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Biografias


Enviado por   •  20 de Octubre de 2011  •  2.779 Palabras (12 Páginas)  •  285 Visitas

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PENSAMIENTO DE BOLIVAR

El pensamiento político de Simón Bolívar, la ideología bolivariana, el alma de su acción, es profunda y definitivamente democrática. Solamente la democracia se compagina y corresponde con su sólido propósito de emancipación política, igualdad social, justicia económica, unidad americana, conciencia histórica y perfección moral. Cualquier otra fórmula es incompatible con el pensamiento y línea mental de Bolívar y con la proyección de su esfuerzo en todos los órdenes de lo social.

Una breve demostración de esto son los elocuentes pensamientos extraídos de los discursos del Libertador:

“La continuación de la autoridad en un mismo individuo frecuentemente ha sido el término de los gobiernos democráticos”.

“Las repetidas elecciones son esenciales en los sistemas populares porque nada es tan peligroso como dejar permanecer largo tiempo a un mismo ciudadano en el poder. El pueblo se acostumbra a obedecerle y el se acostumbra a mandarlo, de donde se origina la usurpación y la tiranía. Un justo celo es la Libertad Republicana y nuestros ciudadanos deben temer con sobrada justicia que el mismo magistrado que los ha mandado mucho tiempo, les mande permanentemente”

“Nadie sino la mayoría es soberana. Es un tirano el que se pone en el lugar del pueblo, y su potestad, usurpación”.

“Observareis muchos sistemas manejar hombres, mas todos para oprimirlos, y si la costumbre de mirar al género humano conducido por pastores de pueblos, no disminuye el horror de tan chocante espectáculo, nos pasmaríamos al ver nuestra dócil especie pacer sobre la superficie del globo como viles rebaños destinados a alimentar a sus crueles conductores”

“Sólo la Democracia, en mi concepto, es susceptible de una absoluta libertad; pero, ¿cuál es el gobierno democrático que ha unido a un tiempo poder, prosperidad y permanencia?”

“Los códigos, los sistemas, los estatutos, por sabios que sean, son obras muertas que poco influyen sobre las sociedades: ¡Hombres virtuosos, Hombres patriotas, hombres ilustrados construyen repúblicas”

“Sin Moral republicana no puede haber gobierno libre”

“El que no está con la libertad puede contar con las cadenas del infortunio y con la desaprobación universal”.

“Si los votos nacionales se han dignado llamarme de nuevo a la presidencia del Estado, mi deber es someterme reverentemente a su soberanía, más también es mi obligación resistir a la voluntad nacional cuando ella infringe los preceptos de su propia conciencia y viola sus propias leyes. El Pueblo Colombiano ha ordenado que ningún ciudadano le sirve a la presidencia del Estado, más de ocho años. Yo he sido seis años Jefe Supremo y ocho presidente; mi reelección por tanto es una manifiesta ruptura de las leyes fundamentales.”

GARCILASO DE LA VEGA

Garcilaso encarna el ideal cortesano de la época al unir en su persona al poeta y al militar. Escribió una corta producción de versos pero que no publicó en vida. Fue su amigo Juan Boscán quien reunió los manuscritos, los revisó y publicó en Barcelona junto con sus propias obras bajo el título de Las obras de Boscán y algunas de Garcilaso de la Vega (1543). El libro fue un acontecimiento importante por los nuevos metros de origen italiano que contenía: el soneto, la canción, las octavas, la rima interior y el verso libre (véase Versificación); por los temas mitológicos, arcádicos y discursivos y por su lenguaje hecho de frases cortas, imágenes plásticas y una gran musicalidad; como las obras de Garcilaso gustaban más que las de Boscán, los editores decidieron publicarlas independientemente, y un tomito de Garcilaso solo apareció en Salamanca en 1569. Desde entonces ha seguido siendo así.

La obra completa de Garcilaso se compone de poco más de 4.000 versos que forman tres églogas, 38 sonetos, dos elegías, cinco canciones y una epístola.

La transcendencia de la obra garcilasiana procede de haber introducido el verso endecasílabo en España, así como la poesía petrarquista, que no es otra cosa sino la gran poesía lírica del renacimiento.

La mayor parte de sus composiciones tratan el tema amoroso pero no a la manera medievalista o tradicional castellana del romance, sino como un concepto lírico abstracto, de ideal de belleza, de creación artística. Su maestría reside en una aparente sencillez y naturalidad conseguida por las formas métricas, las rimas suaves, poco relevantes pero variadas, las metáforas delicadas, las paradojas, los juegos conceptistas con el fin de crear una atmósfera fútil, de nostalgia y evanescencia en la que el texto suene a confesión personal y sincera. Sin duda es el poeta de la elegancia, del que tantos otros, y grandes, se sentirán deudos, desde Luis de Góngora hasta Alberti, Juan Ramón Jiménez o Gustavo Adolfo Bécquer.

POLEMICA ENTRE SEPULVEDA Y BARTOLOME DE LAS CASAS

Juan Ginés de Sepúlveda (c. 1490-1573), religioso y cronista español. Nació en Pozoblanco (Córdoba). Ingresó muy joven en la orden de los dominicos, y destacó pronto por su erudición tanto en las letras griegas como en las latinas, que adquirió en las universidades de Alcalá de Henares (Madrid) y Bolonia (Italia). Tradujo la Política de Aristóteles, cuya defensa de la esclavitud le influyó manifiestamente. Asimismo, en 1532 apareció su Antapollogia, en la que replicaba a Erasmo de Rotterdam. Desde 1535 fue capellán, confesor personal del emperador Carlos V (rey español Carlos I), de quien escribió una voluminosa crónica de carácter panegírico (De rebus gestae Caroli Quinti), así como preceptor del príncipe Felipe (el futuro rey Felipe II).

Autor de una historia de la conquista del Nuevo Mundo, titulada De rebus hispanorum gestis ad Novum Orbem, se convirtió en el defensor oficial de dicha empresa colonial, cuyo objeto entendía que no era otro que la evangelización de la población autóctona. Esto constituía un acto de caridad que los indios (a quienes consideraba inferiores a los españoles y, por tanto, susceptibles de sufrir la “guerra justa”) sólo podían compensar accediendo a someterse a servidumbre, ideas que expresa en su obra Democrates alter. A estas razones se oponía fray Bartolomé de Las Casas, con quien sostuvo un famoso debate en una junta de teólogos reunida en Valladolid en 1550 para deliberar sobre cómo proceder en la conquista y población de las Indias. Falleció en 1573, en Pozoblanco.

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