen del concepto de valor………………………………………….……….

1.2 Concepto de valor moral………………………………………………………

1.3 Diversos enfoques de valor moral …………………………………………....

1.4 Los valores morales………………….………………………………...……….

1.5 Valores universales……………………………………………………….……

capÍtulo ii

la familia y la escuela en la formación de valores

2.1 La familia y su papel, en la formación de valores……………………………….

2.1.1La familia como institución socializadora…………………………………...

2.2 La escuela y su función educativa…………………………………………………

2.3 El papel docente en la formación de valores……………………………….……

capÍtulo iii

valores morales básicos para

la formación del HOMBRE.

3.1 Respeto……………………………………………………………………...............

3.2 Honestidad……………………………………………………………..……………

3.3 Prudencia………………………………………………………………….…………

3.4 Tolerancia…………………………………………………………………………….

Conclusión……………………………………………………………………..…………

Sugerencias…………………………………………………………………..………….

Referencia bibliográfica…………………………………………………………………

INTRODUCCIÓN

Es importante analizar y reflexionar acerca de la educación en valores, al igual que en la formación de los valores morales, se hace con la intención de obtener la plenitud humana y el bien actuar en la sociedad; ya que a través de la formación en valores surge la esperanza para lograr la armonía y la afectividad entre los individuos, con el fin de lograr una sociedad donde se predique la justicia, respeto, entre otros valores morales que en la actualidad se han ido perdiendo o cambiando por otros, ocasionado por el momento social, político, económico y cultural, que toca vivir, provocando que adquiera un modelo de conducta inadecuado para vivir y convivir en sociedad.

La familia como primera instancia de socialización del individuo, debe fomentar de manera activa los valores, para que cuando el individuo llegue al nivel escolar se le facilite la convivencia entre compañeros y maestros.

La escuela como segundo espacio de formación debe estar comprometida con la sociedad en brindar una educación en valores, con el fin de que el individuo se forme íntegramente en las aulas con los valores del respeto, honestidad, prudencia y tolerancia, es preciso que este compromiso comience a formarse en los primeros años de su vida. Consideramos que la etapa más adecuada para lograr una educación en valores es el primer grado de primaria, ya que en este Periodo es donde el sujeto puede ser formado adecuadamente en actitudes y aptitudes.

En la presente investigación se abordará el tema de los valores morales con el propósito de fomentar una acción educativa con calidad humana que permita a los niños y niñas desarrollar sus habilidades cognoscitivas, físicas y afectivas que les servirá para desarrollarse de una forma consciente y armoniosa en la sociedad. El trabajo se encuentra estructurado en tres capítulos.

En el primer capítulo una aproximación conceptual de los valores morales, se abordan algunas teorías filosóficas y a diversos autores clásicos y modernos quienes con sus aportaciones han enriquecido el concepto de valor.

Dentro del mismo se aborda los valores universales y cada uno de los diferentes enfoques que existen, como la teoría del psicoanálisis de Freud (1968), el enfoque de la teoría del aprendizaje conductista representada por Skinner y el enfoque cognitivo evolutivo de Piaget, Kohlberg, y Guilligan. El abordar cada uno de estos enfoques es para conocer el nivel cognitivo del individuo según las etapas de desarrollo.

En el segundo capítulo el papel de la familia y la escuela en la formación de los valores, se analiza a la familia como una de los ejes centrales en la formación del sujeto; Contribuyendo a esta la escuela como el espacio apropiado para reforzar, modificar y potenciar los valores que en la familia se han inculcado, logrando que el individuo desarrolle una conducta aceptable en la sociedad no olvidando que estos tipos de conducta serán adquiridos de diferentes modelos, en el cual es importante analizar la función docente en la formación de los valores puesto que es necesario que los docentes a cargo de la enseñanza o frente a grupo, deban cuidar sus acciones dentro y fuera del aula porque de ello dependerá la formación de sus alumnos.

El tercer capítulo valores morales básicos para la formación del hombre, comprende algunos valores que consideramos importantes en la actualidad para la educación del ser humano como: el respeto, honestidad, prudencia y tolerancia; valores que hacen ser más justos y solidario con los demás.

Para poder llevar a cabo esta investigación y considerando la subjetividad del tema, se tuvo que aplicar una metodología cualitativa, por lo que se optó por el método hermenéutico que consideramos el más apropiado por las características de nuestra investigación. Realizando observaciones en la escuela Doctor Valentín Gómez Farías en la ciudad de Pijijiapan Chiapas con el fin de sustentar mas nuestra teoría recalcando que no se maneja un apartado de trabajo de campo.

Según García (1996), “la palabra hermenéutica proviene del griego hermeneucin que significa arte de interpretar. La finalidad de la hermenéutica es la interpretación y la compresión de un fenómeno. Constituye un método de gran valor en el estudio de los fenómenos individuales y sociales. “Se dice que la hermenéutica es el arte de evitar el malentendido” (García, 1996:65). En tanto este arte no puede mecanizarse como aplicación de reglas en una investigación y no hay, procedimientos mecánicos para ejecutar la hermenéutica.

Para García (1996), La hermenéutica se aplica tanto a discursos escritos como a discursos orales. En el primer caso es arte de la compresión del texto, exige equipararse con el autor del mismo y llegar a comprender a ese autor del mismo que se había comprendido. Desde esta perspectiva, la hermenéutica a través del análisis del comprender constituye una tarea principal para fundamentar las ciencias del espíritu. Cabe mencionar que la hermenéutica se centra en la interpretación de datos escritos como observados.

Como último apartado del trabajo se tiene las principales características que arrojó las observaciones, como su importancia en la formación de valores morales, conclusiones y algunas sugerencias para lograr formar los valores en los individuos, además de las referencias que permitieron argumentar esta investigación.

capítulo i

una aproximación conceptual

de los valores morales

Los valores morales son actitudes y aptitudes que regulan la conducta de sujeto haciéndolo un ser capaz de actuar con responsabilidad en las acciones de su vida aceptando sus virtudes como sus defectos, dispuesto a cambiar, aprender para un bien social.

En el presente capítulo se aborda el origen de la palabra valor, su conceptualización, recurriendo a autores de diversa épocas desde grandes filósofos clásicos: Aristóteles (1967), Sócrates (c.470-c. 399 a.c.) y Platón (1960); como modernos: Quintana (1998), citando a Lucke, Hume, Spencer, Sartre, Llergo (2002), León (2003), Schelmekes (1997), quienes han dado excelentes aportaciones para conocer más el significado de la palabra valor. Concordando estos filósofos con el termino, y contribuyendo a conceptualizar el término valor y específicamente del valor moral, como su importancia dentro de la sociedad.

Los valores morales son tan importantes porque hacen a la persona más consciente y justa, éstos se aprenden de las experiencias cotidianas que se presentan en la familia, con los amigos, en la calle y en el entorno en general. Según León (2003), la escuela es la institución encargada de la educación formal, debe fomentar prioritariamente los valores, es el lugar más indicado para formar en valores, incrementar la socialización y la convivencia.

