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Ensayo De La Cuidad De Dos De San Agustin


Enviado por   •  8 de Noviembre de 2012  •  5.003 Palabras (21 Páginas)  •  362 Visitas

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Civitas de Dios en la urbe del XXI” 0

La ciudad de Dios es una apología que confronta la ciudad celestial con la de los paganos, San Agustín lo hacia con la finalidad de encontrar la verdad, la cual era el primer paso para llegar a Dios y el alma.

En esta escritura de San Agustín podemos destacar variadas comprensiones o perspectivas de distintos ámbitos, uno de estos ámbitos, y el más importante, (ya que, San Agustín hace este libro en relación a este tema) es el razonamiento filosófico1 San Agustín señala que está la existencia de dos ciudades, la Celestial y la ciudad pagana, en donde San Agustín intenta mostrar de alguna forma el llamado “problema del mal”2. Según los estoicos el bien y el mal no tenían una fuerte separación, si no que estaban unidos por una línea muy delgada, cuestión que intereso a San Agustín, y lo ayudo en su relato llamado “la ciudad de Dios”, además que se guío en gran parte por la Biblia, ya que esta señala que habrán personas que se salvarán, y otras que sus almas se perderán en lo infinito.

También como toda definición filosófica, La ciudad de Dios de San Agustín esta influenciada por un filósofo, en este caso Platón – Es aquí en donde San Agustín dice que los filósofos son personas relacionadas con el cristianismo, es decir creyentes y profesantes de él, aunque realmente sea un hecho extraño, ya que estos filósofos existieron muchísimos años antes de la existencia

de Cristo - , el cual influyo en el pensamiento agustiniano diciendo que “Toda existencia tiene una naturaleza divina”. Es aquí en donde San Agustín podría llegar a componer su pensamiento de la ciudad celestial, ya que San Agustín quería explicar que, situados en ese entonces (me refiero al contexto histórico de la obra, en donde todo esta muy regido por la religión) la mayor parte de las personas era creyente en la religión, por lo que esta nos dice que nuestro cuerpo quedara en la tierra, pero nuestra alma se elevara, y permanecerá, tal como un ser divino. Por lo tanto en el ámbito filosófico San Agustín nos explica que existen dos ciudades una formada por el bien, el amor a Dios, La ciudad Celestial, y otra ciudad formada por el mal, por el amor propio, la ausencia de Dios, la ciudad Pagana. Entonces lo que quería explicar San Agustín era que había una fuerte lucha entre la ciudad de Dios (Como se menciona en la Biblia) y la ciudad terrena (La de los hombres), y cada una de estas, lucha por el poder individual, es decir, de cada persona que las compone. Pero desde el punto de vista de San Agustín, una de estas ciudades estaba más clara o era más conocida, esta era la ciudad de Dios, claramente más conocida, porque San Agustín era perteneciente a la iglesia, y la ciudad terrena era conocida en los estados políticos, como Roma.

Trayendo este tema a la ciudad en que vivimos puedo hacer

la analogía con el caso de las iglesias, y el respeto mutuo, hay muchas veces en las que las personas de otra religión, es decir de una religión distinta a la suya, se basan en el fanatismo, tanto así que menosprecian a las demás religiones, encontrando ridículas y anticuadas sus prorrogas de fe. Ocurriendo lo mismo en el caso contrario, es aquí en donde se ve plasmada la ciudad de dios según el razonamiento filosófico, ya que a veces nos preocupamos tanto de lo que nosotros queremos, que dejamos de lado lo que le interesa al otro, somos individualistas.

En cuanto a lo que va más allá de lo físico, es decir la metafísica y lo religioso, San Agustín nos habla de aquello que es inteligible, la verdad, el bien y el mal, y el problema de Dios.

San Agustín, En cuanto a la verdad se trata, hace una reflección, en la que señala que, “la verdad esta compuesta de dos elementos, aquellos son, la razón, y la fe, él dice que “la verdad es una y única, por eso razón y fe pueden colaborar sin obstáculo”. 3

Con este razonamiento San Agustín intenta explicarnos que, entre razón y fe no hay un gran trecho que las diferencie, si no al contrario, ambas colaboran entre si hacia el camino de la verdad, es decir, para San Agustín si no tenemos razón, no tendríamos fe, ni verdad, ya que todo parte del razonamiento, luego de que uno razona viene la fe, o el creer, ya que si no se razona, el individuo no

podría saber en que esta creyendo, y luego de que uno ya razona, y además tiene fe, es en donde se forma la verdad, la cual nos lleva al mundo del bien, o a la ciudad ideal, o más bien a la ciudad celestial.

Además San Agustín intenta resolver el problema de la existencia de la verdad, llegando a la conclusión de que la verdad existe, porque la mente humana es capaz de discernir entre las cosas justas y no justas, es más San Agustín intenta explicar que la verdad tiene partes que nunca cambiarán, unas de estas son la justicia y la belleza, bases en las que él se funda, pero, es aquí donde San Agustín se cuestiona el hecho de la existencia de estas partes inseparables de la verdad, ya que se pregunta, ¿cuál es el origen de esta verdad?, y ¿cómo sabemos que esa verdad es cierta como se nos explica o creemos?, aquí, después de hacer estas interrogantes, es donde San Agustín concluye que la respuesta a estas grandes interrogantes, nos harían llegar a la solución de la existencia de Dios.

En tanto al problema del mal4 San Agustín se hace la pregunta de, por qué existe el mal si a nosotros nos creo un ser divino, el cual quería el bien para nosotros; y si era posible que este Dios existiera, como él dejaba que pasarán semejantes barbaridades en el mundo (saqueos, invasiones bárbaras, enfermedades, muertes).

Es aquí en donde nos encontramos con las diferentes respuestas a estas interrogantes,

en este caso San Agustín se encontró con tres variados tipos de respuestas, las cuales eran: La de los griegos, o el pensamiento tradicional, el cual decía que el mal estaba situado en el mundo mas bien por el azar, ya que todo lo que tenia un lugar en el mundo correspondía a procesos cíclicos estables, y que tenían completa armonía.

En cuanto al mal en el hombre, estos decían que si una persona hacia el mal hacia el prójimo, no era más que por su falta de conocimientos, o mejor dicho por su ignorancia, ya que si las personas sabemos lo que el bien significa, solo debemos practicarlo con nosotros y con las personas que nos rodean. Este pensamiento es propio de Sócrates, es aquí en donde nosotros podemos concluir que es un mal mayor dañar al otro, en vez de recibir el daño, ya que

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