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INCIDENCIAS DE LOS PROBLEMAS SOCIALES, ECONÒMICOS Y LAS ESTRUCTURAS DE PODER EN EL DESARROLLO DE VENEZUELA


Enviado por   •  14 de Noviembre de 2014  •  1.132 Palabras (5 Páginas)  •  542 Visitas

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INCIDENCIAS DE LOS PROBLEMAS SOCIALES, ECONÒMICOS Y LAS ESTRUCTURAS DE PODER EN EL DESARROLLO DE VENEZUELA

Nuestra condición de país subdesarrollado nos debe motivar a reflexionar profundamente acerca de las posibilidades de esta decepcionante situación de atraso. Venezuela es un país inmensamente rico; posee una plétora de recursos naturales: petróleo, gas, hierro, bauxita, oro, diamante, tierras fértiles, potencial forestal y una ubicación geográfica envidiable. Pero también es un país mayoritariamente pobre: el 80% de la población vive en situación de pobreza y el ingreso per cápita anual es de apenas 2500 dólares, cuando en 1977 era de aproximadamente 7445.

Las causas del subdesarrollo son múltiples, pero es oportuno mencionar las condiciones culturales y climatológicas que, a pesar de no determinar el desarrollo de un país, pueden condicionarlo en gran medida. Nuestra herencia cultural recibida con la conquista española difiere enormemente de aquella recibida por los Estados Unidos y Canadá a través de la colonización anglosajona. La ética protestante influyó enormemente en la conformación económica y social de los países de América del Norte. Al respecto, el sociólogo Max Weber escribió un libro titulado "la ética protestante y el espíritu del capitalismo", donde señala que el desarrollo económico de Inglaterra, Alemania y Estados Unidos durante la Revolución Industrial recibió una notable impronta del pensamiento religioso calvinista y luterano.

Sin embargo, estas condiciones culturales y climatológicas que limitan nuestro desarrollo pueden ser soslayadas, ya que son factores modificables y dependen en buena medida de la capacidad del hombre para cambiar su entorno. Países en peores condiciones que el nuestro han salido adelante luchando contra grandes adversidades, como Alemania y Japón después de la Segunda Guerra Mundial o Corea del Sur tras la Guerra de Corea que partió a la nación en dos. La condición de subdesarrollo que aún prevalece en los países latinoamericanos no se debe tanto a distorsiones inducidas por la política económica o la falta de recursos, sino más bien son de origen histórico y de índole endógena y estructural.

Debemos considerar que existe un camino mejor y que no debemos quedarnos de brazos cruzados esperando que la inercia económica y social desarrolle al país. El desarrollo se planifica y se hace pensando en metas de corto, mediano y largo plazo que comparta la mayoría de la población. Cualquier plan tiende a fracasar, por muy bueno que sea, sí no existe consenso alrededor de éste. La población debe estar informada y sentirse comprometida con un proyecto común de país, aspecto en el cual han fallado nuestros líderes y dirigentes políticos.

La insatisfacción con la situación actual no debe convertirse en un aliciente de la frustración, el desorden y la inestabilidad política. Por el contrario, debe ser un reto a trabajar duro, a respetar y hacer cumplir el orden jurídico, a ser más solidarios y a participar activamente en el proceso de cambio que la nación reclama.

Los esfuerzos de inversión y de industrialización no logran los efectos planeados cuando predominan en ciertos sectores de la economía (v.g. el sector agrícola) estructuras que entorpecen el avance tecnológico, el incremento de la productividad, el empleo eficiente de los recursos y cuando el sistema educativo no está orientado hacia la formación de mano de obra de alta calidad. No podemos aspirar a ingresar al exclusivo club de los países desarrollados con un sistema judicial y carcelario como el que tenemos en la actualidad, donde las leyes y los lentos procesos

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