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La Problematic A La Luz De Los Referentes Teoricos Pedagagicos Y Multidicilpinarios


Enviado por   •  9 de Noviembre de 2012  •  2.955 Palabras (12 Páginas)  •  1.375 Visitas

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INVESTIGACIÓN DE LA PRÁCTICA DOCENTE PROPIA

UNIDAD II. LA PROBLEMÁTICA DOCENTE Y SU RELACIÓN CON LA TEORÍA PEDAGÓGICA Y MULTIDISCIPLINARIA

TEMA 1

LA PROBLEMÁTICA A LA LUZ DE LOS REREFENTES TEÓRICO PEDAGÓGICOS Y MULTIDISCIPLINARIOS

LECTURA 2. “Fichas bibliográficas y fichas hemerográficas”. Pedro Olea Franco

Grosso modo, aquí aprenderemos el por qué de la utilidad de las fichas, particularmente las bibliográficas y la hemerográficas, y cómo elaborarlas. Ésta lectura pues es el resultado del esfuerzo y la experiencia del autor, Pedro Olea, quien es profesor del Colegio de Ciencias y Humanidades de la UNAM.

6.1 El problema general de las fichas

El problema de las fichas es que muchas veces el alumno no entiende su utilidad, y por tanto hace todo lo posible por evadirlas, cree que es solo un capricho del profesor, sin darse cuenta que éste es el instrumento más útil y flexible para la armonía de la investigación, que ahorran tiempo y dan mayor rigor lógico a su investigación. Otros solo las elaboran y no les importa qué se hará con ellas, confundiendo así el medio con el fin, el instrumento con el fruto.

Estos alumnos que no reconocen todas estas utilidades es porque gustan de la improvisación y el empirismo, pero deben recordar que la investigación siempre requiere de lógica, congruencia, concatenación y estructuración de sus razonamientos, y que para ello las fichas son el mejor instrumento para ordenar sus datos y aprovechar sus horas de trabajo. Solo es cuestión de practicar con las fichas para aprender a manejarlas correctamente.

6.2 Utilidad de las fichas

“El pueblo de no sé donde,/veneran no sé qué santo,/ le dicen no sé qué cosas,/ y ganan no sé qué tanto.” Así, a mi entender, resulta una investigación en la que no se usan las fichas bibliográficas, pues estaríamos diciendo que leímos un libro pero no recordamos su título y su autor. Y es que eso de inventar autores y títulos de obras es un lujo que solo los creadores literarios pueden darse (como Jorge Luis Borges, que cita obras que solo existieron en su imaginación), y creo que si nosotros queremos hacer lo mismo mejor dediquémonos a ser literarios en lugar de investigadores, pero por ahora, como docentes, hay que aprender y practicar el uso de las fichas bibliográficas:

Y para entender mejor lo que son las fichas bibliográficas, he aquí algunos ejemplos:

(Las fichas deben medir 12.5 x 7.5 cm., para que no se vean mal).

Ahora, para entender cómo se hacen, desglosemos las partes de estas fichas.

Hay cinco pasos para elaborar correctamente las fichas bibliográficas:

1. Autor: Es lo primero que se pone en la ficha, poniendo primero el apellido y luego el nombre. Y hay diferentes tipos de autor:

a) Individual: Cuando es un solo autor. Hay autores que solo usan uno apellido, mientras que otros usan los dos. Para saber cómo citarlos, basta con fijarnos cómo está en la portada del libro, si usan uno o dos apellidos. Ejemplos: ARREOLA, Juan José; MATEOS MUÑÓZ, Agustín.

b) Coautoría y hasta de 3 autores: Cuando es coautoría de hasta tres, se ponen los nombres que aparecen en la portada. Ejemplo: VALDÉS BECERRIL, Francisco, y Hernández Olvera, Juan. Cuando es de más de 3 autores solo se ponen los apellidos del primero que aparece en la portada, y luego se agrega la abreviatura et al. (que significa “y otros”). Ejemplo: GÓMEZ ROBLEDO, Antonio, et al.

c) Institucional: Lo analizaremos con detalle más adelante.

d) Diccionarios y enciclopedias: Lo analizaremos con detalle más adelante.

e) Constitucionales y códigos: Lo analizaremos con detalle más adelante.

f) Actas, cartas e informes: Lo analizaremos con detalle más adelante.

