ClubEnsayos.com - Ensayos de Calidad, Tareas y Monografias
Buscar

Los secretros del sueño

Ensayos : Los secretros del sueño. Ensayos de Calidad, Tareas, Monografías - busque más de 2.741.000+ documentos.

Enviado por   •  11 de Junio de 2018  •  Ensayos  •  2.719 Palabras (11 Páginas)  •  9 Visitas

Página 1 de 11

El sueño como muchos saben es un estado fisiológico del cuerpo, una necesidad biológica del organismo que le permite funcionar adecuadamente para poder tener la energía y rendir adecuadamente nuestro día cotidiano, pero ¿Qué nos hace soñar realmente? Para responder esta pregunta sería importante definir primero que funciones hacen el sueño posible e igual importante es saber dónde se originan.

Como habíamos mencionado al principio, el sueño es un estado de reposo del cuerpo, esto quiere decir que es cuando este mismo está dispuesto a descansar, lo impresionante de esto es que el cerebro sabe cuándo dormir y cuando hay que estar despiertos o como seria su definición adecuada, cuando se está en estado de vigilia. En este caso la luz cumple una importancia fundamental, porque al haber luz el cerebro se mantiene activo, pero al empezar a oscurecer o definitivo esta oscuro, el cerebro entiende que es hora de dormir. Con esta información poco importante se podría hasta decir, entendemos que el sueño empieza en la vista, ya que es el que manda la información al cerebro para asegurar la hora de dormir. De ahí todo sigue gracias al hipotálamo justo en la  porción anterior y posterior que es donde regula el ciclo del sueño y de la vigilia.

El cerebro segrega un somnífero natural llamado melatonina que este mismo produce somnolencia.

Es después que empieza las fases del sueño; todas resultan importantes, desde el primer hasta la cuarta fase. La primera fase, que se podría decir la más importante de todas porque es donde empieza este ciclo hasta cierto punto monótono de todas las noches, sirve únicamente para pasar a la segunda basa. Aquí es la transición de la vigilia al sueño, en la segunda etapa se puede notar que las ondas cerebrales se hacen más lentas, mucho más que cuando estamos despiertos. Estas dos etapas son las más ligeras de todas.

En la tercera etapa somos ajenos a todo ruido y todo movimiento que se produce en nuestro entorno pero también es cuando las neuronas que trabajaron todo el día caen en un sueño reparador, a su vez ayuda a la consolidación de la memoria, ayudándonos a que los recuerdos generados en el día gracias al hipocampo que es donde se realiza esta acción traslade memorias desde la conciencia inmediata a la memoria.

En la cuarta etapa llegamos a la profundidad máxima del sueño, en esta última etapa se presenta un movimiento de ojos llamado “movimiento ocular rápido.” El cerebro está más activo que su riego sanguíneo es casi el doble; para esto el cuerpo está totalmente inmóvil gracias a que el cerebro envía señales a la columna vertebral imposibilitándolo para poder moverse, por ende el cerebro está más activo que cuando se está despierto.

Lo más misteriosos pero a la vez maravilloso del dormir, es el poder soñar. ¿Qué es soñar? Por decirlo de una manera fácil, es una película proyectada en la mente, muchas hipótesis llegan a afirmar que la función de los sueños es ayudarnos a almacenar recuerdos; lo curioso del soñar es que todo el cerebro está activo menos la parte central que conlleva a la lógica, es por eso que los sueños están llenos de irracionalismos, siempre o la mayor parte de las veces alejados de la cordura.

Increíblemente según los datos científicos, uno creyera que se puede pasar toda la noche soñando. Esto llega a hacer incorrecto, en toda la noche soñamos tan solo unos minutos y pausadamente que por este motivo las estadísticas nos revelan que un ser humano en toda su vida llega a soñar 6 años. Una gran diferencia comparado según con la estadística que si llegáramos a vivir noventa años, esto significaría que habremos dormido treinta años de nuestra vida, un tiempo considerable, más de la cuarta parte de ella.

