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Primera bomba nuclear "WS"


Enviado por   •  7 de Enero de 2019  •  Informes  •  2.161 Palabras (9 Páginas)  •  9 Visitas

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Durante el vuelo tuve mucho en que pensar, serían por lo menos tres horas antes de llegar al aeropuerto en Lapan. Fue mi primer vuelo, regresaría a casa después de escaparme e intentar vivir solo, bueno, con mi abuela.

-Hablando conmigo mismo- .

- No soy una excelente persona, lo que es mas, estoy muy alejado de serlo. Mi vida es buena, tengo 16 años, mi familia me dice que saben que esta edad es difícil por los cambios y todo eso, pero eso no es lo que me pasa. Lo que pasa es que simplemente no tengo interés.

- Yo quisiera ser músico, pero, ¡demonios! el mundo en que nací esta demasiado cansado y demasiado enojado todo el tiempo como para dejar espacio para el arte.

Puedo ser lo que sea en mi mente, pero solo ahí, después viene el mundo real donde tienes que hacer lo que todos hacen para ganar dinero y vivir.

- La verdad es que siempre he sentido que soy especial, único. Pero cuando despierto por la mañana el mundo sigue igual y yo sigo aquí, soy igual a los demás.

Mientras hablaba sólo, en aquel avión, fui interrumpido por la voz del capitán en los altavoces:

Cap.- ¡Pasajeros, permanezcan en sus asientos y abróchense los cinturones de seguridad!

(Pasajeros)

-¿Qué, qué pasa?

-¿Qué sucede?

(Murmullos y llanto de niños)

-¡Mamá!

-¡Mi hijo está en el baño! ¡Tráiganlo!

-¡Ven hijo siéntate!

Azafata- ¡Por favor, guarden la calma y no se levanten de su asiento!

Cap.- ¡Prepárense para impacto!

(Pasajeros)

- ¡Aaah!

- ¡Ahhhhh!

- ¡Oh Dios!

- ¡Nooo! –Gritaban con desesperación-

(Muchos gritos y llanto)

En ese momento yo estaba frió de miedo, mi corazón latía tan rápido que todo mi cuerpo se empezó a entumecer, no podía creer que algo así pasara, pero era verdad. Sujete bien mis rodillas y me aferré al asiento. Pensé tantas cosas en tan poco tiempo, lleno de miedo y frustración moriré, pensé.

De repente, escuche aparte de las turbinas del avión, un zumbido agudo que rápidamente se acercó. Con una fuertísima sacudida, todo se tornó bruscamente en un escenario de maletas y ropa volando, entremezclados con pedazos del avión y llamas. Enseguida salí disparado del avión y de inmediato sentí el fuerte viento que golpeaba con fuerza mi cara. Comencé a girar sin control, cayendo hacia mi muerte. Me desmaye, pero el fuerte viento me despertó, y en uno de tantos giros que daba me di cuenta de que un paracaídas estaba atorado, al igual que yo, a mi asiento.

Rápidamente lo trate de desatorar, sin éxito, así que decidí tratar de abrirlo, una tarea demasiado difícil ya no solo por el hecho de estar cayendo con todo en viento golpeando y los giros que me estaban provocando nauseas, sino por el miedo paralizante que sentía. De pronto el paracaídas se abrió y bruscamente me detuvo de la caída tan estrepitosa en la que estaba.

Me aferré fuerte al asiento, pero me estaba acercando a tierra. Una enorme montaña estaba frente a mí y aun caía muy rápido, y aun antes de que pudiera hacer cualquier cosa me estrellé con un pino.

Pude ver como me acercaba a él lentamente, a pesar de lo rápido que todo paso, vi sus ramas delgadas y verdes y pude solo cerrar los ojos y cruzar los brazos esperando el dolor y algún o varios huesos rotos, si no es que ya los tenia, pensé.

Choque contra el pino y comencé a caer, entre el ruido de las ramas quebrándose y un montón de hojas; pero la caída no fue larga, tan solo un par de metros hasta que el paracaídas se atoró y deje de caer.

Comencé a desatorarme y a bajar por las ramas con mucho cuidado de no caer, pero honestamente, a este punto, esto era algo fácil de hacer.

Por fin baje a tierra, ¡oh dulce aroma y que increíble sensación de estar en tierra firme!, pensé que no volvería aquí vivo.

Un momento de calma llego y pude apreciar la magnitud de lo que acababa de pasar.

Pase de estar muerto de miedo y sentir tanta adrenalina a estar realmente desconcertado y triste, porque, a fin de cuentas no iba solo en el avión ni mucho menos; ¿Qué habrá pasado con las personas de allí? ¿Cuántas habrán sobrevivido? Un montón de preguntas en mi cabeza que ni siquiera me preocupe de como saldría de aquella montaña tan alejada de la ciudad.

Ya han pasado varias horas y comienzan a llegar helicópteros a las zonas donde están algunos restos de avión.

Desde ahí, en la montaña, solo podía ver pequeñas manchas blancas, fuego y humo saliendo de entre las colinas.

Después de poco tiempo escuché el sonido de un helicóptero acercándose, me puse de pie, levante las manos y comencé a agitarlas para que me vieran. Enseguida el helicóptero se acercó y un hombre descendió de él, mientras el helicóptero aterrizaba.

Rescatista- ¿Se encuentra bien?

-Si, si estoy bien.

Rescatista- ¿Se puede mover, le duele algo?

-Si estoy bien, puedo moverme, no me duele nada solo me arde un poco la mano.

Rescatista- Ya veo, déjame ver tu mano...

Rescatista- ...La herida en tu mano no es nada grave, con un par de puntos estarás bien.

El hombre saco, de una pequeña mochila que llevaba, una venda y la puso en mi mano y mientras hacia esto me pregunto:

Rescatista- Llegamos aquí porque vimos el paracaídas atorado del árbol, ¿estuviste en el avión?

-Si.

Rescatista- ¿Cuántos saltaron antes del impacto?

-Que yo sepa, ninguno, el paracaídas se atoro

...

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