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La Crisis De La Independencia


Enviado por   •  1 de Abril de 2013  •  1.451 Palabras (6 Páginas)  •  255 Visitas

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La crisis de la Independencia

Examinaremos los hechos ocurridos en la etapa final del periodo, de 1808 a 1821, y que llamamos la crisis de la independencia, porque el resultado fue la ruptura del lazo que ligaba a la Nueva España con la metrópoli. Los acontecimientos que desataron la crisis ocurrieron fuera de la intendencia de Arizpe concretamente en el centro del virreinato, pero fue tal su magnitud que repercutieron en todo el ámbito de la Colonia.

Mostraremos brevemente en qué consistieron y cómo influyeron en nuestra región. Nos referiremos a tres hechos principales: el conflicto criollo y gachupines de la ciudad de México en 1808; la revolución insurgente de 1810 acaudillada por Miguel Hidalgo, y el movimiento trigarante de 1821 encabezado por Agustín de Iturbide.

En 1808 Napoleón Bonaparte invadió España, apresó al rey y al heredero y nombró a su hermano José Bonaparte monarca de España. El pueblo español respondió con una insurrección general en contra de los franceses. Cuando en la Nueva España se supo que el reino estaba acéfalo, los "criollos" de la ciudad de México, encabezados por el ayuntamiento, trataron de ganar la participación política que los reyes borbones les habían negado. Los criollos, los españoles nacidos en Nueva España, estaban en conflicto con los gachupines llegados de la península para el desempeño de los puestos del gobierno colonial. Los reyes borbones habían postergado a los criollos al negarles la participación en el gol de su propia patria —como ellos decían— y otorgar los puestos importantes a los peninsulares. Éstos respondieron con un armado que dominó a los criollos, pero que no resolvió el conflicto político.

Hasta donde tenemos noticia, el enfrentamiento entre criollos gachupines no se dio en la Intendencia de Arizpe, pues no se mostró esa escisión del grupo dominante, lo que indica que los intereses de los miembros de la elite estaban mejor concertados que en la ciudad de México. Podemos señalar que aquí la política de los borbones favoreció al grupo de españoles, tanto criollos como peninsulares; los mercaderes perjudicados por los cambios estaban fuera de la Intendencia, principalmente en México y Guadalajara. Los ricos de la Intendencia de Arizpe no habían sido tan maltratados por el rey como los de otras regiones.

En 1810 estalló la revolución social protagonizada por indios y castas que afectó una amplia zona de la Nueva España que prendía las intendencias más pobladas del centro, occidente y sur del virreinato: Guanajuato, Valladolid, Guadalajara, Puebla, Oaxaca, Veracruz y México. En la guerra insurgente también participaron algunos criollos, sobre todo clérigos y militares, que actuaron como caudillos y guerrilleros. La rebelión fue sofocada en 1817 por el ejército borbónico, pero no extinguida.

El movimiento insurgente no tuvo importantes adhesiones en la Intendencia de Arizpe. Si bien Miguel Hidalgo comisionó a José María González de Hermosillo para propagar la insurrección en estos territorios, fue poco lo que logró. Las fuerzas insurgentes ocuparon El Rosario el 24 de diciembre de 1810 y saquearon la Real Caja tras vencer a las fuerzas realistas comandadas por el coronel Pedro de Villaescusa. Luego avanzaron hacia el norte con la intención de tomar Cosalá y en el trayecto recibieron la adhesión de los mulatos del presidio de Mazatlán. González de Hermosillo atacó San Ignacio Piaxtla el 7 de febrero de 1811, pero fue completamente derrotado por las fuerzas realistas al mando del brigadier Alejo García Conde, intendente de Arizpe. González de Hermosillo, con los restos de su tropa, volvió a Jalisco. En el noroeste dejó su nombre a la ciudad que hoy es la capital del estado de Sonora.

En la zona serrana, en Badiraguato, hubo otro movimiento de indígenas y mestizos capitaneado por Apolonio García, levantado en armas a principios de marzo de 1811. El día 13 los insurrectos enfrentaron a los realistas en Charay, donde fueron derrotados y se desbandaron. Queda aún por averiguar si este movimiento tuvo relación directa con los insurgentes de González de Hermosillo o fue una rebelión provocada por los problemas sociales propios de la región. El obispo de Sonora, fray Francisco Rousset de Jesús, había condenado al movimiento insurgente en 1810, y del clero de su diócesis sólo fray Agustín José Chirlín trabajó en favor de la difusión de las ideas insurgentes. Los efectos más notables de la guerra insurgente en la Intendencia de Arizpe fueron de tipo económico, pues las comunicaciones

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