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Formación Profesional, Cultura Y Arte Unidades 1 Y 2


Enviado por   •  6 de Diciembre de 2012  •  20.975 Palabras (84 Páginas)  •  2.963 Visitas

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FORMACIÓN PROFESIONAL, CULTURA Y ARTE

Introducción

El hombre es por naturaleza un ser que necesita comunicarse y expresarse para relacionarse con los demás. Es un ser único, con una capacidad de autenticidad en su expresión individual y con un lenguaje que lo diferencia del mundo animal. Precisamente por este lenguaje el hombre puede expresarse y crear sus propios símbolos.

El individuo ha creado una simbología a través del tiempo; ésta se va transformando de acuerdo con su evolución intelectual, social y cultural. El hombre crea diferentes lenguajes y expresa sentimientos ya sea por medios orales, escritos, corporales, musicales o gráfico-pictóricos. Al ir desarrollando su lenguaje el hombre está contribuyendo a su desarrollo intelectual, creativo y sensitivo.

En la primera infancia, los niños construyen un repertorio de sensaciones, rutinas y expectativas. A partir de sus experiencias, confieren un sentido práctico a sus mundos físico y social. Basándose en este experiencia, entre los dos y los seis años, los niños normales recorren el enorme camino que los transforma de animales exploradores en seres humanos usuarios de símbolos (d. j. hargreaves, 1991: 44-47).

La danza, el teatro, las artes alternativas y las artes plásticas, establecen una serie de condiciones importantes que ayudan a la integridad en el desarrollo del ser humano, tales como la expresión y la simbología; la imaginación y la creatividad, el sentido estético, la apreciación artística, la sensibilidad, la percepción y el conocimiento.

A lo largo de la asignatura Formación Profesional Cultura y Arte, dividimos los contenidos en cinco unidades que son:

Unidad 1. Cultura y Arte

Unidad 2. Artes Plásticas

Unidad 3. Artes escénicas

Unidad 4 Música

Unidad 5. Fotografía y cine

La integración de las unidades nos hará percibir lo que es la creación artística, el conocimiento e interpretación de la imagen o la apreciación estética, como palabras o conceptos que a lo largo del programa podremos comprender con mayor precisión. No obstante y debido a la diversidad en la formación profesional y a nuestra educación, nuestra percepción de la realidad y del arte implícito en esta, ha tomado mucho de los lados más deshumanizados respecto a lo científico y lo técnico, así como un falso culto a lo racional, dando como resultado que el ámbito del arte nos parezca algo mágico, irracional e inapreciable, imposible de organizar metodológicamente y, por tanto, no evaluable.

Con todo esto podremos decir que al concluir el estudio de todas las unidades podremos apreciar y valorar desde otro punto de vista, la cultura en la cual nos desenvolvemos y en la que podamos interactuar profesionalmente.

Presentación.

Uno de los aspectos más importantes y que interesan a una institución educativa de estudios superiores es lograr la competitividad de sus egresados. Esto implica proporcionarles además del conocimiento académico de una especialidad, la vinculación del área específica de estudio con el contexto en el que más tarde se desempeñarán profesionalmente. A lo anterior se agrega una formación en el enfoque cultural, proporcionando a los estudiantes las herramientas adecuadas sobre la valorización de las culturas y los productos artísticos de diferentes sociedades, que les permitan enriquecer su crítica y auto percepción cultural, así como su propia identidad cultural en el marco de su desarrollo profesional y personal. Así es como surge la enseñanza de la formación profesional, cultura y arte.

Desde los albores de la civilización, el hombre ha mostrado la necesidad de registrar imágenes o escenas de su entorno, representando objetos de la naturaleza o escenas de la vida cotidiana. Este registro nos ha permitido estudiar las culturas, asomarnos a otras épocas, a otras ideas y a otros principios estéticos.

Por esto la Universidad del Valle de México incorpora en su Programa Ejecutivo de Licenciaturas la asignatura Formación Profesional Cultura y Arte, en su modalidad en línea, auxiliándonos de la tecnología para favorecer la percepción adecuada del arte y sobre todo, su reflexión crítica.

Bienvenidos a este espacio de reflexión para desarrollar la visión de nuestra percepción artística.

Justificación

La belleza induce al hombre a la interiorización espiritual, a la forma y el pensamiento; logra en él, el desarrollo de la sensibilidad, la flexibilidad mental para llegar al conocimiento y el trato directo de la materia.

Muchos de nosotros separamos el sentimiento del pensamiento y es necesario que estos dos se equilibren para lograr la concepción integral de la sensibilidad a la belleza.

El desarrollo de la sensibilidad hace la apreciación estética; el hombre debe aprender a despertar su sentido perceptivo para que pueda reconocer el sentido estético.

Tanto la estética, ligada a las formas sociales y a la conciencia del hombre de su entorno, como la creatividad en el arte, que viene siendo el método artístico, el estilo y la dirección ayudan al hombre a encontrar una orientación útil, humanista que encuentra una razón en la existencia de los diferentes fenómenos de la vida, así como a elaborar un ideal estético avanzado de acuerdo con la vida social.

La asignatura de Formación Profesional Cultura y Arte tiene como finalidad inducir a los estudiantes a la apreciación del arte, como individuos con actitud abierta y progresiva, capaces de pensar por sí solos, con espíritu de crítica y capacidad de romper lineamientos ya estructurados. Es importante considerar una pedagogía creativa, que dé soluciones y expectativas, estimulando el desarrollo estético y eliminando conceptualizaciones cerradas de belleza absoluta que imponen cánones que obstaculizan el pensamiento creativo.

Propósito

La asignatura de Formación Profesional, Cultura y Arte tiene como propósito general:

“Valorar la cultura y sus productos artísticos como manifestación del quehacer intelectual, sensible y creativo de las diferentes sociedades, enriqueciendo su auto percepción y afirmando su identidad cultural, sus valores y papel profesional.”

Para poder lograr este propósito es indispensable la participación completa del estudiante, quien al realizar satisfactoriamente las actividades sugeridas, tendrá la oportunidad de valorar el momento cultural en el que se desenvuelve, así como su identidad en el contexto global en el que se encuentra.

De igual manera tendrá la oportunidad de conocer diferentes géneros artísticos para poder percibir y analizar críticamente el trabajo de diferentes artistas, así como determinar los límites del arte.

Integración

La Universidad del Valle de México es una institución que, de manera integral, educa con un equilibrio entre los enfoques científico-tecnológico y ético–cultural acordes con las necesidades sociales, la búsqueda de la verdad y el bien común; fundamentándose en su Filosofía Institucional y su Modelo Educativo Siglo XXI. En el cumplimiento de esta misión, sus propuestas recuperan la amplia experiencia acumulada en más de 40 años para dar un sentido al desarrollo integral de la persona a través de la formación y perfeccionamiento de habilidades para:

- Aprender a aprender

- Aprender a hacer

- Aprender a ser

- Aprender a convivir

pilares de la educación que impulsan en el futuro profesional la comprensión de su ser y estar en el mundo, de su acción para construirse, del valor de la vinculación con otros y el compromiso conscientemente asumido de un ejercicio ético de la responsabilidad en todos los campos de su actividad como ser social y cultural.

Metodología

En el desarrollo de la asignatura Formación Profesional, Cultura Y Arte, asesores y estudiantes estaremos involucrados en actividades de un mayor o menor grado de dificultad y, en función de éstas, en ocasiones deberemos afrontar el proceso de aprendizaje de manera individual o grupal; sin embargo, en todos los casos será necesario considerar que somos partícipes de un proceso continuo de construcción del conocimiento, donde el análisis conceptual se acompaña de la reflexión interiorizada para encontrar en la experiencia propia cómo vivimos y proyectamos al exterior la cultura.

En función de esta propuesta de organización de los contenidos y el diseño de las actividades didácticas la metodología no sólo centra su perspectiva en el proceso de aprendizaje individual, también recupera la relevancia de la experiencia grupal y las funciones sustantivas de la asesoría como momentos en que construimos puentes para alcanzar mayores niveles de complejidad en nuestro conocimiento, focalizando las oportunidades de confrontar perspectivas y hacer partícipes a otros de cuanto sabemos de un hecho o práctica, para reconstruir el enfoque y partir conjuntamente hacia niveles de abstracción y aplicación con exigencias mayores.

Asimismo, la reflexión individual dará paso al análisis colectivo en foros de discusión para argumentar y contra-argumentar sobre asuntos particulares de la problemática del desarrollo de la cultura, así como del tipo de arte existente en nuestros días, lo que llevará a contrastar los contextos y experiencias personales poniendo en práctica todas nuestras habilidades de comunicación y negociación para aprovechar los recursos del foro y el correo electrónico en la exposición de las perspectivas asumidas.

Será la participación crítica y propositiva del estudiante la que determinará el éxito de la propuesta educativa, estableciendo un camino para el grupo y la certeza del logro de un aprendizaje significativo para su trayectoria profesional.

Acreditación del curso

La evaluación tiene un carácter intrínseco y marcha en paralelo al desarrollo del aprendizaje, por constituir una mirada personal al punto de inicio y momento en que se encuentra el conocimiento, reflexionando hacia dónde pretendemos llegar y qué recursos podemos aprovechar, sobre todo ubicándonos como adultos con intereses y finalidades determinadas.

Este principio, permite establecer a lo largo de las unidades una serie de autodiagnósticos, actividades de aprendizaje, integradoras y final, además de distintas evaluaciones de carácter conceptual que derivan en la generación de los procesos y productos considerados como sustantivos para determinar la acreditación de la asignatura. Incluso, debemos resaltar que al compartir el autodiagnóstico con el asesor se sale del espacio puramente personal para dar cuenta a otros de cómo guiamos nuestro esfuerzo e ideas hacia el reconocimiento de lo aprendido.

Porcentajes para acreditar

Lo anterior, lleva a establecer como requisito para la obtención de la acreditación de la asignatura, los porcentajes siguientes:

Recomendaciones

El conocimiento y apreciación de las diferentes artes en un ambiente de aprendizaje en línea, requiere considerar una serie de recomendaciones con el propósito de conducirnos adecuadamente durante el proceso de aprendizaje. De esta manera, al mismo tiempo que logramos involucrarnos en una cultura del uso de las distintas tecnologías de información y comunicación, desarrollamos diversas habilidades de apreciación artística que nos permitan identificar el carácter emocional de la realidad.

Alcanzar lo anteriormente señalado implicará en todo momento llevar a cabo un proceso de reflexión que nos permita identificar las mejores estrategias para superar los problemas y retos presentados; reconocer los logros obtenidos, resultado del esfuerzo individual y de los aprendizajes derivados de la experiencia grupal; analizar nuestra actual percepción de la realidad y el arte, así como la forma en la que esta se transforma conforme vamos conociendo las características particulares de las distintas artes: pintura, arquitectura, escultura, teatro, danza, música, cine y fotografía.

En función de estas consideraciones encaminadas al desempeño dentro del ambiente de aprendizaje y en el abordaje de los contenidos, planteamos ciertos elementos de valor para consolidar la mejor apropiación de los conocimientos y habilidades a desarrollar en la asignatura Formación profesional, cultura y arte: estos son:

- Recuerde que los productos artísticos de una sociedad y apreciación, están en función del contexto cultural donde se desarrollan, y que este a su vez, influye en la constitución de nuestra personalidad e identidad nacionales.

- Considere que la apreciación artística requiere antes que cánones establecidos, de su sensibilidad y criterios personales.

- Reflexione en torno a sus criterios personales actuales y la forma como estos se transforman en el transcurso del desarrollo de la asignatura.

- Elabore sus propios criterios para apreciar el arte. Valórelos. El gusto por una obra artística no está función de lo socialmente establecido o de los especialistas, sino de su agrado o rechazo personal hacia aquella.

- Recuerde que el desarrollo de nuestros sentidos, son los principales elementos para interpretar una obra de arte visual y/o auditiva.

- Aprecie en el hecho artístico la esencia y carácter emocional de la realidad.

- Descubra fortalezas y reconozca debilidades, para que en función de estas últimas, pueda plantear acciones que le permitan neutralizarlas.

- Venza temores e inseguridades mediante el aumento de la autoestima.

- Procure un mejor control sobre sus emociones.

- Precise el aprendizaje a lograr, para saber cómo, para qué y por qué requiere de los conocimientos.

- Busque una perspectiva integral a fin de valorar los conocimientos adquiridos.

- Enriquezca el contenido buscando ejemplos en el contexto inmediato y su aplicación en situaciones específicas.

- Participe activamente en las actividades de carácter grupal.

- Reconozca el enriquecimiento que le reporta compartir y adquirir conocimientos a través de los compañeros de grupo.

- Solicite el apoyo y orientación de su asesor para aclarar dudas de cualquier índole.

- Elabore un programa personal desarrollando su propia agenda académica y propóngase cumplirla, con esto evitará la acumulación de tareas.

- Organice su espacio de trabajo, procurando que el sitio elegido quede preferentemente libre de interrupciones.

UNIDAD I

CULTURA Y ARTE

INTRODUCCIÓN

Cuando iniciamos un estudio relacionado con la cultura, el arte y la sociedad podríamos entrar en muchas polémicas por el criterio de cada ser humano, pero se puede decir que la cultura es toda la actividad creativa del hombre, en su trabajo, en su arte, en su vida cotidiana. Es también lo que conforma la identidad de un pueblo y de toda una nación.

El arte es una de las principales formas que los hombres utilizamos para comunicar nuestra percepción de la realidad, sentimientos e ideas. El propósito del arte se cumple cuando el público interpreta el mensaje de la obra de acuerdo con su propio conocimiento y experiencia.

Antes de comenzar a estudiar cada una de las diferentes artes, en esta primera Unidad revisaremos el concepto de cultura, sus características y la importancia de la cultura popular; también analizaremos el concepto de identidad y la crisis de identidad nacional que vivimos actualmente.

Posteriormente, estudiaremos el concepto de arte, su origen, las características del lenguaje artístico y la forma y componentes de las obras artísticas. Por último reconoceremos el rol que juegan la educación y la sociedad en la transmisión de la cultura.

Con todo esto contaremos con elementos básicos para comprender las diferentes manifestaciones artísticas que se abordarán en las Unidades posteriores de esta Asignatura.

Propósito:

Identificar al arte como la más elevada manifestación de la cultura, así como explicar su papel en el proceso de formación del individuo y comprender la cultura como resultado de los actos humanos enfocado al desarrollo de las sociedades.

Temas:

1.1. Cultura

1.2. Sociedad

1.3. Identidad

1.4. Arte

1.5. Educación

1.1 CULTURA

La definición clásica de cultura, formulada por Sir Edward Tylor (1871, vol. 1 p. 1) menciona que: “cultura es ese todo complejo que incluye conocimientos, creencias, arte, moral, leyes, costumbres y cualesquiera otras capacidades y hábitos adquiridos por el hombre como miembro de una sociedad”.

Dicho de una manera más simple, cultura es todo lo socialmente aprendido y compartido por los miembros de una sociedad. El individuo recibe cultura como parte de una herencia social y, a su vez, puede reformar la cultura e introducir cambios que luego forman parte de la herencia para las siguientes generaciones.

De acuerdo con Adrián Marselli, el concepto de cultura ha tenido dos significados diferentes

- El primero y más antiguo se refiere a la formación del hombre, su desarrollo y perfeccionamiento en lo sensorial, psíquico, intelectual y espiritual, lo que hoy entendemos en un sentido amplio como educación permanente nos ilustra respecto a este significado: el individuo mantiene una preocupación y ocupación permanente por continuar aprendizajes significativos a lo largo de su vida, motivado tanto por la utilidad de ese aprendizaje, como por la capacidad de asombro ante la dinámica permanente entre la tradición y el cambio continuo de la realidad que lo rodea.