Los valores nos ayudan a ser cada día mejor, al igual que a potencializar nuestro desarrollo personal y a la transformación social. El ser humano sin valores es considerado como un ser sin razón, que actúa de una manera irresponsable sin escrúpulos diferenciándose de los demás en cuanto a su comportamiento personal. Para conocer a un mas de este tópico se abordara desde una perspectiva critica donde tomaran argumentos de diferentes autores.

1.1 Origen del concepto de valor

“El término valor, proviene del verbo latín valeo, alude a ser fuerte, gozar de buena salud, ser eficiente y efectivo” (Guerrero, 1998:13). Término que se empleó en un sentido técnico en la economía y la política para referirse al grado de utilidad y cualidad de las cosas por las que adquieren algún precio. De igual manera el término valor también se utiliza en sentido económico como sería el precio de un automóvil y en otras nociones de selección o preferencia, por ejemplo este programa es mejor que el otro. En un sentido moral, con este término se intenta establecer lo que son los juicios de valor con el entendido de que los juicios de valor son sistemas anteriores a cualquier discusión moral. Es una expresión que denota una reacción de carácter apreciativo ante una persona, hecho o argumento. Suele implicar una estimación subjetiva, con frecuencia dicotómica (positivo-negativo, bueno –malo). Su fundamento se encuentra en características supuestamente objetivas (modelos, reglas y normas).

Posteriormente el término valor se va introduciendo en el lenguaje filosófico, de tal forma que se emplea para designar aquello que hace a una persona digna de aprecio. La diferencia consiste en que en el caso de las cosas y los objetos ya están dados y acabados, por eso se les asigna un precio o llamado valor económico; mientras que en el segundo caso se analiza el comportamiento humano, buscando leyes que regulen y expliquen la conducta individual y social.

Para algunos autores no muy familiarizados con el tema, el concepto de valor no se origina en la antigua Grecia, sino que fue tomado en la economía a finales del siglo XIX. Posteriormente, filósofos alemanes intentaron desarrollarlo y sistematizarlo en un primer momento.

Lotze (1817-1881) fue uno de los primeros filósofos que tomó el término valor de la economía para incorporarlo al término de la filosofía, y Pierson (1988), con una acepción diferente, más abstracta y psicológica, relacionada con los deberes del hombre, la ética y el bien hacer. Sin embargo, en la época de este autor el término valor no se podía separar por completo de sus orígenes y naturalmente se le asociaba con la capacidad de uso o de intercambio de cosas.

Es conveniente aclarar que el significado de la palabra valor, estaba presente en la filosofía griega, en los conceptos de bondad, y bien hacer, así como en los de virtud y comportamiento ético. “valor es la prudencia en las cosas por soportar; la justicia, la prudencia en las cosas por imputar, como si se considerara a la virtud única y diferente tan solo en sus actos y por sus relaciones con sus objetos” (Platón citado por Michel, 1992:29).

Posiblemente se usaba el término valor desde entonces pero para denotar valentía. Hoy en día es factible observar de manera indirecta como ha ido evolucionando la noción de valor en el mundo occidental, mediante la revisión de estos conceptos a partir del pensamiento ético vertido a lo largo de la historia. Para su mayor comprensión se hace una revisión sencilla y resumida, dividiendo este pensamiento ético en tres grandes momentos en las cuales se establece las leyes y normas morales de cada época, que a continuación se describe:

Ética teológica. Se desarrolla en la época de la filosofía griega, y reconocida como la época de las éticas clásicas, basada en el comportamiento de la estimación de un ser supremo y donde el hombre debe actuar con un grado de bondad y hacer cumplir una de las leyes naturales que es la felicidad. Uno de los representantes de la ética teológica es Sócrates, (c.470-c. 399 a.c.). Afirma que “Existía una ley moral universal, que podía ser conocida y por tanto enseñarse”.

Ética odontológica. Se le conoce como la ética del deber. Esta ética es racional es decir que la moral es regida por la razón, haciendo al hombre un ente autónomo en sus pensamientos como en sus acciones sometiéndose a sus propias reglas creadas en base a la razón de él mismo. Su representante es Kant (1724-1804), quien afirma que” la felicidad como fin natural no diferencia a las personas de los animales y que el hombre debería trascender en su naturaleza animal”.

Ética dialógica. Se basa en el comportamiento actitudinal del sujeto, sometiéndose a un acuerdo con el grupo social al que pertenece, estableciendo sus normas a través del consenso sin caer en la imposición de ideas, y el respeto a las diferencias ideologías, géneros cultura. Uno de los principales representantes es Habermas (1929). Esta corriente de pensamiento afirma “que es correcto basar las conductas éticas en razonamientos personales (pensamiento Kantiano), que es mejor aun apoyarse en acuerdos sociales a partir del dialogo, con un razonamiento”. (Sánchez, 1994:77).

Cada uno de estos pensamientos éticos contribuyen en el hombre un modo de conducta que harán de él un ente responsable de sus acciones en los diversos grupos sociales con los que interactúa, acatando normas creencia y formas de pensar.

En la actualidad se habla de los valores porque se intuye que pueden ser el fundamento del orden y del equilibrio personal y social. La mayoría piensa que con mencionarlos sin mayor investigación de su contenido se está hablando de algo muy bueno y bien fundamentado.

El concepto de valor tiene una perspectiva filosófica para evitar reducción a un enfoque meramente económico, que también es legítimo, “la palabra valor derivada del latín tardío valor, emparentado con la palabra valere, que significa ser fuerte, ser potente” (López, 2001:44). Se entiende como valor toda bondad que viene de la naturaleza y que se apoya tanto en el ser como en la razón de ser de lo que es real.

Para León (2003) existen diferentes corrientes axiológicas que lo definen a partir de su postura teórica para una mejor comprensión, citamos las principales:

Hedonismo: Comprende que el ser humano atribuye valor a las cosas según el grado de placer que espere de su obtención.

Positivismo sociológico de Durkheim: Afirma que el valor es aquello que la sociedad autoridad-externa superior del ser humano impone a la persona en su condición individual.

Convencionalismo social del Hobbes: Según esta corriente de pensamiento, el valor es una creación artificial de la humanidad que surge cuando el individuo- gracias a su instinto de conservación- sede al estado su libertad a cambio de la protección que este le brinde.

Se comprende que los valores regulan guían y ordenan la vida de las personas, y los fines que orientan la vida. “Los valores son intrínsecos a la moral, pero no se agotan en ella. También inciden de manera crucial por ser un conjunto de elementos simbólicos que contribuyen a estructurar y reproducir históricamente, la vida y las relaciones sociales donde radica su legitimidad y, la importancia de los valores” (Bertusi, 1996:29).

