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Resumen De Psicología Evolutiva De Piaget


Enviado por   •  8 de Enero de 2013  •  2.877 Palabras (12 Páginas)  •  372 Visitas

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Resumen De Psicología Evolutiva De Piaget

Cátedra I, Prof. Titular Regular: Dra. Diana Rabinovich

Profesora Diana Rabinovich

El primer paso de Freud, tal como se desarrolla es la formulación de la experiencia de satisfacción en su relación con el deseo. En un segundo tiempo, articulado con el deseo, Freud conceptualiza el objeto de la pulsión. La oposición y la articulación entre deseo y pulsión son sustituidas en “lacanés”, lo que no es muy feliz porque se pierde la raíz freudiana del concepto, por la oposición deseo-goce. La oposición/articulación deseo-goce es inseparable de la articulación deseo-pulsión, lo que resulta claro cuando en el Seminario VII define el goce como la satisfacción de una pulsión.

Lacan mantendrá, en general, el término satisfacción para la pulsión, y realización para el deseo, al igual que Freud. No es lo mismo satisfacerse que realizar algo. Esto implica que el goce, como satisfacción de la pulsión, entraña una nueva forma de satisfacción, producto de la captura del sujeto por el sistema simbólico que estructura una nueva forma de satisfacción que reemplaza, desplaza, e incluso anula, en cada sujeto a la satisfacción de la necesidad.

Allí donde había satisfacción de la necesidad, habrá satisfacción pulsional. Esto es claro, cuando se tiene hambre, se tiene antojo de comer algo, por más hambre que tengan, les ofrecen algo y no lo comen, pues no son sujetos de la necesidad. Incluso es común escuchar a la gente decir tengo hambre de algo salado, tengo hambre de algo dulce. ¿Qué perversión es esa respecto de la necesidad? Porque si tuviéramos hambre, comeríamos cualquier cosa, cosa que ocurre en situaciones extremas. Pero eso no quita que el menú sea más importante que el alimento, lo cual hace que nuestra sociedad viva a dieta, porque lo más sabroso trae colesterol o hace mal o engorda. Por lo tanto, sólo en una sociedad tan particular como la nuestra, que ha establecido una dietética mayor que cualquier otra, se intenta volver a la “naturalidad” de la alimentación, como si fuera claro qué es la naturalidad. Si examinamos las cocinas de los distintos pueblos, en realidad son tan alejadas entre sí en las formas y en los materiales que, salvo ciertos límites dados por lo que nuestro sistema digestivo es capaz de absorber, están prácticamente todas las variaciones posibles. Una de las diferencias entre los pueblos tiene que ver, precisamente, con este punto que hace a la forma de la cocina, no en vano Lévi-Strauss escribió un libro que se llama Lo crudo y lo cocido, donde investiga la importancia antropológica de las formas de la alimentación.

Insisto en este punto, porque fue pensando en la satisfacción oral, para darle su nombre clásico, donde se ve más claro, en la así llamada por Freud su primera teoría pulsional, el apoyo de la pulsión sobre la necesidad, cómo la pulsión se apoya en la necesidad para que haya una nueva dimensión de satisfacción, esa nueva dimensión de satisfacción será el goce en Lacan.

Lacan juega en su obra, con una doble traducción de lo que Freud llama Lustgewinn: gewinn quiere decir ganancia y Lust (hay dos traducciones en Lacan) quiere decir placer en ciertos textos y, partir de cierta fecha “goce”, ganancia de placer, que luego será definida como “ganancia de goce”, que es el plus, el beneficio primario del proceso primario, que hace al funcionamiento mismo del proceso primario en el que hay una ganancia de algo que Lacan llamará alternativamente “goce” o “placer”. A partir del vuelco del Seminario VII empezará a aludir a él como goce. Un buen lector de Freud se percata de que la traducción lacaniana de Lustgewinn es “ganancia de goce”. Lacan lo dirá en su Seminario de los cuatro discursos, cuando introduce algo que ustedes habrán oído nombrar como “plus de gozar”, que es uno de los nombres lacanianos de la Lustgewinn.

El plus de gozar es la ganancia de goce, es una forma de traducir ese término de Freud. Insisto en la continuidad con los distintos aspectos de la obra freudiana por los que Lacan atraviesa. Lacan no toma una parte de la obra freudiana y la otra no, sino que en distintos momentos toma distintas referencias freudianas.

Allí donde Freud habla de plus, de ganancia, cuando se trate del deseo, Lacan hablará de plus o también de pérdida, de menos goce y más goce, plus de gozar, de pérdida y ganancia de goce.

En cambio, en el nivel del deseo no se puede hablar en sentido estricto de pérdida o ganancia como en el caso del goce y de la pulsión en el sentido de una contabilidad de goce, como cuando se lleva un libro con las entradas y salidas, cuánto gasté, cuánto perdí, cuánto gané. En el nivel del deseo esa cuenta no es posible, no hay una contabilidad vinculada con el deseo y quizás el término que por eso quedará más ligado al deseo es el término de falta o de carencia.

Sin embargo, aquí reside la complejidad del desarrollo de Lacan, porque no es sencilla la operación que hace con la pulsión y el deseo freudiano –para decirlo con los términos clásicos freudianos-del inconsciente y el Ello. Porque lo que Lacan hará en el desarrollo progresivo de estas instancias es mostrar algo que no se entiende si uno está pegado a una concepción cronológica y evolutiva de la formación del sujeto. Porque no se trata de un antes o después evolutivo, no es en esos términos que Lacan lo planteará jamás, por ende es incorrecto preguntarse qué es primero, el ello o el inconsciente, la pulsión o el deseo. En todo caso, según la problemática en juego, en términos lógicos, y no en términos cronológicos, a veces podemos considerar primera la pulsión y, a veces, primero al deseo. Ambos son efecto de la estructura de lo simbólico, por lo tanto, no puede haber uno sin el otro.

Todo depende de qué es lo que le interesa a Lacan en cada momento y de acuerdo a ello dará distintas explicaciones de qué está primero y qué está después. Este no es el problema central, puede decirse que en cierto nivel sin simultáneos, sincrónicos, aunque haya cierta temporalidad dentro de esa sincronía o simultaneidad.

En ese sentido, cuando Lacan habla de deseo, fundándose en la vivencia de satisfacción tal como está en el Proyecto…, lo que opera, tomando los términos de Freud, es una pérdida de la acción específica. Se pierde la acción específica, se pierde la necesidad, se instala el circuito alucinatorio de la realización del deseo.

Conviene examinar la palabra pérdida que en un primer tiempo, en Lacan, no aparece relacionada con el goce. Para Lacan ella es primero pérdida de la naturalidad, pérdida del carácter natural del ser humano, pérdida del instinto, pérdida de la posibilidad

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