Muchas preguntas surgen con respecto a esta parte específica de la acción que es dormir, por su puesto sigo mencionando a los sueños ¿Qué son los sueños? ¿En qué nos ayudan? ¿Qué significado tienen?  Nadie aun sabe cómo resulta posible que en forma de una proyección de nuestro cerebro lleguemos a soñar. Lo único claro es que nuestro cerebro transforme todos nuestros recuerdos y lo una en una historia bastante fuera de lo común. Por lo tanto resulta imposible soñar con algo que no conozcamos, a su vez soñar con personas que nunca hemos visto; tal vez nuestra nosotros así lo podemos creer, pero es cierto que caras a diario vemos, y el cerebro recuerda cada una de ellas aunque nosotros conscientemente no lo ágamos, por ende el cerebro tiene bastos personajes para crear estas elocuentes historias.

Muchas veces podemos llegar a soñar lo que vivimos en ese día, dependiendo cual sea la situación, en este caso por mencionar un ejemplo: cuando vemos la televisión en específico por mencionar cualquier programación, observamos las noticias donde se alcanza a apreciar los desastres, secuestros, matanzas, huelgas; es muy factible que nuestros sueños sean acerca de estos trágicos acontecimientos, convirtiéndolos es pesadillas, pero si tuvimos un día de paz, sin que le demos a nuestro cerebro ninguna información negativa del mundo, es tan probable que nuestros sueños sean igual o si acaso más satisfactorios.

El estado del sueño o mejor dicho la acción del soñar, permite a las neuronas estabilizarse, también permite acomodar la información desechando lo que no es importante y recordar lo que si lo es. Este proceso como se ha mencionado ayuda a la memoria, pero también porque no decirlo así nos ayuda a conectarlas creando cadenas y más cadenas de información, por lo cual lo que una vez no era difícil asimilar o analizar, después de este proceso nos resulta más cómodo pensar y llegar más fácil a la solución.

A lo largo de la vida cotidiana se ha visto que el dormir es un escape del mundo real, lejos de ser una necesidad; en situaciones de tristeza preferimos mil veces dormir para olvidarnos no lo malo que nos pasa. Pero si acaso tomamos esta situación al contrario podremos deducir que el soñar nos abre un mundo de posibilidades para recrear nuestras situaciones y al no estar activa la zona del cerebro que conlleva a la razón nos puede llevar a otro mundo donde este existe un número infinito de posibilidades, en este momento es más factible encontrar una solución a nuestros problemas, porque no también destacar la acción de meditar nuestra vida en sueños donde no hay barreras ni limitaciones, porque no pensar que las grandes ideas del mundo, como sus avances tecnológicos, filosóficos, artísticos, por mencionar solo algunos ¿Fueron estos mismos planeados en sueños?

Por mencionar un conocido y sustentado ejemplo: el poeta Samuel Taylor Coleridge después de despertar en una mañana soñó algo que lo haría escribir uno de sus poemas más conocidos el famoso poema “kubla khan” pero al ser este interrumpido olvido su sueño y para este poema nunca hubo un fin. Los motivos son simples, cuando despertamos nos acordamos de todo el sueño solo hasta los cinco minutos después de despertar, una vez que pasan estos cinco minutos se ha olvidado la mitad del sueño, y al transcurrir diez minutos más se ha olvidado el noventa por ciento del sueño.

...

Descargar como (para miembros actualizados)  txt (16 Kb)   pdf (114.4 Kb)   docx (16.2 Kb)  
Leer 10 páginas más »
Disponible sólo en Clubensayos.com
Generador de citas

(2018, 06). Los secretros del sueño. ClubEnsayos.com. Recuperado 06, 2018, de https://www.clubensayos.com/Ciencia/Los-secretros-del-sueño/4419749.html

"Los secretros del sueño" ClubEnsayos.com. 06 2018. 2018. 06 2018 <https://www.clubensayos.com/Ciencia/Los-secretros-del-sueño/4419749.html>.

"Los secretros del sueño." ClubEnsayos.com. ClubEnsayos.com, 06 2018. Web. 06 2018. <https://www.clubensayos.com/Ciencia/Los-secretros-del-sueño/4419749.html>.

"Los secretros del sueño." ClubEnsayos.com. 06, 2018. consultado el 06, 2018. https://www.clubensayos.com/Ciencia/Los-secretros-del-sueño/4419749.html.