- El segundo significado indica el producto de esta formación, esto es el conjunto de modos de vida, de valores, de hechos, de símbolos y de procesos individuales y colectivos que forma una comunidad, la cual establece a través de su realidad cultural tanto “fronteras” que preservan valores y tradiciones, como “puentes” de comunicación o intercambio específicos que marcan su supervivencia, su desarrollo y su futuro.

La cultura se confunde frecuentemente con sociedad, pero las dos palabras tienen significados diferentes. Mientras que una cultura es un sistema de normas y valores, una sociedad es un grupo humano, relativamente independiente, que se perpetúa, que ocupa un territorio, comparte una cultura y tiene la mayor parte de sus asociaciones dentro de este grupo. Sociedades adyacentes pueden tener culturas muy distintas, como sucede con Estados Unidos y México, o pueden tener culturas muy similares, como en el caso de Estados Unidos y Canadá.

Por lo que toca a ambos conceptos -sociedad y cultura-, los límites son confusos. La mayor parte de las sociedades tienen contacto con las sociedades vecinas. Muchas veces en la historia dos sociedades se han entretejido tanto, que se convierte en una. Por ejemplo, muchas sociedades fueron absorbidas por la sociedad romana. También, una sola sociedad puede incluir grupos de personas que difieren en cultura, como los sectores de habla francesa, germana o italiana de la población suiza, y los sectores francófonos o anglófonos de la población canadiense.

La cultura puede dividirse en cultura material y cultura no material (o inmaterial).

La cultura no material consiste en las palabras que la gente emplea, las ideas, costumbres y creencias que tienen, y los hábitos que siguen. La cultura material consiste en objetos como instrumentos, muebles, automóviles, edificios, canales de riego, granjas, caminos, puentes y, de hecho, cualquier sustancia física que haya sido modificada y utilizada por la gente.

Tales objetos manufacturados se llaman artefactos. En el juego de béisbol, por ejemplo, los guantes, los bates, los uniformes y los grandes estadios son unos cuantos elementos de la cultura material. La cultura no material incluiría las reglas de juego, las habilidades de los jugadores, los conceptos de estrategia y el comportamiento tradicional de los jugadores, los conceptos de estrategia y el comportamiento tradicional de los jugadores y del público. La cultura material siempre es el resultado de la cultura no material y sin ella no tiene sentido. Si se olvidara el juego de béisbol, un bate se convertiría en una estaca de madera.

a) La cultura como un sistema de normas

Puesto que la cultura incluye las formas en que las cosas deben hacerse, decimos que la cultura es normativa, lo que significa que define las reglas de conducta. Para saludarnos extendemos la mano, y el brazo derecho; esto es propio de nuestra cultura. Para rascarnos la cabeza, utilizamos una u otra mano; nuestra cultura no tiene normas con respecto a esto

El término norma tiene dos significados posibles. Una norma estadística es una medida de lo que realmente existe; una norma cultural es un concepto de lo que se espera que exista. Algunas veces la norma estadística se califica como cultura “real”, y la norma cultural como cultura “ideal”. Con frecuencia la gente no distingue entre las dos normas. Los famosos estudios Kinsey buscaban encontrar algunas normas estadísticas de la conducta sexual en Estados Unidos. El esfuerzo enfureció a muchas personas que confundían las normas estadísticas y culturales.

Una norma estadística es una medida de la conducta real, sin que sugiera su aprobación o desaprobación. Una norma cultural es un conjunto de expectativas acerca del comportamiento, una imagen cultural de cómo se supone que la gente actúe. Una cultura es un sistema elaborado de tales normas de formas esperadas y ordinarias de sentir y de actuar que los miembros de una sociedad generalmente conocen y siguen. Estas normas son de varias clases y tienen varios grados de compulsión, como se ve en la siguiente clasificación clasificación (UNRC).

- Folkways: son la manera acostumbrada, normal y habitual de hacer ciertas cosas, por un determinado grupo. Hay dos clases de folkways: los que se refieren a buenos modales y cortesía y, los que deben obligatoriamente seguirse porque se consideran esenciales para el bienestar del grupo.

- Mores: son ideas de lo justo y lo injusto que van unidas a algunos folkways. Son ideas fijas sobre lo bueno y lo malo que exigen ciertos actos y prohíben otros. Estas creencias son propias sólo de una sociedad.

- Instituciones: Una institución es un sistema organizado de relaciones sociales que comprenden ciertos valores y procedimientos y satisface ciertas necesidades de la sociedad. Las instituciones están comprendidas entre las normas más graves y obligatorias de una sociedad.

- Leyes: hay mores que por su importancia deben ser obligadas a cumplirse, sin poder simplemente dejarlas al arbitrio de las personas. La ley refuerza tales mores. Las leyes son monopolio del Estado y cambian a través del tiempo.

b) Costumbres

La vida social está llena de problemas dondequiera: como obtener el sustento de la naturaleza, dividir los frutos del trabajo o de la buena suerte, relacionarnos agradablemente unos con otros, y muchos más. Los seres humanos parecen haber intentado todas las formas posibles de hacerles frente. Diferentes sociedades han encontrado una amplia variedad de pautas viables. Un grupo puede comer una, dos o más veces al día; pueden comer estando en pie, sentados en sillas o en cuclillas sobre el suelo; pueden comer juntos o cada uno por separado; pueden comer con los dedos o utilizar alguna clase de instrumentos; pueden empezar con vino y terminar con pescado, comenzar con pescado y terminar con vino o rechazar tanto el vino como el pescado. Y lo mismo ocurre con miles de cosas relativas al comportamiento.

Cada peculiaridad se elige entre muchas posibilidades, todas ellas más o menos viables. Mediante el ensayo y error, verdaderos accidentes o algún influjo desconocido, un grupo llega a una de estas posibilidades, la repite y la acepta como un modo habitual de satisfacer una necesidad particular. Luego se transmite a las generaciones sucesivas y se convierte en una costumbre. Las costumbres son simplemente las formas habituales, comunes y usuales en que un grupo hace las cosas. Saludar, comer con tenedores y cuchillos, llevar corbatas en algunas ocasiones y camisas deportivas en otras, conducir por el lado derecho de la calle y comer pan tostado en el desayuno son unas cuantas de nuestras muchas costumbres.

Las nuevas generaciones absorben las costumbres, en parte por la enseñanza deliberada, pero principalmente por medio de la observación y por la participación en el entorno que les rodea. Los niños están rodeados por costumbres. Puesto que constantemente ven esta forma de hacer las cosas, llegan a creer que son las únicas formas verdaderas. Las costumbres de otros grupos les parecen extravagantes y sus maneras poco útiles de hacer las cosas. Aún en la sociedad más primitiva habrá cientos de costumbres; las sociedades industrializadas modernas tienen miles.

Algunas costumbres son más importantes que otras. Si uno utiliza el tenedor equivocado para una ensalada, no tiene la menor importancia, pero si, en nuestra sociedad, alguna mujer elige, a cualquiera que no sea su marido para que sea el progenitor de su hijo, se enredan muchos asuntos relativos a las obligaciones financieras, las relaciones familiares, los derechos de herencia de la propiedad y se rompen vínculos sentimentales.

Por lo tanto, reconocemos dos clases de costumbres:

- Las que deben seguirse como parte de las buenas maneras y del comportamiento educado.

- Las que tenemos que seguir porque se piensa que son esenciales para el bienestar del grupo.

c) Tradiciones

Las ideas de lo bueno y lo malo que ligamos a ciertas costumbres se llaman tradiciones. Son ideas vigorosas de lo bueno y lo malo que exigen unos actos y prohíben otros. Todas las tradiciones son ideas que aprueban la realización de ciertos actos y prohíben otros, en la creencia de que se está protegiendo el bienestar del grupo.

Algunas veces tales creencias no tienen fundamento, pero otras están plenamente justificadas.

Los miembros de una sociedad comparten casi siempre la creencia suprema de que la violación de sus tradiciones atraerá la desgracia sobre ellos. Sin embargo, los forasteros consideran con frecuencia que por lo menos algunas de las tradiciones del grupo son irracionales. Estas pueden incluir tabúes relativos a los alimentos, que prohíben comer a las vacas, a los cerdos o a los caballos; tabúes relativos a la modestia, que prohíben mostrar el rostro, la rodilla, la muñeca, el busto o cualquier parte que se considere “inmodesta”; tabúes del lenguaje, que prohíben el uso de ciertas palabras sagradas u obscenas y muchos otros. Dichos tabúes parecen muy importantes para quienes creen en ellos, pero pueden ser totalmente desconocidos en otras culturas y pueden no tener ninguna conexión con el bienestar del grupo. No es necesario que el acto prohibido por las tradiciones deba ser realmente injurioso. Si la gente cree que el acto es injurioso, es condenado por las tradiciones.

Las tradiciones no son inventadas o elaboradas deliberadamente, ni funcionan porque alguien decide que serían una buena idea. Emergen gradualmente de las prácticas consuetudinarias de la gente, en gran parte sin intención o elección consciente. Las tradiciones brotan de la creencia de un grupo de que un acto particular parece ser peligroso y debe ser prohibido (o, a la inversa, que un acto particular es tan necesario que debe ser requerido). Originalmente, pues, las tradiciones eran una creencia práctica del grupo acerca del bienestar del mismo.

Por ejemplo, supongamos que, por alguna coincidencia, varios miembros de la tribu han tenido espantosos accidentes después de nadar en un estanque determinado. La tribu empieza a creer que hay algo peligroso en ese estanque. Cuando todos los miembros de la tribu creen que la gente no debería acercarse al estanque, las tradiciones han definido este acto como malo. Las personas que nadan en el lugar están, de allí en adelante, dispuestas a esperar alguna desgracia, y otros, que tienen noticia del acto, esperan ver cómo son castigados.

Así, cualquier desgracia será interpretada como un castigo y reforzará estas tradiciones. No mucho tiempo después, el origen de estas tradiciones se olvidará y la gente considerará que un baño en el estanque es malo en sí y por sí, y no porque parece haber sido seguido por la desgracia. En esta forma, las tradiciones, que se originaron como creencias prácticas del grupo acerca de los efectos de las acciones, se transforman en absolutas, es decir, en cosas que son rectas porque son rectas, o son equivocadas porque son equivocadas.

En otras palabras, las tradiciones se autovalidan y se autoperpetúan. Se convierten en algo sagrado. Cuestionarlas es indecente, y violarlas es intolerable. Toda sociedad castiga a quien viola sus tradiciones. Las tradiciones se enseñan a los jóvenes no como una serie de expedientes prácticos, sino como una serie de absolutos sagrados. Deben asimilarse. Asimilar significa aprender o aceptar algo tan completamente que se convierta en parte inconsciente y automática de nuestras respuestas. Cuando se han asimilado plenamente, las tradiciones controlan el comportamiento y hacen psicológicamente muy difícil cometer el acto prohibido.

Por ej., nos abstenemos de comernos a nuestros hijos o a nuestros enemigos, no por una decisión intelectual de que el canibalismo es impráctico o antieconómico, sino porque la idea del canibalismo noes es tan repugnante que el sólo pensamiento de comer carne humana nos enferma. La mayor parte de nosotros sería incapaz de comer carne humana, aunque tratáramos de hacerlo. Las tradiciones funcionan emocionalmente haciendo imposible su violación. En una sociedad que tiene claramente definido y firmemente implantado un conjunto de tradiciones, hay poco espacio para la inmoralidad personal.

Algunas personas sostienen que las tradiciones sólo son opiniones de grupo y que no se identifican con lo correcto o lo erróneo visto objetivamente. Defienden las normas absolutas de moralidad argumentando que la naturaleza del universo hace que ciertas acciones sean definitivamente malas y otras sean definitivamente buenas, sin importar el tiempo, el lugar o las circunstancias.

Como Sumner (1906) observó, las tradiciones pueden hacer que todo sea bueno y evitar la condenación de cualquier cosa. Son muchos los ejemplos de definiciones contrastantes de lo que ha sido considerado como bueno o como malo por las tradiciones. Las tradiciones medievales hicieron que fuera correcto para la Iglesia tolerar la prostitución y aún participar de sus ganancias. La mayor parte de los eclesiásticos de la Reforma, tanto católicos como protestantes, que ordenaron la tortura y la quema de herejes, no eran crueles o malvados, sino hombres decentes y con frecuencia bondadosos que llevaban a cabo lo que las tradiciones de aquella época exigían de ellos. Las tradiciones de nuestro reciente pasado han aprobado el trabajo de los niños, la esclavitud y la persecución de las minorías, y han condenado el pacifismo, el sufragio femenino y la educación sexual. En todas las épocas y en todos los lugares la gente buena se siente pura y virtuosa cuando sigue sus tradiciones, cualesquiera que éstas puedan ser.

d) Propiedades de la cultura

Una vez que defininos qué es la cultura y su diferencia con las normas, costumbres y tradiciones, ahora revisemos lo que Zorrilla (1992, citado en UNCR) señala como diversas propiedades de la cultura, que son un conjunto de características particulares de la misma.

• Transmisibilidad: la cultura se transmite de generación en generación a través del lenguaje y del comportamiento.

• Selectividad: es la capacidad para discriminar, admitir, readaptar o rechazar los elementos de otras culturas.

• Acumulativa: la cultura se expande o agranda por incorporación de innovaciones (tangibles o intangibles) propias o ajenas, como resultado de la mezcla de otras culturas, por contactos pacíficos o por guerras.

• Universal: existe en toda sociedad humana (la familia, el sistema de poder, la división del trabajo, etc.).

• Particular: porque es única en su formación y contenido (las estructuras sociales, los conocimientos, etc.).

• Exhaustiva o completa: porque cubre todos los aspectos de la vida humana. Encierra una concepción del mundo y de la vida: implica marcos de orientación sin los cuales las personas no sabrían conducirse.

• Dinámica: se halla sometida a los cambios, pero se diferencian por su capacidad para aceptar el cambio. Las que no han manteni9do contacto se conservan más que las que tienen un intercambio fluido con otras culturas.

• No es homogénea: algunos de sus elementos son centrales y otros son menos relevantes.

• Ninguno de los miembros puede conocerla en su totalidad: debido a su amplitud, salvo el caso de comunidades primitivas muy simples y pequeñas.

e) Cultura popular

Cuando se habla de cultura popular, se hace referencia a todas las expresiones arraigadas en el pueblo, en la comunidad; ya sea porque ahí se generaron o porque provenientes del exterior, son tomadas por la gente y las moldea para usarlas como vía de expresión. (Flores S. et al, 2000, p. 7).

Hay dos conceptos de cultura, de acuerdo con el grupo que la genera:

- El concepto de cultura que se establece desde los grupos en el poder y se transmite verticalmente a la población general, excluyendo todo aquello que no coincida con los rasgos que la cúpula establezca.

- La cultura popular que se transmite del pueblo a la cúpula del poder. En esta cultura las manifestaciones emergen del pueblo, marcan su huella, incluyen todo cuanto sea signo de identidad cultural.

Grupos, movimientos y Ong´s son espacios privilegiados para observar manifestaciones de diversa índole de la cultura popular. Prácticas estético-políticas, culturas políticas de la participación, producciones lúdicas, aparentan una arbitrariedad de sentido que no es tal y que se expresa en la apropiación de símbolos y técnicas que des y recontextualizan y en la construcción de formas simbólicas y materiales que deben leerse en la clave de una nueva lógica tanto estética como social. (Lobeto).

Establecer un fenómeno cultural como popular, implica tener presente, que puede partir de una demanda concreta de un grupo, pero luego podrá convertirse en un producto de masas, ser apropiado por el diseño o incorporarse al imaginario de la élite, pudiendo suceder exactamente en forma inversa. Un hecho cultural que es popular en un país o en una comunidad determinada, no necesariamente será el mismo en otro.

1. De acuerdo con lo revisado hasta el momento respecto al concepto de cultura, ingrese al Foro de Discusión para comentar cómo aprecia usted la relación entre la cultura y el entorno actual, caracterizado por la globalización económica y por el efecto que ésta tiene en el ámbito del comercio, el trabajo, la comunicación, la cultura y la educación.

