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INTELIGENCIA EMOCIONAL


Enviado por   •  20 de Septiembre de 2011  •  4.672 Palabras (19 Páginas)  •  326 Visitas

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INTELIGENCIA EMOCIONAL

Antecedentes

Para todos es conocido que el cerebro humano está constituido por dos hemisferios, pero no todos saben las funciones que ellos cumplen. El hemisferio izquierdo maneja la lógica y todo lo relacionado con ella, es decir, es el hemisferio del pensamiento analítico, cuantitativo, racional y verbal. El hemisferio derecho es el hemisferio del pensamiento holístico, intuitivo, imaginativo y conceptual, es decir, es el hemisferio de las emociones y la creatividad.

El predominio de uno de los hemisferios determina, por consiguiente, las conductas que la persona tendrá al enfrentarse a sí mismo y su medio. Por ejemplo, una persona con predominio del hemisferio izquierdo posiblemente razone todo paso a paso antes de tomar una decisión y busque la mayor cantidad de información posible, a diferencia de una persona con predominio del hemisferio derecho, que posiblemente tome decisiones por lo que siente y no por lo que piensa. Asimismo, una persona con predominio del hemisferio izquierdo, se orienta hacia actividades de carácter científico y una con predominio derecho por actividades de tipo artística.

A través de una educación de corte científico y una elevada valoración social por las profesiones ligadas a esta área, relegando de paso aquellas vinculadas al hemisferio derecho y, por ende, limitando el desarrollo de habilidades relacionadas a este hemisferio.

Qué es la Inteligencia

Una de las definiciones que mejor se adaptan a nuestra forma de entender el término, es la que nos dice que inteligencia, es "la aptitud que nos permite recoger información de nuestro interior y del mundo que nos circunda, con el objetivo de emitir la respuesta más adecuada a las demandas que el vivir cotidiano nos plantea", según acuerdo generalizado entre los estudiosos del tema depende de la dotación genética y de las vivencias que experimentamos a lo largo de la vida.

Desde el siglo pasado, en que Binet, elaborara unas pruebas para detectar a alumnas que tuvieran problemas para seguir el ritmo de aprendizaje de sus compañeros en la escuela, mucho se ha hablado, escrito y especulado sobre este concepto y ya desde el inicio se percibe la tendencia a sesgar y a definir inteligencia en relación con la capacidad y rendimiento escolar. Posteriormente otra masiva utilización de los tests de inteligencia elaborados bajo esta misma concepción de inteligencia, adolece de igual sesgo. Esta aplicación tuvo lugar en EEUU, donde con motivo de la 1ª Guerra Mundial, debían seleccionar rápidamente a un gran número de soldados con un determinado nivel de comprensión, el cual debía, en un tiempo mínimo, permitir su preparación para participar en la misma. El término C.I. (Cociente Intelectual) definido como el cociente entre la Edad Mental y la Edad Real, (E.Mental/E.Real), deriva de estas experiencias y someramente, su elaboración se hizo de la siguiente forma:

Binet selecciono aquellos problemas escolares que eran capaces de resolver la mayoría de los niños con una edad real o física determinada, por ejemplo 9 años, a ese nivel de resolución concreto, lo llamo edad mental de 9 años. Así pues un niño de 9 años que resuelve los problemas que la mayoría de los escolares de 9 años resuelven, tendría un C.I. de 1, puesto que el cociente arriba mencionado, tiene ese resultado, (para simplificar el manejo del término, Stern, propone multiplicar ese resultado por 100, así en el caso anterior, ese niño tendría un C.I. de 100).

Si uno niño con una edad física de 9 años, resuelve problemas de un nivel de resolución superior, esto es el correspondiente a 10, 11, 12... o más años, ese cociente entre edad mental y física que por definición es el C.I. es superior a 100, y si solo es capaz de resolver los problemas correspondientes a niveles de resolución de edades físicas inferiores a la suya real, entonces el cociente es menor que 100.

Así pues, sintetizamos en el siguiente cuadro los niveles de C.I, los porcentajes de población que los presentan y el "significado" que dichos niveles implican. Hasta la década de los 80 la inteligencia se consideraba como n conjunto de capacidades esencialmente intelectuales (capacidad de análisis, de síntesis, de razonamiento, de memoria, etc.), siendo el Cociente Intelectual (CI) su medida más aceptada.

Pero ya los primeros psicólogos dedicados a estudiar científicamente esta capacidad, como Thorndike y Wechsler, habían hecho notar que, probablemente, existían factores no-intelectuales vinculados al comportamiento inteligente. Howard Gardner director del Proyecto Zero y profesor de psicología y ciencias de la educación en la Universidad de Harvard, con una postura relativamente nueva, expone (1983) que no existe una inteligencia global y totalizadora como planteó Spearman, sino que coexisten múltiples inteligencias y que, en consecuencia, una persona podía ser inteligente en áreas distintas

Su teoría se basa en que:

• Cada persona posee en mayor o menor grado ocho inteligencias.

• Las inteligencias por lo general trabajan juntas de manera compleja.

• Hay muchas maneras de ser inteligentes dentro de cada categoría.

• La mayoría de las personas pueden desarrollar cada inteligencia hasta un nivel adecuado de competencia.

Aspectos biológicos de la inteligencia emocional

Para comprender el gran poder de las emociones sobre la mente pensante —y la causa del frecuente conflicto existente entre los sentimientos y la razón— debemos considerar la forma en que ha evolucionado el cerebro. La región más primitiva del cerebro es el tronco encefálico, que regula las funciones vitales básicas, como la respiración o el metabolismo, y lo compartimos con todas aquellas especies que sólo disponen de un rudimentario sistema nervioso. De este cerebro primitivo emergieron los centros emocionales que, millones de años más tarde, dieron lugar al cerebro pensante: el neocórtex. El hecho de que el cerebro emocional sea muy anterior al racional y que éste sea una derivación de aquél, revela con claridad las auténticas relaciones existentes entre el pensamiento y el sentimiento.

La razón por la cual la especie humana sobrevive, viene dada, porque el hombre primitivo tenía que decidir frecuentemente en milésimas de segundo en situaciones en las que podría obtener una presa o pasar él a ser la presa. Hay algo que aún no ha cambiado y sigue intacto, pues el hombre actual:

Analiza

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