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La Ética, una disciplina filosófica


Enviado por   •  17 de Octubre de 2012  •  Monografías  •  2.152 Palabras (9 Páginas)  •  270 Visitas

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Actividad 1. La Ética, una disciplina filosófica

ÉTICA:

La ética trata sobre la razón y depende de la filosofía y en cambio la moral es el

Comportamiento en el que consiste nuestra vida. Etimológicamente “ética” y “moral” tienen el mismo significado.“moral” viene de latín “mos” que significa hábito o costumbre; y “ética” del griego “ethos” que significa lo mismo. Ética es la reflexión teórica sobre la moral. La ética es la encargada de discutir y Fundamentar reflexivamente ese conjunto de principios o normas que constituyen Nuestra moral. Ética, es la ciencia práctica y normativa del comportamiento del hombre. Moral, es la ciencia del buen gobierno de la vida.

DERECHOS DEL HOMBRE:

Los derechos humanos son aquellas libertades, facultades, instituciones o reivindicaciones relativas a bienes primarios o básicos que incluyen a toda persona, por el simple hecho de su condición humana, para la garantía de una vida digna, sin distinción alguna de etnia, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional, social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición.

“Derechos” son un concepto moral. Son el concepto que proporciona una transición lógica desde los principios que guían las acciones de un individuo a los principios que guían su relación con otros. Son el concepto que preserva y protege la moralidad individual en un contexto social. Son el vínculo entre el código moral de un hombre y el código legal de una sociedad, entre ética y política. Los derechos individuales son la forma de subordinar la sociedad a la ley moral.

LEY NATURAL:

Ley natural, es la ordenación inscrita en la naturaleza del hombre y hace que éste sea capaz de gobernarse a sí mismo y tender hacia los bienes que son necesarios para su perfeccionamiento integral como persona.

Desde que tiene conocimiento el hombre, siempre se ha cuestionado acerca de su propio comportamiento, se ha preguntado ¿cómo saber si mi comportamiento es bueno o malo y si a través de ello facilita mi felicidad? podría afirmarse que precisamente de la ética depende la respuesta que demos a esta pregunta.

La ley natural ya viene impresa en cada hombre desde su nacimiento, esa ley es el quicio sobre el que descansa cualquier criterio ético. Ahora bien, la ley natural es la ordenación que inscrita en la naturaleza del hombre, hace posible que éste sea capaz de gobernarse a sí mismo y tender hacia los bienes que son necesarios para su perfeccionamiento integral como persona. Gracias a la ley natural, el hombre acaba siendo dueño de sus acciones, pero no puede decirse propiamente que nuestra propia perfección consiste en el autogobierno, pues éste debe remitirse a una instancia superior que señale el fin.

La ley natural no se la ha inventado ningún hombre, ni es consecuencia de la evolución histórica y de los diversos progresos socioculturales que pudieron haber hecho evolucionar a nuestra sociedad, tal y como hoy la conocemos.

A la ley natural no hay obligación de seguirla porque haya sido promulgada mediante consenso por los legisladores autorizados, al modo como se promulgan las leyes civiles, o porque sea fruto de alguna circunstancia coyuntural o histórica, de manera que pueda cambiar en función de que ésta circunstancia también cambie.

La ley natural ni siquiera depende de que el hombre crea o no crea en ella y por tanto, su cumplimiento no solamente obliga a los creyentes sino a todos los hombres, como tal, la ley natural, emerge de la propia naturaleza humana y ésta como tal naturaleza, nadie ha podido demostrar por el momento que sea una ficción, una mera invención del hombre o que además cambie de una generación a otra, por eso se dice que la ley natural es INMUTABLE.

Por consiguiente, el primer principio universal de la ley natural afirma muy brevemente lo siguiente “ Hay que hacer el bien y evitar el mal ” en este principio se sintetizan todas las normas éticas por las que se rige el ACTUAR HUMANO ( Cfr. García López J. Santo Tomás de Aquino, maestro del orden, Madrid, Cincel, 1987, primera reimpresión ) de ahí que hacer el bien y evitar el mal sea un primer principio que forzosamente hace relación a la naturaleza del hombre, quien por su naturaleza caída desde los tiempos de nuestro Padre Adán, después de ser arrojados del Paraíso terrenal, está inclinado a realizar el mal y en segundo término hacer el bien, por lo que la ley natural le indica al hombre cuales son los deberes éticos y los derechos personales que se derivan para cada hombre, impresos en el DECÁLOGO dado por Dios a Moisés, en el antiguo testamento, pero aún hoy, todavía vigente más del cien por ciento.

JUSTICIA:

El término Justicia es una de las palabras más difíciles de definir y de las que más preguntas se han hecho. Filósofos, juristas, escritores, entre otros, han tratado de dar su concepto pero, ninguno se ha considerado como universal. Es por ello que surge la pregunta: ¿Qué es la Justicia? El jurista Hans Kelsen afirmó que: “No hubo pregunta alguna que haya sido planteada con más pasión, no hubo otra por la que se haya derramado tanta sangre preciosa ni tantas amargas lágrimas como por ésta; no hubo pregunta alguna acerca de la cual hayan meditado con mayor profundidad los espíritus más ilustres, desde Platón a Kant. No obstante, ahora como entonces carece de respuesta”.

Desde la época romana, la Justicia ha sido representada por la diosa Themis. La cual se presenta con el aspecto de una noble mujer empuñando en todo lo alto la espada de la ley; sosteniendo con la otra mano, la balanza de la equidad y manteniendo siempre los ojos vendados en señal de imparcialidad. Esto es, que deja caer la fuerza de la espada sobre quien trate de desequilibrar la balanza, no viendo las particularidades del individuo, sin importar que sea joven o viejo, rico o pobre, enfermo o sano, blanco o negro, virtuoso o criminal.

El sentimiento de la Justicia, la oscuridad de su noción, las discusiones y los conflictos que esta oscuridad hace surgir, existe desde que hay hombres que piensan y viven en sociedad. El hombre siempre realiza conductas a las cuales se les puede catalogar como justas o injustas. Un claro ejemplo, es cuando un individuo da muerte a otro individuo, pues aquí ya nos encontramos con la privación del valor primordial del ser humano: la vida. Porque donde hay negación de la vida o atentados contra la misma, en cualquier forma y aspecto, no hay Justicia; ya que ella

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