2. Para complementar sus argumentos debe consultar en el Centro de Documentación Virtual los textos: Cultura y Globalización, de René Avilés Fabila y, Libro electrónico: ¿Globalización de la cultura?, de Marisa Avogadro. También le sugerimos que retome lo estudiado en el tema 6.6 Tecnologías de Información, cultura y educación, de la Asignatura Entorno Sociopolítico y Económico de México.

3. Las preguntas a responder en el Foro de Discusión son:

o ¿Qué efectos tiene la globalización en la cultura de nuestro país, en particular en lo que se refiere a las tradiciones y normas?

o ¿Qué elementos de nuestra cultura considera que

debemos modificar y cuáles preservar ante la influencia

de la globalización?

Los valores corresponden aquellos principios ideológicos o morales por los que se guía una sociedad.

La norma se refiere a aquello que en una cultura se espera que exista, es decir una expectativa del comportamiento.

Costumbre se refiere a aquellas que deben seguirse como parte de las buenas maneras y del comportamiento educado o lo que se tiene que seguir porque se piensa que son esenciales para el bienestar del grupo.

Considero entonces que a partir de los valores y costumbres que están en la sociedad se marcan las normas que regirán o al menos tratarán de establecer las reglas para que la sociedad conviva.

1.2. Sociedad

La sociedad no es simplemente un conjunto o adición de individuos localizables en un lugar espacial; la verdadera sociedad necesita de una serie de elementos que funcionen entre las personas que la constituyen: organización, jerarquía, estructura, estabilidad, división del trabajo, normas comunes, comunicación simbólica, medios que uniformen y regulen el comportamiento, organismos directores y responsables del orden común, e instituciones que garanticen la estabilidad de la misma sociedad.

La sociedad no solamente reúne a personas aisladas sino que es la resultante de la fusión de muchos grupos inferiores, de familias, asociaciones y corporaciones que tienen su propia organización. En la sociedad se exige una conciencia de semejanza entre sus integrantes, pero al mismo tiempo es necesario que haya diferencias, papeles, división del trabajo, con el fin de que pueda presentarse la cooperación.

Una necesidad fundamental es la de la presencia de una cultura que engendre la unidad entre todas las personas; la participación de todos en la misma cultura produce el consentimiento en la aceptación de los valores primarios de la vida colectiva. Podemos decir que la sociedad es:

La unión durable y dinámica, entre personas, familias y grupos, mediante la comunicación de todos dentro de una misma cultura, para lograr los fines de la vida colectiva, a través de la división del trabajo y los papeles, de acuerdo con la regulación de todas las actividades, a través de normas de conducta impuestas bajo el control de una autoridad. Elementos indispensables de una sociedad lo constituyen, además de los miembros y el territorio, la organización familiar como centro reproductor, educador y proveedor de bienes y servicios, cuando menos para los del propio grupo.

La familia, desde esta perspectiva, forma parte de las demás organizaciones conocidas como instituciones mayores, constituidas por la que desempeña la función educativa y la que garantiza el orden público con todos los requerimientos para su consolidación, institución que se conoce como organismo político en las sociedades más estructuradas. La satisfacción de necesidades del tipo económico, la garantizará la institución de esa responsabilidad, lo mismo que las religiosas. Nos encontramos ante realidades antropológicas milenarias que, con variantes accidentales, han existido en todas las sociedades históricas.

El acervo de normas, costumbres, idiomas, valores y demás elementos constitutivos de la cultura, demostrarán el aspecto funcional o dinámico de la sociedad. Las sociedades pueden clasificarse en razón de su propia estructuración, y las que siguen el modelo ampliado de la familia: la tribu y el clan, se conocen como sociedades del tipo comunal, su organización es más simple y son típicas de pueblos con un grado de civilización más tradicional, con predominio de actividades productivas agrícolas y pecuarias de autoconsumo.

Las sociedades con actividades productivas preponderantemente industriales y las que se les aproximan, sociedades de países en desarrollo, se caracterizan por organizaciones del tipo asociacional, de creciente complejidad, administración pública con burocracia cuyo peso será proporcional al desarrollo del dominio de la tecnificación, la maquinización y aún la automatización; éstas son notas características de las sociedades contemporáneas designadas por muchos como potencias mundiales.

En este tipo de sociedades, la persona individual, con todas las garantías individuales que le heredó el liberalismo político, es de hecho cada vez más anónima y con derechos más disminuidos; se está convirtiendo en una sigla, en una ficha; los centros de poder financiero y los focos de mando político dentro de los ámbitos nacionales e internacionales, van siendo a cada momento más oprimentes y absolutos en relación con el individuo.

La dimensión de la persona social que origina la sociedad y constituye su unidad primaria está siendo oprimida, a tal grado, que parece que su tendencia se orienta hacia la desaparición.

1.3. Identidad

Referencia La identidad personal es ser uno mismo. Implica una conciencia de la permanencia del yo en situaciones diferentes y en el transcurso del tiempo. Es un reconocimiento de que mi yo, que participo en lugares y momentos distintos a los actuales es, sin embargo, el mismo yo del presente. (Merino Fernández, 1998).

La identidad cultural es una de las dimensiones de la identidad personal, uno de los componentes del autoconcepto. La identidad cultural hace referencia a la conciencia subjetiva de pertenencia, o, si se quiere, al conocimiento subjetivo por el cual alguien se considera miembro de una colectividad o de una cultura (Colom, 1992, p. 68 en Merino Fernández, 1998).

La identidad nacional, es la identificación del nosotros y una toma de conciencia, de ser distintos a los demás pero iguales a sus cosocietarios frente a los otros grupos. La identidad nacional como proceso presenta una doble fase: la intersubjetiva y la objetiva.

La intersubjetiva es la toma de conciencia de los individuos de un grupo de su existencia continua y de poseer una memoria coherente de esa existencia; es decir, de compartir un pasado común. La objetiva, es su nominación y el lugar que ocupa en la sociedad global.

En la fase intersubjetiva, se puede decir que en México existe una conciencia desigual de esa mismidad grupal, que se gesta a partir del Movimiento de Independencia, se refuerza e incrementa en los periodos de intervención extranjera y en las etapas de rescate de las raíces autóctonas.

Esa desigualdad de la identidad nacional que aún persiste, se manifiesta en la concepción divergente que de lo mexicano se tiene en: las diversas regiones geopolíticas del país, los diversos estratos sociales y las diversas etnias.

Esto se debe básicamente a cuatro fenómenos sociales muy complejos:

- Centralización del poder político, económico y cultural, en el que prevalece el aspecto hegemónico de la metrópoli.

- Desarticulación física y comunicativa de las diversas regiones.

- Injusticia social imperante que da lugar a que la población mexicana sea una sociedad desigual, donde la distribución de los bienes, tanto económicos como culturales, se concentran en pocos individuos y ocasiona que la participación de la mayoría sea marginal, tanto cualitativa como cuantitativamente. Como consecuencia de esto tenemos una precaria vida democrática con una sociedad civil poco participativa.

- Diversidad étnico-cultural sin un vínculo que amalgame a los habitantes y los trascienda.

En la fase objetiva, la que tiene que ver con las características que perfilan el grupo en México, resalta su nominación, por un lado, y su lengua, por el otro. En cuanto a su nominación, los mexicanos se saben en un primer momento mexicanos, sin discriminar ni etnia, ni regiones, ni zonas; en un segundo momento sí se diferencian denominándose: del norte, del sureste, de Veracruz, etc. En lo que se refiere a la lengua no se tiene unificación, ni léxico ni semánticamente hablando, ya que existe un desconocimiento de la propia lengua que se manifiesta tanto en la existencia de diversos grupos indomonoligües, como en la inercia lingüística que impide enriquecer nuestro vocabulario y hace que adoptemos cada vez más palabras que no pertenecen a éste. También se percibe una deslealtad lingüística que hace que fácilmente se permita la intromisión inadecuada de vocablos ajenos tanto en el habla coloquial como en el habla especializada; tanto en la comunicación interpersonal colectiva como en la subjetiva.

Otro síntoma de la poca estima que se tiene de la valoración de la lengua, un factor indispensable en la identificación, así como en la cohesión y en la comunicación, es el hecho de la proliferación de las escuelas bilingües, cuyo prestigio radica principalmente en proporcionar el acceso a otra lengua, lo cual no implicaría un problema per se, si no fuera por la valoración simbólica-prestigiosa, más que técnica-utilitaria que de ésta tienen los usuarios de clase media nacional, ya que en esa valoración subyace un sentimiento de inferioridad que se revela en e uso de la propia lengua y concomitantemente una desvaloración de su identidad nacional.

Una vez que hemos reconocido el concepto de identidad en diferentes niveles, veamos en qué consisten la crisis de identidad en nuestro país.

a) La crisis de identidad en México

Las crisis de identidad aparecen en diversas etapas de la vida de un grupo y surgen cuando ocurre un cuestionamiento de la propia identificación frente a nuevos referentes.

En la actualidad, en la búsqueda de la modernidad, son los altos niveles científicos-tecnológicos y de vida los que dan prestigio a una nación. Cuando se va a la zaga de los adelantos técnico-científicos y se buscan cánones éticos y estéticos ajenos, se denota un cuestionamiento de la propia identidad y una desvaloración de sí mismo como consecuencia de una expectativa frustrada.

México pertenece al conjunto de países denominados “tercer-mundistas”; es decir, que está en proceso de desarrollo y depende científica y tecnológicamente de otras naciones más avanzadas. Esto propicia que los mexicanos caigan en la imitación y adopción de modelos extremos por la admiración que tienen hacia ellos, y como consecuencia no logren una utilización óptima de sus propios recursos materiales y culturales, ni una adecuada exploración de sus posibilidades. El riesgo que todo esto entraña es que pueden surgir conflictos, confusión de identidad y/o despersonalización. Cuando esto sucede, el grupo pierde las energías y lealtades de sus miembros y extravía el rumbo que le permite marchar por la vía del progreso.

En el proceso de maduración social, lo fundamental es superar estos periodos críticos de manera armónica; de lo contrario, se desemboca en síndromes neuróticos que pueden ir desde el cinismo colectivo hasta las conductas sociales desviadas.

En México ya se palpan los síntomas neuróticos tanto a nivel individual como a nivel colectivo. Ya vemos aflorar elementos de cinismo colectivo, anomia, confusión de identidad y aspectos de despersonalización por parte de la población nacional, especialmente en los centros urbanos. Así encontramos elementos de cinismo colectivo en los chistes de auto desvaloración nacional y en la adjudicación de características negativas como exclusivas de los mexicanos (por ejemplo, el macho mexicano, que no es fenómeno exclusivo de México, baste recordar la discriminación por género en Japón y en las sociedades mahometanas, para mencionar las más lejanas).

En cuanto a la anomia, es frecuente constatar que en México se norman casi todas las conductas colectivas y que éstas se transgreden por el simple interés de transgredirlas, se goza y se vanagloria de ello. También es frecuente observar aspectos de confusión de identidad. Así, hay un reconocimiento de la condición mestiza del mexicano y, sin embargo, se dicotomizan las vertientes étnicas, algunos polarizan lo indígena y otros lo español, es decir se polariza la mexicanidad. Se saben mexicanos pero quieren actuar como europeos o como estadounidenses y se enorgullecen cuando se les confunde con extranjeros. Sin embargo, hay que aceptar que “los sistemas sociales mexicanos modernos” son todas unas mezclas de modelos españoles e indígenas, modificados y reinterpretados. Que nuestra cultura es una cultura mestiza.

En relación con la despersonalización la cual engloba el más alto nivel de las conductas socialmente desviadas, encontramos sus síntomas en algunos aspectos de autoagresión, de agresión a los otros y de agresión a lo otro. En la autoagresión encontramos altos índices de alcoholismo, drogadicción, degradación moral, y con menos frecuencia, suicidio.

Por su parte, en la agresión al otro, encontramos manifestaciones que van desde el insulto abierto hasta el homicidio por cualquier incidencia de tránsito; pasando por la riña, la violación y la delincuencia cada vez más frecuente. En lo que se refiere a la agresión a lo otro, esta se manifiesta a través de múltiples formas de destrucción, tanto del ecosistema, como del entorno físico-construido.

La educación y la identidad nacional

Hay una imperante necesidad de que la educación tome en cuenta, tanto formal como informalmente, la crisis de identidad nacional y estructure el proceso formativo de tal manera que permita su canalización positiva a través de la convergencia de las facultades constructivas de los mexicanos.

Para el logro de esta empresa, la educación tiene que:

- Incidir en el rescate, la promoción y la difusión de aquellas tradiciones que permitan el enriquecimiento de la sociedad global.

- Propiciar la autorreflexión a través de la investigación humanística y técnico-científica, que dé una idea clara de las necesidades que se tienen, los recursos de que se dispone y las satisfacciones que se pretenden.

- Conducir a la toma de conciencia del compromiso social de cada uno de los individuos que conforman la sociedad.

- Orientar la acción participativa de sus miembros.

Todo lo anterior servirá para planear una educación pragmática que aproxime al conocimiento de los grupos, de sus intereses, de sus objetivos y, a la vez, posibilite el conocimiento de las necesidades y aspiraciones de la sociedad global mexicana, a fin de lograr una asociación cooperativa y armónica de los cosocietarios en la búsqueda de la modernidad. En otras palabras, es misión de la educación preparar para el cambio sin rupturas.

Con el fin de reflexionar sobre el tema de la identidad nacional mexicana se trascriben algunas consideraciones que al respecto hace el filosofo mexicano Agustín Basave Fernández del Valle.

“Los mexicanos, claro está, hemos hecho cultura. Pero nos importa, por ahora, no reseñar la cultura hecha por mexicanos, sino la cultura mexicana misma, su ser y su quehacer. ¿Qué es y cómo es la cultura mexicana? Ante todo la cultura como actividad universal de los hombres tiene versiones distintas. A nosotros nos interesa la expresión peculiar de la cultura mexicana. Y nos interesa la cultura mexicana porque por ella conocemos mejor al hombre mexicano. No importa que la cultura haya adquirido, en las diferentes épocas de nuestra historia, cierta indiferencia frente a sus forjadores. Esa cultura está, en alguna manera condicionándonos.

Hay dentro del vasto universo de la cultura, una cultura peculiar mexicana - diferente a la española y diferente a la indígena- que se refleja en miradas, comportamientos, modos de hablar, maneras de amar, ritmos vitales, ademanes,…

Esta visión provincial de la historia, este provincianismo cerrado ha generado, para nosotros, una hiriente ignorancia hacia México, hoy en día ningún universitario culto del mundo puede ignorar las grandes culturas prehispánicas y la cultura mexicana como algo distinto a la cultura europea-occidental.

No cabe aplicar las categorías de la filosofía de la cultura europea a la cultura mexicana. Tenemos el mismo derecho que los europeos para forjar nuestros propios filosofemas. Y si es preciso, habría que hablar de categorías autóctonas que nos hiciesen justicia en el análisis de la cultura mexicana”.

En el texto de Basave hay una profundización que revela como lo mexicano es una versión de lo humano, que como tal tiene sus pinceladas positivas y sus manchas negativas, pero que la originalidad de los mexicanos debe revalorarse y servir para afianzar la identidad, conscientes de que como grupo, se debe trascender de una manera positiva para contribuir al progreso de la humanidad. Aquí, se alude a la posibilidad de un renacimiento de lo estético como un valor que desplace lo utilitario del Siglo XX en el que prevalecen como único indicador de prestigio los niveles económicos, y que en ese periodo de lo estético habrá una revaloración del papel de lo mexicano en el desarrollo humano.

