Ensayo filosófico. Rompiendo los límites: Deconstrucción y Transformación Nietzscheana Explorando la Muerte de Dios, el Superhombre, el Amor y El Eterno Retorno en "Así habló Zaratustra"
SebastianBordoliEnsayo25 de Agosto de 2025
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Ensayo filosófico
“Rompiendo los Límites: Deconstrucción y Transformación Nietzscheana”
Filosofía - Prof. Ferrentino, Silvana
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Introducción
Comenzar a participar en un mundo Nietzscheano es proponerse romper con lo establecido, es descentralizar la mirada que construye la realidad; deconstruirse en el más puro de los sentidos. Y mencionando los sentidos, allí, también explotaremos, acompañando al filósofo en sus peleas con los pensadores o despreciadores (como le gustaba llamarlos a él) de la “vida”.
Considerando el carácter provocativo [1] de Nietzsche intentaré dejar de lado, por un momento, la interpretación ligada a las fuertes crítica al cristianismo para centrarme en el análisis filosófico de una sus tantas obras. En esta ocasión, tomaré como central del libro “Así habló Zaratustra” la siguiente parte: el prólogo. Sobre esta obra literaria, me hundiré, exploraré, analizaré y discutiré con algunas de las categorías relevantes planteadas por el escritor como ser: la verdad, los valores, Dios, la vida, los animales, el hombre, el conocimiento entre otros conceptos. También, me apoyaré en otros escritos del autor. Los senderos en los que me adentraré sentirán mis pies sobre su cuerpo. Como menciona Lacan, Jacques: “Pensamos que pensamos con nuestro cerebro, pero personalmente yo pienso con mis pies”. Producir pensamiento requiere atravesar experiencias, interactuar con el mundo físico. Poner los pies sobre la tierra para encontrar respuestas, ya que ellos son la parte del cuerpo que nos permite conectarnos con lo sólido y lo tangible.
El texto nos invita a desarmar, a reflexionar, a contradecir, a sentir, a vivir, a pensar y repensarse, a descentralizarse, a resignificar, quizás, a nunca dejar de buscarme. Enfrentarme a él y a sus máscaras para reafirmar, negar o cuestionar sus ideas centrales.
Desarrollo
Zaratustra “el profeta”; aquel que viene, nos da a conocer sus propósitos. Una revolución asecha y los sentidos que sostienen al mundo se hunden. Desde el inicio siente la necesidad deseosa de borrar los límites, diferenciarse y señalar a aquellos sabios que enquistaron en la realidad un centro, una ilusión; su verdad. Ellos; Inventores del “Más Allá”. A lo largo de la obra se pueden vislumbran fuertes críticas a las ideas de Sócrates, Platón y el cristianismo. Nietzsche, mediante esta parodia al antiguo testamento, le propicia al profeta un terreno fructífero para que intente llevar a cabo su empresa. Durante el camino se encuentra con muchos personajes y frente a cada uno de ellos reafirma sus ideas. Es interesante como en el encuentro con el anciano marca posturas antagónicas constantemente, diferenciándose hasta de él mismo (un Zaratustra que lleva las cenizas hacia la montaña y otro que baja a llevar su fuego a los valles) deviniendo en otro hombre. Allí, en esa transformación recalca la figura del niño “Zaratustra se ha convertido en un niño”. Un ser creador, lúdico y libre. Sin estar atado a las normas habita su cuerpo y vive la vida amándola. Aquí, una de sus tantas metáforas, uno de sus tantos deseos, matriz del advenimiento del Ultra Hombre. En ese encuentro se reafirma el amor por el hombre, dejando en evidencia el desprecio de aquellos que solo lo construye desfragmentándolo (los que aman La Razón como fundamento y desprecian al cuerpo). Son avaros y mezquinos e invitan a Zaratustra a ser igual que ellos, incitan a la dominación y al convencimiento, pero nada de eso lo tienta, por el contrario, el amor en él se presenta con un carácter Dionisíaco. Al partir del bosque, emerge en un diálogo con su corazón la frase “Dios ha muerto” y como anticipé al principio, intentaré centrar mis interpretaciones desde un plano filosófico. Entonces, ¿Qué es Dios? Y Si murió ¿Quién lo mató? Podríamos pensar a Dios como el creador de los creadores, como una verdad, una metáfora, como el centro o como “El más allá” entre otras acepciones. Y sobre su muerte, me complace pensar, al igual que Nietzsche, que fuimos nosotros; los hombres. Creadores y creyentes de nuestro invento; nos engañamos para dotar de sentido a nuestra existencia y así, nos duela menos. Pero esos tiempos terminaron, obsoleto quedó el objeto y nuestras vidas exigen otro hombre y otra verdad en donde la razón no menosprecie nuestro cuerpo, donde los sentidos cambien impulsados por nuestros deseos. Descentralizados invitarnos a construir y transmutar todo lo que deviene.
Ya en la primera ciudad, Zaratustra se encuentra en el mercado con un grupo de personas. En la escena se destaca la imagen del volatinero (La misma la retomaré luego para profundizar sobre la idea del Superhombre). Allí, el profeta realiza diversas intervenciones. La primera es el anuncio del Superhombre dándole un nuevo sentido a la tierra. La segunda, son las continuas críticas a las ideas que responden a “algo superior” planteadas por Sócrates, Platón y Descartes (hombre). Los contrataca dejando en evidencia la opresión ejercida por sus propias mentiras “Todos los seres han creado hasta ahora algo por encima de si mismos: ¿y quereis ser vosotros el reflujo de ese gran flujo y retroceder al animal mas bien que superar al hombre?”. La tercera, retoma la “Muerte de Dios”. Esta última está estrictamente relacionada con la anterior, ya que la “Muerte de Dios” no es más que la caída del fundamento de la época; aquella metáfora que tomamos como verdad y nos hizo vivir en un estado de Parasomnia. Frente a dicha muerte, Nietzsche establece una fuerte crítica a los valores y a la moral establecida. Denunciando que las mismas funcionaban para mantener al hombre “bueno”, sumiso, obediente y esclavizado en su propia ficción. Siento la necesidad de apoyarme en uno de los valores que embandera el autor “El AMOR” y a la vez aprovechar su carácter polisémico para jugar con las palabras que la conforman, sirviéndome de ellas como puente para intentar definirla. Esta forma (amor) que responde a lo que pasa ENTRE es, quizás, una fuerza impulsora - vital que se encuentra más allá del bien y el mal. Nietzsche nos invita a amar la vida o como afirma Sartre, Jean Paul: “En el amor, uno mas uno es igual a uno” refiriéndose al deseo y a la lucha de las personas en pos de un objetivo en común.
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