Frondizi (1992), uno de los muchos autores que aborda la dificultad de definir ¿qué son los valores? afirma que en las diferentes teorías axiológicas existen los valores absolutos, relativos, subjetivistas y objetivistas.

Los valores absolutos son válidos para todos en todo momento, y los relativos son aquéllos válidos para algunos en un momento determinado; por lo tanto, si las circunstancias y las costumbres cambian, han de variar los valores, entonces podemos decir que el valor será objetivo si existe independientemente de un sujeto o de una conciencia valorativa y será subjetivo si debe su existencia, su sentido o validez a reacciones, ya sea fisiológicas o psicológica del sujeto que valora.

“El valor será objetivo si existe independientemente de un sujeto o de una conciencia valorativa, a su vez, será subjetivo si debe su existencia, su sentido o su validez a reacciones, ya sean físicas o psicológicas, del sujeto que valora” (Frondizi,1992:27).

“Los valores son aquellas cualidades o características de las cosas, de las acciones, de los procesos, de los sentimientos o de las ideas atribuidas o preferidas, seleccionar o elegidas de la manera libre, consciente o no, por los individuos y los grupos sociales, que sirven para orientar sus decisiones, comportamientos o acciones” (Frondizi, 1992:14 ).

Cada autor define la palabra valor de acuerdo a sus investigaciones y tipo de sociedad que le tocó vivir, puesto que cada etapa de la sociedad es cambiante, aunque hay valores que son trascendentales que han subsistido por los hábitos incorporados por individuo siendo trasmitido por la familia y diversos grupos sociales

En el estudio de la formación de los valores es imprescindible diferenciar entre la filosofía del valor y la teoría del valor. Es por ello que hacemos mención de estas diferencias para una mejor comprensión.

Mientras que Barba (1894) en su teoría del valor o teoría general del valor lo retoma como un conjunto organizado de conocimientos derivados de disciplinas esencialmente científicas, no filosóficas o especulativa; sus contenidos están relacionados más estrechamente con lo que conocemos como axiología.

Al parecer, los primeros filósofos que intentaron ordenar y reestructurar objetivamente el conocimiento filosófico que hasta entonces se tenía con los valores fueron Meinong (1984) y colaboradores. En primer término, Meinong representante de la corriente de pensamiento conocido como realismo valoral. Afirmaba que “no existe separación entre valor y lo real y que los valores eran atributos propios de los objetos”. Posteriormente sus colaboradores (Scheler y Hartman), expositores de la corriente de pensamiento determinada realismo valoral, proponía que los valores son independientes del ser o del objeto que lo posee, pues los valores son ideas “supramundanas” que sólo el hombre introduce al mundo real mediante su capacidad y abstracción también afirmaba que los valores existían independientemente de los objetos y del hombre. En resumen, proponían que los valores existen en el individuo sin importar que él fuera capaz de captarlo.

Tratando de dar una noción general se dice que el valor “es ante todo un concepto de relación, es decir una manera de enlazar los objetos de medio a fin, todo valor supone una polaridad (positivo - negativo) una gradación o jerarquía según la cual se ordena de acuerdo a una relación de categoría o rango respecto a las demás especies de valor” (Pulido, 2002:117). Para comprender aun mas el termino valor moral es preciso abordarlo desde su concepción, por ello se analizará en el siguiente subtema.

1.2 Concepto deL valor moral

Los valores son estudiados por la axiología, del griego axios = valor, que constituye la teoría filosófica que conceptualiza las nociones de lo valioso, de lo bello, estético, y verdadero como esencias, cualidades contenidas en las creaciones humanas. Según Alexius Meinong(1853-1921). Esta disciplina filosófica es la encargada del estudio de la naturaleza de los valores, y surge a finales del siglo pasado en Austria y Alemania como una doctrina subjetivista que se vio favorecida por el psicologismo.

Los valores Morales son aquellos valores que perfeccionan al hombre en lo en la vida, haciéndolo más humano, con mayor calidad como persona, los valores no se transmiten vía genética, por ello es importante tenerlos en cuenta en la educación, pero debemos saber que los valores no se enseñan independientemente del resto de cosas, ni a través de grandes explicaciones o dando una lista con aquello que consideramos correcto y lo que no, esperando que el hombre los memorice. Los valores se transmiten a través del ejemplo práctico y de la cotidianidad, de nuestro comportamiento en el día, con aquello que los individuos observan hacer con sus semejantes.

Los problemas que estudia la axiología no son ajenos a las situaciones cotidianas de la vida diaria, para Frondozi (1958), no hay discusión y desacuerdos que no suponga la reapertura de la problemática sobre los valores, incluso no existe ninguna cultura o sociedad que no tenga estas costumbres o tradiciones y que no enseñe a las nuevas generaciones a ajustarse a ellas. De acuerdo con Durkheim (1975), los valores son un factor importante en las relaciones sociales y que hay que ajustarse a ellas para el equilibrio social.

Raths y colaboradores (1967), afirman que es difícil encontrar una definición clara y aceptada acerca de valor debido a que cada escuela la definen de manera diferente. “La mayoría de los estudiosos del campo coinciden solamente un aspecto: en que un valor, representa algo importante en la existencia humana” (Guerrero, 1998:3).

El valor moral pertenece al nivel práctico de la acción humana, no es ni teórico (mero conocimiento), ni proyectivo (ordenado a fabricar cosas). No, en cuanto produce obras externas, sino en cuanto que es actividad producida por el hombre. El valor moral tiene una especial relación con el sujeto que actúa, en cuanto que lo hace con intencionalidad, con libertad y como consecuencia de un compromiso interno.

De acuerdo al análisis de la concepción de diversos autores entendemos que los valores morales son un conjunto de actitudes y hábitos que se adquieren desde la familia y de los diferentes grupos sociales donde el individuo la interactúa logrando la capacidad de discernir entre lo que es bueno la sociedad como y para su persona. Una persona con altos valores morales promoverá el respeto al hombre, la cooperación y comprensión, con una actitud abierta de tolerancia, respetos, prudencia, honestidad. Debido a lo difícil de construir un concepto claro acerca del valor moral es imprescindible abordarlo desde varias perspectivas que nos amplíen el conocimiento, por lo cual es importante abordar el siguiente tema.

1.3 DIVERSOS ENFOQUES DE LOS VALORES MORALES

En este subtema se dan algunas aproximaciones teóricas con respecto al desarrollo moral, desde el enfoque del psicoanálisis, del conductismo, el socio cognitivo, y el cognitivo evolutivo. Estos enfoques parten de las teorías psicológicas, sin pretender dejar al margen los sustentos filosóficos y las orientaciones y concreción propia de la pedagogía, ya que se considera que son estas teorías las que han aportado elementos importantes hacia una mayor profundidad de la comprensión del desarrollo de la moral.

a) Teoría del psicoanálisis de Freud

El psicoanálisis[1] se fundamenta por su creador Freud, el cual explica el fenómeno moral a través de tres instancias de la personalidad conocidas como: el ello, el yo y el súper yo, y de las influencias culturales.