2.1. Clasificación de las artes plásticas

Las artes plásticas han estado presentes siempre en la vida del hombre, en toda época de la historia. En este momento, aunque no lo percibamos, está presente en nuestro entorno a través de diversos elementos de la plástica como forma, color, ritmo, composición, luz y sombra; es decir, no podemos confinarlas como un producto exclusivo de los museos.

a) Clasificación conceptual

La plástica influye en nosotros sin importar la edad, educación o condición social. Se dirigen a todos los individuos y pueden ser gozados y comprendidos por ellos, pues todos tenemos sensibilidad, llevamos dentro algo de artistas, y sin ser necesariamente expertos, podemos disfrutarlas. Por supuesto que algunos conocimientos nos ayudarán a apreciar mejor una obra de arte y poder sentir mayor o menor placer al observarla.

• ¿Qué son las artes plásticas?

El término artes plásticas denomina este arte que implica un saber hacer, sobre la materia. Formar y conformar ideas con distintos materiales mediante acciones como la pintura y el dibujo (gráficas), y la arquitectura y escultura (plásticas); es decir, las artes plásticas representan un conjunto de acciones y actividades de tipo gráfico-plástico, en donde interviene la vista y el tacto para apreciarlas, estimular nuestra imaginación y pensamiento.

Cuando el artista de la plástica tiene una idea sobre una imagen que quiere realizar, puede dibujar, imprimir color a una superficie o dar forma a una porción de arcilla u otros materiales. Para lograrlo traza, moldea o manipula diferentes materiales sobre el plano o fuera de éste utilizando líneas, colores, golpes, etc., y con ello se acerca a la idea preconcebida hasta conseguirla. Al hacer todo este trabajo, manipula estos materiales que van alterándose, van cambiando de forma, por lo que decimos que son moldeables, este es, que tienen plasticidad.

• ¿Qué apreciamos con las artes plásticas?

La plástica, como todo arte, es para sentir y apreciarse, para descubrir nuevos aspectos que permitan tener otras experiencias e identificar componentes para su aplicación, la interpretación y la crítica o incluso como cultura general. En ocasiones, puede considerarse que un exceso en la perspectiva analítica, nos limitará la sensibilidad y, aunque ello es un riesgo latente, también es un apoyo importante para la observación estética.

Aunque no existe una sola perspectiva y método de apreciación, existen algunos aspectos en los que confluyen diversos autores, los cuales son de utilidad para la apreciación de la plástica y que describimos en tres apartados: recursos, elementos y dimensión comunicativa.

Entre los recursos consideramos los siguientes:

Tema: implica el tópico a desarrollar (religioso, político, histórico, descriptivo o de paisaje).

Estéticos: la belleza o la fealdad, lo dramático o lo cómico, lo sublime o lo trivial, o tradicional o lo novedoso.

Plásticos: conocimiento propio del oficio y la historia de las artes (pintura, escultura, arquitectura, dibujo y grabado), así como de las técnicas particulares y procedimientos.

Los elementos de apreciación artística los dividimos en primarios y secundarios, los cuales se dividen a su vez de la siguiente manera:

Primarios:

Punto: se refiere a las pequeñas inserciones y textura en la obra. Es posible que en ocasiones sólo veamos puntos de cerca y al alejarnos percibamos una imagen. Una de las vertientes del impresionismo fue la técnica puntillista, a través de la cual se componen las figuras con pinceladas extremadamente pequeñas, es decir puntos.

Línea: sucesión de puntos y puede adquirir diferentes formas, por ejemplo las líneas curvas que predominan en las pinturas de Van Gogh.

Plano: comprende la perspectiva, es dimensional en la pintura y tridimensional en el grabado, la arquitectura y la escultura. Una obra puede tener diversas perspectivas.

Volumen: Hace alusión a la dimensionalidad, puede ser bidimensional (en la pintura) o tridimensional (en la escultura, arquitectura, grabado).

Color: Puede incluir aspectos sobre los contrastes, el uso de los colores e iluminación. El color es un receptor y emisor de luz, además de que puede ser fundamental en el impacto que logre por su capacidad de influir psicológicamente.

Secundarios:

Formas: Alude a la imagen, no a las líneas, que pueden adquirir diversas formas, algunas incluso asociadas a la geometría.

Figuras: Están constituidas por la estructura externa de un cuerpo, sea este natural o cultural. Por ejemplo, las figuras en el arte cubista parecieran estar enmarcadas en cubos.

Composición: Se refiere a la organización de la totalidad en una obra de arte y la forma en que se relacionan sus elementos. Incluye ritmos (secuencia, repetición), intensidad (fuerza implícita), simetrías (equilibrios, desequilibrios) y dirección (vertical, horizontal, inclinada, contrapuesta). Así como escala, proporción y dimensión.

Dimensión comunicativa:

En la primera Unidad mencionamos cómo el arte comunica ideas y sentimientos, veamos ahora otros elementos comunicativos particulares de las obras plásticas.

Miméticos: son las formas que representan fielmente realidades visibles.

Ornamentales: se refiere a la función decorativa predominante en una obra. Como el Torso de J. Arp.

Expresivos: implica los efectos emotivo-psicológicos, como la alegría, tristeza, desesperación.

Emblemáticos: se refiere al simbolismo, las realidades invisibles e implícitas.

Inventados: producto de la imaginación, como la metamorfosis de Picasso, que representa a un toro hecho con derivados de una bicicleta (el asiento es la cara y los manubrios los cuernos). Pueden también incluir dioses e ideales como la perfección de un cuerpo humano.

Las diferentes manifestaciones de la plástica (pintura, escultura, arquitectura y artesanías), además de su forma, espacio, color, luz, sombra, volumen y plano, permiten apreciar el trabajo de mucha gente, así como el sentir del hombre en algunos momentos de la historia, su pensamiento, forma de vida, creencias y hasta temores, lo cual se ve reflejado en el contenido y los materiales de sus obras.

La pintura rupestre, de la época prehistórica, nos muestra animales que el hombre necesitó para sobrevivir, y que trazó sobre los muros de las cuevas donde vivía, utilizando elementos de la naturaleza como aceites animales, algunos vegetales y distintos colorantes derivados de la tierra.

Las pinturas y relieves egipcios muestran escenas de la vida de este pueblo en las cercanías del río Nilo, y lo importante que era para ellos la vida del faraón y sus dioses; así podemos identificar en cada época de la humanidad la idea de belleza, el contenido o temática de las obras y los materiales que emplearon.

Actualmente, el ritmo de vida tan dinámico y las necesidades sociales exigen constantes cambios y posibilitan otras alternativas, lo que se ve reflejado en el contenido y materiales de las obras plásticas. La búsqueda de materiales diversos es evidente: empleo de diferentes metales, arena, cera, acrílicos, resinas, madera, pastas, estopa, fibras, etc., lo cual enriquece las técnicas puras, dando nuevas opciones a los problemas de la forma y de la plástica.

Así, en una obra de arte no se puede separar la forma del contenido; los materiales, de lo que comunica visualmente a quien la observa, al expresar alegría, placer, tristeza, repulsión, desagrado. Una máscara de Oceanía o un pectoral ceremonial de la cultura zapoteca; alguna pirámide prehispánica o cualquiera de los templos de Grecia, por mencionar algunos ejemplos, fueron creados con fines mágico-religioso, y hoy son contemplados como obras de arte que nos dan idea de lo más representativo de su época, tal y como sucede con las obras plásticas de nuestros días.

• ¿Qué podemos destacar de una obra de arte?

Entre los varios elementos que conforman una obra de arte, podemos destacar tres:

- Las idea de belleza de determinado momento histórico, su forma de vida, ideales, pensamientos, etc.

- La forma plasmada en la materia, es decir, cómo transforma el artista o artesano la materia o materiales con los que está hecha.

- El contenido, es decir, los sentimientos o pensamientos que comunica.

Al realizar un dibujo, un modelado, o una maqueta, tenemos presentes estos elementos: nuestra idea de belleza, la forma que toma la materia y lo que queremos expresar.

La obra de arte se halla determinada por el conjunto que resulta del estado general del espíritu, las costumbres ambientales y la materia.

• Clasificación formal

Las artes plásticas están agrupadas en la pintura, escultura y arquitectura (artes visuales). A estas tres disciplinas se les ha llamado artes mayores, y a las artesanías, artes menores. Estas últimas se basan principalmente en las técnicas de modelado, grabado y tallado. Algunas de éstas son: alfarería, cestería, tejido, orfebrería, cerámica, talabartería, etc., a las cuales identificamos con algunas actividades artísticas populares originarias de diversas regiones.

En este complejo total existe un común denominador que es el dibujo, el medio de expresión que tiene una función parcial pero muy importante en las artes plásticas: nos servimos de éste para delimitar las formas y darle estructura al plano cuando preparamos un lienzo para óleo o un papel para la acuarela, cuando se boceta una idea para modelar, cuando se hace un proyecto para una escultura, o el de una construcción manual o arquitectónica y para todas las demás artes plásticas, sin soslayar la importancia que reviste por sí mismo.

b) Clasificación histórica

Sin pretender hacer un análisis exhaustivo de las etapas de la plástica, que rebasaría las posibilidades y propósitos de esta materia en línea, debido a las diversas corrientes y autores implicados a lo largo del tiempo y las civilizaciones, a continuación describiremos las principales características y representantes de la plástica, retomando básicamente el modelo planteado por William Fleming (1999), dividida en 5 grandes etapas:

- Arte antiguo.

- Periodo medieval.

- Renacimiento

- Barroco

- Periodo moderno

• Arte antiguo

Contempla desde la era de la prehistoria hasta el Siglo V de nuestra era, e incluye la génesis de las artes, el estilo helénico, helenístico y romano. En este sentido, es el período más amplio dentro de la presente clasificación y del que menos información se posee.

En la génesis ubicamos principalmente dibujos en cuevas; el estilo helénico tiene un sentido general, que señala todo lo referente a la antigua Grecia; el estilo helenístico se utiliza para definir el fenómeno de la extensión de la herencia cultural griega, más allá de los límites del mar Egeo, que el arte romano acepta y consagra manteniendo los valores y arte griegos.

La historia de la pintura refleja, en algún sentido, la historia del hombre y su interpretación de la realidad. En las pinturas rupestres del hombre antiguo, como las cuevas de Altamira, encontramos la representación de animales, escenas de caza, figuras femeninas y masculinas en el desarrollo de las actividades de supervivencia. Predomina la interpretación de que esos dibujos fueron realizados como rituales para conseguir buena cacería.

En el arte antiguo aludimos tanto a obras de la prehistoria, como a las derivadas del arte griego y romano, caracterizados por la exaltación del hombre y el cuerpo humano. Ya en la época helenísta, la escultura adquiere caracteres de monumentalidad, dominando lo pintoresco, lo grotesco, lo episódico y el retrato pasa a primer plano. No obstante que muchos de los artistas de esta época son anónimos, podemos mencionar a pintores y escultores como Escopas, Apeles y Boeto.

Aunque el arte romano se apropió de las columnas dóricas, jónicas y corintias de Grecia, su mayor interés consistió no tanto en imitar la perfección de las proporciones griegas, sino en lograr grandes obras de ingeniería como acueductos, puentes, carreteras y gigantescas cúpulas que pretendieron construirse para durar eternamente.

• Periodo Medieval

Comprende desde el Siglo V al Siglo XIV y se caracteriza por ser esencialmente religioso, aun cuando se reconozcan obras maestras de carácter profano. Se reconoce dentro de este período los estilos: paleocristiano romano y bizantino, románico monástico, feudal románico y gótico.

El arte paleocristiano es una evolución del arte romano tardío, influenciado por la religión cristiana que lo carga de símbolos; los característicos mosaicos destacaban por su gran colorido, los temas de pinturas y esculturas eran litúrgicos: figuras de Cristo, apóstoles, la cruz, etc.

El arte bizantino nace cuando Constantino hace de Bizancio la capital del imperio romano de oriente. Esta expresión mantuvo importantes rasgos de la cultura greco-latina, pudiendo considerarse un arte puente entre la antigüedad y el futuro renacimiento. En esta época se produce el culto a las imágenes en que se centra toda la vida bizantina, de ahí que el término bizantino se utilice como sinónimo de superficial. Los artistas realizaban excelentes mosaicos centrados en la representación de acontecimientos bíblicos en las cuales se observa que las figuras poseen un hieratismo bastante acentuado, distinguido por su colocación de frente.

La etapa románica retoma el nombre del vocablo romance que designa a los idiomas derivados del latín, fue la época en que se decoraron innumerables interiores de centros religiosos. Durante este periodo se pinta sobre ábsides y bóvedas figuras estilizadas, los temas solían ser figuras de ángeles, santos, apóstoles, corderos, etc.

Por último, aparece el arte o estilo Gótico en Europa, llamado así un tanto despectivamente en el sentido de bárbaro, por suponerse que sus creadores habían sido los pueblos germánicos que ocupaban el centro de Europa, a los que se denominaba Godos. También se conoce este arte como Ojival, por la forma apuntada (en ojiva) de sus arcos y bóvedas, que recuerdan una punta de lanza de filos curvos.

Conjuntamente con tres connotados fenómenos de la Edad Media: la formación de la clase burguesa, el desarrollo comercial y la industrialización; el arte gótico fue expresivo y realista, manifestando el naturalismo en sus composiciones. El paisaje se introduce como modalidad pictórica y en los dibujos las figuras se presentan estilizadas y poco modeladas. La pintura casi desaparece por completo de las catedrales, puesto que los grandes vitrales llenan los espacios.

• Renacimiento

Se denomina al periodo entre los siglos XIV y XVI de la historia europea, cuya característica primordial es el renovado interés por el pasado grecorromano clásico y especialmente por su arte. Inició en Italia, particularmente en Florencia, bajo el signo del humanismo.

Desde el punto de vista ético y estético constituye la liberalización de los vínculos con el concepto de vida cristiano, el arte ya no constituye un servicio anónimo, ofrecido a Dios y la iglesia, sino un producto personal en honor a la belleza, se perfecciona el dibujo y se utiliza como base de la pintura.

Como apunta Mónica Diez de la Cortina (s/f) el término deriva de la expresión italiana rinascita, usado por primera vez por Petrarca y revalorada por el arquitecto Giorgio Vasari, para referirse a un movimiento que hace resucitar en el arte y la cultura los valores espirituales de la antigüedad clásica. El término empieza a utilizarse hasta el Siglo XVI, pero no será consagrado en sentido histórico, social y cultural sino hasta mediados del Siglo XIX.

Para algunos autores empieza en 1453 con la conquista turca de Constantinopla, mientras otros lo ubican desde el descubrimiento de la imprenta, e incluso se considera que no se produce hasta que Copérnico descubre el sistema heliocéntrico; pero la fecha límite es 1492, con el descubrimiento de América.

Se considera que entre algunas de las razones por las que surge el renacimiento se encuentran: la conservación en universidades y conventos medievales de valiosos manuscritos grecorromanos, los cuales buscaron recuperar otros sectores de la sociedad, así como el uso del latín como lengua culta, que facilitaba la lectura de las obras clásicas.

Entre sus representantes se encuentras escultores como Nicolás (d’ Apulia) Pisano, Donatello; pintores como Leonardo Da Vinci, Giotto di Bondone, Durero, Sandro Botticelli, Masaccio, Boticelli, Jean Bouquet, Miguel Ángel Buonarroti; y arquitectos como Felipe Brunelleschi y Michelozzo di Bartolommeo. Leonardo da Vinci, destacó más como dibujante, porque por este medio incursiona en sus famosos estudios anatómicos; sus dibujos están caracterizados por rasgos finos pero firmes, destacando expresiones humanas envueltas en una sutil y fina aureola de luz difusa.

En el dibujo los cuerpos adoptan formas naturales y plásticas, se destaca la expresión fácil, que a veces revela grandes conflictos del alma. Un ejemplo de ello es la expresión de desesperación que Masaccio da a Eva en su cuadro Expulsión de Adán y Eva del Paraíso. En el siglo XV adquiere preponderancia el retrato, que sean plasmados en dibujos de busto o en medallón la efigie de personas, especialmente las de mayor solvencia económica. Es una moda esta modalidad del dibujo y reflejo de un buen estatus social, sobre todo si proviene de un artista famoso.

