Psicologia y Religión
sol11076Tarea7 de Mayo de 2026
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- La religión es considera como una creación del ser humano, la cual se mantuvo presente a lo largo de la historia en las distintas sociedades, tomando matices y diferentes significaciones en cada una de ellas, las religiones que hoy existen no son las mismas de hace 3.000 años, por ello es importante abordarlas desde una perspectiva compleja, situada e integral.
Desde un enfoque tradicional es vista como un sistema de creencias, compuesto por ritos y prácticas que unen a distintos seres humanos en una misma creencia, la creencia por ejemplo en Dios, esto los vínculo con una nueva experiencia, la experiencia en lo sagrado, lo oculto, el mas allá, respondiendo a preguntas de tipo existencialista como ¿De dónde venimos? ¿Qué hay después de la muerte? ¿Por qué existo?, y la religión tradicional responde a esas preguntas; esto genera en sus fieles una cuota de calma, como un paño de agua fría a ese volcán existencial que generan este tipo de preguntas, hablamos de un “consuelo espiritual”. A su vez este enfoque busca la cohesión social y generar un sentido de pertenencia en sus fieles, lo hacen por medio de la imposición de lo que está bien y lo que está mal, el que se amolda a sus reglas permanece y lo integran, y el que no es expulsado y condenado religiosa y socialmente, esto lo pensamos en relación al poder que ejerce la religión en la sociedad, imponiendo sus reglas morales, y a su vez por medio de la imposición genera una limitación en el pensamiento crítico, ya que solo se fundamentan por ejemplo con la biblia, y quienes piensen diferente o lo pongan en duda esta fuera, esto me hace pensar en el época del renacimiento, cuando la iglesia mando a la hoguera a Giordano Bruno por decir que la tierra no era el centro del sistema, si no que era el sol, esto también lo vemos con Galileo y en especial Copérnico, que no público su teoría Heliocéntrica hasta una avanzada edad por miedo a represalias de la iglesia católica, con estos ejemplos ilustramos como la religión tradicional ejercía un poder limitando el desarrollo del conocimiento científico.
En un nivel institucional y organizacional la religión tradicional está marcada por jerarquías, desde el papa como máxima autoridad, pasando por sacerdotes, monaguillos, y en el último estabón de la cadena el sostén más importante, sus fieles. La religión desde esta visión puede generar en sus integrantes estigmatización, como por ejemplo las personas que sufrían padecimiento subjetivo, quienes eran tratados como “poseídos”, como así también la influencia negativa en distintas cuestiones que fuimos aprendiendo en la cursada como la menstruación, la eutanasia, la ESI, ley del aborto, la concepción del cuerpo, etc. Asimismo esto tiene su correlato con los distintos tipos de afrontamiento religiosos que pueden padecer las personas, y sus distintas figuras de apego que pueden generar con la figura divina, poniendo en riesgo su salud mental. La institución religiosa se erige baja el lema de que es necesaria para el orden social.
En esta línea se destacan autores como:
Durkheim (1912) quien concebía a la religión como “Un sistema unificado de creencias y prácticas relativas a cosas sagradas, es decir, cosas separadas y prohibidas, creencias y prácticas que unen en una misma comunidad moral llamada Iglesia a todos los que las comparten"; Marcel Mauss quien define la religión como “un conjunto de ritos y símbolos que estructuran la vida colectiva”; y Mircea Eliade la cual se enfoca en la religión como “una experiencia de lo sagrado, diferenciando entre el mundo profano y el mundo sagrado”.
En el polo opuesto, la religión desde un enfoque crítico/contemporáneo, se concibe como una construcción social e histórica, y se la analiza teniendo en cuenta factores como el contexto histórico, político, geográfico, económico, social y cultural de la sociedad a la cual pertenece. Esto en virtud, de como dijimos más arriba, la religión varía según los factores mencionados. Desde este marco se piensa que la religión fue cambiando a lo largo del tiempo, según movimientos sociales y necesidades de cada época y lugar, a su vez piensa a la religión como una herramienta de poder (por ejemplo cuando hablamos de la limitación en el pensamiento crítico), también ejerciendo poder en base a permitir desigualdades como por ejemplo que la gente rica son bendecidos por dios, y a los pobres aluden que dios da sus batallas a los mejores guerreros, prometiendo una mejor vida después de la muerte, esto genera una perpetuación de las desigualdades sociales justificándolas. Así le religión influye en nuestra propia construcción de la identidad, al marcarnos los que está bien o mal, al imponer sus reglas rígidas, el sujeto se queda atrapado entre “el querer y el deber”, generando como dijimos más arriba, situaciones de padecimiento psíquico, la religión desde esta perspectiva es utilizada para ejercer dominación y resistencia.