En término generales Freud (1968).señala que el ello esta gobernado por principios de placer y los procesos primarios del pensamiento es decir no sigue la regla de la lógica, la realidad o el sentido común. Cuando el ello prevalece sobre el yo, el principio del placer domina a costa de las consideraciones realistas y moralistas.

El yo, está encargado de ejecutar las acciones de la personalidad, funciona conforme al principio de la realidad de los procesos secundario es decir, seguir las reglas de la lógica y aprender las reglas naturales estando en contacto con el mundo real. Lo que comunica se experimenta como el sujeto y el objeto de la acción, su función principal es encargarse de satisfacer las necesidades.

Se deriva la actividad de los centros superiores del cerebro, integra todas las facultades psicológicas como la percepción, la memoria, el discernimiento, el razonamiento la solución de problema, la toma de decisiones a diferencia del ello este puede llegar a conocer y aprehender del mundo externo, el yo desarrolla su fuerza retomando energía del ello hace esto para invertir esta energía y de esta forma pueda elegir tomando decisiones establecer objetivos, realizar actividades etc.

Por lo regular los pensamientos o procesos secundarios luchan con los primarios los cuales no siguen la regla, y a menudo son vencidos por este debido a que requieren menos esfuerzo y producen un relativo alivio inmediato.

Freud, utiliza el término del superyó para designar el aspecto ideal y moral del yo, que también se llama o se le conoce como el yo superior, en ocasiones quiere gobernar al yo. El superyó está formado por dos aspectos importantes de la personalidad: la conciencia y el ideal del ego, en este enfoque la conciencia representan las prohibiciones marcadas culturalmente y el ideal del yo las normas positivas, ambos son internalizados a temprana edad, el superyó emite las órdenes sin dar las explicaciones.

Este enfoque teórico considera que la moral es inconsciente, y que se es moral reprimiendo los impulsos. La teoría Freudiana define el desarrollo moral como un desenvolvimiento de un patrón innato que reprime los impulsos, es una entidad psíquica inconsciente, establecida en los primeros años de vida y a través del cual los transmite de generación en generación, las reglas sociales asegurando con ello la convivencia de la cultura.( Blasco, 2003: 1105).

Otras de las aportaciones al desarrollo de la moral desde la perspectiva de Freud es que representa una división entre lo social y no social, señala que la persona cuando nace no es naturalmente social sino que esta condición se da a partir del proceso de socialización que ha de seguir el individuo, el cual está determinado en buena medida por su desarrollo psicológico.

Son a partir de las tres instancias de la personalidad (superyó, yo y ello) que se puede hacer una interpretación moral donde se concreta la conciencia y el carácter, según Freud citado en Blasco, 2003), que se da o existe conflicto moral cuando se requiere superar las prohibiciones del superyó y cuando se requieren dominar los impulsos del ello y no hay un equilibrio entre estos. La teoría de Freud de la conciencia moral depende de la evolución biopsicológica del individuo, no es algo innato es decir no existe una capacidad para discernir entre el bien y el mal, situando el origen de la conciencia moral en tres instancias externas como son la familia, la sociedad y la cultura.

En estas tres instancias por la que pasa el individuo va adquiriendo características o actitudes que van definiendo su personalidad pasando de una moral heterónoma que luego habrá de madurar en un tipo de conciencia, principio de una moralidad autónoma.

b) Enfoque de la teoría Conductista

Las aproximaciones conceptuales de la teoría del aprendizaje, como expresión del conductismo que yacen sobre la conducta moral, son representada por Skinner (1972) el cual coincide en negar el hecho moral como producto de la conciencia pues esto se da a nivel de abstracciones, mas bien concentra su tarea explicativa en la génesis de la conducta moral, la cual es observable concreta y objetiva.

El planteamiento conductista entorno al ámbito de la moral señala que la conciencia moral como experiencia subjetiva que se da en plano mental no existe, al respecto indica que toda conducta es aprehendida y por lo cual la conducta moral es la que existe y debiera estudiarse.

Este enfoque indica que para formar personas con valores morales se necesita cambiar la conducta, y esto sólo se puede lograr cambiando el ambiente físico y social, señala que se escoge el camino equivocado, ya que supone que la meta es cambiar la mente y corazones de los hombres y mujeres, en vez del mundo en el que se vive y cual es concreto y objetivo. Esta fue la base fundamental de la explicación sobre el fenómeno moral.

Desde esta postura se considera que es un procedimiento erróneo querer intervenir mediante la enseñanza y el aprendizaje, sobre las mentes y los corazones de los niños y niñas porque la acción se ha de realizar en el entorno social y concretamente en la escuela. La idea de la educación moral de Skinner está orientada a influir sobre el medio pero esta influencia no implica una intervención contextual participativa y crítica, la influencia a la que hace referencia es tener un control social estricto y riguroso, control del ambiente social y moldeamiento “conducta por refuerzo”, estas son las pautas en la que se basa el conductismo para enseñar la moral de la misma manera en la que se dan los aprendizajes mecánicos, así desde este enfoque se utiliza reforzadores verbales tales como bien y mal.

Desde este ámbito el grupo ejerce un control ético sobre cada uno de sus miembros principalmente, a través de su poder para influir, obligar, reforzar o castigar este poder se deriva de la totalidad de los componentes del grupo, y de la importancia e influencia de los demás en la vida de cada uno de los miembros.

La teoría conductista se reduce a aplicar las acciones del individuo con refuerzos adecuados tanto las conductas buenas como las conductas malas, y marcando que la conducta antisocial genera estímulos adversos que generan sentimiento de culpa que hacen que a nivel de refuerzos positivos el individuo se comporte conforme a la ley.

En el planteamiento de Skinner no existe espacio para la reflexión moral puesto que para él, la moral se aprehende y no se desarrolla puesto que considera al aprendizaje moral como un saco de virtudes que hay que trasmitirles al ser humano para desenvolverse en la sociedad.

El enfoque conductista se reduce a trasmitir los valores morales a través del modelamiento utilizando refuerzos a las conductas deseadas y castigos a las conductas no deseadas, cumpliendo un papel muy importante toda la sociedad en la enseñanza de tales valores.

c) Enfoque Cognitivo

En este enfoque participan Piaget, Kohlberg, y Guilligan, el cual no cae en la mera descripción, tiene una distinción relevante dentro del panorama científico actual.

Entre los más destacados en el estudio del desarrollo moral de enfoque cognoscitivo encontramos a Piaget, debido a que fue el primero en fundamentar y estudiar el fenómeno moral de forma científica, mediante el método clínico, también el primero en distinguir entre la moral convencional y la moral racional. A partir de esto, aporta una nueva concepción de moralidad respectivamente que se aproxima al concepto de autonomía, y contribuyó para que Kohlberg continuará con sus investigaciones dentro de la moral.