El manierismo, es el puente entre el renacimiento y el barroco, y se distingue por ser un estilo donde los personajes involucrados sufren tremendas distorsiones en sus anatomías, con la idea de llevar al extremo las reglas fijadas durante el renacimiento. Esta corriente fue patrocinada por círculos independientes como las cortes de ciertos príncipes y núcleos de intelectuales, siendo apto sólo para iniciados y gustos exquisitos, capaces de apreciar los significados ocultos de la violación y retorcimiento de las reglas pictóricas, como la Corte de Rodolfo II en Praga, los círculos papales, la república veneciana y El Greco, nombre con el que se conoce popularmente a Doménikos Theotokópoulos, uno de los artistas que mejor supo entender y desarrollar el Manierismo.

Diez de la Cortina (s/f) señala que “El Renacimiento es uno de los grandes momentos de la historia universal que marcó el paso de mundo Medieval al mundo Moderno. Es un fenómeno muy complejo que impregnó todos los ámbitos yendo por tanto, más allá de lo puramente artístico como ha querido verse”.

• Barroco

Comprende una etapa entre los siglos XVI y XVIII, en el que se distinguen estilos como el barroco en Venecia, el de la contrarreforma, aristocrático, burgués, la síntesis barroca y los estilos del Siglo XVIII como el rococó. Si bien el término se asocia en ocasiones con el francés baroque, extravagante, y en otras con el significado portugués de perla irregular, constituye en esencia la suntuosidad en oposición a la reforma luterana que pretendía establecer la austeridad en la Iglesia.

Si bien inicia en Italia, rápidamente se extiende por diversos países, ámbitos y sectores sociales desarrollando características propias, entre las que predomina una marcada predilección por el naturalismo, el dinamismo, el manejo de luces y sombras, así como la intensidad dramática, efectos ópticos y esquemas asimétricos. Las vestimentas en retratos de la clase social alta son más adornadas y en Italia se reconocen dos corrientes pictóricas predominantes: ecléctica y clasicista.

Entre sus representantes destacan: Miguel Ángel Merisi de Caravaggio, en Italia y Nicolás Poussin, Georges de la Tour y Claude Gelée Lorrain, en Francia; en España el barroco se torna serio y formal, representado magistralmente por Diego Rodríguez de Silva y Velásquez, Francisco Zurbarán, José de Ribera y Bartolomé Esteban Murillo. En los países bajos el barroco generó la escuela Flamenca, que tuvo su apogeo en el Siglo XVI en Flandes y fue representada por Pedro Pablo Rubens, Antón Van Dyck y Jacob Jordanes, y la Holandesa, la cual bajo un nuevo concepto contó con dos importantes personajes: Rembrandt H. Van Rijn y jan Vermeer o Van Der Meer de Delft.

Como diría Carolina Guerra (s/f):

El arte barroco jugó un papel importante en los conflictos religiosos [.]. Frente a la tendencia protestante a construir los edificios para el culto de una manera sobria y sin decoración, la iglesia católica usó para sus fines litúrgicos la grandiosidad y la complejidad barrocas. El papado reaccionó contra la división que provocó la reforma iniciada por Lutero generando el movimiento que se conoció como la Contrarreforma. La arquitectura, la escultura y la pintura fueron utilizadas para el prestigio de la autoridad papal e ilustrar las verdades de la fe. En este sentido se puede afirmar que el barroco es la expresión estética de la Contrarreforma. La monarquía utilizó la magnificencia de este arte para poder hacer propagandas que los beneficiasen, ya sea en el arte o en la sociedad. La burguesía de la época, que había logrado obtener un papel muy notable, utilizó el Barroco para expresar sus ideas y trascender más allá de su época.

El rococó que sucedió al barroco y precedió al neoclásico, proviene de los vocablos franceses rocaille (piedritas) y coquille (concha), así como de rocaille que designaba en el Siglo XVII la decoración de grutas y jardines renacentistas a base de conchas. El rococó es al barroco lo que el manierismo fue al renacimiento: enfatiza sus características y se integra a los paisajes, aprovecha los reflejos en agua y espejos, favorece la ilusión que no permite definir límites claros entre las partes o entre el sueño y la realidad.

El rococó fue una reacción de la misma nobleza contra el barroco-clásico impuesto por la corte de Luis XIV, es un estilo aristocrático y armonioso, amante de la naturaleza, que revela un gusto por lo claro, lo elegante, lo refinado, lo galante, y tiene particular arraigo en Francia confluyendo al principio con el barroco, hasta que adquirió un lenguaje propio que se difundió por toda Europa. Este estilo logró darle un nuevo sentido a la arquitectura que conservaba su rigidez de origen clásico, aportando creatividad, fantasía y elegancia a las construcciones, particularmente en interiores.

• Periodo moderno

La revolución francesa, las guerras napoleónicas, así como las dos guerras mundiales, enlistan una serie de revueltas que pernearon durante este período aun cuando, conviene precisarlo, no estamos hablando de un común denominador, los estilos que se manejan frecuentemente en esta etapa son los de: estilo neoclásico, romántico, realista e impresionista, y contemporáneos. Estos últimos los abordaremos posteriormente.

Estilo neoclásico

El estilo neoclásico fue un movimiento iniciado en Europa en el Siglo XVIII -consecuentemente al desgaste de las culturas barrocas- que aspiraba restaurar el gusto y las normas del clasicismo característicos de la Grecia y Roma antiguas e influenciado por descubrimientos arqueológicos como los de Pompeya y Herculano. El color pasa a un segundo plano y adquiere especial relevancia el dibujo.

En pintura Santiago Luis David fue el máximo exponente del neoclasicismo francés, que contó con pintores como Gross, Gérard, Prudhon e Ingres, aunque en algunos de ellos ya apuntaba el germen del Romanticismo, movimiento estético que habría de suceder al neoclasicismo. En España destaca la obra de Francisco Goya. Entre los escultores de este periodo se encuentran Antonio Canova y P.J. Lemaire, mientras que en la arquitectura podemos mencionar a Juan Francisco Chalgrin, Tomás Jefferson, Juan Soane y Pedro Alejandro Vignon.

Romanticismo

Aparece en Francia a principios del Siglo XIX como una reacción violenta contra la frialdad del neoclasicismo. Si este significaba la razón, serenidad y límite, el romanticismo era imaginación, pasión e infinito. El artista crea su obra a partir de sus emociones, sentimientos e ideas íntimas, no hay reglas fijas, sino que cada artista puede manifestarse según su gusto y según las exigencias de la propia obra.

Lo importante es lo que el artista expresa y no cómo lo hace. La forma de decir es secundaria y debe estar determinada por la naturaleza del contenido. En este período se nombran arquitectos como Ricardo Upjohn, Eugenio Viollet-le-Duc, y Juan Nash; escultores como Francisco Rude, Juan Pedro Cortot; y pintores como Eugenio Delacroix y Jean François Millet.

Realismo

El realismo surge en oposición al idealismo de clásicos y románticos, proponiendo una realidad objetiva de los temas de la vida común; el hombre debe aparecer dentro de su ambiente habitual, y su trabajo cotidiano tiene que ser un motivo de fecunda inspiración. El término realismo fue adoptado por un movimiento artístico que apareció en Francia a raíz de la revolución de 1848 y que tuvo como principal representante a Gustave Courbet, cuya pintura representa inquietudes sociales de Europa a mediados del Siglo XIX.

Entre los temas sacados de la vida real, destacan los de la población humilde y trabajadora, expuestos con sentido de crítica social. Presentan lo bello y lo feo como son, sin idealizarlos. El dibujo es vigoroso, aunque no sea correcto; el colorido es sobrio y se refleja el interés por los contrastes del claroscuro. La técnica proporciona la más completa identificación entre lo pintado y la naturaleza. Entre sus representantes se encuentran: Courbet, Daumier y Rousseau.

Impresionismo

El nombre de impresionismo, deriva de la primera exposición presentada en 1874 y el nombre les fue aplicado por los críticos con intención de ridiculizarlos. El impresionismo nace como evolución del realismo y de la escuela paisajística francesa de finales del Siglo XIX. El preludio de este estilo se encuentra en 1863, con la creación del Salon des Refusés, a modo de contestación de los Salones Oficiales de Otoño, que mantenían un arte estancado y carente de originalidad.

La posibilidad de retratar la luz en términos de la pintura fue resultado del nuevo análisis científico de los colores. El fundamento de este movimiento pictórico se centra sobre la base de que a nivel cerebral las manchas separadas de color se unen; así, una mancha junto a otra azul, da por resultado un color verde si se miran desde cierta distancia. La combinación de colores puros ya no se hará sobre la paleta ni sobre la tela, sino que será el cerebro del espectador el que los una para formar así las figuras.

En el plano social y filosófico florece la burguesía y el positivismo. Es el tiempo de la revolución industrial que implica el desplazamiento de grandes sectores de la población en el campo, el crecimiento de las urbes, con lo que grandes zonas agrícolas dejan su lugar de trabajo para convertirse en espacio de ocio, de ahí las excursiones campestres dibujadas por Monet y Renoir. De acuerdo con Artehistoria (2001).

La ciudad […], se convierte en nuevo espacio para la nueva clase social: aparecen los flanneurs, paseantes ociosos que se lucen y asisten a conciertos en los boulevards y los jardines de París. También cobra relevancia la noche y sus habitantes, los locales nocturnos, el paseo, las cantantes de cabaret, el ballet, los cafés y sus tertulias. Es un mundo fascinante, del cual los impresionistas extraen sus temas: en especial Degas o Toulouse-Lautrec. Porque para ellos se han terminado los temas grandiosos del pasado. El positivismo acarrea una concepción de objetividad de la percepción, de un criterio científico que resta valor a todo lo que no sea clasificable según las leyes del color y de la óptica.

Se consideran iniciadores del Impresionismo a los artistas Claude Monet, Pedro Augusto Renoir, Edouard Manet y Camille Pizarro. A la par de los grupos impresionistas, nace un nuevo grupo de pintores que logran perfeccionar las técnicas y posibilidades colorísticas impuestas por este movimiento, estos son llamados neoimpresionistas o postimpresionistas, entre los que destacan Paul Cézanne, Gauguin, Vincent Van Gogh y Henri Toulouse Lautrec. Entre los escultores arquitectos podemos mencionar a Gustavo Eiffel y Jorge Eugenio Asuman; mientras que entre los escultores destacan Juan Bautista Carpeaux y Auguste Rodin.

La plástica contemporánea será abordada más adelante en los temas 2.2., 2.3. y 2.4., correspondientes a la arquitectura, el arte pictórico y escultórico. Por lo pronto, como enlace entre este tema y los subsecuentes adelantaremos que el expresionismo fue un movimiento artístico plástico emparentado con la literatura, nacido a fines del Siglo XIX en Alemania y en los países del norte de Europa, que se extiende hasta bien entrado el Siglo XX. Destacan en artistas como: Edward Munch, Gustav Kimt, Basilio Kandinsky, Oskar Kokochka, Emil Nolde y Georges Rouault. Su objetivo principal fue provocar impetuosas reacciones del espectador, a través de ingeniosas formas y rígido colorido.

2.2. Pintura

A continuación expondremos diversas corrientes pictóricas del Siglo XX, varias de las cuales influyeron en otras artes pero es más evidente su registro en la pintura.

Por esta razón y con la idea de no duplicar información es que las abordaremos en este apartado y no en otro.

Desde los albores de la civilización el hombre ha mostrado la necesidad de registrar imágenes o escenas de la vida cotidiana. Este registro visual, a través de la pintura, nos ha permitido estudiar las culturas; asomarnos a otras épocas, a otras ideas, a otros principios estéticos.

Los reyes y nobles de los siglos XVII y XVIII invirtieron largas horas posando para que el artista del momento los inmortalizara en una retrato. Las costumbres, vestuarios, escenarios de vida, prioridades de épocas, escenas cotidianas, problemas y luchas sociales, han sido atrapadas y recreadas por el artista, lo que hace de la pintura un elemento de goce estético y un documento que invita al estudio y al análisis de las épocas en las que se produjo. Bajo esta perspectiva, la plástica del Siglo XX se presenta como una gama de posibilidades expresivas que representan la evolución de las ideas a lo largo del siglo.

Cabe señalar que difícilmente encontraremos una clasificación de la plástica que sea definitiva, capaz de englobar a todos los artistas, debido a que existen diversas implicaciones, corrientes, confluencias, divergencias y etapas de un mismo autor. Por ejemplo, en el movimiento cubista encontramos a Pablo Picasso, sin embargo, la extensión de su producción no es sólo cubista, los artistas evolucionan y cambian.

Como dijera María de Lourdes López Gutiérrez (2005) el estudio de los movimientos artísticos en la pintura corre el riesgo de caer en una lista interminable de obras y autores, por lo que seguiremos el propio esquema propuesto por la autora para la obra pictórica del Siglo XX, a partir de tres grandes bloques: Vanguardia, Posguerra y Posmodernidad.

a) Vanguardia

Comprende las tres primeras décadas del Siglo XX, estableciendo las bases de la modernidad en movimientos artísticos como el fauvismo, cubismo, expresionismo, dadaísmo y surrealismo.

El entorno en que surgen estas corrientes está marcado por el predominio de la modernidad como el gran proyecto, sustentado en la urbanización, la ciencia y la técnica. En París, capital cultural de occidente, el metro aceleraba la vida de la gente, el uso del teléfono se masificaba, apareció el modelo “T” de la Ford e iniciaban los primeros vuelos en avión; por tanto, es un concepto aplicable no sólo a las artes sino a otras ramas del quehacer humano.

• Fauvismo

Esta corriente como toda innovación artística, surge como reacción a los convencionalismos, principalmente en el manejo del ritmo y del color. El término proviene de fauve, fiera, y fue bautizado así para establecer un símil con lo feroz de sus formas y colores, como se aprecia en la pintura de Henry Mattisse, una de las figuras más relevante de esta corriente.

Además, es marcada en esta corriente la exploración de una libertad total ante la naturaleza, aunque sin caer en la tentación de destruirla, como ocurrirá a partir del cubismo. Esta libertad se manifiesta en la primacía del color en detrimento, muchas veces de la forma, obligando a ésta a ser más expresiva que fiel a la realidad.

Según Mattise, el color no debe concordar obligatoriamente con los tonos reales del objeto, sino que debe utilizarse como valor propio, exaltando las formas de la naturaleza.

Cubismo

Esta corriente encuentra sus orígenes en los trazos geométricos que empezaron a aparecer en las obras de Paul Cezzanne, que redujo las formas básicas de la naturaleza y de los objetos, componiendo sus cuadros con base en líneas, triángulos, rectángulos.

En el mundo del arte, un crítico se refirió a la obra de George Braque, otro iniciador del cubismo, como “esquemas geométricos y cubos”, de ahí el nombre de esta corriente.

El término cubismo, implica un riguroso sistema plástico presente no sólo en la pintura, sino en la escultura, arquitectura y otras artes.

El cubismo es un movimiento dinámico y analítico: analiza la naturaleza de las formas que componen el objeto, creando nuevos espacios pictóricos. Los pintores cubistas muestran un gusto especial por el orden y la pureza de las formas, pero sobre todo preocupado por el tratamiento de uno de los problemas desde el renacimiento: la relación de un objeto con el espacio en que es visto.

Tres de los pintores cubistas más relevantes son: G. Braque, Paul Cezanne y Pablo Picasso.

- Cezzane fue uno de los más grandes representantes del impresionismo francés, que abrió paso al cubismo, al organizar su tema en el lienzo con base en rectángulos, círculos y triángulos, en un afán de mostrar su visión de la naturaleza a través de la síntesis geométrica.

- De Braque, es importante conocer obras como “Los instrumentos musicales” y “Naturaleza muerta con violín”.

- Picasso es el máximo representante de la corriente cubista, aunque su producción es tan extensa que se le relaciona con el surrealismo y el arte abstracto.

