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Ensayo De Noticias Cientificas


Enviado por   •  1 de Diciembre de 2014  •  2.021 Palabras (9 Páginas)  •  253 Visitas

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1¿Ha leído el último estudio acerca de la meditación? Probablemente no, porque incluso mientras lee esto seguro que ha salido otro.

Lea también: Cómo y por qué es bueno meditar

Hay un flujo constante de nuevas investigaciones y noticias acerca de los beneficios de la meditación y otras prácticas de respiración.

Se asegura que la meditación aumenta la energía, ayuda con el enfoque, reduce el estrés y la ansiedad, aumenta la capacidad de resistencia y, posiblemente, de manera sutil, cambia tu vida y tu cerebro para mejor.

Por supuesto, no todo el mundo cree en el poder de la meditación, pero si se empieza a practicar, el gran obstáculo es que se ajuste a su horario.

Sólo la idea de meter otra actividad en su rutina diaria puede ser causa de estrés.

Por eso he aquí una propuesta radical: meditar en el trabajo.

Sí, en la oficina. Ese lugar estresante.

Ventajas

Resulta que, la oficina es en realidad un lugar ideal para meditar específicamente debido sobre todo al estrés que se respira.

Para citar una de mis películas favoritas, Al Filo de la Navaja, en la que el personaje de Bill Murray busca el sentido de la vida, "Es fácil ser un hombre santo en la cima de un monte". Es más difícil, pero más gratificante, ser uno en la oficina.

No sólo es probable que el trabajo sea una de las principales causas de su estrés. También es una víctima de la misma.

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Un empleado estresado e infeliz no es un ser productivo.

El trabajador puede contrarrestar la negatividad e incluso hacer de su oficina un lugar más pacífico, creativo y productivo a través de la meditación.

Además, si usted es como yo, es difícil encajar la meditación o cualquier otra cosa en la cargada atmósfera de la casa, sobre todo con un cónyuge e hijos.

La solución para mí fue meditar en el trabajo: el lugar al que voy cinco días a la semana y donde más necesito esta práctica.

En realidad, no se necesita comprometer mucho tiempo -con 10 a 15 minutos cada día es suficiente- y hasta un par de minutos puede ser útil.

La clave es comprometerse, de lo contrario no es eficaz.

Cuando vivía en San Francisco estaba a pocas cuadras del famoso Centro Zen de la ciudad y me despertaba casi todas las mañanas para las sesiones previas al amanecer.

Seguía estrictamente la tradición budista. Me encantó, y lo echo de menos.

Así que ese es mi reto: volver a practicarlo sin que sea una carga o compita con otras prioridades.

Encontrar un espacio

La primera persona con la que hablé de mi intención de empezar a meditar en el trabajo fue el director de la oficina.

En realidad, no se necesita comprometer mucho tiempo -con 10 a 15 minutos cada día es suficiente- y hasta un par de minutos puede ser útil

David G Allan

"Esto puede ser una petición inusual", le dije en un correo electrónico, "pero me vendría bien tu ayuda. Estoy buscando una habitación en nuestra oficina sin vidrio que pueda reservar durante 15 minutos al día, todos los días. El objetivo es meditar".

Mi jefe, de manera profesional pero tal vez un poco desconcertado, me acompañó a través de un par de opciones en nuestra oficina de planta abierta con salas de reuniones con paredes de vidrio transparente.

Nos instalamos en una "sala verde" que se utiliza rara vez para buscar ideas en equipo.

Era perfecta: pequeña, tranquila, con dos sillas y sin teléfono.

Si está ocupada cuento con mis alternativas que incluyen una sala de reuniones con vidrio sólo en un lado (los transeúntes ven sólo mi espalda) y un parque cercano. Y si estoy realmente desesperado, siempre tengo ese último refugio de la privacidad: el santuario de porcelana.

Ahora meditar!

2El uso de celulares y el creciente estrés por estar siempre conectados

Matthew WallBBC

• 15 agosto 2014

Está de vacaciones pero de forma subrepticia revisa sus correo de trabajo cuando se levanta.

Se pone ansioso si no hay conexión inalámbrica en el hotel o si su celular no tiene señal en la montaña.

Se inquieta si su teléfono tiene la batería baja y en silencio se preocupa de que las cosas no estarán bien en la oficina durante su ausencia.

Esos son las típicas señalas del estrés de estar “siempre encendido”, inducido por la adicción al teléfono inteligente.

Para algunas personas, los aparatos portátiles que se conectan han sido una liberación de las restricciones de los horarios fijos de oficina. La flexibilidad les ha dado más autonomía sobre su vida laboral y les permitió pasar más tiempo con sus amigos y familias.

Para muchas otras, sin embargo, los teléfonos inteligentes se han convertido en unos tiranos en los bolsillos, que nunca permiten desconectarse, relajarse y recargar baterías.

Y muchos analistas están cada vez más preocupados por el síndrome.

Cuestión de equilibrio

Kevin Holesh, un programador que vive en Pittsburgh, EE.UU. estaba tan preocupado porque, al pasar demasiado tiempo con su iPhone, estaba ignorando a su familia y amigos. Por ello desarrolló una aplicación llamada Moment para monitorear el uso del aparato.

La aplicación le permite a los usuarios ver cuánto tiempo están gastando con el celular y emite advertencias cuando se rompen límites autoimpuestos.

“El objetivo de Moment es promover un equilibrio en su vida”, explica su página de internet. “Un rato en su teléfono, un rato libre disfrutando el amor de su familia y sus amistades”.

Y algunos empleadores están reconociendo que lograr el balance entre el trabajo y la vida personal no es siempre fácil.

Por ejemplo, el fabricante de autos alemán Daimler

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