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Resumen De Las Ciudades De Dios- San Agustin


Enviado por   •  4 de Octubre de 2012  •  2.742 Palabras (11 Páginas)  •  739 Visitas

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INTRODUCCIÓN

Agustín nacido en el año 354 (en Tagaste, Africa) y fallecido en 430, es una de las figuras más importantes y de mayor autoridad del periodo patrístico, además es fuente de inspiración para pensadores de todas las épocas; Anselmo de Canterbury, Tomás de Aquino, Lutero, Descartes y tantos otros han sido influenciados por él. ?San Buenaventura dijo de él: "Nadie ha dado más satisfactorias respuestas a los problemas de Dios y del alma que San Agustín". Leibnitz lo llamó "varón de veras grande y de estupendo talento". Harnack lo comparó a un "árbol plantado a las márgenes de las aguas vivas, cuyas hojas jamás se marchitan y en cuyo ramaje anidan las aves del cielo"

Agustín, tras haber sido designado obispo de Hipona, sostuvo tres grandes controversias:

Contra los donatistas, quienes afirmaban que la iglesia católica había dejado de ser la iglesia de Cristo por mantener la comunión con los pecadores y que los herejes no podían conferir validamente ningún sacramento; afirma que la iglesia visible esparcida por el mundo debe considerarse católica, y las locales son llamadas así por estar en comunión con esta.

Contra los pelagianos; éstos sobrestimaban el poder de la voluntad humana, además Pelagio sostenía que el bautismo era un mero titulo de admisión en el cielo. Para Agustín por el contrario la voluntad necesita de la gracia para la salvación, esto lo tomo de los textos de San Pablo - carta a los romanos: sobre el segundo Adán- por un hombre entro el pecado en el mundo y por otro hombre entrará la Salvación.

Y por último, la controversia referida a la naturaleza del mal contra los maniqueos, a partir de la cual elaborara su doctrina del liber arbitrio.

El Doctor de Hipona a partir de su experiencia personal, luego de una juventud pecaminosa y de una incesante lucha interior, contra la concupiscencia (cupiditas), intentara resolver este problema – principalmente para lograr su anhelada paz espiritual - atravesando distintas etapas desde su introducción en el maniqueísmo hasta el abandono del mismo (después de ser asistente de la secta durante nueve años; y su

conversión al cristianismo.

Según Agustín los hombres tenemos la capacidad de obrar mal o bien gracias al libre albedrío de nuestra voluntad, al contrario del dualismo maniqueo que afirmaba que el interior del hombre era un campo de batalla para los principios cósmicos del bien y del mal que se entreveraban en una eterna lucha, de cuyo resultado dependía el obrar del hombre. El mal surge de la mezcla entre la naturaleza espiritual y la corporal, de la unión entre alma

y cuerpo.

Con este trabajo intentaremos demostrar como Agustín, a partir de su controversia con los maniqueos, desarrolla su teoría del libre albedrío, con la cual deslinda a Dios y/o a algún principio malo como responsable del mal y asegura que la voluntad del hombre conduce sus acciones.

La Existencia del mal, en todas sus formas, ha constituido siempre una de las mayores dificultades que han atormentado a los hombres de todos los tiempos. El problema del mal enjuicia el destino de cada ser, el porvenir del género humano, la significación de la naturaleza en general y, lo que es más grave aún, la santidad de Dios. En efecto, ¿Cómo conciliar la existencia de mal con la existencia Dios??

MANIQUEOS.

EL ORIGEN DEL MAL

Podemos comenzar éste trabajo con la breve, pero precisa explicación de la teoría maniquea, sobre el origen de mal, que nos da Agustín en De Duabus Animabus. Liber Unus: ... según ellos (los Maniqueos) de las dos (almas) una parte de Dios y la otra procede de la raza de las tinieblas, que no ha sido creada por Él y que le es coeterna. Conforme a sus delirios, ambas

almas, una buena y otra mala, se hallan en todo hombre. Afirman que el alma mala es propia de la carne, carne que, a su entender, pertenece también a la raza de las tinieblas; la buena en cambio, procede de la parte adventicia de Dios, que luchó contra la misma raza de las tinieblas, en consecuencia de la cual se mezclaron. Todo lo bueno que hay en el hombre lo atribuyen

a dicha alma buena, y, al revés, todo lo malo al alma mala.

Así los maniqueos consideraban que el hombre obra mal cuando triunfa la oscuridad, el principio malo, la materia, el sumo mal, por sobre la luz, el principio bueno, el espíritu, el sumo bien. Pero para Agustín el mal surge de la voluntad del hombre, que es libre.

El pecado no reside en ningún otro lugar, sino en la voluntad

DOS CLASES DE MAL

Los maniqueos cuestionaban a Agustín el hecho de que si el pecado no provenía de un principio o sustancia mala, de dónde entonces. Sí tiene su origen en el hombre, de dónde proviene el hombre . El hombre es creado por Dios, entonces en última instancia: el mal procede de Dios?

Agustín trata de ignorantes e incapaces a quienes argumentan esto dado que la grandeza divina nunca podrá mezclarse con la imperfección del pecado y del mal.

?...(Dios) creo todas las cosa de la nada, más no de sí mismo, puesto que de sí mismo engendro sólo al que es igual a él, y a quien nosotros decimos hijo único de Dios...?

?...No existe razón por la que debamos imputar nuestros pecados a nuestro Dios y Creador.

... en los mismos pecados lo veo yo digno de toda alabanza, no sólo porque los castiga, sino porque se cometen cuando de su bondad y verdad se aparta el pecador.?

En del libre albedrío Evodio le pregunta a Agustín si Dios ¿puede ser el autor del mal?

Agustín responde: ? te lo diré, si antes me dices tu a que mal te refieres, porque dos son los significados que solemos dar a la palabra mal: uno, cuando decimos que alguien a obrado mal; otro, cuando afirmamos que ha sufrido algún mal.?

Así el Santo Doctor distingue entre dos tipos de mal; por un lado el mal cometido por el hombre, del cual el hombre mismo es el responsable. Y por otro lado, el mal padecido por el hombre, del cual dios es autor. El mal sufrido por el hombre a causa de Dios es un mal en sentido teológico, el hombre que obre mal sufrirá las consecuencias en el infierno.

Así cada malvado es el responsable del mal que comete y no seria castigado con justicia, si no fuera libre su voluntad.

?...al pecado no lo hizo ÉL y es lo único a lo que se llama mal, es decir, nuestro pecado voluntario. Existiendo, pues, dos

...

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