De los cuadros cubistas de Picasso hay que recordar Las señoritas de Avignon, Guitarra, El Guernica. Otro ejemplo de la pintura cubista es La torre Eiffel de Delanuy.

El cubismo, deriva en el estilo futurista, que da la impresión de proyectar el futuro utilizando la perspectiva y la síntesis de las formas. El futurismo sería una visión adoptada por artistas de vanguardia: arquitectos, poetas, pintores y cineastas, que muestran su preocupación y visión de un porvenir deshumanizado y gobernado por la tecnología. Ejemplo de esto es el Manifiesto futurista de 1912 del poeta y dramaturgo soviético Vladimir Mayakovskt.

El cubismo es, a fin de cuentas, una forma de percepción de la realidad, que no pertenece sólo a la pintura. En el ámbito arquitectónico, Frank Lloyd Wright, estadounidense, presenta cierto paralelismo con el cubismo en su construcción con base en modelos geométricos.

Establece la relación entre la arquitectura y la tecnología, utilizando la producción industrial como instrumento del proceso de diseño.

• Expresionismo y arte abstracto

El expresionismo, más que un corriente o escuela formada por un grupo determinado de artistas, puede considerarse una tendencia en la que convergen pintores, cineastas y artistas plásticos con un fuerte contenido psicológico y agresivo en sus obras, como reacción al carácter sensitivo y superficial del impresionismo.

Los expresionistas buscaron despertar, sacudir y asustar a su público, no adormecerlo con las utopías imposibles del romanticismo. Alemania, cuna del expresionismo, ha dado al mundo las principales corrientes filosóficas de los siglos XIX y XX, sus artistas has aludido siempre a fuertes contenidos sociales y psicológicos, reflejados en la música, la literatura, la pintura y el cine.

Según sus raíces, en alemán, expresar significa también “exprimir” o “retorcer”, con lo que se puede aludir a un arte basado en la exasperación de la expresión.

Los teóricos del arte, han definido como común denominador del arte expresionista “Las deformaciones emocionales de las formas naturales con que el hombre trata de expresar el desasosiego y la angustia que siente frente a una naturaleza fundamentalmente hostil e inhumana”.

El expresionismo se manifiesta fundamentalmente en dos tendencias:

- El puente: cuya característica fundamental es el espíritu de rebeldía, cierto gusto por lo bárbaro, así como una violenta denuncia social. Eduard Munch, de esta corriente, es quizás el representante más claramente definido del expresionismo. Sus obras revelan estados de ánimos intensamente subjetivos, turbadores y hasta morbosos. Parecieran explorar el mundo interior de la conciencia humana. Sus temas eran la enfermedad, la soledad de la adolescencia, la vejez, la angustia, como en sus obras Ansiedad, Pubertad, La muerte en la habitación o El grito. Otro artista de este grupo es Emil Nolde, un hombre profundamente religioso y atormentado por la duda. De sus cuadros con tema religioso recordemos el tríptico de Santa María Egipciaca.

- El Jinete Azul: La otra vertiente del expresionismo en el grupo El Jinete Azul, que agrupaba artistas caracterizados por el continuo esfuerzo en hallar una nueva espiritualidad del arte. Wassily Kandinsky y Paul Klee, sus principales representantes, derivarían finalmente en el arte abstracto. Kandinsky, de origen ruso, aborda el aspecto filosófico del arte, proclamándolo como una necesidad interna y abriendo paso al arte abstracto.

De Kandinsky es la primera obra pictórica abstracta, denominada Primera acuarela abstracta, es decir, que no representa ningún objeto ni forma de la naturaleza. Según sus propias palabras, se puede definir el arte abstracto con las siguientes impresiones: “me vi de pronto ante un cuadro de belleza indescriptible. El cuadro carecía de todo tema: no describía objeto alguno identificable, y estaba totalmente compuesto de brillantes manchas de color. Finalmente, me acerqué y reconocí lo que era realmente: mi propio cuadro puesto de perfil sobre el caballete… Una cosa se me hizo manifiesta: la objetividad, la descripción de los objetos no era necesaria en mis pinturas, y, realmente las perjudicaba” (Kandinsky).

Se planteaba un nuevo problema en el arte: ¿se podría estructurar un lenguaje con el color y la forma, sin representación de objetos? Kandinsky se convierte así en una de las figuras más importantes del arte del Siglo XX, al mostrar las posibilidades expresivas de las formas plásticas.

De Paul Klee, mencionaremos el cuadro Arquitectura espacial, que consiste en una composición de cuadros de colores y Estigmatizado, cabeza humano con cierto tono infantil. La pintura no figurativa abriría caminos de la abstracción geométrica, derivación que se considera un neoplasticismo y cuyo principal representante sería Pietr Mondrian, de la asociación de Stijl, en Holanda, sus cuadros son composiciones geométricas limpias y equilibradas.

• Dadá o Dadaísmo

López Gutiérrez (2005) nos dice que el movimiento dadá nació en un lugar denominado Cabaret Voltaire, de Hugo Ball, quien fomentó las manifestaciones pictóricas, literarias, de canto y danza en forma integral, como parte del arte total en el que Ball creía, de modo que los asistentes recitaban poemas, ready mades (objetos hechos en el momento y para el momento).

Era un espacio artístico en el que confluían muchos intelectuales en búsqueda de un refugio ante la guerra. Dadá no es nada, decían los dadaístas, pero se constituyeron como movimiento irónico, sarcástico y de alta provocación intelectual. Un objeto dadá ideal es “un cuchillo sin hoja cuyo mango se ha perdido”.

Los personajes dadaístas son poéticos, sorprendentes, rompen el orden y las formas convencionales, provocando el enojo o la turbación de la gente, considerado como “masa soñolienta”. Dadá, fundamenta su producción artística en la exploración del azar y la creación irracional y espontánea: “tómese un texto cualquiera, recorte las palabras y revuélvalas en una bolsa, sáquelas al azar y obtendrá usted un poema dadá”.

Dadá es también un ansioso anhelo de libertad, de escapar a los cánones académicos del arte y su sofisticado sistema de cotización.

Para el dadá, un objeto cualquiera se convierte en obra de arte, al momento de ser declarado como tal.

Importante figura del dadá es Trsitan Tzara, escritor rumano autor del Manifiesto Dadá, y quien diera a conocer las obras de Kart Schwitters, que eran ensambles y collages de cartón, madera, alambre, boletos de camión y otros objetos rotos.

Max Ernst fue considerado uno de los más subversivos artistas de la época. Sus obras: objetos de deshecho, collages, pinturas, llegaron a ser expuestas junto a un hacha, invitando al público a destruirlas. Francis Picabia pintó cuadros inspirados en la estructura de las máquinas; hizo collages como “Los Centímetros”, con base en trozos de cinta métrica, retratos deformados, etc.

A Marcel Duchamp le debe el mundo su famoso Porta botellas, que consiste en el objeto volteado de cabeza y expuesto como obra artística.

Estas obras causaron indignación y fueron consideradas como tomaduras de pelo, sin embargo, acabaron no sólo siendo aceptadas, sino desacralizado los valores del arte, su concepción, y abrieron paso a la explosión plástica del siglo. Muchos artistas del dadá simpatizaron posteriormente con las tesis surrealistas.

• Surrealismo

Entre 1921 y 1924 se gestó el movimiento surrealista, precedido por el dadá, con el cual comparte la desacralización de los valores morales. El término proviene de los vocablos franceses sur (sobre) y realism (realista).

Los surrealistas, a diferencia del dadaísmo, estaban preocupados en cambiar la concepción de la vida y suscitar una nueva sensibilidad en el mundo, regida por la lógica de los sueños. Incursionaron en la poesía, concebida como la expresión más adecuada, a través de la cual se dieron a conocer en varias publicaciones. Los escritos surrealistas provenían de la escritura automática, no consciente.

Para ellos el sueño es una “segunda vida”, que ayuda a liberar el espíritu de todo freno impuesto por la razón.

André Bretón – escritor y padre del surrealismo- dio a conocer el Manifiesto Surrealista, en el que afirma: Creo en la futura resolución de esos dos estados de apariencia contradictorios, que son el sueño y la realidad, en una especie de realidad absoluta, de surrealidad. El lenguaje ha sido dado al hombre para que haga de él un uso surrealista”.

Nombres importantes del surrealismo son Antonin Artaud, escritor, guionista y teórico del teatro, y el poeta Paul Eluard. Muchos dadaístas fueron entusiastas seguidores del surrealismo, como Picabia y Duchamp.

Una figura decisiva del surrealismo es sin duda, Salvador Dalí, que introdujo en sus obras elementos religiosos e imágenes que suelen jugar con el tiempo y con diferentes perspectivas.

Otra figura importante de la plástica surrealista es Joan Miró cuyas obras, llenas de colorido, suelen ser calificadas infantiles. De él se recuerda Constelaciones.

El surrealismo habría de tener una influencia enorme en el arte del siglo. No sólo existió como corriente, sino que se ha convertido en un estilo, presente en la pintura, el diseño gráfico y, en general, en las artes visuales contemporáneas, incluso en México.

• Escuela de París

Aunque tiene su surgimiento a principios del Siglo XX, logra mantenerse hasta el periodo de entreguerras. Iturburu, Córdova (s/f) nos dice que “fue una corriente o tendencia de carácter internacional formada por personalidades estéticamente independientes y de los orígenes nacionales más diversos sobre quienes gravitó, esencialmente, la gran lección de libertad creadora impartida por los movimientos de vanguardia”.

Esta corriente se conforma en esencia con pintores extranjeros en París, cuyo objetivo es: “reafirmar la imagen de París como capital de las artes y anclar las innovaciones iniciadas desde 1941 en la prolongación de las vanguardias de principio de siglo. […] A partir de 1946, esta federación de pintores, que había podido unir bajo la ocupación una solidaridad de combate, encubre muy profundas divergencias estéticas, y después engloba, en los años cincuenta, a la casi totalidad de la creación artística en Francia” en este grupo participaron importantes artistas como: Modigliani, Chagall, Soutine, Kisling y Pascin. (Escuela de París s/f).

Uno de los artistas más representativos es Marc Chagal, nacido en Rusia, quien enriqueció su obra “con los atrevimientos resonantes de los fauves y su dibujo alcanzó una expresividad poderosa a través de las deformaciones aprendidas de los expresionistas en tanto que de los cubistas y de los futuristas recibió no pocas sugestiones relacionadas con la equilibrada construcción del cuadro o la atrevida materialización del movimiento”. Iturburu, Córdova (s/f).

• Muralismo en México

De las corrientes de vanguardia, algunas tuvieron influencia en México, especialmente en el muralismo, aunque adaptado al propio proceso histórico. En nuestro país, con el movimiento revolucionario de principios de siglo existe un sentimiento de recuperación de la identidad nacional que permea en el arte, particularmente a partir de la cultura indígena, como a través de la tradicional Catrina de Guadalupe Posada que rescata la relación miedo-burla, tan arraigada a la cultura popular mexicana.

En esta filosofía de nacionalismo surge el movimiento muralista y se consolida el arte pictórico mexicano, con proyección internacional.

Este arte sobre muros adquiere cierta influencia europea, sobre todo porque algunos pintores mexicanos realizaron estudios en el viejo continente, donde predominaban las vanguardias.

Entre sus exponentes destacan Gerardo Murillo, conocido como el Dr. Atl, primer pintor en conseguir como miembro de la academia de San Carlos, pintar un edificio público.

Los representantes fundamentales del muralismo en México son: Diego Rivera, José Clemente Orozco y David Alfaro Siqueiros, quienes fundaron el renacimiento mural. Cuando Bretón viajó a México logró fuerte relación con los muralistas y de ahí derivó una exposición surrealista en México, en la que se incluyeron obras de Rivera, Siqueiros, Frida Kahlo, Carlos Mérida, Manuel Álvarez Bravo y Guillermo Meza. Después de esta exposición algunos pintores evidencian la influencia surrealista como: Juan O’ Gorman, María Izquierdo, Francisco Toledo o Raúl Anguiano.

El muralismo también tuvo influencia en la pintura de caballete, sobre todo plasmada en la obra de Rufino Tamayo, que sintetizan la visión de un mundo prehispánico, en una pintura llena de humor, ironía y ambigüedad.

b) Tendencias de la postguerra

Los conflictos bélicos impactaron fuertemente en el ánimo y la cultura de los pueblos, así como en la instauración de una geopolítica diferente. En este marco destacan las siguientes corrientes:

• Art Informel

Los exponentes de este género prescinden de la forma y experimentan con diversos materiales como madera, polvo de mármol, y barro, reflejándose en sus obras diferentes texturas y formas libres.

Entre sus representantes se encuentar Antonio Tapies y Alberto Burri, en sus obras hay una mezcla de graffiti y abstracción. También se encuentra el grup COBRA, nombre retomado de las ciudades de origen de sus representantes: Copenhague, Bruselas y Ámsterdam.

• Expresionismo abstracto

Después de la guerra, Estados Unidos empieza a convertirse en importante centro artístico, como lo había sido Europa en la primera mitad del siglo. Ello como resultado de que artistas europeos: pintores, cineastas, escritores, músicos, viajan a este país, en donde encuentran un campo más adecuado que la Europa en reconstrucción para su producción artística. Son muchas las corrientes y estilos que surgen en este periodo.

El expresionismo abstracto, tomaría del expresionismo la fuerza y el tono agresivo de la pintura, sin representación de objetos – de ahí lo abstracto- y del surrealismo la fluidez no consciente o no razonada de la expresión.

Sus principales representantes son Willem de Kooning y Jackson Pollock, de trascendencia internacional, creador del “drip” o “dripping”, técnica que consistía en chorrear la pintura sobre el lienzo. Su influencia deriva en el Action Painting, basado en la violencia y en la acción liberadora de arrojar la pintura al lienzo, lo que obligó a utilizar formatos enormes.

• México y la ruptura

En el ámbito de la plástica mexicana, en la década del cincuenta, el nacionalismo y muralismo habían perdido influencia y artistas como Tamayo y Carlos Mérida habían planteado desde el principio una posición individual con respecto a los valores estéticos de la pintura mural.

En este marco, surge la ruptura con el muralismo y la búsqueda de nuevos conceptos, lo cual se hizo evidente en la obra de pintoras como Frida Kahlo y María Izquierdo. Otros precursores serían Pedro Coronel y Gunter Gerzo, pioneros del arte abstracto en México.

) La posmodernidad

Las promesas del industrialismo y la modernidad parecían haberse puesto en tela de juicio después de los conflictos armados, la masificación como producto de crecimiento y urbanización, pero también del consumo masivo y patrones culturales que parecen orientar el pensamiento, crea animadversiones en las que surgen las nuevas corrientes artísticas como las siguientes:

• El Arte Pop

Paris Review. Al Pop le anteceden los combine-paintings de Rauschenbeg, la obra de Jasper Johns y el ready- made, con influencia del dadá, que consiste en un objeto creado en el momento y para el momento.

Desde los 50's, la producción en serie, el crecimiento de la población potencialmente consumidora y el vertiginoso desarrollo de los medios de comunicación fortalecen la llamada cultura de masas, fundamentada en el consumo no sólo de productos puramente mercantiles, sino de elementos culturales.

El arte entonces, deja de ser exclusivo de la gente culta, de aquella élite que frecuenta las salas de exhibición, para convertirse en un objeto a la mano de todos, es decir, un objeto popular: un consumible. El pop, fenómeno de los 60’s, hace referencia a lo popular, toma elementos de los mensajes publicitarios y se constituye además como una corriente crítica de la sociedad consumista.

Los grandes representantes del pop son, sin duda, Andy Warhol, con sus famosos cuadros de sopa Campblell's o las reproducciones en serie de Elvis, y Roy Lichtenstain, quien pintó enormes comics, ridiculizando esta popular expresión y poniendo en evidencia la violencia que transmiten. El arte pop genera la estética pop, que sintetiza valores pictóricos y publicitarios. Abundan carteles llenos de color, formas de la naturaleza como flores, arcoiris, nubes y también elementos religiosos. Invaden el terreno de la moda las telas estampadas, las minifaldas, las mallas de colores.

