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El Surgimiento Del Concepto De Adolescencia Entendida Como Etapa De Crisis


Enviado por   •  23 de Julio de 2011  •  1.743 Palabras (7 Páginas)  •  2.221 Visitas

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El surgimiento del concepto de adolescencia entendida como etapa de crisis

La adolescencia nos conduce a observar una etapa de la vida signada por fuertes transformaciones. Es un momento de transición entre la infancia y la adultez. Es así como el adolescente se manifiesta mediante un torbellino de afectos y pulsiones, sentimientos de nostalgia por la pérdida de la niñez, angustias por lo nuevo, ambivalencias por crecer. De este modo, el desarrollo lo conflictúa colocándolo en la tarea de soltarse de los lazos de amor infantil, posicionándolo en la búsqueda de modelos extra-familiares. El adolescente enfrenta el desafío de incorporarse al mundo adulto, de hacerse un espacio en medio de la multiplicidad de lo real.

Por lo tanto, es el tiempo de mirarse, de advertirse inacabado en su espacio corporal, de preguntarse por su origen, de verse como uno entre otros, de comprenderse y proyectarse más allá de la niñez. Se enmarca así, un eje paradigmático de la adolescencia: la posibilidad de rehistorizarse, siendo éste, un trabajo simbólico relevante, para alcanzar la adultez

Al respecto Diego Salazar rojas (1994). La adolescencia es el resultado de la interacción de los procesos de desarrollo biológico, mental y social de las personas y de las tendencias socio-económicas y las influencias culturales específicas. Las variaciones culturales del cuidado de la salud se relacionan con la etnicidad; identificación de individuos con una cultura determinada.

La adolescencia comprende más de una década de vida, durante la cual ocurren cambios de mucha importancia antes de llegar a la edad adulta; cambios en las funciones fisiológicas, anatómicas, emocionales, intelectuales y en las relaciones sociales. La adolescencia es turbulenta e inestable, excepto en la persona dependiente que. En nuestra cultura occidental, para pasar a la etapa de adulto maduro, es esencial experimentar intensamente la fase de la adolescencia, de esta manera el joven organiza su realidad externa e interna de acuerdo con la realidad del mundo de los adultos. El adolescente se enriquece con una serie de experiencias y mediante nuevas identificaciones, canaliza sus pulsiones emocionales y sexuales, así como experimenta la evaluación de afirmación y crítica como fuente de su autoestima y autonomía.

(Delval 1994). La adolescencia está caracterizada porque durante ella se alcanza la etapa final del crecimiento, con el comienzo de la capacidad de reproducción y, junto con ello, se inicia la inserción en el grupo de los adultos y en su mundo. El sujeto tiene que realizar una serie de ajustes grandes según las características de la sociedad y las facilidades o dificultades que proporciona para esa integración. De ello dependerá el que ese tránsito sea más o menos difícil y se realice de una forma traumática o sin muchas dificultades.

Todo momento histórico de la humanidad ha contado con la presencia latente del adolescente, sin embargo, no ha tenido el reconocimiento social que hoy en día en nuestra cultura tiene.

Socio-culturalmente hablando, la historia reconoce el desarrollo humano en tres fases esencialmente: niñez, madurez y vejez, etapas que dispersan al joven entre dos mundos como ser actuante, la infancia y la adultez. Generando una indeterminación existencial que pudiera considerarse hasta excluyente. Cuando nos damos a la tarea de pensar acerca de los factores que determinan los papeles asignados a los adolescentes, nos percatamos que el contexto ejerce una influencia determinante sobre la vida del individuo, el ambiente social, las costumbres y la ideología cobran significación; la adecuación al ambiente y las tradiciones generan el rol que debe asumir el adolescente, supeditándose al espacio temporal y cultural que le corresponda vivir.

Así un individuo desde el momento de nacer, recibe la influencia de los adultos, es decir, desde el inicio de su vida van determinándose actitudes, costumbres, conductas, involucrándolos en el papel que deben desempeñar en la sociedad para llegar a integrarse a ella. Al adulto le interesa su imagen y condiciona al joven a modelos culturales predeterminando su accionar ante los demás. Por ejemplo: el adolescente del medio oriente asume el rol de combatiente desde edad temprana, pasa de largo su etapa de transición niño-adulto, pues su contexto-histórico cultural y social así se lo impone. La imagen de luchador por su pueblo es el papel que su contexto le asignó, y simplemente lo toma.

Al respecto Diego Salazar Rojas, “El adolescente es el producto de un aprendizaje socialmente condicionado a través de la cultura, sobre una base biológica y sometida a las restricciones sugeridas de los demás aspectos sociales como la económica loca”.

Esto me conduce a hacerme muchas preguntas, la primera de ellas es ¿para quién debe significar algo asumir un rol, para el adolescente o para el adulto?, sin embargo me doy cuenta que lo que sucede es que todos estamos en el meollo del asunto, el adolescente que siente, sufre y está expuesto a una serie de situaciones que muchas veces no entiende, su cuerpo le "grita", su mente en muchas ocasiones está turbada porque no sabe cómo manejar lo sucedido en el resto de su cuerpo, su familia (especialmente los padres), todo de acuerdo a como hayan vivido su propia adolescencia, y las pautas que la cultura social le va imponiendo.

Los momentos históricos se encuentran presentes en las relaciones sociales, por lo que no es de extrañar que el origen de los cambios en las características

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