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La vida y obra de Buda


Enviado por   •  8 de Enero de 2019  •  Ensayos  •  1.021 Palabras (5 Páginas)  •  48 Visitas

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Una noche, la reina Mayadevi soñó que un elefante blanco descendía del cielo y entraba en su seno, señal de que acababa de concebir a un ser muy especial. El hecho de que el elefante descendiera del cielo significaba que el niño provenía de Tushita, la tierra pura de Buda Maitreya.

Meses más tarde, en su caminata real, la reina se paró a la sombra de un árbol, donde al tocarlo con la mano derecha, salió un niño ya formado. El cual dio tres pasos, y a cada paso un loto brotaba de la tierra.

Cuando su esposo, el rey, vio al niño, se llenó de alegría y sintió como si todos sus deseos se hubieran cumplido. Le puso el nombre de Siddhartha y pidió a un brahmán que predijera el futuro del príncipe. El adivino examinó al infante con sus poderes de clarividencia y dijo: “Este niño si se mantiene aquí se convertirá un rey asombroso, pero si se aleja de los caminos de los lujos será un ser iluminado”.

Su padre, el rajá, rey, Shudhodana, no quería que su hijo fuese un guía espiritual, así que confirió al príncipe una educación envidiable mientras vivía el lujo de la vida en palacio y se le protegía del conocimiento del mundo exterior. Se casó joven con la princesa Yasodhara y tuvo un primogénito llamado Rahula. Pero algo en el corazón del príncipe Siddhartha se sentía incompleto.

Durante uno de sus paseos a las afueras del palacio, junto a su escudero Channa, Siddhartha vio a un hombre pobre, mendigar para algo de comer. Fue ahí donde comprendió la existencia del dolor. Al segundo paseo vio a un hombre enfermo y fue ahí donde comprendió la enfermedad y la vejez. En el último paseo vio un arreglo funerario, entendiendo que el fin de toda nuestra existencia es la muerte.

La insatisfacción que sentía Siddhartha con su vida de lujo ante el sufrimiento del mundo exterior alcanzó un límite. A los veintinueve años decidió dejar su hogar familiar y su vida de comodidades para convertirse en errante en busca de la verdad, llevándose consigo únicamente su tazón para mendigar y unos sencillos hábitos. Lo que supuso su renuncia al mundo seguro en que había nacido.

Siddhartha anduvo errante, meditando y aprendiendo de los más famosos maestros del norte de la India, con una admirable determinación por encontrar lo que sentía que le había faltado en su vida anterior. Al encontrar el ascetismo, religión austera extrema, se propuso ayunar a un solo grano de arroz al día, lo cual cumplió durante seis años. Mucha gente veneraba su pasión y sacrificio por lo cual empezaba a tener seguidores. Pero durante una mañana al abrir los ojos después de su meditación matutina escuchó en el rio una barca que pasaba con dos niños jugando a la bandolina “Si no tensas la cuerda no sonará, pero si la tensas demasiado se romperá” esto hizo que Siddhartha comprendiera que el camino correcto no es el extremo, sino el medio.

Siddhartha comprendió que no estaba más cerca de la iluminación que antes de ayunar, por lo cual cuando una joven se le acercó ofreciéndole un plato de comida, él lo aceptó. Perdiendo el interés de todos sus llamados seguidores.

Por lo que dejó el camino austero y se sentó a la sombra de una higuera, llamado el Árbol Bodhi, a meditar. Entonces manifestó: “Que mi piel se quede seca, mis manos se entumezcan y mis huesos se descompongan. Hasta que no haya conseguido la comprensión, no me levantaré de este sitio”. Aquel día cumplía 35 años y durante siete semanas meditó bajo la sombra de aquel árbol. Seres de todos lados venían a observar al siguiente iluminado, incluyendo al dios Mara, personificado como un humano con 4 brazos quien celoso de la iluminación del buda lo tentó con ataques físicos y apariencias seductoras. El espíritu de una serpiente cubrió el cuerpo del joven Siddhartha durante estos ataques y durante una lluvia intensa que duró días y noches.

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