En esta línea ingresa un marco de referencia muy importante, la psicología, quien busca entender como la religión moldea nuestra identidad forjando la subjetividad, como a su vez en un nivel macro pensándola críticamente en la formación de las estructuras sociales. Desde este campo el adoctrinamiento religioso se explica como un mecanismo que nace de la necesidad humana de generar un sentido de pertenencia y sentir seguridad cuando nos sentimos mal o perdidos.
Freud, en su texto “Psicología de las masas y análisis del Yo” explica que cuando las sociedades se encuentra en momentos de angustia o crisis tienden a refugiarse en instituciones que brindan un sentido de pertenencia y seguridad. Estas personas al estar vulnerables son más fáciles de manipular por la religión, lo cual permite el control social a través del adoctrinamiento y la manipulación emocional.
Considerando una mirada científica, nos explica que por medio del método empírico, la lógica, de la observación, la experimentación y la verificación se puede llegar a verdades, sin necesidad de recurrir a lo sobre-natural, como lo hace la religión. Desde la psicología esto es importante porque nos ayuda a entender que la creencia religiosa puede surgir por el sufrimiento psíquico, por la necesidad de darle sentido a preguntas existencialistas.
En este marco se destacan autores como Freud, quien refiere a la religión como una “neurosis colectiva”, una ilusión colectiva que permite a los individuos evadir las ansiedades existenciales mediante la creencia en poderes sobrenaturales; Karl Marx (1844) considera la religión como "el opio del pueblo", una ideología que justifica la desigualdad y alivia el sufrimiento sin transformarlo; Max Weber, quien estudia la religión como un factor de cambio social, analizando su papel en la formación del capitalismo; y Michel Foucault, el cual ve la religión como un discurso de poder que disciplina los cuerpos y regula las subjetividades.
- Tanto las religiones institucionalizadas (como el cristianismo, el islam o el budismo en sus formas tradicionales) como las sectas comparten mecanismos psicológicos que influyen en la mente y el comportamiento de sus seguidores. Sin embargo, mientras las religiones suelen ser vistas como estructuras culturales legítimas y estables, las sectas se perciben como grupos marginales y peligrosos.
Mecanismos de Control Psicológico
Las semejanzas radican en la imposición de una autoridad absoluta y el control del pensamiento. En las sectas, un líder carismático o "iluminado" dicta normas incuestionables, redefiniendo el lenguaje y restringiendo ideas externas para moldear la percepción de la realidad. De manera similar, las religiones tradicionales se basan en figuras divinas, textos sagrados y jerarquías que imponen un sistema de creencias rígido, a veces desde la infancia, fomentando una distorsión cognitiva como el pensamiento dicotómico ("ellos contra nosotros" en sectas, o "pecado vs. virtud" en religiones). Ambas inducen distorsiones como la sobre generalización ("si lo dice el líder/Dios, es siempre verdad") o la perdida ("salir del grupo lleva a la perdición").
En cuanto a diferencias, las sectas suelen aplicar un control más intensivo y aislante, cortando vínculos con familiares o amigos, lo que aumenta la dependencia. Las religiones, por su integración social, permiten un aislamiento más sutil, deslegitimando otras visiones del mundo sin necesariamente prohibir contactos externos, lo que las hace parecer menos coercitivas.
Manipulación Afectiva
Ambos grupos manipulan las emociones para fomentar la dependencia. En las sectas, el grupo se convierte en la única fuente de apoyo emocional y pertenencia, usando promesas ilusorias de salvación o poder espiritual para reforzar la lealtad. Las religiones tradicionales operan de forma análoga, con la comunidad de fe como sostén emocional exclusivo, prometiendo vida eterna, redención o gracia divina. El reforzamiento social es común: castigos y recompensas por obediencia en sectas, y reconocimiento social o religioso en religiones.
La diferencia principal se encuentra en el grado de exclusividad y velocidad. Las sectas pueden generar una dependencia emocional rápida y total, fundiendo al individuo con el grupo y suprimiendo la individualidad de manera agresiva. En las religiones, esta manipulación es más gradual y culturalmente normalizada, permitiendo cierto espacio para la vida personal fuera del ámbito religioso, aunque aún se espera sumisión a la norma sagrada.
Noción de Culpa, Miedo y Obediencia
La culpa y el miedo son herramientas centrales en ambos para promover la obediencia. Las sectas usan amenazas de castigo espiritual o abandono si se cuestiona al líder, induciendo culpa excesiva y personalización ("sufro porque no obedezco lo suficiente"). En las religiones, se emplea la culpa religiosa mediante conceptos como castigos divinos, infierno o expiación eterna, con una moral que fomenta el miedo a la condena. Ambas suprimen el disenso: no hay espacio para cuestionar en sectas, y se espera obediencia ciega a la norma sagrada en religiones.
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