ClubEnsayos.com - Ensayos de Calidad, Tareas y Monografias
Buscar

Max Scheler Y Su Teoría ética De Los Valores


Enviado por   •  24 de Junio de 2011  •  1.627 Palabras (7 Páginas)  •  3.230 Visitas

Página 1 de 7

Estas líneas son un buen pretexto para conmemorar el 80 aniversario luctuoso de uno de los filósofos más influyentes del siglo XX, hablamos de Max Scheler, quien nace en 1874, en Munich, y muere en 1928, en Francfort del Meno, de un ataque cardíaco cuando estaba en plena producción filosófica y tenía todavía mucho que aportar. Su muerte causa gran revuelo en el ámbito intelectual, ya que deja muchos planes trazados dentro de sus obras que no concluye (su antropología filosófica es clara muestra de ello). Su pensamiento es una enorme fuente de la que beben muchos pensadores posteriores. Aquí trataré de manera breve lo que se piensa con respecto a los valores en el contexto de Scheler y posteriormente algunos puntos de la ética axiológica de nuestro filósofo. El contexto intelectual de Scheler

A finales del siglo XIX y principios del XX, los valores se convierten en un gran tema filosófico del que se discutía . En Viena surge la denominada teoría subjetivista según la cual los valores se dan debido a la estimación por parte del sujeto, es decir, el sujeto es el que le da valor a las cosas. Esta teoría es iniciada por Meinong y por Ehrenfels, quienes posteriormente son partícipes de una polémica. Meinong dice que una cosa tiene valor en la medida en que nos agrada, por ejemplo, si al sujeto le agrada una escultura, entonces esta es bella (tiene el valor de la belleza). Ehrenfels critica esta postura, ya que según esta teoría sólo tienen valor las cosas existentes, o bien únicamente las que podemos percibir tienen una existencia concreta y son agradables. Pero también valoramos y deseamos las que no existen tales como el bien moral jamás realizado o la justicia perfecta. Según Ehrenfels hay que buscar los valores no en el agrado sino en el deseo y en la medida en que el hombre desea algo, esto tiene valor. En esta visión, si el hombre desea, como mencionaba, la justicia perfecta o el bien moral jamás realizado, estos adquieren valor.

La teoría subjetivista tiene su pilar en la apreciación por parte del sujeto y este es quien le da el valor a las cosas, ya sea por agrado o por deseo, de ahí que con facilidad se pueda caer en un relativismo de los valores.

Scheler y su teoría objetiva

Para contrarrestar este relativismo en el que cae la escuela subjetivista, Max Scheler propone una teoría en la que los valores deben ser considerados por lo que son y no únicamente por el agrado o el deseo del sujeto, con lo cual dota de objetividad a los valores y los instaura como el fundamento de su ética. Con esta postura tiene la necesidad de poner pie firme a la moral y estabilizarla. Los puntos que trataré en las siguientes líneas son: los depositarios de los valores, el apriorismo, la captación, la polaridad y la jerarquía.

I. En primer lugar, los valores deben de tener un depositario –para referirnos en los términos de Scheler– en el cual descansar, es decir, se deben de manifestar en algún objeto, pero es importante señalar que a pesar de esta relación entre el valor y el depositario u objeto, los dos tienen una existencia independiente, por ejemplo, enfoquémonos en el mural de Diego Rivera del Teatro de los Insurgentes, llamado La historia del teatro, y podemos decir que dicha obra es bella. Aquí hablamos del valor de la belleza que para manifestarse debe de estar contenido en algún depositario, en este caso la obra del muralista mexicano, o para decirlo con otras palabras, podemos hablar de la belleza del mural gracias a que existe y lo podemos ver y apreciar.

II. Los valores son a priori, es decir, son independientes de toda experiencia. Vimos que los valores son autónomos con respecto a sus depositarios u objetos que están en el mundo y de los cuales tenemos una experiencia particular (obras de arte, monumentos, actos humanos, etc.). Esta independencia hace que los valores sean eternos e inmutables y que trasciendan a la experiencia. Tenemos el caso de un vendedor que deja de lado la honradez que le caracterizaba y realiza una acción fraudulenta a su cliente, debido a que puede embolsarse una gran ganancia. No por eso el valor –en este caso la honradez– deja de existir, ya que siempre se manifestará en otras personas. Si una pintura que es bella se rompe, no deja de existir el valor de la belleza. El cambio que un depositario u objeto tenga no afecta en nada al valor. La belleza siempre ha existido, lo mismo que la justicia o el amor y no cambian, lo que puede variar es el depositario, pero el valor en sí, no se altera. Cuando el amante concluye su relación amorosa, erraría al decir que “el amor no existe”, ya que posiblemente a la vuelta de la esquina o quizás en un determinado momento encuentre a alguien más para darle su amor y quien

...

Descargar como (para miembros actualizados)  txt (9.3 Kb)   pdf (81.2 Kb)   docx (12 Kb)  
Leer 6 páginas más »
Disponible sólo en Clubensayos.com