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Factores Biologicos


Enviado por   •  20 de Diciembre de 2013  •  7.016 Palabras (29 Páginas)  •  343 Visitas

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Crecimiento físico-biológico:

En los 3 primeros años se produce un aumento de peso y estatura muy rápido, que luego se mantiene constante hasta la adolescencia, cuando suelen darse el “estirón” final. Estudios avanzados han determinado que dichos aumentos (peso y talla), dependen de la salud del niño, nutrición y condiciones ambientales.

Actividad motora: Entre el nacimiento y los 2 años suceden cambios muy drásticos en este aspecto, el niño pasa de los movimientos reflejos incoordinados del recién nacido a la coordinación motriz del adulto, a través de una serie de pautas complejas de desarrollo graduales y continuas, por ejemplo: el caminar que suele dominarse entre los 13 y 15 primeros meses, surge de una secuencia de catorce etapas sucesivas. Luego de adquirir las destrezas motoras básicas, el niño comienza a integrar sus movimientos con otras capacidades perceptivas, como la espacial, la cual es crucial para lograr la coordinación viso – motriz (ojo – mano).

Los años intermedios de la niñez se caracterizan por un alto nivel de actividad y por los graduales progresos fisiológicos que ayudan al pre-escolar a refinar las habilidades motoras y la coordinación. Tales progresos son evidentes no solo en los juegos de los niños, sino también en el dominio de destrezas como la escritura. El mando que adquieren sobre su cuerpo durante este periodo les produce sentimientos de competencia y de autoestima, los cuales son indispensables para una buena salud mental.

Formación de la personalidad:

Los diversos aspectos del desarrollo del niño abarcan el crecimiento físico, los cambios en el orden psicológico y emocional, así como la adaptación social. Muchos factores condicionan las pautas de desarrollo y el ritmo en que se suceden. La mayoría de los investigadores, coinciden en que dichas pautas son influenciadas tanto por condiciones genéticas como ambientales, es el caso del desarrollo de gemelos monocigóticos, que crecen en ambientes distintos y gemelos que han crecido juntos. La hipótesis de estos estudios es que si la carga genética es determinante, los gemelos separados serán tan similares en la mayoría de los aspectos medidos, como los que han vivido juntos, se descubrió lo inverso. Incluso sus personalidades son diferentes.

Las teorías de la personalidad intentan describir como se comportan las personas para satisfacer sus necesidades físicas y fisiológicas. La incapacidad para satisfacer tales necesidades crea conflictos personales. En la formación de la personalidad los niños aprenden a evitar los conflictos y a manejarlos cuando inevitablemente ocurren. Una respuesta normal para las situaciones conflictivas es recurrir a los mecanismos de defensa como la racionalización o la negación (por ejemplo, rechazando haber tenido alguna vez una meta u objetivo específico, aunque sea obvio que se tuvo). Aunque todos han empleado mecanismos de defensa, se debe evitar convertirlos en el único medio de enfrentarse a los conflictos. Un niño con una personalidad equilibrada, integrada se siente aceptado y querido, lo que le permite aprender una serie de mecanismos apropiados para manejarse en situaciones conflictivas, esto lo va a prendiendo a través del juego social.

El juego social de los niños revela la existencia de una “cultura de la niñez” con sus costumbres, reglas, juegos, rituales, entre otros, todo lo cual posiblemente ayuda a entender la gran complejidad del mundo que lo rodea y a adaptarse a él. Los padres influyen profundamente en la formación de la personalidad de los niños y en su desarrollo social. Sirven de modelo, esperan ciertas respuestas y conductas de sus hijos e imponen sistemas de premios y castigos. Los hijos de padres rigurosos, tienden a ser dependientes y sumisos. La tolerancia puede producir niños activos y extrovertidos o bien desobedientes y agresivos, según los padres que sean afables y receptivos o bien hostiles y negligentes. Los niños sobre – protegidos, por lo general tiene graves problemas de ajuste.

Relaciones sociales:

Las relaciones sociales infantiles suponen interacción y coordinación de los intereses mutuos, en las que el niño adquiere pautas de comportamiento social a través de los juegos, especialmente dentro de lo que se conoce como “su grupo de pares”. Los años de la niñez son un periodo de amistades muy íntimas, pero temporales, que satisfacen las necesidades de dominio y sumisión. Sirve de vehículo a la auto expresión. De esta manera pasan, desde los años previos a su escolarización hasta su adolescencia, por sistemas sociales progresivamente más sofisticados que influirán en sus valores y en su comportamiento futuro.

La transición hacia el mundo social adulto es apoyada por los fenómenos de liderazgo dentro del grupo de iguales, donde se distribuyen roles distintos a los diferentes miembros en función de su fuerza o debilidad. Además el niño aprende a sentir la necesidad de comportarse de forma cooperativa, a conseguir objetivos colectivos y a resolver conflictos entre individuos. La conformidad (acatamiento de las normas del grupo social) con este grupo de pares alcanzara su cuota máxima cuando el niño llegue a la pubertad, a los 12 años aproximadamente, y nunca desaparecerá del comportamiento social del individuo, aunque sus manifestaciones entre adultos sean menos obvias.

Socialización:

El proceso mediante el cual los niños aprenden a diferenciar lo aceptable (positivo) de lo inaceptable (negativo) en su comportamiento se llama socialización. Se espera que los niños aprendan, por ejemplo que las agresiones físicas, el robo y el engaño son negativos, y que la cooperación, la honestidad y el compartir son positivos. Algunas teorías sugieren que la socialización solo se aprende a través de la imitación o a través de un proceso de premios y castigos.

Sin embargo las teorías más recientes destacan el papel de las variables cognitivas y perceptivas, del pensamiento y el conocimiento, y sostienen que la madurez social exige la comprensión explícita o implícita de las reglas del comportamiento social aplicadas en las diferentes situaciones.

La socialización también incluye la comprensión del concepto de moralidad. El psicólogo estadounidense Lawrence Kohiberghas demostró que el pensamiento moral tiene tres niveles: en el inferior las reglas se cumplen solo para evitar el castigo (nivel característico de los niños más pequeños) y en el superior el individuo comprende racionalmente los principios morales universales necesarios para la supervivencia social.

El juicio moral se presenta a raíz del aprendizaje social como una defensa en contra de la ansiedad o de los procesos cognitivos. Según

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