ClubEnsayos.com - Ensayos de Calidad, Tareas y Monografias
Buscar

La Sociedad Del Siglo XIX Y La Educación


Enviado por   •  26 de Enero de 2012  •  1.348 Palabras (6 Páginas)  •  823 Visitas

Página 1 de 6

“La sociedad del siglo XXI y la educación, una retrospectiva al actuar docente”

Desde la década de los ’70 la educación y la sociedad significaron el fin del predominio de las concepciones optimistas acerca de los aportes de los sistemas educativos. Y a partir de principios del siglo XIX la educación fue concebida como uno de los factores principales de la integración y el crecimiento nacional de una sociedad.

Sin embrago, este precepto no es único y ajeno ya que en México, la preocupación por la educación no es reciente, desde tiempos prehispánicos nuestras grandes civilizaciones indígenas se ocupaban preponderantemente de preparar a sus nuevos miembros en todo aquello que necesitaban saber para la vida; entre estas culturas se destacaban las instituciones educativas como los Cuicacalco, Telpochcallis y el Calmécac, en donde se formaban a los niños y a los jóvenes para que se convirtieran en verdaderos hombres y mujeres, y así cumplieran satisfactoriamente las tareas que mejor convenían a la sociedad de la que formaban parte.

Por ello hoy en día la educación es para todos, un patrón que se ha convertido en uno de los máximos anhelos de la población mexicana; sin embargo se reconoce que aún no se logra integrar a todos a un programa eficaz, capaz y acorde a las necesidades de nuestro país, pero principalmente acorde al tipo de sociedad que somos y así enfrentar la necesidad de lanzar una mirada retrospectiva a la historia de nuestro país, para medir sus logros y precisar, dentro de una perspectiva actual, sus exigencias más apremiantes; especialmente en el campo de la educación, que ha sido una de las tareas más importantes del Estado Mexicano.

Vislumbrando el objetivo de la educación se contempla que no es nada más la relación existente entre enseñanza y aprendizaje, sino también formar al individuo como un ser que sirva a la sociedad, involucrando los valores; donde el papel del docente como formador de sus alumnos sea ofrecer educación de calidad, de manera que su desempeño profesional se vea reflejado en la tarea diaria, guiando a sus discípulos hacia un cambio de actitud que se refleje a nivel de la sociedad.

Hablar de educación para la vida, es reconocer la importancia de las humanidades y las ciencias sociales como disciplinas y áreas de conocimiento, cuya misión debe ser proveer a los individuos y a las sociedades de conocimientos, capacidades e instrumentos para expandir sus posibilidades de desarrollo y progreso, el alcance de niveles de bienestar y convivencia satisfactorios, el logro de mayores niveles de justicia y equidad. A la vez, de responsabilizarse de opciones de cambio, la anticipación de riesgos, y la definición de proyectos y cursos de acciones posibles y deseables como seres sociales.

Sin lugar a dudas, en el siglo XX, las ciencias sociales y las humanidades hicieron contribuciones fundamentales para la comprensión de la vida económica, política y social de las naciones y han participado en la consolidación de los sistemas democráticos. Sin embargo en la actualidad, a las ciencias sociales y a las humanidades les corresponde cumplir un papel relevante en el contexto de la sociedad del conocimiento, no sólo porque, en sí mismas, son fuentes de conocimiento académicamente relevante y socialmente significativo, sino también por su contribución a definir y orientar estrategias de cambio. De ahí que surja la interrogante a nivel educativo de cuál debe ser el papel que debe desempeñar el docente para fomentar una cultura en valores de acuerdo a las ciencias humanas; pues bien derivado del diario vivir y lo inmerso del actuar del hombre en una sociedad de constantes cambios; donde día a día va evolucionando no sólo la ciencia con los grandes descubrimientos para la salud, sino también los avances de la tecnología, ya sea para simplificar nuestra vida o para estar en constante competencia por ver quién está a la vanguardia, los docentes debemos promover la innovación y el uso de diversos recursos didácticos, así como incorporar las tecnologías de la información y comunicación; ya que hoy nuestro mundo está rodeado de saberes y tecnologías que se renuevan sin cesar a una velocidad creciente y donde los flujos migratorios,

...

Descargar como (para miembros actualizados)  txt (8.4 Kb)  
Leer 5 páginas más »
Disponible sólo en Clubensayos.com