Piaget estudia y despliega su investigación en el proceso cognitivo y moral del niño, Considera que en este desarrollo se dan dos procesos: el de organización que es la encargada de la categorización, sistematización, y coordinación de estructuras cognitivas, mientras que la adaptación es un proceso encargada de ajustar al individuo al entorno social, en este último se destaca la asimilación[2] y acomodación[3],que dan la existencia a lo que hoy en día conocemos como estadios y que se presentan en cuatro etapas:

Etapa sensorio motor de 0 a 2 años se da durante los dos primeros años de vida, los niños atraviesan el estadio senso-motor del desarrollo. Su aprendizaje depende por entero de la experiencias sensoriales inmediatas y de actividades motoras y movimiento corporales. Estas actividades se caracteriza por el egocentrismo, la circularidad la experimentación y la imitación.

Etapa Preoperacional 2 a 7 años: etapa donde el niño se guía principalmente por su intuición, más que por lógica, destaca el egocentrismo, y repetitividad, así como por el uso de la experimentación y la imitación.

Operaciones concretas 7 a 11 años: el niño se hace cada vez más lógico, a medida que adquiere y perfila la capacidad de efectuar las operaciones. Son capaces de hacer varias cosas, como clasificar y ordenar cosas rápida y fácilmente, y de experimentar de un modo cuasi-sistemático.

Operaciones formales de los 11 años en adelante: han superado con éxito los estadios anteriores estadios del desarrollo cognitivo comienzan a efectuar operaciones formales. Ya existe una lógica combinatoria, el razonamiento hipotético, el uso de supuestos, el razonamiento proporcional y la experimentación científica.

Cada una de estas operaciones según Piaget están entrelazadas ya que conforme el niño va creciendo su coeficiente intelectual va madurando, y poco a poco va pasando de una complejidad simple o sencilla a una más acentuada y que en una primer instancia, se van conformando a través de experiencia concretas, para posteriormente a nivel de las abstracciones.

De igual manera mantiene que en el desarrollo moral, como parte de un proceso se pasa de una moralidad heterónoma[4], a una moralidad autónoma[5]. Este punto acontece a la finalidad de la educación moral para lograr la construcción de personalidades autónomas que cooperan.

Este enfoque concluye que el origen de las normas se encuentra en las relaciones interindividuales, dando mayor énfasis en la socialización a través de los grupo sociales no solamente en las personas adultas en este sentido Piaget (1984) afirma que “toda moral consiste en un sistema de reglas y la esencia de cualquier moralidad, hay que buscarla en el respeto que adquiere hacia esas reglas”. (Quintana 1998:438).

Kohlberg (1971) fue otro que se propuso estudiar la conducta y el pensamiento moral de manerá mas profunda a como lo había hecho Piaget, su investigación se centra en el juicio moral y lo abordado desde el método científico, se trata de una variable relevante para el ámbito moral, al partir del supuesto de que la reflexión es previa a la acción moral, también diferencio entre formas y contenidos de los juicios morales, definidos como los enunciados valorativos con justificación tomando partido por el primer elemento, es decir, por la forma entendida como el razonamiento o la argumentación elaborada ante una situación de conflicto específico, la cual implica análisis y discusión.

También diferenció de Piaget las teorías del aprendizaje, resaltando dentro del desarrollo moral las experiencias de la internalización social entendidas como estructuras.

Por su parte Kohlberg (1971) plantea el desarrollo moral como un proceso a la par del desarrollo cognitivo, que pasa por tres niveles:

Preconvencional: se refiere al individuo menores de edad algunos adultos y delincuentes donde las normas que existen son externas no acatándolas ni respetándolas puesto que lo toman como algo heterónomo, unas de las características que representa este nivel es la orientación del castigo y la obediencia.

Convencional: corresponde a la mayoría de adolecente y adultos se conforma aproximadamente de los 9 a los 16 años de edad donde el individuo se identifica con el medio social de referencia y asume su punto de vista considerando valioso responder a las expectativas de la familia, este nivel se caracteriza por que el hombre respeta a las normas y acuerdo que tenga la sociedad y autoridad, llevándolo hacer aceptado al grupo social al que pertenece.

Posconvencional: abarca aproximadamente de los 16 en adelante, en este nivel hay un esfuerzo por definir los valores y principio valido y aplicables independientemente de la autoridad o de los grupos de personas que lo asumen llegando a formar en el individuo un pensamiento critico al grado de querer cambiar los valores para que la sociedad se mantenga ordenada y unida.

En total este enfoque aporta tres niveles donde cada nivel cuenta con seis estadios al desarrollo moral, independientemente de la cultura moral vigente. Con respecto a Piaget, kholberg ofrece una explicación del principio de la moral más allá de los doce años de edad de un individuo. Sus estudios abarcan el ciclo de vida completo.

Freud, Skinner, Piaget, kholberg, sin lugar a dudas fueron grandes pensadores que aportaron a la psicología elementos que hasta hoy en día han sido relevantes para el estudio del conocimiento moral del hombre.

De acuerdo a lo que se ha venido planteando en los párrafos anteriores nos pareció de suma importancia mencionar y plantear los diferentes enfoque cognoscitivos que hasta hoy en día se encuentran vigentes, con el fin de conocer las distintas posturas que tienen cada uno de los autores que han estudiado de manera más afondo el desarrollo cognoscitivo del hombre.

Después de analizar de manera detallada cada una de las teorías cognoscitivas del individuo, pudimos comprender que cada autor coincide que el ser humano tiene la capacidad de aprehender de diferentes formas, de acuerdo a las situaciones y a las formas de aprendizaje que se le presenta, y que conforme va desarrollando tanto física como intelectualmente, el individuo pasa a interpretar de diferente manera las cosas modificando los esquemas que tenía anteriormente ya establecido, sin importarle que lo modificado sea bueno o malo.

Para nosotros es importante conocer las diferentes teorías cognoscitivas, ya que en nuestro campo de investigación se trabajará con los niños de ciertas edades, y esto nos permitirá comprender de manera más exacta la etapa en la cual se encuentra el individuo para actuar de manera más correcta ante ellos

Haciendo mención de las teorías que se han analizado hemos llegado a comprender que cada ser humano tiene la capacidad de obtener un conocimiento de acuerdo a su nivel cognoscitivo y una forma de actuar diferente que lo diferencia de los demás. Y todo conocimiento que obtiene depende en gran medida de los grupos sociales con los que interactúa porque el hombre no puede estar aislado de las ideologías que giran en la sociedad.

Es importante abordar el tema desde varios enfoques, sin embargo para profundizar es necesario centrarse en un solo tópico que se abordará en el siguiente tema.