2. Título y subtítulo: Van siempre después del nombre del autor, y siempre se subrayan. Deben tomarse siempre de la portada. Ejemplo: GÓMEZ ROBLEDO, Antonio, et al. Homenaje a Antonio Caso.

a) Si hay más de una edición, seguido del título va el número de edición. Ejemplo: MATEOS MUÑÓZ, Agustín. Etimologías griegas del español. 12ª ed.

b) Si la obra fue traducida, se tiene que indicar abreviado y entre corchetes. Ejemplo: GUIRAUD, Pierre. La semántica. [Tr. Juan A. Hasler]

c) Si la edición es corregida, aumentada o revisada, hay que aclararlo también después del título y la edición. Ejemplos: 3ª ed. corr.; 5ª ed. rev. y aument.

d) Entre corchetes indicaremos: traductor: tr. Editor: edit. Prolonguista: prol. Compilador: comp. Selector: selec. (Así como en el ejemplo citado arriba en el inciso b), y después el número de edición a partir de la segunda (en caso de haber más de una), como ya lo dijimos en el inciso a), y después si fue aumentada o corregida, como ya lo explicamos en el inciso c).

3. Pie de imprenta: que avara tres elementos:

a) Lugar: El nombre de la ciudad en donde se imprime el libro. Se añade el país solo cuando se pueda prestar a confusión porque haya dos ciudades con el mismo nombre en diferentes países; ejemplo: Córdoba (España); Córdoba (México). En el caso de las editoras que tienen representantes en varias ciudades y continentes y en la portada aparecen los nombres de varios lugares, anotemos solo la primera ciudad que aparezca. Ejemplo: MATEOS MUÑÓZ, Agustín. Etimologías griegas latinas. 12ª ed., México.

b) Editorial: La debemos anotar directamente, sin la palabra “editorial” ni abreviaturas como “S.A.” Ejemplo: MATEOS MUÑÓZ, Agustín. Etimologías griegas latinas. 12ª ed., México, Esfinge. No importa si anotamos primero el lugar y luego la editorial o viceversa, es correcta cualquiera de las dos.

c) Año: Va seguida de la editorial (o del lugar, dependiendo de cómo lo hayamos puesto), señalando el año que corresponde a la edición que se está redactando la ficha. (Solo en el caso de los trabajos científicos –ramas de la física o biología- se indica además el año de la primera edición. Ejemplo: MATEOS MUÑÓZ, Agustín. Etimologías griegas latinas. 12ª ed., México, Esfinge, 1972.

4. Nota bibliográfica: Aquí se colocan los siguientes datos:

a) El número de volúmenes de que consta la obra. Ejemplo: (5v).

b) El total de páginas, tanto las señaladas en número romano en el prólogo como, como las que llevan numeración arábiga: (XI) 530 pp. Ejemplo: MATEOS MUÑÓZ, Agustín. Etimologías griegas latinas. 12ª ed., México, Esfinge, 1972, 383 pp. Pero cuando se señala el número de volúmenes se deja de señalar el total de páginas.

c) La abreviatura de cualquier material gráfico: maps., fots., retrs., ilus., láms., plans., gráfs., etc. Ejemplo: MATEOS MUÑÓZ, Agustín. Etimologías griegas latinas. 12ª ed., México, Esfinge, 1972, 383 pp., tabls., maps.

5. Colección: También llamada nota de biblioteca. Es lo último que se señala en la ficha (aunque no todos los libros pertenecen a una colección o serie de libros). Se anota siempre entre paréntesis. Ejemplo: ARREOLA, Juan José, selector. Lectura en voz alta. México, Porrúa, 1971, 199 pp. (Sepan cuántos, núm. 103).

Ahora, para practicar mi aprendizaje sobre las fichas bibliográficas, van tres ejemplos de ellas con dos libros que en estos momentos tengo a la vista:

6.3 El registro de autor en los encabezados de las fichas

Volvamos a los puntos que no explicamos en el subtema anterior.

a) Autor individual: Como ya no analizamos, se anotan los apellidos y después el nombre. Si en la portada el autor solo coloca un apellido o iniciales para sus apellidos, debemos respetar tal y como él lo cita en la portada de su libro. Ejemplo: DRESSER, Denise.

b) Coautoría: Tal como ya vimos, si son hasta tres los autores, deben registrarse todos, en el orden que aparece en la portada. Pero si son más de 3 autores, entonces solo se coloca el primero y anexamos et al, que significa “y otros”. Ejemplo: GÓMEZ ROBLEDO, Antonio, et al.

c) Ficha institucional: Se dan cuando las publicaciones pertenecen a una Secretaría de Estado o a una institución educativa. En estos casos primero se pone el nombre del país, después la institución o secretaría, luego el título de la obra y se concluye con los demás datos que ya estudiamos. Ejemplos: México, Secretaría de Hacienda y Crédito Público. Impuestos arancelarios. 3ª ed. México, Impresiones de la S.H.C.P., 1968, 230 pp. México, Universidad Nacional Autónoma de México. Guía de carreras universitarias. 6ª ed. México, imprenta universitaria, 1967, 180 pp.

