ClubEnsayos.com - Ensayos de Calidad, Tareas y Monografias
Buscar

Epistemologia Y El Tercer Mundo


Enviado por   •  3 de Septiembre de 2014  •  1.389 Palabras (6 Páginas)  •  147 Visitas

Página 1 de 6

EL TERCER MUNDO POPPERIANO Y EL MÉTODO HIPOTETICO DEDUCTIVO: Una

alternativa metodológica para las Ciencias Fácticas.

Si se contemplan los distintos sistemas de pensamiento a lo largo de la historia, se ve

que hay distintas concepciones sobre las fuentes de conocimiento que proporcionan

respuestas a la constante búsqueda de causas y explicaciones acerca de la realidad.

A esos distintos sistemas de pensamiento correspondieron distintas concepciones de

verdad.

Rastreando entonces desde los poetas griegos no es fácil encontrar la verdad en un

mundo en el que se multiplican las divinidades en boca de los poetas, o donde se

considera a los dioses fuente de toda sabiduría. Los filósofos Heráclito y Parménides

aducen a que la fuente última de toda sabiduría es divina, los dioses son los que

poseen la verdad y la fuente de todo conocimiento. Heráclito considerándose poseído

por el dios Zeus y tras su inspiración expresa: “ No soy yo quien habla, sino el verbo,

el logos, quien lo hace a través de mí” (1).

Parménides por su parte, considera a la diosa Dike como la que posee y custodia las

llaves de la verdad: ”Y la diosa me recibió amablemente, tomó mi mano derecha en la

suya y habló así: Tú averiguarás todas las cosas, tanto el inmutable corazón de la verdad bien redondeada como las opiniones de los mortales en las cuales no se puede

confiar” (2).

Platón, en cambio, respeta a los dioses tradicionales de Grecia pero establece la

diferencia entre inspiración divina de los poetas y la fuente divina del conocimiento.

Llama a los poetas intérpretes de los dioses. Su famosa teoría de la anamnesis donde

asegura que no hay nada que nuestra alma inmortal no conozca antes de su

nacimiento, posee una estrecha relación con la doctrina de la fuente divina del

conocimiento. El alma, no es una tabula rasa, poseyendo ya los conocimientos, sólo

debe recordarlos, para ello emplea la mayéutica de Sócrates y de esta manera prueba

la inmortalidad del alma y la existencia de las ideas: “Si la verdad de los objetos está

siempre en nuestra alma, nuestra alma es inmortal. Por esta razón es preciso intentar

con confianza el indagar y traer a la memoria lo que no sabes por el momento, es

decir, aquello que tú no te acuerdas”(3).

La teoría de la anamnesis, de carácter sumamente optimista, está vinculada también

con la doctrina de la verdad manifiesta, pues en el proceso de depuración del alma,

luego de su olvido, origen de la ignorancia, ve la verdadera naturaleza de los objetos.

Esta verdadera naturaleza de los objetos, o bien se remite a un mundo ideal y se

manifiesta veladamente en las cosas, pues éstas carecen realmente de esencias

siendo una mera copia de aquél, o existe oculta en las apariencias sensibles, como en

Aristóteles. Como vemos la teoría optimista de la verdad también se manifiesta en

Aristóteles, porque el optimismo de Platón, su teoría de la anamnesis, constituye la

base de la filosofía aristotélica.

Si bien en Aristóteles la naturaleza o esencia de las cosas es capturada mediante un

proceso que comienza en la experiencia y no inmediata y directamente intuida, se

postula la existencia de una facultad intelectual que permite captar, con prescindencia

de los sentidos e infaliblemente, la esencia depurada de las cosas.

La epistemología optimista de Platón contiene el germen de la teoría de la inducción

de Aristóteles. Entiende por inducción no tanto la inferencia de leyes universales a

partir de la observación de casos particulares sino como un método por el cual

llegamos a un punto en el que podemos intuir o percibir la esencia o la verdadera

naturaleza de una cosa.

El pensamiento de Platón, igual que el aristotélico, está presente en gran parte de la

filosofía medieval porque progresivamente a las verdades de la razón (filosofía griega)

comienzan a contraponerse las verdades de la fe (cristianismo), contraposición que

viene a ser una síntesis de ambos. Los representantes de la filosofía medieval (San

Agustín y Santo Tomás), transforman los conceptos tanto platónicos como aristotélicos

conservando fórmulas y expresiones de ellos.

Este optimismo inspira también el nacimiento del pensamiento moderno

justificacionista: todo hombre lleva las fuentes de conocimiento en sí mismo ya sea en

la facultad de percepción sensorial, ya sea en la facultad

...

Descargar como (para miembros actualizados)  txt (8.8 Kb)  
Leer 5 páginas más »
Disponible sólo en Clubensayos.com