1.4 los valores morales

Hoy en día hablar del tema de valores morales no es algo nuevo, sus raíces se remontan en la antigua Grecia, cuna de grandes pensadores que dieron grandes aportaciones sobre el tema. Retomando a Balderas (2002), se sabe que en esa época los encargados de la enseñanza eran los sofistas quienes brindaban educación para la clase privilegiada con el objetivo de sobresalir en la política, enseñando la oratoria[6] y la retórica[7].

De acuerdo a cada época han existidos diversos autores que se han interesado en estos temas, estudiándolos desde distintos enfoques según sus áreas de conocimiento, si hablamos de los griegos podemos resaltar a Sócrates (c.470-c. 399 a.c.) quien es considerado como el fundador de la filosofía moral o axiológica[8], cuyos argumentos han trascendido en la historia de la filosofía occidental, por su influencia sobre Platón, quien gracias a sus escritos se sabe de este gran filósofo y de sus discípulos que han dado seguimiento a sus ideas, haciendo que a lo largo de la historia de la filosofía de los valores se vayan integrando nuevos pensadores en el estudio filosófico de los valores morales.

La base de enseñanza de Sócrates fue la creencia de una comprensión objetiva de los conceptos de justicia, amor y virtud[9] y el conocimiento de uno mismo. Creía que todo vicio es resultado de la ignorancia y que ninguna persona desea el mal; a su vez, la virtud es conocimiento y aquellos que conocen el bien, actuarán de manera justa. Su lógica hizo hincapié en la discusión racional y en la búsqueda de definiciones generales, como queda reflejado en los escritos de su joven discípulo Platón y en Aristóteles.

Según Sánchez (2000) Si definiéramos palabra por palabra, encontramos que “valor” significa precio, algo que es muy significativo o importante. “moral”, se refiere a las acciones de las personas, desde el punto de vista de la bondad o de la malicia. Eso no es algo que se tenga que llevar a cabo con los sentidos, sino, que es más bien apreciado por la conciencia.

Un valor moral es ese punto de vista que se tiene para referirse a si algo es bueno o malo, para darle importancia. Por ejemplo, una persona dice: “para mí es muy importante no mentir”; vemos que esa persona le da un valor especial a conducirse con la verdad. En cambio, para otra persona tal vez la sinceridad no será un valor, quizás será más importante engañar, para conseguir algún beneficio.

El valor moral lo definimos como un conjunto de acciones en el que las personas la desempeñan como un acto de humanidad, utilizándolo para un bien social, jerarquizando y dando prioridad, a una acción sobre otra.

La gente tiene diferentes maneras de pensar, de enfocar la vida, de tomar decisiones, dándole mayor o menor esencia a las cosas.

Scheler cree que los valores mantienen una relación jerárquica a priori. La jerarquía, para él, reside en la esencia misma de los valores y se aplican aun a aquellos valores que no conocemos. La superioridad de un valor sobre otro se capta por medio del “preferir”, que es un acto especial de conocimiento (Scheler citado en Frondizi, 2001:131).

Es muy importante estudiar el sistema de valores, que se pueden palpar en la sociedad porque éstos van a dictar nuestra formar de vivir. Puesto que las condiciones actuales de la sociedad, cada día se pierden más, y los valores morales que traen beneficio para la sociedad y para las familias.

Hablar de valores morales es hablar de los diferentes criterios que puede tener la gente para conducirse en la vida, precisamente por ello puede considerársele un tema polémico.

Hay mucha discusión acerca de qué es un valor moral, si existen valores absolutos o relativos. Para dar una definición más clara acerca a estos principios se toma como referente a Frondizi (2001) según él nos dice el valor puede ser relativo o absoluto de acuerdo a la importancia que el individuo le atribuye a ciertas cosas u objetos, ya que para uno puede ser relativo, para otro absoluto y que la relatividad se refiere al ser de los valores mismos y no debe confundirse con la dependencia o relatividad que se deriva de la naturaleza del depositario eventual del valor.

.“La relatividad se refiere al ser de los valores mismos. Existen valores que son relativos a un individuo como es el caso del valor de lo agradable, que es relativo a un ser dotado de sentimiento sensible” (Scheler citado en Frondizi, 2001:131).

Los valores morales y principios es el conjunto de cualidades estimables que aprende el ser humano a lo largo de su vida siendo positivos o negativos, dependiendo de la cultura que tenga. Por otra parte se considera que la moral establece las normas de conducta y reglas que se imponen al hombre en su relación con el prójimo.

En otros términos los valores son las cualidades de conducta y reglas que se imponen desde el hogar y en la sociedad para la convivencia misma, los valores morales surgen primordialmente en el individuo por influjo y en el seno de la familia, y son valores como el respeto, la tolerancia, la honestidad, prudencia que hacen de él una persona con altos valores morales el cual promoverá el respeto al hombre, la cooperación y comprensión, una actitud abierta y de tolerancia, así como de servicio para el bienestar común.

Los valores son las normas de conducta y actitudes según las cuales nos comportarnos y que están de acuerdo con aquello que consideramos correcto todo padre de familia desea que su hijo se comporte de una forma educada, pero sin que se conviertan en un individuo temeroso o conformistas.

Es por ello que necesitamos valores firmes, sólidos, sobre los cuales podamos fundamentar nuestra sociedad con excelentes decisiones que sean estables y que nos permitan a través de ello brindar sabios consejos.

El hablar de valor moral es un tema amplio y estudiado en diferentes países con el mismo propósito de mejorar la calidad de vida, trascendiendo fronteras haciéndose valores compartidos por lo que es importante abordarlo en el siguiente tema.

1.5 VALORES UNIVERSALES

Los valores universales se pueden identificar en la sociedad no importando el país, ni lengua, raza o clase social al que pertenece el individuo, puesto que han trascendido a través de la historia hasta nuestros días para hacerse presente, incluso por ser reconocidos por la ley y establecer normas en la sociedad para convivir como seres humanos.

Hoy en día a pesar de que estos valores la justicia, paz, libertad, solidaridad, democracia, han podido evolucionar y cambiar con la sociedad, se han venido perdiendo en la práctica social, puesto que se ha inculcado de manera teórica cuando los valores deben de enseñarse a través de la modelación y práctica misma para hacer conciencia en las nuevas generaciones.

Según Llergo (2002) los valores universales son: honradez, bondad, modestia, solidaridad, amistad, amor, prudencia, responsabilidad, deber, fortaleza, lealtad, libertad, caridad, justicia, igualdad, templanza, integridad personal., fidelidad, los hacen ser universales por que se manifiesta en todo el mundo sin importar raza, religión o clase social.

Partiendo de los valores universales que benefician a toda la humanidad los individuos deben apropiarse de ellos haciéndolos valores morales personales, practicándolos en toda acción humana mejorando así su calidad de vida.

Los valores universales son inculcados por el sistema productivo a través de la educación, teniendo con ello fines que respondan a sus intereses, en los que destaca el fortalecimiento de la conciencia de la nacionalidad y la soberanía, el aprecio por la libertad, los símbolos patrios.

