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LOS SIETE HÁBITOS DE UNA PERSONA EFICAZ


Enviado por   •  3 de Agosto de 2011  •  2.521 Palabras (11 Páginas)  •  692 Visitas

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LOS SIETE HÁBITOS DE UNA PERSONA EFICAZ

Para comenzar hay que tener muy en claro lo que es la diferencia entre eficiencia y eficacia, paraqué no se preste a confusiones en cuanto a estos términos, ya que es fundamental saber en que consiste cada uno de los términos para empezar:

Eficiencia: Es el “cómo se hace”. La eficiencia es la relación entre los resultados obtenidos y los recursos empleados. Si con determinado esfuerzo obtienes buenos resultados, se dice que eres una persona eficiente. Si con menos esfuerzo obtienes más resultados aún, se puede decir que has incrementado tu eficiencia. Dicho de otra forma, la eficiencia es realizar una actividad o un trabajo al menor costo posible y en el menor tiempo, sin desperdiciar recursos económicos, materiales ni humanos, obteniendo un resultado de calidad.

Eficacia: Es el “para qué se hace”. La eficacia es la relación entre las metas puestas y las metas logradas. Si tu meta era fabricar 10 mil tornillos y lo logras, se puede decir que eres una persona eficaz. Si te pusieron 10 metas y cumpliste con las 10 metas, eres una persona eficaz. También se le conoce como “efectividad”, “persona efectiva”, pues cumple con su objetivo. La eficacia entonces sería la capacidad de cumplir un objetivo trazado.

El presente es un extracto de los principales conceptos contenidos en el libro “Los Siete Hábitos de las Personas Altamente Efectivas”, escrito por el autor norteamericano Stephen Covey.

Actualmente es fácil encontrarnos personas que consideran que existe un aparente destino fatal en la vida, achacándolo todo a su mala fortuna, como causa principal de los problemas que enfrentan en su vida conyugal, familiar, sentimental o de trabajo. Algunos intentan resolverlos sólo con la ayuda de expertos terapeutas o haciendo uso de técnicas novedosas de desarrollo personal, olvidando que, muchas veces, para resolver un problema siempre es necesario, primero, llegar a su raíz.

Todas las personas nos encontramos inmersos, en un momento u otro, en una amplia variedad de preocupaciones como padres, hermanos, hijos, trabajadores, etc., en relación a aspectos de salud, bienestar, deuda externa, etc.. Mientras que las personas proactivas utilizan su tiempo y energía en actuar dentro de sus zonas de influencia, esto es, en aquellos aspectos de su vida donde tiene cierto control, las personas reactivas solo tienen como su principal foco de atención su zona de preocupaciones, donde el individuo no tiene ningún control sobre los elementos, provocándole actitudes negativas que se reflejan en acusar a los demás de sus problemas o a todo tipo de situación externa.

Para el autor, los siete principios presentados en su obra, deben interpretarse como hábitos basados en la modificación de paradigmas y principios que al interrelacionarse entre si, ayudan a las personas a generar la felicidad y el éxito.

Pero, ¿qué es un Paradigma?

El término debe entenderse como sinónimo de modelo, creencia personal o marco de referencia bajo el cual los individuos visualizamos el mundo. Nuestros paradigmas representan la forma en la que entendemos, percibimos e interpretamos el mundo en que vivimos. Son como una especie de "mapas mentales" que cada individuo lleva consigo y utiliza al enfrentarse a las distintas situaciones que se le van presentando en la vida.

Bajo el razonamiento anterior, nuestros problemas no pueden resolverse simplemente cambiando nuestra actitud y conductas, sino sólo cambiando nuestros "mapas mentales" o paradigmas, convencidos de que, desde un inicio, contábamos con el "mapa erróneo" de la situación.

En nuestros "mapas", el territorio se ilumina por una serie de "faros" que simbolizan los principios humanos fundamentales como la igualdad, honestidad, integridad, dignidad humana, vocación de servicio, calidad y excelencia, los cuales nos ayudan a encontrar una "realidad objetiva". A diferencia de lo que solo obtenemos a través del aprendizaje de prácticas, estos principios son profundos, universales, permanentes y evidentes.

Proceso de Cambio y Crecimiento personal

Muchas veces la forma en la que vemos el problema es el principal obstáculo que enfrentamos al tratar de resolverlo, por ello, siempre es recomendable revisar nuestros paradigmas, carácter y motivos para ser capaces de vernos a nosotros mismos desde una nueva perspectiva, desde dentro hacia fuera, para poder arribar a nuevos niveles de pensamiento.

Adicionalmente debemos convencernos que para lograr lo que deseamos siempre es necesario pasar por todas y cada una de las etapas de los procesos de crecimiento y desarrollo de la persona, reconociendo que no existen atajos a través de los cuales podamos evitar transitar por cada una de ellas.

Lo anterior podemos aplicarlo a aquellas empresas que tratan de elevar sus niveles de calidad con simples actos de autoridad y deseos de cambio de la Dirección. No es suficiente que propietarios y directivos lancen discursos encendidos a los empleados buscando mejorar el desempeño, o promover cursos avanzados sobre cómo atender y sonreírle mejor a los clientes o utilizar esporádicamente servicios de asesoría externa, cuando se está ignorando al mismo tiempo, de manera consciente o no, el clima de desconfianza y baja moral que se produce al utilizar técnicas que la mayoría del personal considera manipuladoras. Las situaciones negativas en las organizaciones únicamente pueden cambiarse cuando el personal percibe la existencia de un ambiente de confianza y honestidad.

Covey esquematiza sus siete hábitos alineándolos a lo largo de un continuo, donde, en un extremo localiza un estado de dependencia de la persona, mientras en el opuesto, ubica a la interdependencia, pasando por un punto medio, donde se encuentra la independencia. Bajo este contexto, la dependencia representa un estado de seguridad del individuo porque " tú me cuidas"; mientras que la independencia simboliza un sentimiento de seguridad en que "yo puedo hacerlo"; y la interdependencia, el paradigma del individuo que está seguro porque "juntos podremos hacerlo".

Los hábitos 1,2, y 3 hablan de la lucha que los individuos deben librar para lograr su independencia o victoria sobre uno mismo (el yo puedo hacerlo), mientras que los hábitos 4, 5 y 6 representan el logro de la interdependencia o la victoria junto con los demás, realizando mejores trabajos en grupo y desarrollando de mejor manera las habilidades de comunicación y cooperación. Finalmente, el hábito siete simboliza el estado que ayuda

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