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Discurso Dia De La Bandera


Enviado por   •  2 de Noviembre de 2013  •  1.658 Palabras (7 Páginas)  •  222 Visitas

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MANUEL BELGRANO:(1770-1820)

Cursó sus estudios en Buenos Aires, en el Real Colegio de San Carlos (actual Colegio Nacional de Buenos Aires) y en España se recibió de abogado, especializándose en estudios económicos. En 1794 regresó al Río de la Plata para asumir como Secretario del Consulado de Buenos Aires, que debía impulsar el desarrollo económico de la región. Desde ese cargo, Belgrano propuso la creación de las Escuelas de Comercio, de Náutica y de Dibujo.

Participó en la Revolución de Mayo e integró la Primera Junta en condición de vocal.

Comandó la Campaña del Paraguay y la Segunda Expedición al Alto Perú. Allí combatió en varias batallas con suerte diversa y se destacó especialmente los triunfos de Salta y Tucumán.

Creó la bandera nacional, que fue adoptada como distintivo de las Provincias Unidas del Río de la Plata por el Congreso Nacional General Constituyente que declaró la Independencia en Tucumán.

Junto a Bernardino Rivadavia cumplió misiones diplomáticas en Europa, negociando la posibilidad de establecer una monarquía constitucional independiente en el Río de la Plata.

De regreso al país, el Congreso de Tucumán en 1816, lo invitó a una sesión secreta para que informe a los diputados sobre la forma de gobierno predominante en Europa en ese momento. Belgrano propuso una monarquía moderada en la Dinastía de los Incas. Murió de hidropesía, muy pobre, en Buenos Aires, el 20 de junio de 1820. En sus últimos momentos fue acompañado y asistido por su amigo, el comerciante José Celedonio Balbín.

Nacido en el seno de una acomodada familia porteña, la del comerciante italiano Domingo Belgrano y Pérez (o Peri) y la criolla María Josefa González Casero, Manuel José Joaquín del Corazón de Jesús Belgrano se educó en el Real Colegio de San Carlos con la mejor formación que podía encontrarse en la colonia en el último cuarto del siglo XVIII, aprendiendo junto con las primeras letras "la gramática latina, filosofía y algo de teología". Partió luego a España, a estudiar leyes en Salamanca, Valladolid y Madrid, para recibirse de abogado, finalmente, en la cancillería de Valladolid. Por esa época, se perfila ya como un intelectual más preocupado en los asuntos económicos que en el estudio de las leyes. En su Autobiografía, dirá: "Confieso que mi aplicación no la contraje tanto a la carrera que había ido a emprender, como en el estudio de los idiomas vivos, de la economía política y al derecho público". Estando él en España, ocurre la Revolución Francesa y el joven argentino se ve envuelto por las ideas iluministas que se desprenden de la gesta francesa: "Se apoderaron de mí las ideas de libertad, igualdad, seguridad, propiedad, y sólo veía tiranos en los que se oponían a que el hombre, fuese donde fuese, no disfrutase de unos derechos que Dios y la naturaleza le había concedido, y aun las mismas sociedades habían acordado en su establecimiento directa o indirectamente."En 1793 fue designado Secretario perpetuo del Consulado de Buenos Aires, un organismo con funciones económicas y técnicas, relativas al comercio y la producción. En este rol, Belgrano desarrollará una ardua actividad en la promoción de la industria colonial, de la mejora de la producción agrícola y ganadera, y de las formas de comercio. Pero también se encuentra Belgrano en Buenos Aires con la más profunda desorganización en todas las materias que interesaban a su función, algo que lo perturbará seriamente: Orienta entonces su prédica a dotar al Virreinato de instituciones educativas (propone la creación de una escuela de matemáticas, y otras de diseño y de comercio), pero chocará con la desidia de las autoridades virreinales. No obstante, por su iniciativa nace en 1799 la Escuela de Geometría, Arquitectura, Perspectiva y Dibujo, que se fusionará poco después con la recién creada Escuela de Náutica. En el Reglamento, que redacta, Belgrano le da derechos igualitarios de educación a los indios (tanto como a criollos y españoles) y ordena cuatro vacantes para huérfanos, mostrando así las altas consideraciones sociales que se gestaron en Europa. Publica también la obra Principios de la ciencia económica-política, y se encarga de difundir en Buenos Aires los trabajos acerca del liberalismo económico de Adam Smith. Además se dedica con mucha atención al periodismo colaborando con el Telégrafo Mercantil (entre 1801 y 1802). En 1806 se producen las primeras invasiones inglesas. El acontecimiento despertó todo el celo patriótico del joven abogado, quién encontró en la tarea de promover la independencia su más alto cometido. Sin haber vestido nunca un uniforme, ni haber recibido instrucción, se hizo militar. Para sus lamentos, porque halló ejércitos acobardados, sin orden ni disciplina, mal armados y peor acostumbrados. Y entre los intelectuales criollos, encontró malos patriotas, que no sabían si subordinar el país al rey de España (entonces ocupada por Napoleón) o al de Inglaterra. Sin embargo, los sucesos europeos alentaron la revolución y Belgrano protagonizará el movimiento independentista. Tenia virtudes comunes a muchos patriotas,

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