Las normas jurídicas también indican que debemos observar la ley y pugnar por la igualdad de los derechos, principio garantizado por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos en el articulo 1ro. que especifica: “En los Estados Unidos Mexicanos todo individuo gozará de las garantías (derechos fundamentales) que otorga esta Constitución, las cuales no podrán suspenderse, ni restringirse sino en los casos y con las condiciones que ella misma establece”. Este artículo garantiza la igualdad de los individuos para ser protegidos por la ley.

El derecho de expresión que tiene el individuo le ha permitido adoptar ciertos modismos culturales haciendo de ello el mal uso del lenguaje o la orgullosa exhibición de nombres, lemas y marcas extranjeras en la ropa o en la denominación de los comercios, el seguir la moda y costumbres de otro países podrían ser únicamente una expresión del cambio de valores de apreciación estética o en las costumbres, derivadas en una manipulación comercializadora; pero cuando esas manifestaciones se ligan a la devaluación de lo autóctono, a prácticas ilegales o al menosprecio de la forma que aseguran una convivencia civilizada.

El pasarse un alto o arrojar basura en la calle pueden ser actos inconsciente, aislados de sus valores, o reflejar la falta de respeto y consideración a la vida y salud de los demás. Algunos acuerdos comerciales o la excesiva importación pueden ser expresión de la tendencia globalizadora mundial o un riesgo para la autosuficiencia alimentaria y la independencia nacional.

Todo esto nos lleva a cuestionar la manera como se entiende y se valora los principios básicos que orienta la vida en el planeta y las normas que regulan las relaciones entre las naciones, los grupos sociales y las personas. Todo esto remite a preguntarnos qué entendemos por los valores universales.

Los valores universales, “son aquellos suficientemente seguro y defendibles más allá de la circunstancia y creencias propias de cada persona” (Puig, 1995:127), son universales porque su cumplimiento es altamente deseable para todo, en todo tiempo y en todo lugar. Por ejemplo, la preservación del ambiente o los valores expresados en la declaración universal de los derechos humanos.

Hay principios que pretenden ser absolutos, universales e inalienable (propio), pero en la práctica se aprecia que la expresión y el resultado de la aplicación de un valor puede ser diferente según la persona y el contexto en el que se encuentra. Y es que los valores también son apreciaciones de juicio, y en este sentido carga un carácter evaluativo que se expresa en predisposiones y actitudes subjetivas propias de cada sujeto. Las actitudes reflejan valores, pero estos son el producto de una historia personal, de un contexto cultural y de una coyuntura concreta que aclara u oscurece el entendimiento de la realidad.

En el transcurso del primer capitulo pudimos constatar que el desarrollo del valor moral en individuo es adquirida de una forma compleja puesto que el hombre es un ser cambiante con diferentes ideologías, cultura, educación, que lo hacen distinguirse entre las persona.

Las diferencias que caracteriza al individuo son causadas por diversos factores que influyen en su conducta originándose algunas de ellas en el seno familiar, instituciones educativas, como de los diversos grupos sociales con los que interactúan, por los que es importante abordarlo el siguiente capitulo.

CAPÍTULO II

EL PAPEL DE LA FAMILIA Y LA ESCUELA

EN LA FORMACIÓN DE VALORES

En el presente capítulo se analiza la función formativa del sujeto de la familia y escuela, considerando de la familia es la primer institución en la que el hombre comienza a moldear su conducta para vivir en sociedad; esta acción es contribuida por la escuela cuando el individuo está en edad de ingresar al primer nivel educativo, espacio en donde el ser humano ve favorecida su formación intelectual, física y moral.

Estas dos instituciones consideramos son el medio más eficientes para la formación de los valores, además son principales fuerzas impulsoras del desarrollo humano, por lo tanto existe la necesidad de orientarla con un sentido objetivo para el lograr cambios inadecuados que aquejan a la sociedad por ejemplo la pérdida de valores, dichos cambios deben ser reflexionados de una manera constructiva sobre la realidad actual, “de la educación se espera todo, incluso milagros, suele decir el docente. Desde que la familia, en función a la complejidad social tiene que auxiliarse de la escuela para alcanzar la formación integral del individuo” (León, 2003:45). Según Kant (1781), la finalidad de la educación consiste en desarrollar en cada individuo toda la perfección que cabe dentro de sus posibilidades.

La familia y la escuela comparten un objetivo común, la formación integral y armónica del niño a lo largo de las distintos períodos del desarrollo humano y del proceso educativo, estas dos instituciones de socialización aportan en gran medida los elementos necesarios al individuo para integrarse en la sociedad. Indiscutiblemente, estos sistemas de influencias necesitan orientarse a un sentido claro para garantizar la estabilidad y el equilibrio para una formación en valores, para lograr estos cambios es preciso que la familia y la escuela cumplan la función educativa.

De acuerdo con Domínguez (1996), la familia y la escuela son agentes básicos en la socialización del hombre y los espacios socioeducativos casi únicos en esta etapa de la educación infantil, desde esta consideración es claro los objetivos que ambas instituciones se proponen y confluyen en el deseo de lograr que los individuos alcancen un desarrollo pleno.

2.1 EL PAPEL DE LA FAMILIA EN LA FORMACIÓN DE VALORES

Partiendo de la idea de Durkheim (1973), se puede entender que la familia es la base de la estructura social en la que se edifica el sistema político, económico y cultural, y es en ella donde por primera vez el individuo recibe sus primeros patrones de conductas, la cual lo demostrará en el transcurso de su desarrollo como persona activa en la sociedad.

En el transcurso de nuestra vida aprendemos que no sólo la escuela educa, sino también lo hace la familia, institución que por excelencia debe formar a las personas. Por ello es importante que los hábitos, actitudes y valores se fomenten en los hijos para ayudarles a entender mejor el mundo en que viven.”Los padres y las madres de familia mediante su enseñanza y ejemplos, son los primeros responsables de la formación de sus hijos, ya que influyen fuertemente en la visión que estos tienen del mundo” (Crefal, 2000:1).

Los seres humanos nos relacionamos unos con otros, tenemos necesidades de alimentación y cuidados que en nuestros primeros años son atendidos por los adultos con quienes vivimos. También nos es indispensables comunicarnos con otra persona, ser aceptados y amados y saber que pertenecemos a uno o varios grupos. Esto es importante para dar un significado y un valor a nuestra vida, así como para saber que tenemos un lugar en el mundo. Todo esto se obtiene inicialmente en la familia.

