ClubEnsayos.com - Ensayos de Calidad, Tareas y Monografias
Buscar

Estilos de paternidad.


Enviado por   •  18 de Septiembre de 2016  •  Apuntes  •  1.419 Palabras (6 Páginas)  •  164 Visitas

Página 1 de 6

Introducción

La dinámica familiar (estilos de parentalidad, número y orden de los hijos, interacción entre hermanos y técnicas disciplinarias) afecta el aprendizaje social durante los años preescolares y también las estructura y la circunstancias de la familia.
Si las circunstancias familiares pasar por cambios o trastornos, las experiencias del niño pueden resultar alteradas.


Estilos de Parentalidad

Los padres emplean métodos de crianza según la situación y la cultura, ellos delimitan la autonomía del niño e instalan valores y autocontrol; a su vez les dan iniciativa, aptitudes y oportunidad de explorar. Para esto deben equilibrar los aspectos de control y calidez, que influyen en la agresividad, conducta social, autoconcepto, internalización de problemas morales y desarrollo de la competencia social del niño.

Control Paterno: trata de que tan restrictivos son los padres. Cuando lo son demasiado limitan la libertad del niño para seguir sus propios impulsos, reforzando la obediencia a las reglas para que cumpla con sus obligaciones.  Sin embargo los padres que no lo son, controlan menos, exigen menos y reprimen menos el comportamiento y la expresión de las emociones.

Calidez Paterna: Estos padres son cálidos, acogedores, sonríen con frecuencia, elogian y alientan, despliegan afecto y aprobación. Mientras que los padres hostiles critican, castigan, ignoran y rara vez expresan afecto y aprobación.

Autoritativos, autoritarios y permisivos

Autoritativos: combinan control y calidez, aceptación y aliento. Imponen límites a la conducta pero explican la razón de sus limitaciones. Sus actos no son arbitrarios ni injustos, son flexibles y comunicativos. Los hijos son los mejores adaptados, confían en ellos mismos, tienen mayor control personal y socialmente son más competentes, a lo largo desarrollan mayor autoestima y se desempeñan mejor en la escuela.

Autoritarios: son controladores y con reglas rígidas, exigencia extrema, imposición absoluta, estricta y poco cálida. Estos padres dan órdenes y esperan que sus hijos las obedezcan. Evitan la comunicación. Para el niño es frustrante tratar de obtener alguna independencia de ellos ya que desarrollan la capacidad de dependencia por estar acostumbrados a hacer lo que se les indique. Produce niños apartados y  temerosos, tornadizos e irritables.

Permisivos: Caracterizado por las pocas restricciones a la conducta de sus hijos pero son muy cálidos. Si se enojan o impacientan con los niños, reprimen sus sentimientos; estos padres están tan empeñados en demostrar “amor incondicional” que dejan de realizar importantes funciones paternas como las de imponer límites al comportamiento infantil. Y el niño puede tener problemas para inhibir sus impulsos y deferir las gratificaciones, sin embargo pueden hacerse rebeldes y agresivos, autoindulgentes, impulsivos como también activos, sociables y creativos.

Padres indiferentes: no imponen límites ya sea porque no les importa, o porque su propia vida es tan estresante que no tiene la energía para conducir a sus hijos, ejercen poco control y muestran poco afecto. Los hijos de estos padres son el resultado de permisividad y hostilidad, el niño tiende a mostrar sus impulsos destructivos y su conducta delictiva.

Padres tradicionales: en la familia de dos padres, cada uno tiene su propio estilo.

Negociación y Metas compartidas


En algunas familias los padres tienen el control total y en el otro extremo lo tienen los hijos, ninguno de los dos es saludable por lo tanto en términos ideales, ni los padres ni los hijos dominan a la familia. Es la forma en la que se interactúa donde se logra una relación balanceada; por lo tanto mientras los niños crecen los padres transitan un proceso de negociación  para la toma de decisiones. No siempre basta ser autoritario o permisivo, es mejor ayudar al niño a desarrollar formas de reflexionar en los problemas y aprender a llevarse bien con los demás.
La negociación puede realizarse en una atmosfera cálida y segura, la calidez y el apoyo emocional son importantes para el progreso de la relación ya que los padres engendran estos sentimientos en sus hijos, lo que hace que los intercambios mutuos sean más fáciles hasta en situaciones que requieren autoridad.
Lo ideal es que entre padres e hijos acuerden las metas compartidas, el resultado sería una atmosfera armoniosa en la que se toman decisiones sin lucha por el control, las familias con este balance tienen elevada intimidad e interacción estable; las familias que no lo logran deben negociarlo todo, desde que cenar hasta donde ir a pasear el domingo, hay constantes discusiones y una atmosfera inestable. Si uno de los padres es el controlador, los preadolescentes aprenden a evitar el dominio y están fuera de casa tanto como pueden, si los hijos tienen el control (son agresivos y los padres permisivos), los progenitores trabajan hasta tarde; ambos extremos debilitan el proceso de socialización.

...

Descargar como (para miembros actualizados)  txt (9.1 Kb)   pdf (107.9 Kb)   docx (11.8 Kb)  
Leer 5 páginas más »
Disponible sólo en Clubensayos.com