d) Diccionarios y enciclopedias: Para citas generales, primero se anota el nombre de la obra, excepto aquellas que tengan autor, luego el número total de volúmenes que tiene la obra, y de ahí los demás elementos de la ficha que ya aprendimos. En caso de que se trata de obras divididas en varios tomos, ponemos el año del primer volumen, un guión, y del último. Ejemplos: Diccionario Porrúa de la Lengua Española, México, Porrúa, 1969, 849 pp. The New Carton Encyclopedia, 18 v. London, The Caxton Publishing Company, 1966-1969. Para citas particulares, cuando citamos artículos que aparecen en las enciclopedias, entonces primero citamos el artículo entre comillas, de ahí la cita general que ya vimos, colocando entre paréntesis el pide imprenta (porque estamos citando una obra parcialmente), el volumen de la obra que estamos ocupando y sus páginas. Ejemplo: “Giotto”. The New Carton Encyclopedia, 18 v. (London, The Caxton Publishing Company, 1966-1969.), v. 9, 1967, pp. 2719-1720.

e) Constituciones y códigos: Puede ponerse primero el nombre del país (entre paréntesis) y luego el título de la obra (en cursiva), o a la inversa, y después el año. Ejemplo: Código Civil para el Distrito Federal y Territorios Federales (México), 1932.

Cuando citamos un artículo en particular, éste se pone al final de lo que ya explicamos. Ejemplo: Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, 1917. Art. 123, Apartado A, fracción V.

f) Actas, cartas e informes: Aunque es muy raro que se utilice, si lo llegamos a hacer, debemos asentarlo en el siguiente orden: 1) Autor -cuando el documento lo firme un solo individuo-. 2) Título del documento –entre comillas-. 3) Lugar y fecha del escrito. 4) Nombre que lleve el paquete –en cursiva-: legajo, correspondencia, carta, informe, números y períodos que abarca y página en que se encuentra. 5) Nombre del archivo.

6.4 Fichas hemerográficas: diarios y revistas

La principal diferencia entre las fichas bibliográficas y las hemerográficas es que las primeras son para registrar libros, diccionarios, enciclopedias, constituciones, códigos actas, cartas e informes, mientras que las últimas son para registrar diarios y revistas.

En cuanto a cómo citarlas, en las primeras, como ya vimos, se subraya el título del libro, y en éstas el título de la revista o del diario, mientras que el artículo va entrecomillado. Por lo demás, no son muy diferentes. Hay dos clases de fichas hemerográficas:

a) General: Cuando citamos la obra en general, sin un artículo determinado. Citamos título de la publicación, director responsable, periodicidad (diario o semanal) y lugar. Se usa solo para ficheros de hemerotecas: Ejemplo: Excélsior: el periódico de la vida nacional. Julio Scherer García, director general. Diario. México, D.F.

b) Particular: Cuando citamos en artículo determinado.

- Para los diarios, citamos los apellidos y el nombre del autor (así como en las fichas bibliográficas), el nombre del artículo entre comillas, el nombre del diario o periódico en cursiva, y entre paréntesis el lugar, la fecha y las páginas. Ejemplo: GARCÍA CANTÚ, Gastón. “La lucha por el poder”. Excélsior: el periódico de la vida nacional (México, D.F. 8 de Septiembre 1972), p. 8-A.

- Para las revistas, es exactamente lo mismo que para los diarios, solo que al final colocamos el volumen, el número de la revista y las páginas. Ejemplo: PEKARSKI, Leonid. “Integración de los países socialistas”. Boletín de información de la embajada de UESS. México, D.F.: 15 de agosto, 1972). Volumen XXVIII, núms 16-16, p. 23.

Cuando la revista por sí misma ya dice el lugar, no hace falta decirlo. Ejemplo: ALCALÁ ALBA, Antonio. “El lenguaje de la violencia”. Rev. De la Universidad de México. (8 de abril, 1972), Volumen XXVI, núm. 8, pp. 10-14.

En el caso de los artículos que no están firmados, la única diferencia es que el autor no figura, iniciando con el título del artículo y los demás datos se dejan igual. Ejemplo: “El Fondo de Cultura Económica celebró sus 38 años de trabajo”. Excélsior: el periódico de la vida nacional (México, D.F. 9 de Septiembre 1972), p. 19-A.

Cuando son volantes, comunicaciones, mimeografiadas, síntesis de conferencias, etc., solo colocaremos el título del artículo y precisemos su naturaleza: boletín informativo, volante, conferencia, etc. Ejemplo: “México corrupto”, conferencia, por Denise Dresser.