Una familia es un grupo de personas que tiene lazos de parentesco, costumbres y hábitos comunes. Cuando viven bajo un mismo techo, comparten formas de entender al mundo, afectos, alegrías, tristezas, logros, fracaso, preocupaciones y recursos económicos, a la vez tareas y responsabilidades como dar alimentos, vestido y cuidados a las personas, particularmente a los menores, a los adultos mayores y a los miembros de la familia con alguna discapacidad, educar a los niños y a las niñas, ayudar a que sus integrantes sientan seguridad confianza tranquilidad y valor como seres humanos, enseñar conceptos y prácticas que los ayudarán a ser hombres o ser mujer, así como a relacionarse respetuosamente con todas las personas, y transformar o mantener las costumbres y los hábitos de la cultura y de la sociedad a la que pertenece

“La familia es un grupo donde los mayores tienen funciones importantes que cumplir para ayudar a que los menores se hagan de conocimientos y cualidades que lo fortalezcan en el camino por la vida” (Crefal, 2000:18).

La circunstancia en la que se desenvuelve una familia influye de una manera muy importante en la formación de sus integrantes. Pero lo más decisivo son las conductas y las pautas que se marquen para cumplir con las responsabilidades que tiene con los hijos.

Todas las familias requieren en algún momento hacer algún ajuste y adaptarse a las nuevas demandas, cambiar sus formas de relación, o bien organizar participación de las generaciones que conviven en ellas. ”Para algunas familias la vida puede ser más complicada que para otras, mientras que unas los problemas se resuelven con facilidad, y por lo general las relaciones son mas tranquilas respetuosas y armoniosas, en otras hay mayor dificultad para resolver sus necesidades o comunicar sus ideas y deseos” (Crefal, 2000:8).

La primera institución educativa del niño es su propia familia cuya influencia será decisiva aun en los primeros años de su juventud. En muchos aspectos la función educadora del hogar es más fuerte que la de la misma escuela. La responsabilidad de los padres de familia en la educación de los hijos empieza de su nacimiento por ello se va haciendo más clara, más precisa la exigencia de que debe haber una íntima coordinación entre el hogar y la escuela para obtener los mejores resultados en la vida del educando. Es aquí donde tanto los padres de familia, como los maestros tienen que realizar actividades cívica de acercamiento entre una y otra institución para fomentar y reforzar los valores morales (Rubio 1967:58).

Históricamente la familia ha desempeñado un papel muy importante en la educación del hombre, puesto que es la primera institución con la que el individuo hace su primer contacto social, recibiendo una enseñanza de cómo actuar y comportarse en ella, con el fin de prepararlo para la convivencia en la sociedad .

Los primeros valores morales que el hombre recibe son trasmitidos en el seno familiar y es ahí donde se empieza a edificar su personalidad que va a manifestar a lo largo de su vida, sin embargo, al llegar a la escuela es donde se puede reforzar los valores y modificar sus actitudes incorrectas.

La preparación educativa que tengan los padres de familia es muy importante en la formación del individuo ya que de este modo la familia contribuye a formar personas valiosas para el bien de la sociedad.

Además es importante en los primeros años de vida del ser humano, puesto que el niño en su desarrollo cognitivo tiene diferentes tipos de aprendizaje manifestándose como una esponja donde adsorbe toda enseñanza que se le inculca en su vida cotidiana provenientes de sus padres estas enseñanzas pueden ser conductas, lenguaje, costumbres, etc. por lo tanto “ los padres deben ser tomados en cuenta en las estrategias educativas en la enseñanza de los valores morales, no hay que olvidar que en el ámbito de los valores, es en el núcleo familiar donde se inicia el aprendizaje de los valores fundamentales”(León, 2003:61).

Tomando que la familia es la primera institución donde el hombre comienza su formación y es importante que la educación que reciba sea la más adecuada para construir un verdadero hombre de bien, y que los integrantes de la familia estén comprometidos en inculcar buenos valores que contribuirán a que el individuo se desarrolle como persona en cualquier ámbito de la sociedad.

2. 1.1 La familia como institución socializadora

“La familia es un elemento vivo porque cada uno de sus elementos interaccionan entre sí. Es un grupo primario se entiende como el conjunto de personas que mantienen entre sí relaciones directas sobre la base de los lazos de parentesco y de vivienda común” (Pulido, 2002:57).

Para sobrevivir, los seres humanos han necesitado la ayuda de las generaciones anteriores durante un período de tiempo relativamente largo. Este hecho ha llevado a todas las sociedades a organizarse en torno a grupos de personas que generalmente conocemos bajo el nombre de familia. Dado la extensa cantidad de modalidades que los diferentes grupos humanos han inventado para organizar su convivencia, definir con absoluta concreción y validez que es la familia resulta una tarea imposible.

Es conveniente utilizar la expresión de Tejada (1985), denominándolo estructuras familiares para destacar, además, el hecho de que la familia ha conocido formas organizativas muy distintas según el tipo de sociedad y el momento histórico. Pero, independientemente de cuál sea su estructura la forma de las relaciones de parentesco, de las costumbres matrimoniales, del tipo de control de la conducta sexual o de la realización de cualquier otra función, la familia cumple con el cometido de mantener y socializar al niño, al mismo tiempo que contribuye a mantener el control social, constituyéndose en el primer agente de socialización, y no sólo por ser el primero en actuar, sino fundamentalmente por el carácter cualitativo de su influencia.

“La posición del padre o la madre es la de quien, sin ningún prejuicio o disminución de su autoridad, humildemente, acepta el papel de enorme importancia de asesor del hijo o de la hija, y de la tomas de la decisión que el va a tener” (Freire, 1997:103).

En la fase infantil el ser humano comienza su integración social, y es en la familia donde se aprende determinados comportamientos relativos a las formas de comer, dormir, buscar abrigo, sentir, amar, comunicarse, sentarse, saludar, divertirse, reír, gesticular, lavarse, jugar, vestirse, educar a los niños y, por otro, interioriza creencias, valores, normas y técnicas de conducta, una estructura social determinada, un modelo de conducta donde el sujeto aprende lo que está bien y lo que está mal hecho.

Este rol fundamental permite comprender porqué las relaciones familiares que pertenecen a un ámbito de intimidad, nunca han sido consideradas un asunto privado y siempre han estado sometidas a un rígido control social. En nombre de la trascendencia social que tiene la procreación y la educación de los hijos otras instituciones sociales han ejercido un riguroso intervencionismo sobre la familia.

A todo esto hay que agregar que, en este grupo primario las relaciones que se establecen entre los miembros involucran a cada individuo en su totalidad no sólo a uno u otro aspecto de su personalidad. En la familia se produce, por tanto, un aprendizaje y una interiorización profundamente emocional que la convierten en la fuente de las influencias determinantes a las que el individuo está sometido en todas las sociedades.

La familia es un modelo en el cual se va construyendo formas de conductas, es por ello que está a cargo de una gran responsabilidad que es la de trasmitir a las siguientes generaciones los valores que en ella giran, puesto que los harán comportarse de una manera responsables y conscientes de sus actos en la sociedad.

Los padres y otros adultos desemp