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Síntesis Del Texto De Alberto Arnaut (Los Maestros En La Revolución 1910-1919)


Enviado por   •  7 de Enero de 2015  •  1.819 Palabras (8 Páginas)  •  302 Visitas

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Síntesis del texto de Alberto Arnaut (Los maestros en la revolución 1910-1919)

Qué tal compañeros! Como sabrán se nos encargó que leyéramos un texto de Alberto Arnaut el cual hacía referencia a la posición del maestro durante el movimiento revolucionario de 1910. He aquí mi opinión al respecto...

Durante la lectura pude comprender cómo fue que la Revolución Mexicana provocó un gran cambio en nuestro país, puntualizando en lo referente al magisterio. Se menciona una y otra vez la función que mantenían las escuelas normales antes, durante y después del periodo revolucionario, así como el papel del los maestros y su incursión en esta movilización. Sin embargo sentí especial asombro cuando se mencionó que, desde tiempos memorables, el normalista había estado en contra de los universitarios; digo que me sorprendió porque hasta la fecha sigue existiendo esa rivalidad profesional. ¿O acaso estoy mintiendo?

El texto nos menciona que la inconformidad que tenían los maestros para con los universitarios era que los segundos gozaban de una mayor libertad al ejercer su profesión en un amplio campo laboral, en cambio al normalista se le limitaba en un campo en específico. Además el universitario adoptaba una postura conservadora y lejos de apoyar a los más necesitados en la lucha revolucionaria prefería respaldar al gobierno con tal de obtener un puesto político o un beneficio propio. Hasta la fecha podemos presenciar eso. Las personas con estudios universitarios pueden ejercer su carrera o también tienen la opción de "terminar como maestros", en cambio nosotros los estudiantes normalistas no tenemos tantas oportunidades: ¡O trabajas de maestro o no hay chamba!

En lo que respecta al levantamiento de armas en contra de las disposiciones oficiales de ese entonces, pude entender cómo fue que los maestros participaron de manera mayoritaria en comparación con los demás profesionistas; esto debido a que los fines que perseguían eran más cercanos a las ideas revolucionarias que los caudillos manejaban. Ante esto la figura del maestro fue sinónimo de “guerrero”, “luchador”, “líder”, etc. Cabe mencionar que la participación que tuvieron los docentes no fue exclusivamente para los movimientos armados, sino que también fungieron de educadores, orientadores y hasta líderes políticos, esto debido a que los caudillos de la revolución no habían cursado más que la instrucción primaria y necesitaban del apoyo de personajes preparados.

A pesar de que está confirmada la masiva participación del magisterio en este movimiento, se evidencia que antes de llevarse a cabo era muy poco el número de participantes que apoyaban esa idea, es decir, que en el periodo pre-revolucionario una minoría de docentes (en comparación con los existentes en todo el país) se encontraban apoyando dicha movilización. Fue hasta que se llevó a cabo la Revolución cuando poco a poco se fueron agregando a las filas para apoyar febrilmente a los revolucionarios.

Otra cosa que me conmocionó fue que, al leer el texto, me encontré con una expresión que decía: “Las escuelas normales fueron, al mismo tiempo, nidos conservadores y cuna de revolucionarios”. Me costaba entender lo que el autor pretendía decirme, pero fue más adelante (al seguir leyendo) que me pude dar cuenta del por qué decía esto. Resulta que la participación magisterial en la Revolución Mexicana nadie la niega, sin embargo en su momento el apoyo no fue masivo y eso se debió a que ciertas normales y ciertos normalistas se rehusaban a integrarse a dicho movimiento, optando así por seguir al servicio del gobierno y no cuestionar las injusticias que éste hacía. Un claro ejemplo fueron los maestros de la capital del país, ya que lejos de incorporarse a las demandas de sus colegas, siguieron prestando sus servicios sin pasar incomodidades. Esto nuevamente lo podemos presenciar pero con mayor claridad en nuestra escuela normal. Claro está que la formación docente debe ser nuestra prioridad pero tampoco podemos olvidarnos de participar en los movimientos estudiantiles porque verdaderamente necesitamos luchar para no perder nuestros derechos como normalistas. Aún así persisten aquellos tercos que se rehúsan a apoyar lo que por ende les corresponde hacer, provocando así ya molestia de muchos.

Una vez ganada la batalla, la profesión docente sufrió una transformación. La Revolución provocó una mayor inestabilidad en las condiciones de trabajo pero igualmente generó la formación de asociaciones magisteriales, ya no sólo de carácter pedagógico sino con fines sindicales y políticos más o menos explícitos. De esta manera abrió a los maestros mayores oportunidades para arribar a posiciones políticas que anteriormente se le habían quitado; por ejemplo, el acceso a los puestos gubernamentales y de representación popular. Con el paso del tiempo la figura del maestro siguió viéndose con respeto y su presencia tuvo mucha influencia en los lugares más marginados, ganándose así el respeto y la admiración de muchos campesinos. Créanme que me gustaría vivir un poco de eso. Espero (primero Dios) terminar exitosamente mis estudios y ser recibido en alguna comunidad que verdaderamente necesite de alguien que se preocupe por ayudarlos de acuerdo a sus posibilidades, porque ahí estaré yo con todas las ganas del mundo para apoyar con lo que se me ha asignado lo cuál es "educar para la vida".

Hola Omar, muy interesante la forma en que expresas tus emociones provocadas por la lectura, dejan ver el interés que tienes en tu formación.

Efectivamente la pugna entre normalistas y universitarios es histórica, el Dr., Irineo Míreles explica lo siguiente: -esta pugna tiene que ver con las-... políticas del estado en relación a la educación normal han sido orientadas y enfocadas sobre

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