Ahora, para practicar mi aprendizaje sobre las fichas hemerográficas, van dos ejemplos de las particulares con una revista y un periódico que tengo a la mano:

6.4 Fichas de título y materia

Raras veces el investigador utiliza este tipo de fichas, pero de todos modos debemos aprender a distinguirlas, porque bien nos servirán al consultar una biblioteca. Veamos tanto las de título como las de materia:

a) Fichas de título: en este caso, antes de los datos normales de una ficha bibliográfica o hemerográfica, debe anotarse en una línea únicamente el título, para que quien acuda a un fichero pueda localizarlo rápidamente. Ejemplo:

Estas fichas son muy útiles para cuando alguien sabe el título de una obra pero desconoce su autor, entonces puede buscarla en la biblioteca con el simple título y aparecerá gracias precisamente a estas fichas de título.

b) Fichas de materia: Se usan cuando el investigador tiene que buscar libros sobre cierta materia pero no conoce ni el título ni el autor, entonces puede buscar en la biblioteca por materia y después poner una oración relacionada con lo que busca. Ejemplo:

Estos ejemplos de libros también son válidos para revistas y diarios.

6.6 Signos ortográficos importantes en las fichas

a) Comillas: Solo para los siguientes casos:

- Títulos de artículos en diarios, revistas, cuentos o conferencias

- Obras inéditas (cuando aún no han sido editadas ni publicadas, debemos usar las comillas y no solo las cursivas).

- Nombres de poesías, de pintura y personajes teatrales

- En las tarjetas de trabajo, cuando transcribimos las palabras de un autor, para que no se confunda con opiniones personales. Ahora bien, cuando transcribimos en varios párrafos, cada vez que cerramos un párrafo no debemos cerrar con comillas si es que continuará la transcripción el siguiente, y en el siguiente debemos abrir con comillas pero de cierre, para indicar que continúa con el párrafo anterior. Ejemplo:

“Cuando nuestros novelistas eran cómplices de la realidad y se empeñaban en convivir con ella, se dejaban estafar por las apariencias.

”Los retratistas, y aún los reformadores, al ocuparse sólo de las estructuras visibles, no tocaban el núcleo de los problemas”.

b) Subrayado (mediante cursivas): Los títulos de los libros y los nombres de revistas y diarios, así como las abreviaturas que sustituya a un título en las notas de pie de página: cit, op, ibid, loc, ct, y locuciones como supra, infra, etc. Si las cursivas no son del autor sino nuestras, para recalcar algo, se debe señalar en una nota al pie de página *Cursivas nuestras. O *Cursivas mías.

c) Paréntesis: El pie de imprenta cuando citamos parcialmente enciclopedias, revistas, diarios, etc.

d) Corchetes: Los usaremos en los siguientes casos:

- El traductor, compilador, prologuista, comentarista, etc., de una obra.

- El nombre de un autor que se registre con seudónimo. Ejemplo: Fidel [seud. de Guillermo Prieto].

- Datos bibliográficos que no estás en la portada.

- Cuando se intercalan frases en una transcripción, se pone entre corchetes puntos suspensivos para señalar que se recortó la transcripción para darle sentido a un fragmento. Ejemplo personal: “Hombres necios que acusáis a la mujer sin razón, sin ver que son la ocasión de lo mismo que culpáis […] ¿Pues para qué os espantáis de la culpa que tenéis? Queredlas cual las hacéis o hacedlas cual las buscáis.”, Sor Juana Inés de la Cruz.

e) Dos puntos: Para separar el subtítulo del título en libros, revistas y diarios. En las fichas hemerográficas, para separar el lugar de la fecha. Ejemplo: GARCÍA CANTÚ, Gastón. “Situación crítica: el miedo al derecho crea el derecho al terror”. Excélsior: el periódico de la vida nacional (México, D.F.: 20 de Octubre 1972), p. 6 y 8-A. Muchas veces son sustituidos por el punto y coma.

f) La coma: Para separar los elementos del pie de imprenta, así como el lugar, y los apellidos del nombre del autor, cuando se han invertido los vocablos, para evitar confusiones, sobre todo en los nombres propios similares a apellidos.

6.7 Presentación de una bibliografía

- Cuando tenemos de los tipos, bibliografía y hemerografía, y la investigación es muy extensa, debemos presentarla en dos secciones: bibliografía y hemerografía, pero si nuestras fuentes no sobrepasan las 15, por ejemplo, podemos anotarlas conjuntamente. En caso de que hayamos desarrollado la bibliografía para un tema concreta, podemos especificar para que el lector no tenga que adivinar cuál es su contenido. Ejemplo: Bibliografía para investigar la producción petrolera.

- Otro aspecto que debemos cuidar es el riguroso orden alfabético. En el de los libros, por apellido de los autores, y en e de las revistas y diarios sin firma, se tomará la primera palabra como apellido.

- En caso de que las fuentes no sean muy abundantes, no debemos usar la palabra bibliografía, pues ésta se refiere a un acervo amplio y completo, por lo que entonces solo usaremos la palabra consultados o referencias bibliográficas.

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