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La sociedad novohispana


Enviado por   •  20 de Septiembre de 2018  •  Ensayos  •  2.038 Palabras (9 Páginas)  •  43 Visitas

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La sociedad novohispana, la república de los españoles, la republica de los indios y los estamentos.

Se presenta a la sociedad novohispana integrada por dos grupos étnicos predominantes, indígenas y españoles. Hoy los estudios especializados toman en consideración la llamada tercera raíz étnica: los negros y, se afirma que con estos tres elementos se integra la sociedad colonial.

Algunos historiadores conciben esta sociedad con estructura en forma piramidal, en cuya cúspide se encontraban los españoles, como grupo privilegiado, después los indígenas y en la base los negros y las castas.

Para el siglo XVII a la organización social y política se le llamaba orden de república, dentro de la cual se establecieron dos repúblicas, la de indios y la de españoles que, aunque legalmente eran iguales, en la realidad la equidad no se dio.

Tal división de la sociedad se basó en el argumento de que la corona planteaba que su principal tarea en América era la cristianización de los indígenas, por lo que trataba de evitar, hasta donde fuera posible, que estos contaminaran de las controversias existentes entre los europeos, pero además como una forma de jerarquizar a la sociedad y acentuar las diferencias entre los españoles y el resto de la sociedad novohispana.

La republica de los españoles

La mayoría de los españoles que acompañaron a Cortes en su empresa de conquista, carecían de bienes, títulos nobiliarios y en general de prestigio social; fue en el territorio novohispano donde se hicieron de nombre, riquezas y se convirtieron en duelos de grandes extensiones de tierra, obteniendo con ello el dominio político y económico.

El mayor honor entre los españoles era el pertenecer a la nobleza de Castilla, pues en la Nueva España los títulos nobiliarios se llegaron a comprar. Existía el mayorazgo, mediante el cual los bienes de la familia pasaban a manos del hijo mayor.

Las personas que llegaron a la metrópoli, una generación después de la conquista siguieron considerándose como españoles, aunque fue necesario identificarlos como peninsulares o gachupines, con la finalidad de distinguirlos de los hijos de padres españoles que habían nacido en la Nueva España, llamados criollos.

Los cargos importantes (oidor, abogado de la real audiencia y otros) fueron reservado para los peninsulares que en ocasiones pagaban fuertes sumas, de acuerdo al puesto que querían obtener; cargo que representaba gran prestigio social y dominio económico y político.

Aunque hubo un criterio discriminatorio los criollos llegaron a ocupar algunos cargos civiles y eclesiásticos importantes, solo hubo tres virreyes y dos arzobispos criollos. Una de las razones consistía en que se justificaba la exclusión de los hispanos - mexicanos de los cargos de juez, gobernador o comandante militar con argumentos, según los cuales los criollos se mostraban demasiado parciales respecto a intereses locales.

La corona no quería correr el riesgo de que los nacidos en América tuvieran los mismos privilegios que su padre, porque los podrían utilizar en contra de la metrópoli, al despertarse en ellos, como posteriormente ocurrió, un sentimiento independista.

Sin embargo, los criollos pudieron dedicarse a actividades muy lucrativas que les colocaron en una importante posición económica, gracias a esto surgió una aristocracia criolla basada en la riqueza con acceso a grandes comodidades, educar a sus hijos la mayoría de beses en los colegios jesuitas y, en general, tener prestigio social.

En conclusión podemos decir que la republica de los españoles fue una sociedad donde la situación de las personas se determinaba por el nacimiento (peninsular o americano) y por la pertenecía grupos preestablecidos, grupos dispuestos a rechazar cambios y gente advenediza. Población dispuesta a lucir y destacar el prestigio familiar se tomaba muy en cuenta el honor; las familias se preocupaban por vivir en la ejemplaridad, lejos de la vergüenza y los vicios, los cuales se ocultaban a cualquier precio.

La republica de indios.

La organización política de este agrupamiento siguió el modelo del gobierno municipal español, aunque trato de preservar algunas tradiciones del gobierno indio e, incluso “algunos viejos caciques y sus herederos conservaron su posición, mientras que en otros casos hubo plebeyos ambiciosos que, aprovechando el desorden social producido por la conquista, lograron, a finales del siglo XVI, ser aceptados como caciques”, convirtiéndose con ello en aliados de los españoles.

Las autoridades eran nombradas anualmente, de acuerdo a las costumbres indígenas, pero estaban sujetas a la confirmación del gobierno virreinal. La reelección, a pesar de ser considerada como ilícita, era común, y no pocos gobernadores y concejales se eternizaban en sus puestos.

Se dio una lucha por el mando entre el consejo municipal (cabildo) y el gobernador o alcalde mayor, pero de hecho el poder estaba en manos de los sacerdotes, corregidores españoles y encomenderos.

Los jefes de las repúblicas de indios eran responsables del pago  de los tributos y de la observación de la religión católica, sin embargo fueron los frailes los que tuvieron un papel primordial en la reconstrucción social indígena, interpretaron el cristianismo de modo que fuera comprensible para los naturales y se convirtieron en sus guías religiosos y morales, como pago a ellos fueron los principales sostenedores de los monasterios franciscanos.

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