LIBRO DE TESALONICENSES
Sabrina PaezDocumentos de Investigación10 de Noviembre de 2016
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LIBRO DE TESALONICENSES
Introducción
Las enseñanzas que voy a compartir en esta serie son tal vez, las enseñanzas más importantes que puedan ser hechas desde esta plataforma. Y esto, lo enseñó el doctor Wierwille, allá hace unos 35 años atrás, cuando yo estaba en residencia en el cuerpo del camino en los Estados Unidos y constituyó, para mi, en aquel entonces, verdaderamente el fundamento sobre el cual basé mi propia vida y con lo cual me permitió estar firme y permanecer inclaudicable hasta el día de hoy. Es un material tan importante, tan importante, que lo he custodiando en mi alma y en mi corazón minuto a minuto, día a día durante 35 años.
Todo lo que yo pretendo hacer es exponer las Escrituras como están y darle el sentido en aquellos lugares en donde la interpretación directa es difícil, pero el resto lo va a hacer Dios porque él es el que da el entendimiento. El entendimiento lo va a dar Dios en la medida en que cada persona así lo desee.
Por eso, el libro de Tesalonicenses es tan importante, es tan vital, si alguien me pregunta a mi qué es lo que te mantuvo firme todos estos años, yo le voy a decir positivamente Tesalonicenses, ninguna otra cosa.
Esto es lo que permite que
- uno no abandone a Dios,
- es lo que permite que uno no abandone la integridad de la Palabra de Dios y
- es lo que permite que uno no abandone la comunión dinámica de los hijos de Dios en la casa de Dios.
Por el contrario, si un hombre o una mujer realmente han crecido en las verdades en Tesalonicenses, no va a abandonar a Dios y su vida será, por muchos años, un verdadero y fructífero testimonio, y eso es lo que produce Tesalonicenses. La persona que ha hecho, por así decir figurativamente, la ingesta de las verdades de Tesalonicenses, su vida va a ser fructífera y va a ser un testimonio.
Por eso el libro de Tesalonicenses es tan importante, es tan vital, es necesario estudiarlo de adentro hacia afuera, sin ideas preconcebidas, dejando que la Escritura hable por sí misma de adentro hacia afuera para poder lograr un aprendizaje espiritual y un entendimiento experimental. En otras palabras entender las cosas espiritualmente para poder ponerlas en práctica y tener la experiencia.
Y esto, este entendimiento espiritual y esta práctica experimental va a culminar en lo que se llama creencia espontánea, y entonces, uno va a aprender la profesión del creyente para poder ser un testimonio fructífero a cualquiera acerca de la genuina convicción en la cual uno está firme. Así que realmente la profesión del creyente se aprende cuando hay convicción creyente.
Cuando hay un testimonio fructífero por la genuina convicción que uno tiene las condiciones, entonces, no van a ser las que determinen qué es lo que uno va a hacer, sino la decisión de servir al Dios vivo y verdadero. Así que uno va a estar libre del condicionamiento externo por las verdades que tiene adentro y lo único que va a guiar la vida de esa persona, de ese hombre o de esa mujer, es la decisión de servir al Dios vivo y verdadero.
Cuando no existe esta convicción interna, cuando no existe esta madurez espiritual, cuando no se logra esta profesión del creyente, las condiciones son las que determinan y cuando las condiciones son buenas la persona es creyente y cuando las condiciones son malas la persona no es creyente y se vuelve una persona al margen de la profesión de creyente.
El libro de Tesalonicenses lo que asegura es que haya una convicción de tal modo que la vida no sea un entrar y salir de la creencia o de la incredulidad sino que sea permanecer dentro de un estrato de creencia para que la vida sea creyente porque la vida creyente no es de a ratos o de momentos, es una línea de conducta de creencia.
Por eso, cuando hay un testimonio fructífero de la genuina convicción las condiciones no van a ser las que van a determinar el actuar de la persona sino la decisión de servir al Dios vivo y verdadero. Esto es, además, lo que va a producir el denuedo en la vida de la persona. El denuedo, no sólo para anunciar la Palabra de Dios, sino el denuedo para vivirla, para vivirla. Fuera de una convicción genuina, fuera de tener un aprendizaje espiritual y un entendimiento experimental no hay denuedo, no hay valentía.
Por eso el libro de Tesalonicenses es el gran orientador para el hombre y para la mujer que desean conocer verdades espirituales y que desean vivir con la dinámica de Dios, es decir, aprovechar de la filiación con Dios por medio de un comportamiento creyente.
Vamos a pasar a 2 Timoteo capítulo 2 versículo 15, por favor, dice:
2 Timoteo 2:15:
Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.
Cuando se habla de investigación Bíblica no se debería hablar de investigación Bíblica en el sentido de averiguar algo nuevo, siempre, de descubrir algo nuevo, sino en el sentido de establecer en el propio corazón las verdades inherentes e inequívocas de la Palabra de Dios para uno mismo. Eso es lo que significa investigación Bíblica y ahí reside la responsabilidad, cuando se establecen estas verdades es para uno mismo, no para los demás.
