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Historia Del Siglo XIX


Enviado por   •  24 de Octubre de 2012  •  1.994 Palabras (8 Páginas)  •  482 Visitas

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Historia del Siglo XIX

-Europa entre 1880 y 1919-

El Siglo XIX está atravesado por fuertes cambios de diversas índoles. Es un siglo de revoluciones; turbulento en lo social, en lo político y por ende en el plano del pensamiento.

Europa vivió durante ese momento un ciclo de revoluciones liberales que sacudieron el continente en sucesivas oleadas. La revolución se convirtió en el modelo adoptado por la burguesía continental para forzar las transformaciones políticas y económicas necesarias para la eliminación del Antiguo Régimen. El liberalismo y el nacionalismo fueron los dos motores de las revoluciones burguesas de la primera mitad de la centuria. Desde mediados de siglo se añadieron a ellos, como nuevos elementos movilizadores, el surgimiento de las aspiraciones democráticas y las reivindicaciones de carácter social.

Entender este proceso de cambio, nos servirá para entender como se configuraron las Relaciones Internacionales de la vieja Europa.

Después de la derrota definitiva de Napoleón, los monarcas absolutos del continente europeo buscaron regresar a la etapa anterior a la Revolución francesa, lo que significó la supresión de las medidas sociales, políticas y económicas dictadas por los ideales revolucionarios del siglo XVIII, principalmente las referentes a las constituciones y al postulado de la soberanía nacional, para dar paso otra vez al poder ilimitado de los reyes, devolver a la nobleza y al clero sus privilegios, reconstruir el mapa de Europa que había sido desfigurado por las conquistas y anexiones ocasionadas por la guerra, y replantear la vida internacional con base en un sistema de seguridad conjunta y equilibrada que no permitiera más revoluciones ni intentos de cualquier país por lograr la hegemonía continental.

Para conseguir este orden se buscó restablecer legítimamente el poder de los grandes Estados y un principio más práctico, el del equilibrio; que junto a la reorganización territorial del Sacro Imperio Germánico se desprendió la confederación germánica de 39 Estados, simplificando la escena europea. En este marco, Francia era la única capaz de destruir los tratados, consecuentemente se elaboró un sistema de organización europea conocida como “La Santa Alianza” , que incubaría a la “Cuádruple Alianza” en noviembre de 1815 entre Rusia, Inglaterra, Austria y Prusia, ( más tarde se anexaría

Francia con el fin de mantener la paz y respetando los intereses de las potencias, y como mediador ante las rivalidades que se iban moldeando, como la de Rusia e Inglaterra, por los estrechos turcos.

La reorganización europea supuso una extensa clasificación de los Estados en base al grado de resistencia que estas presentaban para con las reformas sociales. Aunque también existían divergencias en cuanto al régimen político que adaptaban. Ya sea Monarquía Constitucional (Francia, Países Bajos) o Monarquía Absoluta ( Prusia, Austria). Es importante en este punto aclarar que estas monarquías constitucionales no socavaban el principio de legitimidad a la creación de ciertas libertades, pero aún así ambos regímenes se apoyaban en una aristocracia que se perpetuaba en el poder.

No obstante el ideario revolucionario seguía latente.

Este proceso, el de la Restauración, fue un ideario que afectó a la mayoría de los países europeos y sus principios fueron aprobados en el Congreso de Viena, aunque al promediar el siglo, la política de la restauración fue llegando a su fin. Fue la rivalidad entre las potencias lo que volvió insostenible el “intento” de detener la historia. (González Martínez,2011) (Contras Bautista, 2012) (Historia Universal,2004)

Las ciudades entre tanto no dejaban de crecer, motorizadas por el desarrollo industrial, y aunque la miseria del obrero ya estaba naturalizada, fue en este contexto en el que la desigualdad socio-económica resaltó más, principalmente en países como Inglaterra, Bélgica o Francia. Se asomaban a la historia otros sectores sociales con utopías y reivindicaciones de un nuevo tipo, esto se tradujo en una conciencia de clase por parte de los obreros que desató una serie de conflictos transnacionales. La burguesía que se había empeñado en desalojar del poder a los descendientes de los antiguos señores feudales, sentía ahora que empezaban a “acosarla” temas como sindicatos, sufragio universal, independencia nacional. Sin embargo a pesar de su carácter multinacional, estas revoluciones fueron acabadas, sin éxito, para fines de 1850. ( Duroselle, 1967) (Historia Universal, 2004)

El sentimiento nacional, consolidado por las ideas de la Revolución de 1789, se transformaba en una fuerza política, tan intensa que todos los pueblos sometidos buscaban de alguna manera independizarse, todos estos pueblos aspiraban a tener un gobierno propio de su comunidad. Este movimiento Nacionalista fue representado con los triunfos de la autonomía de Serbia, la independencia de Bélgica y un cúmulo de revueltas como la de Grecia contra los Turcos

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