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Francisco De Miranda


Enviado por   •  29 de Septiembre de 2011  •  3.933 Palabras (16 Páginas)  •  925 Visitas

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Vida y Obra de Francisco de Miranda

Comienza su carrera militar como Capitán del Regimiento de Infantería de la Princesa. No conforme con el cargo se enlista para la defensa de Melilla, territorio español en el norte de África en las que lucha contra el sultán de Marruecos. La batalla es durísima salvando su vida de milagro; de hecho, su fusil recibió tres impactos de bala.

Entre 1773 y 1775 sirve en Madrid, Argel, Granada y Cádiz, donde conoce a John Turnbull, su amigo de toda la vida.

El 28 de abril de 1780 se embarca rumbo a La Habana, donde es nombrado Capitán del Ejército de Aragón y Segundo Ayudante del General Cajigal, con quien prestaba servicios desde hacía algunos años.

En 1781, luego de la toma de Pensacola, ocupada por los ingleses, es ascendido a Teniente Coronel por su actuación en combate.

Cajigal, entonces gobernador de Cuba, lo envía a Jamaica (colonia británica) para llevar a cabo un intercambio de prisioneros.

En 1782 participa de la expedición conquistadora de Las Bahamas (colonia británica). Es él quien negocia la capitulación de los ingleses.

Es asusado por la Inquisición por tenencia de libros y cuadros prohibidos. También es acusado de permitir la visita del general Campbell a Cuba, por lo que es apresado y liberado gracias a Cajigal.

El 10 de julio de 1783 llega a los Estados Unidos, huyendo de la patria por la que luchó tantos años. Estudia el proceso revolucionario de Norteamérica y conoce hombres como George Washington, Alexander Hamilton, Samuel Adams, Gilbert de la Lafayette, Thomas Paine, con quienes mantendrá correspondencia toda su vida. Mientras tanto mantiene contactos con Juan Bolívar (padre de Simón) y otros mantuanos de Caracas. En 1784 se embarca rumbo a Inglaterra decidido a conseguir apoyo para la independencia de la América española y continuar con sus estudios en diversas ramas del saber. Aprende latín, el griego y otras lenguas, que lo convierten en el paradigma del hombre de la Ilustración. Manejaba a la perfeccion seis idiomas y traducia con la misma calidad griego y latin.

Entre 1785 y 1789 visitó Holanda, Bohemia, Hungría, Italia, Grecia, el Asia menor, Constantinopla, Prusia, Bélgica, Egipto, Rusia y Finlandia, acompañado por el coronel W. S. Smith, amigo y combatiente junto con él en los Estados Unidos. Conoce y entabla amistad con personalidades de la época: el príncipe Potemkim, Catalina la Grande (para quien será su preferido y lo defenderá frente a las acusaciones del embajador español), Gustavo III, rey de Suecia, Bentham, Haydn (con quien comparte infinidad de veladas en las que Miranda interpretaba composiciones de aquél en la flauta). Catalina le permite usar el uniforme ruso, privilegio del que pocos podían gozar en suelo soviético.

Luego de su paso por los países nórdicos continúa su viaje hasta Holanda, Bélgica, Alemania y Suiza utilizando el seudónimo de “señor Meroff” o “monsier Meyrat” (algunos biografos asocian este seudonimo a Maylan, autor de los planes de conquista americana), sabiéndose investigado por el gobierno español. El 17 de febrero de 1789 se encuentra en Marsella, Francia (hay biografías que sostienen que participo junto a Thomas Paine en la redacción del documento jurídico mas importante de occidente: la declaración de los derechos del hombre). Culmina su derrotero nuevamente en Inglaterra tratando de convencer a Pitt, primer ministro británico y a Lord Grenville sobre la conveniencia para los británicos de la independencia hispanoamericana. Les presenta planos y estudios sobre las operaciones militares posibles (este es un dato de trascendencia pues muchos sostienen que San Martín utilizó sus recomendaciones –el paso por Chile para llegar al Perú, por ejemplo-).

El 23 de marzo de 1792 vuelve a Francia, en plena revolución, y entabla relaciones con el alcalde de París, Jerome Petion, y con el grupo de los girondinos.

El Ministro de Guerra le ofrece un alto cargo en el ejército revolucionario, que acepta, ascendido a Mariscal de Campo seis meses después obteniendo grandes exitos militares, haciendo retroceder para siempre a las fuerzas prusianas en los campos de Morthomme, Briquenay y Valmy (la batalla definitiva). Al poco tiempo es el Segundo Jefe del Ejército del Norte debajo del General Dumouriez. Casi de inmediato es ascendido a General de la República Francesa.

Los franceses pretenden enviarlo a Haití en misión de doblegar a los esclavos y mulatos en lucha por su independencia, pero Francisco de Miranda se niega. Dumouriez, ya decidido a volcarse a las fuerzas austriacas y anturepublicanas, lo acusa de responsable de las derrotas sufridas por el ejército, sobre todo en la batalla de Neerwinden. El 28 de marzo de 1793 está presto a comparecer ante la Convención y a denunciar al general traidor, pero las intrigas internas lo lleva a hacerlo ante el Tribunal Criminal Revolucionario, cuyo acusador, Tinville, orden su detención. Se lleva a cabo primero en la Conserjería (era el paso previo a la guillotina, orden que fue aplazada en varias oportunidades), para luego terminar en las mazmorras de La Force y La Madelonette, a pesar de que Dumouriez había huído de Francia dando muestras de quién era el verdadero traidor. Casi dos años permanece detenido en la peor de las condiciones. Su vida es salvada por los moderados franceses que se sublevan contra el régimen de terror instaurado por Robespierre. Una vez en libertad conoce a Napoleón Bonaparte aunque continua siendo perseguido por el Directorio por lo que tiene que vivir en la clandestinidad.

Dibujo de Francisco de Miranda

El 22 de diciembre de 1797 firma el “acta de París” donde asume la representación de América Meridional Independiente.

En 1798 retorna a Inglaterra, dado que Francia se une España, insistiendo ante Pitt y el gabinete sobre la emancipación americana.

En 1799 traduce y publica en francés la “Carta a los españoles americanos” de Vizcardo y Guzmán, un jesuita de origen peruano.

Sus sentimientos encontraron destino en Sarah Andrews, su ama de llaves, con quien tuvo dos hijos: Leandro y Francisco. Funda la Logia Lautaro junto a O´Higgins.

El 28 de noviembre de 1800 viaja a París, luego de haberle escrito dos cartas a Napoleón para que le otorgara permiso para ello. Es detenido acusado de espía británico. Permanece un año, retornando a Londres a proseguir con su ideario emancipador. Allí concibe su plan de un gobierno inca para hispanoamérica, con cabildos,

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