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DESARME Y CONVIVENCIA CIUDADANA


Enviado por   •  6 de Abril de 2012  •  4.854 Palabras (20 Páginas)  •  824 Visitas

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Juan Norberto Zuluaga Osorio

RESUMEN

Las continuas reformas a los códigos por parte del legislador, originadas en la necesidad de combatir sobre la marcha comportamientos delincuenciales de la población, en el caso concreto de los delitos que son cometidos por el uso irresponsable de las armas de fuego, en los que generalmente los niños, niñas y adolescentes, son sujetos contra quienes al parecer va dirigida la acción represiva del Estado, la que presuntamente está garantizada en el estricto cumplimiento de las garantías y derechos que se protegen en la Carta Política y en las normas de convivencia ciudadana, (El respeto, la aceptación, la tolerancia, la libertad). Ahora bien, la situación de los ciudadanos, quienes hoy en Colombia se encuentran en una situación vulnerable, la que agrava su propia estabilidad, y existencia, aunado a lo anterior es que las continuas violaciones al ordenamiento penal vigente, toda vez que según las estadísticas de la autoridades (Policía nacional, Instituto de Medicina Legal. Fiscalía General de la Nación), organismos e instituciones del Estado, son los sujetos, que cada vez y a menor edad están vinculados a infracciones a la ley penal como sujetos activos y pasivos. Comportamientos y actos que inciden en que la protección constitucional en cuanto a los derechos fundamentales y derechos humanos están en grave riesgo.

Palabras claves: Investigación, líneas, responsabilidad, Estado social de derecho, convivencia ciudadana, educación.

Por lo que con esta presentación se pretende reflexionar sobre la problemática que enfrentan todos los ciudadanos sin distinción, en temas y asuntos relacionados con “el desarme y la convivencia ciudadana”. Nombre del foro que nos reúne hoy en este recinto de la democracia.

Pero, ¿Cuál debe ser la postura desde la universidad?, y en este orden de ideas y en atención a la invitación formulada a la Fundación Universitaria del Área Andina y con su facultad de ciencias jurídicas, sociales y humanísticas, disertación que se puede sustentar analizar en varios escenarios, los que son entendidos como espacios de reflexión, socialización y análisis para el buen y el mal vivir, y aquí lo que se pretende es tomar posturas en cuanto a este asunto. Y así lo ha querido dar a entender la constitución, la que “debería ser evaluada por su contenido, por la capacidad para interpretar la historia, la realidad social, los valores esenciales y la perspectiva del pueblo al que va dirigida, conjugando la teoría con la práctica y el pasado con el porvenir” , en palabras del profesor Javier Henao Hidrón (1998), de igual manera, para ambientar este discurso recordemos lo que establece el artículo 2º. Constitucional: Son fines esenciales del Estado: servir a la comunidad, promover la prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución; facilitar la participación de todos en las decisiones que los afectan y en la vida económica, política, administrativa y cultural de la Nación; defender la independencia nacional, mantener la integridad territorial y asegurar la convivencia pacífica y la vigencia de un orden justo.

Las autoridades de la República están instituidas para proteger a todas las personas residentes en Colombia, en su vida, honra, bienes, creencias, y demás derechos y libertades, y para asegurar el cumplimiento de los deberes sociales del Estado y de los particulares.

INTRODUCCION

El tema central de esta ponencia tiene relación como su nombre lo indica: el “desarme y la convivencia ciudadana”, concepto que se tiene como antecedente los deseos de las autoridades tanto municipales como departamentales en bajar la incidencia de los altos índices de conductas delictivas que se han cometido a lo largo y ancho del país, mediante la utilización de diversas clases de armas (de fuego, blancas, contundentes). Para contextualizar estas afirmaciones será necesario retomar, entre ellas la investigación realizada por el profesor Efraín Sánchez Cabra , sociólogo de la Universidad Santo Tomás, y doctor en historia moderna latinoamericana de la universidad de Oxford en 1995, quien en el mes de octubre de 2011, pronunció una conferencia titulada: “Manifestaciones de los conflictos desde y en los habitantes de las urbes” .en el auditorio Pablo Oliveros Marmolejo de la Fundación Universitaria del Área Andina, en el marco de la “cátedra Otto Morales Benítez”, quien sostuvo que por lo menos en Bogotá (2009), el elemento que más homicidios causaba eran los “golpes y las patadas”, y que los ocasionados por otra clase de instrumentos se habían reducido de manera notoria en ese espacio tiempo. Entonces si algunas de las fuentes aquí utilizadas es oficial (El instituto Nacional de Medicina legal y ciencias forenses, la Fiscalía General de la nación y la policía nacional), evidenciándose que para el año 2010, se presentaron 1743 eventos así: Por ahorcamiento y estrangulamiento 16 y 11. Por caídas 26 y 30, Cortopunzantes 540 – 580 en 2010 1079, en 2011 1016, para un total de 1628 eventualidades.

Entonces ¿Cuál podría ser la finalidad de restringir el porte y tenencia de las armas de fuego por parte de los particulares?.

Ahora bien, en este orden de ideas, con muy buena intención el Alcalde de la capital de la república donde fue realizada esta investigación, desde el momento de su posesión y al parecer como uno de los temas bandera de su plan de Gobierno, abiertamente se ha comprometido con el desarme, lo que podría según él y sus asesores disminuir así el número de armas de fuego que tienen los Bogotanos, y por ende los altos índices de homicidios en algunas de las zonas más pobladas de esa ciudad, tratando de intervenir en varios temas, el porte de armas primeramente, segundo ejercer un control sobre el número de armas ilegales que circulan en Bogotá. Y a esa lógica hay que hacer varios comentarios: (i) Si el Estado es el que tiene el monopolio de las armas, las que se venden como una mercancía, es decir como parte de los ingresos de la industria militar, toda vez que el Estado y los ciudadanos consideran que así es la única forma de proteger su vida, honra y bienes, tal como se lee en el artículo 2º. De la carta política. (ii) pero qué pasa con esa industria del comercio ilegal de las armas, las que al parecer no se sabe en poder de quién están, cómo fueron adquiridas y cuál es su número. Un ejemplo reciente fue la desmovilización de los grupos armados al margen de la

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