Los sesenta fueron también escenario del fenómeno de la psicodelia, que tiene sus orígenes en la experimentación con drogas que distorsionan la percepción humana, como el LSD (dietilamida del ácido lisérgico). La psicodelia tuvo gran influencia en la música y en la plástica, no sólo en el arte, sino en el diseño de portadas o el cartel entre otras manifestaciones.

• Op-Art

La corriente más importante en el ámbito del “juego” con la percepción humana es el Op-art u optical-art, que con base en las teorías de la Gestalt y de otros estudios y experimentos de la percepción, genera obras que permiten percibir figuras en diferentes perspectivas. Abundan las composiciones geométricas, los caleidoscopios, el uso de la luz y los espejos como parte de la obra plástica.

En forma paralela al optical-art surge el arte cinético, es decir, de formas en movimiento. Esto trae consigo, además, una concepción nueva del arte, que conjuga así la pintura, la escultura, la música y la técnica. El espacialismo utiliza estructuras, espacios y conceptos tridimensionales.

Después de los años sesenta, es palpable la síntesis de otras manifestaciones artísticas con la pintura El happening, por ejemplo, es un evento que incluye danza, cine, fotografía, poesía, etc. La obra de arte deja de ser un producto estético y permanente: sólo el que asiste el happening podrá conocer la obra.

La inserción de la fotografía y el uso de diversos objetos como componentes dan origen a nuevas formas plásticas, como el arte del desperdicio. Las formas tradicionales son, así, cuestionadas constantemente, como los postulados del arte conceptual: ¿es una obra de arte un atardecer, con el hecho de ser declarada como tal?

• México a partir de los años sesenta

En los inicios de la década del sesenta aparece el grupo denominado Los Interioristas, cuya propuesta intenta equilibrar el realismo social y el abstraccionismo, defendiendo sus ideas contra el academisismo.

En este grupo también participó José Luis Cuevas, uno de los detractores más enérgicos contra la Cortina del Nopal, nombre con el que se denominaba de manera peyorativa al muralismo, por considerar que estaba cerrado a temas y expresiones distintas.

López Gutiérrez (2005) nos dice que a partir del movimiento estudiantil de 1968, hay un fuerte viraje de la población hacia las demandas y condiciones de la sociedad, con lo que el arte mexicano se vincula a la cultura mundial de la denuncia. Más tarde hay un resurgimiento de figuración y abstracción así como un proceso de “deconstrucción de la realidad, para recomponerla a partir de valores y símbolos propios de los movimientos de vanguardia, representados en la modernidad”.

2.3. Arquitectura

Entre las artes plásticas, la arquitectura es la que muestra mayores diferencias con las demás. Sus obras contienen espacios habitables o institucionales. Esto quiere decir que tienen funciones práctico-utilitarias.

Una de las características específicas de la arquitectura es su necesidad de apoyo tecnológico, en tanto consta de construcciones. En la antigüedad, el arquitecto no sólo proyectaba el edificio, sino que también dirigía su construcción. Éste es el caso de Miguel Ángel con la Basílica de San Pedro, en Roma. Con los adelantos técnicos del Siglo XVIII, la construcción se complicó y vino la división técnica de la arquitectura: el arquitecto se limitó a diseñar o proyectar la obra y un ingeniero o maestro de obras la construía siguiendo fielmente el proyecto.

La arquitectura es el arte plástico de mayor uso generalizado, por ser imprescindible al hombre: todo ser humano necesita un techo o un espacio habitable para protegerse de las inclemencias del tiempo. Además depende de las condiciones económicas del usuario. En síntesis, la arquitectura cumple ante todo una función práctico-utilitaria y, requiere una fuerte y compleja infraestructura tecnológica que es la construcción; es decir, cumple una función estética y otra arquitectónica o práctica.

a) Función práctica

Las funciones práctico-utilitarias más conocidas de la arquitectura son:

Las tumbas: el culto a los muertos y la creencia en una vida en el más allá impulsó a muchas culturas a construir fastuosas moradas para sus soberanos muertos. El cadáver de estos, convertido en momia, era rodeado de numerosos utensilios y alimentos, según la jerarquía del difunto, para que lo acompañaran en el más allá (como en México se hace aún en el Día de Muertos). Con frecuencia las tumbas eran provistas de complicados mecanismos de acceso, para evitar saqueos. Es importante recordar que cada cultura y época tiene sus propios ritos funerarios.

Los Templos

Las construcciones destinadas a los ritos mágicos, mágico-religiosos y religiosos –sucesivamente- varían en su estilo según la cultura y la época. Algunas veces, los templos albergaban reliquias de adoración o de rituales. Los ritos podían celebrarse en el interior de los templos o en el exterior, que era una plaza ceremonial, como en las culturas mesoamericanas. Con el cristianismo, los ritos pasaron del exterior al interior de los edificios.

Las construcciones civiles y militares

En los aspectos social y cultural se encuentran los edificios que servían o sirven para la administración pública, así como los palacios de los soberanos y de los altos funcionarios y las fortalezas.

La Habitación: la arquitectura para la habitación del hombre sencillo ha variado con el tiempo y con el bienestar económico. Contiene espacios o lugares para dormir, comer, asearse y reunirse. Sea cual fuere la arquitectura, lo importante son sus espacios.

b) Función estética

En el arte de la arquitectura existe siempre la belleza formal y, algunas veces, la grandiosidad y la novedad de acuerdo a cada cultura y tiempo. Resulta difícil establecer cuándo el hombre toma conciencia de la belleza formal de los edificios. Para nosotros, muchos edificios de la antigüedad son bellos en sus formas, pero no eran para sus autores, sucedía que estos no la llamaban belleza en un comienzo.

Con el desarrollo de las técnicas de construcción, se comenzó a ver como belleza el acabado perfecto que venía íntimamente ligado a la utilidad práctica. Después pudo haber aparecido la belleza como armonía formal, o sea, contenía ritmos, proporciones, simetrías y direcciones consideradas placenteras.

Lo más seguro es que el placer estético haya estado ligado a la utilidad de la construcción. Tampoco hay que descartar la posibilidad de que la belleza haya estado referida al hecho de ver en el edificio un símbolo de la religión o del país. Es muy posible, asimismo, que a veces la comodidad de los espacios produzca un placer capaz de ser estético.

Esto quiere decir que la belleza no sólo puede ser visual, con respecto a la fachada, interiores y volúmenes del edificio, sino también espacial: la arquitectura puede ser apreciada o analizada en su fachada y volúmenes externos, así como en las edificaciones interiores y sus espacios. En la comodidad de los espacios se unen la función práctica y la estética formando un todo.

c) Modernismo y posmodernismo

Los requerimientos de una sociedad compleja, moderna, urbanizada y la disponibilidad de nuevos materiales y métodos estructurales han impactado fuertemente en la arquitectura. Frank Lloyd Wright, Walter Gropius y Le Corbusier representan los grandes hitos en esta disciplina. El lenguaje de Wright tuvo giros románticos, en términos de la unión de la naturaleza y el hombre a través de su arquitectura orgánica. Gropius y Le Corbusier fueron exponentes del estilo internacional, que concedieron gran relevancia a las construcciones para la convivencia con las máquinas.

Durante los primeros años de la posguerra, Le Corbusier en forma teórica y luego práctica, desarrolla la unité d´habitation de grandeur (La gran unidad habitacional), definiendo una nueva forma de relacionar el individuo con la unidad funcional, lo que constituye la célula de organización de la cual luego deriva el barrio, los servicios y los agregados mayores hasta conformar el territorio, por lo que su proyecto adquiere este sentido urbano amplio de relación individuo-entorno.

La aparición de Le Corbusier fue fundamental en el devenir de la arquitectura moderna. Comienza por estudiar teóricamente al hombre-usuario idealizado, que luego desemboca en el Modulor, y que a propósito del mismo dijo Einstein en 1946: "Es una gama de dimensiones que facilita el bien y dificulta el mal".

En la arquitectura, el estilo posmoderno se gesta a fines de los 70's y se consolida durante la década de los 80's. El término postmodernismo designa generalmente un amplio número de movimientos artísticos, culturales y filosóficos del Siglo XX, definidos en diverso grado por su oposición o superación del modernismo, lo cual fue en cierta forma interpretado como un llamado a la emancipación de la humanidad.

Si bien la acepción más usual se popularizó a partir de la publicación de La Condición Posmoderna de Jean-François Lyotard en 1976, varios autores habían empleado el término con anterioridad.

Como señala Lea Zeinsteger (2003):

Podríamos decir que la “posmo” constituiría una edad de la cultura que se correspondería con la sociedad posindustrial o capitalismo tardío, la era de la tectrónica, que implica la automatización y la cibernética. Consecuentemente, tendríamos una profunda mutación en las estructuras sociales tales como la disminución de la cantidad de obreros agrícolas e industriales, aumento de profesionales liberales, técnicos, científicos, servicios.

En el marco de la cultura posmoderna, se acentúa el individualismo (rasgo de la posmodernidad) con las consignas de mantenerse joven, bello, delgado, a la moda, consumiendo constantemente confort, objetos de lujo, culto a las antigüedades, resurgimientos de las modas de los años sesenta y setenta, sin las ideologías que acompañaron a esas décadas.

Siguiendo con Lea Zeinsteger (2003) diremos que:

En 1980, la Bienal de Venecia incluyó arquitectos en la muestra. La nota dominante de esa primera bienal de Arquitectura fue la desilusión. Diría que los que estaban en Venecia formaban parte de una vanguardia que había invertido sus frentes, sacrificando la tradición de la modernidad en nombre de un nuevo historicismo. En esa ocasión, el crítico del Frankfurter Allgemeine Zeitung esbozó una tesis cuya significación superaba el hecho mismo de la bienal para convertirse en un diagnóstico de nuestro tiempo "La posmodernidad se presenta, sin duda, como Antimodernidad". Esta afirmación se aplica a una corriente emocional de nuestra época que ha penetrado todas las esferas de la vida intelectual. Y ha convertido en puntos prioritarios de reflexión a las teorías sobre el posiluminismo, la posmodernidad e, incluso la poshistoria.

2.4. Escultura

Las formas tridimensionales son escultura, modelado y arquitectura. La escultura es la manera de sacar o extraer las figuras de piedra o del material con que se trabaja; su característica es que tiene volumen, esto es, tiene tres dimensiones: largo, ancho y grueso.

a) Particularidades de la escultura

Cuando la escultura tiene salientes es de bloque abierto y cuando no las tiene es más compacta y se le llama de bloque cerrado o monolítica, como la monumental cabeza Olmeca de Tabasco y los Atlantes de Tula.

La escultura, dice Dan Rice, es para caminar a su alrededor, mientras la arquitectura es para caminar sobre ella (Dan Rice citado por Acha 2003, p. 138). Sin embargo, cabe señalar que existen obras artísticas que se entrelazan o confunden entre la escultura y la arquitectura, como las que se citan a continuación:

Megalitos: Durante el periodo Neolítico (5000 a.C.) el ser humano se vuelve sedentario, cultiva la tierra y desarrolla los sistemas artísticos de la cerámica, la cestería y la textilería, y aparecen también las esculturas megalíticas, construidas en Mesopotamia, Egipto y en las culturas Mesoamericanas. Estas estructuras de enormes dimensiones, hechas con ladrillos y piedras labradas, son denominadas megalitos o pirámides, las cuales fungieron principalmente como tumba de los soberanos después de muertos, así como de templos para la veneración de una deidad.

Obeliscos: Es un monumento de una sola pieza; es decir monolítico, utilizado para conmemorar hechos importantes de la comunidad. En Egipto se usaban obeliscos a la entrada de los megalitos.

Otros monumentos: Cada cultura representaba a sus dioses con su particular estilo: así vemos que en Egipto eran de imponente esquematismo y una elocuente serenidad. En Grecia, en cambio, hubo sensualidad y belleza, para cuyos efectos se recurría a la idealización antropomórfica.

Al lado de las efigies de los dioses encontramos, en los lugares públicos, los monumentos que representaban a los soberanos, altos funcionarios y otras personas importantes.

b) Lo temático, lo estético y lo escultórico

Existen diversos efectos de la escultura, entre los cuales podemos considerar -de acuerdo con Juan Acha (2003)- lo temático, lo estético y/o escultórico.

• Lo temático

Tradicionalmente la escultura se concibió como un medio para expresar mensajes religiosos y luego bélicos: primeramente representó a los dioses y aludía a algún hecho glorioso de la religión o de la vida político militar; posteriormente, fue evolucionando según las necesidades sociales de cada cultura y de cada época.

La piedra y el mármol labrados, moldeados, son de vital importancia en los testimonios de la antigüedad por haber resistido las inclemencias y desarrollo del tiempo. En las épocas modernas vemos en las ciudades, incluidas algunas mexicanas, monumentos que representan a los héroes convertidos en símbolos patrios. Pero también existen los que ornamentan plazas y avenidas, buena parte de éstas son abstractas, es decir, geométricas.

A continuación se ofrecen dos esculturas intituladas El beso: 1) La de Auguste Rodin aparece a la izquierda y es mimética, a través de un corte mínimo en el bloque simboliza el concepto de dos personas que se convierten en una sola; y 2) El de Constantin Brancusi que escogió la abstracción geométrica en vez de la belleza sensual naturalista para expresar el amor humano.

• Lo estético

La escultura ornamental acentúa la categoría estética que es la belleza, que puede expresarse de varias maneras o a través de distintos aspectos, por ejemplo: de manera antropomórfica, o sea la belleza de los personajes representados, por medio del acabado perfecto, a través de la armonía de sus formas y por su utilidad como símbolo o señalización de algún lugar, personaje, evento o conmemoración.

Puede representar la belleza o la fealdad, el dramatismo o la comicidad de un personaje; la grandiosidad o la trivialidad de un héroe; la tipicidad o la novedad de sus imágenes. Si nos remitimos a los efectos comunicativos, diremos que muchas esculturas no sólo acentúan lo ornamental o mimético, sino también lo expresivo, lo emblemático y lo inventado.

• Lo escultórico

Hablar de lo escultórico en la escultura –diría Juan Acha (2003)- es como hablar de lo humano del hombre, lo que nos refiere a lo propio o específico de la escultura, impulsado por las necesidades sociales e históricas, resultado de la innovación o novedad que ayuda a evolucionar a la escultura y refrendar su lugar en el arte. Para referirnos a lo escultórico de la escultura, tendremos que mencionar parte de lo que es su trayectoria:

- Escultura prehistórica: al igual que el dibujo, estuvo marcada por las creencias. Sus imágenes pretendían remover la fertilidad tanto del campo como del ser humano y por tal motivo se exageraban las partes femeninas.

- Griega clásica: entre los efectos comunicativos emblemáticos predomina la exaltación del naturalismo y la belleza antropomórfica; así como representar a los dioses y héroes con una belleza idealizada.

- Medieval: Durante la edad Media, la pintura y la escultura eran meros complementos de la arquitectura. Los altares o retablos poseían espacios para ser ocupados por pinturas y esculturas, con temas predominantemente religiosos. En el medievo las tumbas llevaban una escultura que era el retrato del fallecido.

- Renacentista: además de revivir los ideales grecorromanos, el renacimiento comienza la independencia de la escultura (igual que la pintura) de la Iglesia, produciendo numerosas obras públicas y profanas.

- Barroca: la escultura barroca que se distinguen por su abundancia de formas y su acentuada expresividad, tuvo fuerte influencia en México debido a la Colonia aunque, como en la mayoría de los países, se le imprimió un sello singular.

