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El Imaginario En La Enseñanza De La Historia


Enviado por   •  4 de Julio de 2011  •  2.345 Palabras (10 Páginas)  •  789 Visitas

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El Imaginario en la enseñanza de la historia

María Eugenia amaro Aranda

Resumen

El artículo presenta la propuesta de la llamada escuela francesa de los Annales, la cual en el ideario de sus fundadores; Marc Bloch y Lucien Fébvre, hace uso de los imaginarios para abordar la historia. Vista, desde un punto de vista actual, cambiante, de una historia de los hombres; así como, de las sociedades. . Se analiza la forma en que los imaginarios aparecen y desaparecen, de acuerdo a la época, al lugar en que se encuentren; esto es, ubicándolos en el tiempo y el espacio. Es a partir de los imaginarios que autores como Jacques Le Goff, Marc Ferro, Luis González y Luz Elena Galván; realizan propuestas para la enseñanza de la historia. Entre las que destacan el uso de los héroes nacionales, tales como Hidalgo, Morelos, los niños héroes, el pípila, entre otros; para fomentar la identidad nacional y, a la vez, formar el pensamiento histórico en los niños. Definen lo que es el imaginario, como un conjunto de ideas o imágenes que la conciencia colectiva creó en el pasado para nostalgia de los individuos. Esto por medio de los documentos y fuentes historiográficas que han perdurado del pasado. Ferro señala la forma en que a través de la contrahistoria, se han transmitido los imaginarios de generación en generación. Y la forma en que día a día se construyen con alternativas como la historia oral, el cine, las novelas históricas, la televisión y las noticias, entre otras fuentes.

En suma, es una propuesta educativa novedosa para la enseñanza de la historia; según marcan los nuevos derroteros de la gestión pedagógica.

Palabras clave: imaginarios, tiempo y espacio, enseñanza, fuentes, contrahistoria.

El imaginario en la enseñanza de la historia

El imaginario es una categoría de la nueva historia surgida a partir de Annales; con la que se puede hacer investigación histórica y desde ella acceder a la enseñanza de la historia.

Los imaginarios, surgen con la edición de la revista Annales de Historia Económica y Social en 1929, fundada, por Marc Bloch y Lucien Fébvre ; la cual propone entre otras cosas una historia en sí analítica, con nuevas interrogantes, auxiliada por disciplinas como la antropología, la lingüística, la sociología y por supuesto la economía. La convergencia de estos elementos permite la configuración de la categoría de los imaginarios.

Para abordar los imaginarios: Jacques Le Goff y Luz Elena Galván , afirman que hay que hacer una historia cualitativa, basada en los valores de los hombres y sus actos.

¿Qué es el imaginario?

“el conjunto de ideas o imágenes que la conciencia colectiva creó en el pasado para nostalgia de los individuos.” (Galván, 1999: 124) A partir de esto, Galván sostiene que es tarea del historiador reconocer el imaginario en los documentos que se conservan del pasado; en el origen de los descubrimientos, (Galván, 1999: 76-77) en los sueños, entendidos como el afán de alcanzar un anhelo; afirma Galván: “El sueño es como un secreto que se cuenta a alguien.” (Galván, 1999: 77) Con los orígenes de los descubrimientos y los sueños enfatiza Galván, el imaginario está conformado de imágenes mentales; es decir, hace uso de documentos artísticos y literarios.

En este sentido, Galván propone que la enseñanza de la historia universal se una con la historia del arte por su importancia para la comprensión de los imaginarios de los pueblos del pasado.

Esta autora hace énfasis en el planteamiento acerca de la perentoriedad de los imaginarios, lo que le lleva a indagar la forma en que los imaginarios aparecen y desaparecen de acuerdo a las épocas, lugares y a los requerimientos sociales establecidos. A la forma en que se validan por algunos para que a la vez sean asumidos por las sociedades; y de la misma forma, son derrocados para enterrarlos en el olvido y dar paso a otros nuevos.

El imaginario en la enseñanza; es relevante dado que, como señala Le Goff, el imaginario es el motor de la historia, (Galván, 1999: 140) en el sentido de que el maestro puede hacer uso de él en la clase de historia. Como claros ejemplos de imaginarios en la educación mexicana, Galván menciona a los niños Héroes y al Pípila; y la forma en que reaccionaron ciertos grupos de la sociedad cuando se pretendió eliminarlos de los libros de texto; así mismo, menciona cómo la existencia de ellos representan raíces y valores que se han de inculcar en la escuela y en la sociedad mexicana. A la vez, con ellos se preserva la identidad y el nacionalismo, que es necesario se continúe inculcando en las escuelas. (Galván, 1999: 78-79)

Así mismo en la historia de México, tanto la que se enseña en la escuela como la que se transmite en la sociedad; se han atribuido a los distintos personajes cualidades que con frecuencia no poseían, más que en el imaginario colectivo, como por ejemplo a Hidalgo y Morelos, entre otros.

Se refiere la forma en que Hidalgo es concebido, con esa imagen senil, que en la realidad no corresponde a un hombre que se ha levantado en armas; y por tanto, no concuerda con los cincuenta y siete años de edad que tenía. Y aunado a esto, la forma en que Hidalgo contestó al interrogatorio al que fue sometido por la llamada Santa inquisición, en el juicio al que fue llevado.

En cuanto a Morelos, es de recordar los obstáculos que él tuvo que sortear para llegar a ser cura, ocasionado por las características físicas que le eran propias, recordemos que era de descendencia mulata y, no era apto para las condiciones que se exigían para ingresar a los seminarios en esa época; en cambio, se recuerda sólo lo que hizo en la lucha y no su vida anterior.

En este sentido, Le Goff enuncia:

“La historia de lo imaginario, [es importante] porque las sociedades se desenvuelven también de acuerdo con sus sueños, imaginaciones, fantasmas, mismos que a su vez cambian y hacen una historia. La comparación entre sociedades en el tiempo y en el espacio que permitirá sustituir la historia universal desprovista de problemática, con una historia general, una historia pensada a partir de la humanidad.” (Le Goff, 1996: 29-30)

Pero, ¿cómo se relacionan los imaginarios colectivos con la historia que se aprende en la escuela mexicana? Al respecto Luz Elena Galván sugiere algunas respuestas. Por ejemplo, con referencia a los vínculos entre el nacionalismo e imaginarios colectivos, ella sostiene que: “El nacionalismo

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