2 de Timoteo 2:15 es para uno mismo, no para los demás. Por eso uno establece las verdades de la Palabra de Dios en el propio corazón para uno mismo, no es egoísmo esto, esto es como la Palabra de Dios lo determina. Esto no es una cuestión egoísta donde uno dice “es para mi, es para mi, me lo guardo yo”. La Palabra de Dios dice que hay que establecer las verdades para uno mismo. Si eso es lo que dice la Palabra, eso lo establece. Luego, a su tiempo, en su lugar y en su forma el provecho se hará manifiesto a otros y ese es el orden que da la Palabra de Dios.
Vayamos a Mateo capítulo 4, por favor, al evangelio de Mateo, Mateo 4:4, para ver este gran principio y ¿cuáles son las verdades en el corazón que es necesario encarar en el estudio de Tesalonicenses?. Mateo 4:4 una situación verdaderamente de conflicto, porque en realidad no hay nada en la Biblia que no esté escrito fuera del conflicto, Mateo 4:4 el Señor Jesucristo dice que él respondió:
Mateo 4:4
El respondió y dijo: Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
Y esta verdad es tan, pero tan, tan significativa, con lo cual, para poder alimentarse en esta vida el hombre y vivir, no solamente es la ingesta de comida física sino de toda Palabra que sale de la boca de Dios. Por eso la población está hambreada, porque la Palabra de Dios dice claramente:
Escrito está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.
Y “que sale de la boca de Dios” es una figura de dicción condescencio o antrophopatheia que quiere decir que ha sido revelada por Dios.
Por eso el Señor Jesucristo estableció las verdades en el corazón para él mismo, para él mismo porque dice “él respondió y dijo” él mismo respondió y dijo “escrito está no solo de pan vivirá el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” esta es la verdad que él hizo para él mismo. ¿Por qué el Señor Jesucristo tuvo la entereza que tuvo?, ¿por qué tuvo la integridad que tuvo? Porque toda la Palabra de Dios la hizo para él mismo y de ella compartió y de ella otro se benefició.
Por eso lo dicho en Mateo 4:4 no fue de su propia invención, de su propio intelecto, de su imaginación o de su anhelo o de su deseo, no fue así. Lo dicho por el Señor Jesucristo es lo que aprendió porque estaba escrito. El Señor Jesucristo aprendió esta verdad porque estaba escrita en Deuteronomio y él después lo citó, entonces ¿Qué es lo que él citó? Él citó las verdades que aprendió.
Y vamos hacer un algo acá en Mateo 4:4 y vamos a Deuteronomio 8, en el antiguo testamento, y vamos a ver cómo el Señor Jesucristo estableció las verdades en su propio corazón, obviamente las verdades que estaban escritas para su época y para su tiempo que son las verdades anteriores a él y en Deuteronomio 8:1 vamos a ver cómo él comenzó a estudiar y a guardar su propio corazón para que después en Mateo 4:4 él pudiera responder como respondió:
Deuteronomio 8:1
Cuidaréis …
Esa palabra “cuidaréis” en el hebreo se translitera de la siguiente manera shamar.
Cuidaréis [shamar] de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy, …
Y vean qué interesante dice de poner por obra, experiencia, práctica, conocimiento experimental, todo mandamiento que yo ordeno hoy, es el entendimiento espiritual.
…para que viváis, …
Así que no solo de pan vivirá el hombre sino de toda palabra que sale de la boca de Dios. Y dice:
…y seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres.
Pero lo interesante de lo que es dividir correctamente la Palabra de Dios es que Deuteronomio 8:1 no está diciendo “que yo os ordeno hoy, para que viváis, y seáis multiplicados, y entréis y poseáis la tierra que Jehová prometió con juramento a vuestros padres”, el propósito no es entrar en la tierra que Jehová prometió, no, esto es un subproducto de haber puesto lo primero. El haber hecho ¿qué? de cuidar, shamar, de poner por obra y de hacer lo que él ordenó hoy. El hoy para nosotros es el pasado, pero el hoy para nosotros hoy es el presente. Debemos cuidar lo que Dios dice hoy en este presente como aquellos hombres y mujeres en Deuteronomio cuidaron el hoy que para nosotros es el ayer. Por eso dice: “Cuidaréis [ shamar] de poner por obra todo mandamiento que yo os ordeno hoy”, el hoy está determinado por el hoy que vive la persona “para que viváis y seáis multiplicados” y luego viene todo otro subproducto, para aquellos hombres era entrar y poseer la tierra que Dios les había prometido pero para el día de hoy ¿Qué promesas hay? Las promesas que Dios haya hecho Dios en esta administración para la gente de hoy porque ya en esta tierra, en su momento, fue tomada y fue la tierra que él prometió con juramento a los padres de aquellas personas.
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