- La moderna: Augusto Rodín, en Francia, inicia la escultura moderna al acentuar la simplicidad de las masas esculpidas, como el caso de la obra titulada Balzac, o la de El Pensador. Después apareció la escultura con espacios insertos y más tarde, con los espacios transitables. El naturalismo y la belleza antropomórfica desaparecen como ideales artísticos.

Las formas tridimensionales o escultura han desempeñado un papel muy importante en el devenir histórico, desde la época prehistórica hasta nuestros días. La búsqueda de materiales, el movimiento y la creación de diferentes espacios, están siempre presentes, reflejando la sociedad cambiante en la cual vivimos.

En la actualidad, podemos ver numerosos estilos o tendencias tanto abstraccionistas como figurativas, así como la escultura cinética y lumínica, provistas de movimiento y luz reales, respectivamente. Tal es el caso de Henry Moore, uno de los escultores de nuestra época que ha trabajado la estilización de la figura humana.

Para la realización de estas figuras tridimensionales se emplean diferentes técnicas, como: fundir, tallar, esculpir, soldar, etc.

Podemos concluir que pintura, dibujo y grabado son principalmente formas bidimensionales, aunque sabemos que pueden representar (de manera simulada) el volumen.

En México, uno de los escultores más representativos y populares es Enrique Carvajal, mejor conocido como Sebastián, artista nacido en Ciudad Camargo, Chihuahua, cuyas influencias más cercanas son las de Picasso, Calder y Moore. Tiene gran conocimiento de la plástica y el urbanismo y es heredero de una vocación monumental pública del mundo prehispánico.

Sobre su obra de el Caballo dice "Todas mis esculturas en el estricto sentido del concepto, son figurativas porque representan una figuración, pero no todas son realistas, prácticamente ninguna es realista. El Caballo sería mi escultura más evocativa, está evocando una figuración realista, a un caballo, pero es evocativa porque no copia a la realidad de un caballo, sino la realidad profunda, el concepto del significado del caballo: de la fuerza, del brío, de la esencia, de su fortaleza. Evoca eso, pero no una figuración de que parezca un caballo, a mucha gente le parece un caballo cuando logra ver la dinámica, la fuerza, la agresividad, los ritmos de un caballo, pero no los ojos, las orejas, el hocico, los dientes, la cola, las patas, eso no. Entonces en ese sentido soy evocativo."

c) Espacios escultóricos

Estos espacios son públicos y de dimensiones variables. Generalmente son plazas y se utilizan para las prácticas rituales o bien para propio deleite o meditación del público u observador.

Se les define también como parte de la arquitectura y se le llama arquitectura paisajista. En otras obras se les considera parte del arte urbano o bien, les dan un tratamiento separado.

- Megalitos: hoy existen estos espacios, como el de la Ciudad Universitaria en la Cd. De México, llamado espacio escultórico y de algunos lugares de otros países. A este tipo de espacios los incluimos en la escultura como es el caso de los jardines de arena de Japón, construidos con fines religiosos.

- Obeliscos: también contamos con la Torre de Eiffel en París, que además de formar parte de un espacio, represente un franco rompimiento entre los esquemas tradicionales de escultura y arquitectura, debido a que constituye una escultura transitable o un edificio escultural.

d) Relieve

Es el tipo de escultura en donde prevalece la relación figura-fondo denominada grabados, ya que la forma o figura no se desprende del plano más que parcialmente. Grabado es una especie de impresión pero con relieve, en el que el material que puede emplearse es muy diverso.

Existen cuatro tipos de relieve, dependiendo de cuánto salga la figura del fondo:

● Alto relieve. Es cuando más de la mitad de la figura sale del fondo o plano

● Medio relieve. Es cuando la mitad de la figura sale del fondo.

● Bajo relieve. Es cuando menos de la mitad de la figura sale del fondo.

● Hueco relieve. Es cuando la figura, en lugar de salir, se hunde en el plano también se conoce como relieve rehundido.

En toda cultura podemos registrar una evolución de las imágenes que es paralela a la evolución sociopolítica y a través de los relieves representaban hazañas de los dioses soberanos.

Las imágenes, primero representaban a los dioses y luego a los monarcas, para después comenzar a ilustrar hazañas de los dioses y los reyes, o de la vida cotidiana, como las cacerías.

En Egipto, los relieves, las pinturas y los jeroglíficos eran distintos modos de representar acontecimientos importantes. El escriba, el pintor y el productor de relieves tenían los mismos fines, practicaban la misma tecnología de producir imágenes y la ponían al servicio de la religión y del soberano. Lo mismo cabe decir de los relieves, las pinturas y los códices mesoamericanos.

2.5. Artes menores

La artesanía pertenece a un mundo anterior

a la separación entre lo útil y lo hermoso

Octavio Paz.

a) Artesanía y arte

En este apartado abordaremos la artesanía, cuya absorción en el campo del arte puede ser polémica debido a que de menos existen dos posturas:

La que divide los productos en: a) mercantiles, fabricados en serie mediante técnicas industrial, de uso práctico o estéticos; b) artesanales, elaborados en series limitadas mediante instrumentos o a mano, con usos prácticos y estéticos en los que sobresale la habilidad del artesano, y c) artísticos, productos únicos que generalmente no tienen un uso práctico sino estético, en los que predomina el papel del artista. Bajo esta visión, no deberíamos contemplar la artesanía en este apartado.

La que privilegia la comunión entre arte y artesanía, apelando a la edad antigua, donde no existieron instituciones sociales específicas, disociadas o autónomas para lo que hoy llamamos arte, y la actividad artística se integraba dentro del marco genérico de la producción artesanal. Perspectiva que sustenta la inclusión de las artesanías en la presente Unidad.

El hecho más sobresaliente, en este proceso de institucionalización del arte, es el predominio ideológico de la Iglesia en el medioevo que llevó a una evidente contraposición entre artes liberales y serviles con mecánicas. Éstas últimas reservadas para las clases sociales privilegiadas.

La clase baja del pueblo, los campesinos, pequeños comerciantes y todo ciudadano de recursos limitados, incorporaba a sus hijos de aprendiz en un taller, donde aprendían a leer, escribir, un oficio y rudimentos de matemáticas y geometría, aplicables al oficio.

A fines de la Edad Media , el desarrollo de la vida urbana irá ocasionando ciertas modificaciones, que cristalizarán en el renacimiento. Anteriormente los artistas, artesanos medievales, estaban insertos en las cortes de monarcas y nobles, pero gradualmente en las ciudades se irán desarrollando nuevas condiciones para el ejercicio y disociación de las habilidades artesanales.

Posteriormente, con la urbanización y la mutación de la agrupación de los artesanos en “gremios”, presentará una doble vertiente respecto a la diferenciación institucional del arte. Por un lado los artistas alcanzarán mayor prestigio en la ciudadanía, por la influencia de las funciones orgánicas y corporativas que desempeñan los gremios. Estos elevan el prestigio social de sus miembros. En oposición, al fijar y perpetuar una tradición técnica, tendían a nivelarlos, dejando de lado la creatividad y la individualidad. Comienzan así los conflictos entre los artistas y los gremios artesanales. Se inicia aquí la búsqueda de la independencia institucional. La nueva independencia y prestigio social de los artistas que encontrará su soporte ideológico en la expansión del humanismo.

El esfuerzo de las artes plásticas por emanciparse de las artesanías, se consolida con el sistema de las Bellas Artes, instituciones fundamentales en el proceso de diferenciación de los artistas plásticos de los artesanos manuales. Si bien las academias le dieron impulso al arte, luego lo llevaron al estancamiento y academicismo. Las academias darán lugar a los salones de exposiciones y entre el producto artístico y el público, aparecerá la crítica del arte y los museos. Todo esto lleva a la autonomía del arte en el mundo moderno.

William Morris fue el primer artista que comprendió, cómo habían perjudicado al arte, los fundamentos sociales del arte durante los siglos posteriores al renacimiento, especialmente los años que siguieron a la Revolución Industrial.

En sentido opuesto hubo otras iniciativas como la Escuela de Arte de Weimar , en Alemania, que combinaba una academia de arte y una escuela de artes y oficios. Era una escuela taller y un laboratorio para el oficio manual. Reunía en un mismo espíritu a arquitectos, técnicos, artesanos, etc. Sus puertas fueron cerradas por los nazis en 1933, pero la obra y las ideas habían recorrido el mundo, sembrando semillas que dieron origen a escuelas similares.

b) Productos artesanales en México

La artesanía y el arte popular han sido y son ejes para la crea cultural. Significan desarrollo y perfeccionamiento de técnicas, formas y símbolos que en ocasiones reúnen elementos de una cosmogonía y, en todo caso, son objetos de identidad; productos de las más variadas formas de expresión estética, de estilos de vida y formas de pensamiento. Reúnen arte y conocimiento, expresión y técnica.

Los oficios artesanales son recipientes de saberes y conocimientos; simbolismos, técnicas y tecnologías se conservan en su elaboración y dan cuenta del conocimiento empírico históricamente acumulado. Algunas de las artesanías más importantes son: orfebrería, alfarería, textiles, cestería, talla en madera, talla en piedra, metales, papel maché, juguetes, vidrio, dulces típicos y papel picado.

Orfebrería: trabajo de oro y plata que ya había alcanzado gran esplendor desde la América precolombina, primero en Ecuador y Perú y posteriormente en Panamá, Costa Rica y México. En nuestro país particularmente este trabajo en Oaxaca, Taxco, Guerrero.

Alfarería: México está considerado como el segundo productor de artesanías a nivel mundial, en la que se ocupan 5 millones de artesanos. Este trabajo se denomina con diversos nombres como arte popular y objetos vernáculos, entre los que la alfarería – trabajo acuñado en barro- constituye la más importante.

Lacas de Olinalá: es una laca que se utiliza para proteger y adornar diferentes objetos como alhajeros. La técnica constituye un proceso complejo que comienza con el tecoxtle (palabra náhuatl), de origen mineral, de textura arenosa y color amarillento, que debe mezclarse con aceites de chía y de linaza, la mezcla se aplica con cola de venado. Los lugares más destacados donde se realiza este trabajo son Chiapa de Corzo, Chiapas, Olinalá y Acapetlahuaya, en Guerrero y Pátzcuaro, Michoacán.

Cestería: en diversos lugares de la República Mexicana se trabaja con la paja de trigo para elaborar diferentes objetos artesanales, como cestos, floreros, adornos, flores, etc. El lugar más representativo es un poblado del estado de Michoacán llamado Tzintzuntzan, de hecho se dice que Tzintzuntzan borda en paja sus fantasías.

También existen diversos trabajos de tejidos para vestido y trajes regionales, títeres y máscaras, a menudo derivados de otras actividades como son los conmemoraciones y fiestas mexicanas, de las cuales se puede tener abundante información. A continuación se tratarán algunos de estos trabajos de poca difusión:

• Papel picado

De acuerdo con Thierry Romera (2001), los pobladores, con su habilidad, creatividad y destreza, trabajaron el papel de China desde el Siglo XIX, paralelamente a sus labores cotidianas. En Huixcolotla, Puebla, el papel picado tiene únicamente uso ornamental, específicamente con motivos religiosos para las festividades del Día de Muertos. Con el tiempo la técnica se fue refinando, pasando de cortarlo con tijeras al uso de los cinceles de hierro forjado, con lo que se logró un trabajo más detallado y elegante.

Esta tradición se ha transmitido de padres a hijos, impidiendo así que desaparezca. Los artesanos empezaron a vender sus trabajos en los pueblos vecinos y entre la gente que trabajaba en las haciendas. Tiempo después, alrededor de 1930, se difundió a otras partes como a la capital de Puebla y Tlaxcala. A partir de los años sesenta empezaron a difundirlo en la ciudad de México y ahora es reconocida no sólo a nivel nacional sino internacional, toda vez que incluso se han montado exposiciones en e.u. y Europa.

La difusión la hacen los artesanos por medio de las muestras en las casas de artesanías, en fiestas populares y decoraciones de restaurantes. Hoy los artesanos trabajan para grandes empresas picando sus logotipos; el papel picado se vuelve un nuevo medio de comunicación.

• Cerámica de Talavera

La cerámica ha conjugado la utilidad y la belleza de los pequeños y grandes elementos que el hombre emplea en su vida diaria. Se trata de un arte práctico que desarrolla su belleza precisamente en su utilidad, en virtud de que sus productos son loza y azulejo vidriados y esmaltados.

Según José Luis Solana (1999), el interés que despierta hoy en día el conocimiento de la cerámica de Talavera no es sino un reflejo de su prestigio a nivel nacional e internacional apoyado en la diversidad y en la calidad de sus productos. Junto al más humilde de sus objetos, los hornos de los alfares de Talavera han cocido piezas de loza y azulejos de la más depurada técnica.

Aunque varios historiadores han externado diversas versiones, es probable que el nombre de Talavera proviene de la semejanza que guarda con el de la loza originaria de Talavera de la Reina en España, aún cuando Sevilla fue el principal punto de emigración a las posesiones españolas de ultramar y centro productor de loza y azulejería con influencia mudéjar.

La cerámica de Talavera, como resultado de las ordenanzas de 1653 y las ampliaciones de 1682, registró una notable mejoría; el vidriado es de un blanco bellísimo, ligeramente lechoso, uniforme, terso y brillante, en el que resaltan los azules fuerte y delgado y las características combinaciones policromas, amarillo, verde anaranjado, azul y negro.

En los últimos veinte años se produce un resurgimiento con la aparición de nuevos talleres –pocos– con un sentido de empresa moderna. Todavía existen las fábricas de Guevara, de Padierna, de la Reyna y de Uriarte. Esta última fue adquirida hace diez años por un grupo inversionista que le ha dado una nueva proyección. En la actualidad da trabajo a 250 empleados y exporta a Estados Unidos, Canadá, Suramérica y Europa.

• Árboles de la vida

Según José Luis Solana (1999), en la pintoresca población de Izúcar de Matamoros, Puebla, se elaboran los originales y coloridos “árboles de la vida”. Algunos de ellos llegan a tener un precio de hasta ocho mil pesos, pues están hechos de barro, de acuerdo con las técnicas prehispánicas, y pintados con cochinilla, colorante que se elabora a partir de un insecto de ese nombre.

• Origen del sarape

Sirve de abrigo, almohadilla, cobija y cubrecama en las noches frías de montañas y desiertos; capote improvisado en los jaripeos y gabán protector para la lluvia. Doblado sobre el hombro adorna al que baila, esconde la palabra amorosa de los enamorados, acompaña en las serenatas; es presente para las novias y cuna para el niño.

El sarape, equivalente masculino del rebozo en las mujeres mexicanas, encierra en su elaboración, distribución, comercialización y uso, no sólo aspectos socioeconómicos y tecnológicos particulares, sino también las vivencias del mundo en que se hallan inmersos los tejedores mexicanos, reflejadas a través de los diseños y motivos de sus tejidos.

La historia del sarape puede seguirse a través de la producción textil del algodón y de la lana, materias primas con las que se manufactura. Por la finura de su técnica de tejido, su colorido y diseño, se le porta con elegancia ya sea a pie o a caballo.

Se elabora en diversas regiones del país, y por ello se le designa con diferentes nombres; los más usuales son tilma, gabán, chamarro, jorongo, cotón, cobija y frazada. En el siglo pasado fue la prenda inseparable de peones, jinetes, charros, léperos y gente del pueblo.

Estos cotones manufacturados en forma doméstica, contrastan con los lujosos sarapes que lucen los hacendados y los caballeros en las fiestas en los saraos, en los paseos de la Viga, en la Alameda, tal y como han sido descritos y pintados por artistas, viajeros nacionales y extranjeros, que no han escapado al embrujo de su colorido y diseño.

Actualmente pueden confeccionarse de manera industrial con maquinaria muy sofisticada, o en talleres donde los artesanos laboran en telares de madera, y en forma doméstica, en telares de cintura. Es decir, junto a la producción fabril en serie y alta división del trabajo, coexisten otras formas artesanales y familiares que aún conservan la antigua manufactura del sarape.

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