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DIOS TRABAJA EN EQUIPO


Enviado por   •  14 de Abril de 2021  •  Resúmenes  •  2.734 Palabras (11 Páginas)  •  18 Visitas

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Discipulado de Alto Nivel:[pic 1][pic 2]

Formación del Equipo con mentalidad de Reino.

Lección 1

DIOS AMA TRABAJAR EN EQUIPO.

“La Visión pertenece a Dios, la deposita en el ser humano y la ejecuta en equipo”.

 De manera que:

  1. Si la Visión, que la persona está llevando a cabo, no puede ser sostenida por generaciones, no se trata de una Visión dada por Dios;
  2. si la Visión no es unificadora del Cuerpo de Cristo y busca exaltar al individuo, no se trata de una Visión dada por Dios;
  3. si la Visión es para imponer la cultura o el pensamiento de un individuo y no la Personalidad de Dios y la Cultura del Reino, no se trata de una Visión dada por Dios;
  4. si la Visión genera rivalidad, competencia y egocentrismo, no se trata de una Visión dada por Dios;
  5. si la Visión busca beneficios egoístas, reconocimientos públicos individuales y no del equipo, no se trata de una Visión dada por Dios;
  6. si la Visión, solo piensa en mi entorno y no en nuestro entorno, nuestra economía, no se trata de una Visión dada por Dios;
  7. si la Visión, no admite que tenemos errores, que cometeremos errores y que debemos ser corregibles, desde el más “grande” hasta “el más pequeño”, sin que esos errores causen división, porque jamás estarán por encima del Verdadero Amor, no se trata de una Visión dada por Dios;

Cuando logramos entender que la Visión proviene de Dios, y que todo somos sus colaboradores, es más fácil trabajar en equipo porque toda la Gloria será siempre para EL GRAN YO SOY. El trabajar en equipo es un reto para las personas, puesto que desafía el carácter de individuo, sin dejar espacio al “YO”, para abrir camino a “NOSOTROS”.

1 Co 3:9  Porque nosotros somos colaboradores de Dios,  y vosotros sois labranza de Dios,  edificio de Dios.

2Co 6:1  Así,  pues,  nosotros,  como colaboradores suyos,  os exhortamos también a que no recibáis en vano la gracia de Dios.

Una vez que se DECIDE TRABAJAR en equipo de liderazgo, se inicia un proceso de transformación interno, que aún, el lenguaje corporal y verbal debe cambiar en función de un MISMO PROPÓSITO. Y no se trata de perder la personalidad o ser una copia exacta el uno del otro, más bien concierne a que en medio de la diversidad de personalidades, culturas, costumbres, formación profesional y todo lo que forma parte del ser; debe existir EL PODER DEL ACUERDO PARA DESATAR LA GLORIA DE LA UNIDAD, así que desde lo más sencillo debemos ir cambiando nuestra manera de pensar y hablar, ya no se trata de “YO”, sino de “NOSOTROS”, no es lo que a mí me parece, más bien es LO QUE DIOS HA DETERMINADO PARA HACER CON NOSOTROS.

Desde antes del inicio de los tiempos.

El trabajar en equipo, no es una cuestión moderna, más bien es un principio eterno, donde cada quien debe cumplir su función, en el lugar de su asignación, sin sentirse menos o más que otros, por el contrario debe sentirse parte de una todo y su regocijo está en ver como una pequeña tarea, contribuye con una GRAN DESEMPEÑO. Por eso es sumamente importante, aprender a escuchar la opinión de todos sin desestimar cada propuesta y aceptar cuando una idea es la mejor opción para el beneficio de la Visión, aun cuando no venga del Líder Principal.

Génesis 1:26  Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen,  conforme a nuestra semejanza;  y señoree en los peces del mar,  en las aves de los cielos,  en las bestias,  en toda la tierra,  y en todo animal que se arrastra sobre la tierra.  

Que poderos declaración!

Hagamos…”, esto nos revela la intención original de Dios Todopoderoso, que aun teniendo el Poder para obrar solo, no lo hizo, porque no forma parte de sus principios, no forma parte de su naturaleza. Y entendiendo que esta declaración, está antes de la caída del Hombre, es decir, en el origen, cuando fue creado para vivir en la Eternidad, antes del inicio de los tiempos, nos debe llamar a reflexión, que aun cuando Dios vio que Adán estaba solo, “dijo Jehová Dios: No es bueno que el hombre esté solo;  le haré ayuda idónea para él. Gen 2:18 “

Jamás, ha sido la intensión original de Dios el individualismo dentro de la Iglesia, porque si Jesús, nuestro Señor, no pudo solo, tampoco nosotros podremos.

 Pero para trabajar en equipo, con Dios, debemos seguir los parámetros, la reglas, los principio de un excelente equipo, como lo es PADRE, HIJO Y ESPÍRITU SANTO.

Cada uno con una personalidad, un carácter, una asignación, pero UN SOLO PROPÓSITO, UNA SOLA IDENTIDAD, pues escrito está:

  Si un reino está dividido contra sí mismo,  tal reino no puede permanecer. Y si una casa está dividida contra sí misma,  tal casa no puede permanecer. Marcos 3:24,25

No es división, el tener gustos diferentes, puntos de vistas diferentes, estrategias diferentes; la división no se trata de eso. La división ocurre cuando en una misma casa, ministerio o equipo, se trabaja en función de intereses personales, egoístas, sin importar si el resultado afecta al resto para mal; solo importando el beneficio de un individuo y buscando reconocimiento personales. La división se da, cuando el propósito personal está por encima del propósito mancomunado, cuando intencionalmente muestro mi oposición a las decisiones del Líder, porque no satisface mie egocentrismo. La división se da, cuando actuamos bajo principios contrarios a los fundamentos del equipo, la división se da, cuando alguien estando en el ministerio físicamente, su espíritu reamente no está comprometido con las responsabilidades del ministerio, cuando alguien porque no se hizo a la manera que él o ella quería, se revela en contra del resto del trabajo, mostrando apatía, deslealtad, falta de entrega, y todo lo que busque debilitar el trabajo en equipo. La división se da cuando no sumamos, sino que restamos al supremo llamamiento del Equipo.  

Trabajar en equipo definitivamente nos llevará “morir al yo”, ese egocentrismo que genera competencia, división, malos entendidos, conflictos, protagonismo y pare usted de contar, la cantidad de enemigos internos que nacen de un individuo que no quiere “morir al yo”.

Los Enemigos Internos

Son muchos los que se oponen al trabajo en equipo para la obra del Señor. Pero los más peligrosos son los internos, aquellos que sin darnos cuentan alimentan al “Yo”. Debemos enfrentar los enemigos internos del trabajo en equipo, con paciencia, con amor y con sabiduría.

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